martes, enero 10, 2006

Todos los días

- El chico negro que me ofrece en la escalera del metro el papelito con el nombre de un santero vudú para que me quite el mal de ojo. Al principio lo cogía y me lo leía, luego hacía una pelotita instantánea que tiraba en la siguiente papelera y ahora, simplemente, le finto.

- Los repartidores de propaganda de ofimática que, justo a la salida del metro, me dan el folleto para que aprenda Word, Excel y Windows, o un lenguaje raro que no le interesa a nadie. Siempre he pasado bastante de éstos, pero a veces me la cuelan y me colocan el panfleto en la mano, que procedo a tirar en una papelera rebosando de panfletos iguales.

- Los chavales con gorrita que me dan el Qué!, el Veinte Minutos y el METRO. Yo soy más de periódico de toda la vida, lo llevo en la mano, lo siento. Tampoco lo cojo.

- Las chicas de la Cruz Roja que se me ponen en medio del camino para que done mi panoja a la buena causa y que cada vez son más pesadas. Te ponen ojitos y voz de "jolíiin..." no se apartan aunque digas que no te interesa. He optado por poner cara de velocidad cuando aparecen y decir que tengo prisa. Cualquier día me hacen un placaje o algo, y si no al tiempo, que cada vez están más fuertes, menudos brazos gastan.

- El pobre de los kleenex, que todos los días me da los buenos días y me ofrece un par de paquetes. Me siento algo culpable, pero tampoco le compro nunca porque siempre llevo los kleenex de casa.

- La chica con la publicidad del burger que hay en la zona. Ésta a veces la cojo porque tienen ofertas que pueden tener su gracia algún día que otro, pero en la mayoría de las ocasiones, miro al infinito y paso de largo.

- Las promociones telefónicas de nuevos servicios de mis bancos y acreditadoras. Debo ser el cliente potencial ideal, porque me llaman de todos los lados y me presionan muchísimo, llegando a generar tensión en el ambiente por la agresividad que emplean a veces, antes las negativas con las que les despido.

Todos, absolutamente todos los días paso por esto como una parte más de mi rutina, y como salga a hacer algo fuera de la oficina, multiplica. No seré yo quien critique estos trabajos, que bastante es para ellos currar en la calle y dando la lata a todo el mundo, pero ya cansa, sobre todo los que me ven la cara todos los días, que yo sé que me conocen igual que yo les conozco a ellos, que ya son tres años y pico currando por la zona.

Yo no quiero que se vayan de ahí ni que desaparezcan esos trabajos, sólo quiero averiguar si existe algún tipo de gesto facial universal que signifique "a mi no, a mi no, que paso por aquí todos los días y ya sabes que siempre digo que no". Es para ponerlo en mi cara y que todos sigamos con nuestro día tranquilamente, que se me va a poner el cuello fatal de decir que no con la cabeza.

Ni eso, mira, yo ya me conformo con un día de bula, sólo un día.

17 comentarios:

Troy dijo...

Juraría que te falta una "s" en el título...

Contando Mis Miserias dijo...

si es que la vida es muy curiosa yo me siento igual y pienso pero no vale con que me haya levantado a las 6 de la mañana con que tenga que hacer 9 nueras minimo de curro con que vaya en unos medios de transporte publicos que hacen que nos olvidemos de lo que es respirar y todas esas cosas que tienen que darme la lata todos los repartidores de Madrid
Por dios!!!
Pero quizas es que soy un poco melodramatica yo clavo mi mirada en un punto fijo 300 mas alla de donde terminan los repartidores y avanzo sin detenerme

Troy dijo...

¿Porqué no pruebas a leer el 20 minutos, el Qué! y el Metro en el burguer de la zona mientras invitas a un whopper a la tía de la Cruz Roja (y de paso acallas los comentarios), le apuntas al curso de ofimática al pobre de los kleenex y le abres una hipoteca a 50 años al santero de vudú?

Si no funciona, solo tienes que alterar los factores... invitar al pobre de los kleenex, hipotecar a la de la cruz roja, y bla... bla... bla...

dwalks dijo...

madre M.I.A., como estoy últimamente con las letras... gracias, no os cortéis.

yo había pensado en hacer algo así, pero en plan coger treinta panfletos de cada, hacer que las niñas me explicaran detalladísimamente todos los manuales de la cruz roja y hacer que la del burguer me decribiera la composición orgánica de cada hamburguesa, a ver si así se quedaban con mi cara y pasaban ellos de mi. va a ir por ahí la cosa, troy, sí.

contando mis miserias (oye, hay que mirarse ese nick) la verdad es que te queda todo un poco de la coixet, con lo de la mirada al infinito y lo de los madrugones en el extrarradio. yo ironizaría un poco sobre el tema ensayando un buen golpe de melena y chasquido de lengua.

Xurri dijo...

Y digo yo:
¿cuánta gente decide matricularse en los cursos con motivo de que les hayan dado un panfleto? Siempre me he preguntado cómo puede ser rentable imprimir un montón de folletos (y no un día ni dos, que siempre son los mismos), y pagar a un tío para que se los enchufe de tres en tres a la gente dormida que entra al metro, y que inmediatamente los tiran a la papelera. Si me tuviera que apuntar a un curso de ofimática, seguramente el panfleto no sería decisivo--- digo yo, vamos. Por no hablar de la rabia que debe darle al dueño de la academia (que no suele ser un centro para 500 alumnos precisamente) pasar por allí y ver qué pasa con su publicidad directa : Papelera o suelo.
Absurdo.

_R_ dijo...

Pues yo colecciono los papeles de los santeros y tengo una corchera en casa con todos los que he ido recogiendo en los dos ultimos años. Que nunca se sabe cuando vas a tener que tirar de magia negra.

Ademas tienen nombres muy bonitos.

Shakti dijo...

Qué tal algo de psicología inversa? Te imprimes unos papelitos con tu foto que pongan "A MÍ NO ME DES NADA, GRACIAS" y cuando estiren la mano, se lo cuelas. Suerte con eso. Pero luego no te rías de ellos (especialmente del santero, que ese te pilla aunque no estés)!!!

M. dijo...

_R_, te voy a poner en contacto con un amigo. Podréis intercambiar "cromos".

La vida de Duncan dijo...

For ever troy y Shatki. Especialmente esta ultima con la psicología inversa. Y totalmente a favor de evitar malos rollos con el santero, tio tio, que puede ser un marrón...

Súcubo dijo...

vaya, yo habia optado por la opcion de shakti tambien pero de modo diferente, cogeria cada papelito y se lo daria al siguiente, el papel del budú a el de la informatica, en de la informatica a la de la cruz roja... y asi sucesivamente, jeje, bueno lo de las fotos con la frase suena mejor XD

La Niña dijo...

Yo les miro desde lejos y les sonrío con la cabeza ligeramente inclinada en plan: "¿Otra vez? Ni lo intentes...", pero de buen rollito...

El de La Farola y el de los papelitos de vudú ya no me dan la plasta...

nanyu dijo...

yo de ti volveria a coger los papelitos esos del destino, por lo del maromo-latinking del metro del otro dia.
lagarto, lagarto!

Troy dijo...

Yo es que creo en la ley kármika, y creo que esto se volverá contra tí... seguro que algún día te descubro en el 8y½ repartiendo tus tarjetas de visita entre el personal.

(Me alegro de que sigas yendo en Metro y sigas vivo)

fuenkas dijo...

Creo que esa bula no te la da ni el Papa...

dwalks dijo...

la verdad es que los papeles del santero al principio eran un punto, pero al tercero ya era como un macdonals.

no sé, hoy otra vez lo mismo, pensaba que contarlo aquí me iba a servir como terapia, pero nada.

y _R_, me pega que lo de la colección es más por si acaso que por afición...

Dra.B dijo...

No, Dwalks, lo de _R_ es adición. Se abalanza sobre los repartidores para ver si le dan uno nuevo. Mira tu e-mail, porque seguro que te ha mandado la lista de los que tienes para que le cojas uno del tuyo si es nuevo.
Por lo demas, el truco del movil en una mano y en la otra el paraguas, no falla nunca.

Nepomuk dijo...

Bizquea los ojos, saca un poco hacia delante la mandíbula inferior, deja caer un poco de baba por la comisura y ve diciendo en un susurro..."las voces me lo ordenan... las voces me lo ordenan..."

Ni Cristo se te va a acercar.

(Y si lo ensayas convenientemente te puede valer para alguna bajita psicológica en caso de que la reunión pertinente no te mole demasiado)

Nonononono...yo no lo uso. Las voces no me dejan.