lunes, enero 09, 2006

Una historia de violencia (en el metro)

Hoy he salido muy cansado del trabajo y la verdad es que me he puesto los cascos y me he olvidado del mundo. Cuando voy fresco pienso que todo el mundo va escuchado la música que tengo puesta y estoy convencido de que les gusta muchísimo, pero hoy todo lo contrario. El caso es que, cuando he llegado al transbordo que tengo que hacer todos los días, me he montado en la escalera mecánica que hay para bajar y me he dejado llevar hasta el final del tramo. No me he dado cuenta de que me he quedado en el lado izquierdo (mal) ni de que el tren estaba llegando al andén, tenía la música tan alta que no oía nada.

He notado que la gente empezaba a correr escaleras abajo para coger el tren, pero yo paso de hacerlo desde que hace años observé a un chaval bajar las escaleras haciendo flip-flaps y dobles tirabuzones con la cabeza y con el culo porque iba con prisa y se tropezó. No merece la pena, con el traje y el abrigo es una pereza, se te sale la camisa cuando corres y siempre hay una maruja que hace que corre con los brazos pero en el fondo no va más rápido que cuando anda. Yo he decidido quedarme quieto mientras la gente me iba adelantando, estaba cansado pero no me importaba seguir oyendo música.

Al llegar al final de la escalera, he notado como alguien me atosigaba por detrás y me adelantaba muy pegado a mi, me he girado instintivamente y he visto a un tipo tan alto como yo y con cara de animal que me gritaba no, me chillaba, que me pusiera en el lado derecho mientras corría para coger el tren. Entre que yo andaba un poco empanado y que me han parecido totalmente desproporcionadas sus formas, en vez de pedirle disculpas me he limitado a mirarle a los ojos mientras se ma marchaba insultándome, también mirándome.

Cuando he llegado al andén, el tren ya había cerrado las puertas y el hombre que me había gritado estaba espachurrado contra el cristal de la puerta, porque se ve que había entrado el último y el vagón iba a tope "vale, yo me merezco sus voces por ir mal en la escalera pero el puede apretar hasta licuar al resto de los pasajeros del vagón con tal de llegar cinco minutos antes a casa" he pensado para myself. Mientras yo caminaba hacia la parte de delante del andén, porque me viene mejor cuando me bajo en mi estación, el tren ha echado a andar y ambos hemos ido avanzando un rato en paralelo según iba cogiendo velocidad. Las ironías del destino han hecho que la persona que me pillaba a la altura durante este paseíto fuera el hombre éste. Nos hemos quedado mirando y, enseguida, el se ha puesto a hacerme aspavientos, a agitar los brazos y a llamarme tontolculo y subnormal. Yo, no sé por qué, le he empezado a sonreír amablemente, así que, según se empezaba a alejar dentro del tren, se iba poniendo a cien y me señalaba con el dedo, con una mano, y apretaba la otra contra el cristal. Yo veía como movía la boca y contraía las cejas y reconozco que me acojonaba un poco, porque estaba completamente fuera de sí, pero no podía dejar de sonreírle como quien ve a un niño chuparse un pie. No me estaba ríendo de él, simplemente yo estaba fuera de la situación debido a mi estado catatónico y, como todo ha sido tan rápido, pues me ha salido así, que no soy tan prepotente.

Me he quedado en el andén pensando en esta cosa tan rara que me había pasado y me he empezado a emparanoiar con que a ver si este tío le iba a dar por bajarse en la siguiente estación a esperarme, que le he visto muy encendido. He hecho un valoración de la situación así en plan rápido y he concluído que, dado que era bastante mastuerzo y con ese nervio que me ha sacado a las primeras de cambio, igual me podía dar una manita de hostias que me iba a dejar la cara regular. Luego he pensado que la gente tiene mucha boca pero que al final nada, pides disculpas y arreglado, que en el fondo yo era el que iba mal en la escalera y con reconocerlo pues ya está, pero después he pensado en lo que había leído por la mañana del señor que había atropellado por accidente a una niña y que su padre y sus tíos le habían cosido a tiros antes de ver que a la niña no le había pasado nada, y me he dicho que a veces la gente está muy mal. O a aquella que la empujaron al andén el otro día porque sí. Que la gente está fatal...

Así que me he sentado en un banco del andén, he sacado mi libro de Sedaris, y he dejado pasar dos trenes antes de subirme al mío, por si acaso. Ahora estoy preocupado por si voy a coincidir con él más días y se ha quedado con mi cara. Qué mal rollo me está entrando.

19 comentarios:

Súcubo dijo...

Venga hombreeee!! menos paranoias, seguro que el pavo ya ni se acuerda de tu cara, solo se acordará de la mala leche que le ha entrado con tu sonrisilla de "te jodes".
Por que admitamoslo todos en algún momento de nuestras vidas (o en muchos) hemos sentido esa sensación de me la suda soberanamente y no puedes hacer nada asi que jodete y más cuando vas en el metro que dejamos de ser personas civilizadas para convertirnos en animales.
Nos volvemos territoriales, agresivos, antisociales, insolidarios, miramos con malas caras y hacemos gestos cuando nos empujan por un frenazo o nos pisan sin querer o nos clavan el codo cuando se sientan a nuestro lado...
Por muchas disculpas que nos pidan y por mucho que las aceptes lo primero que te viene a la mente es JODER!!

Un beso apretujado de una pasajera tipo linea 6 XD

dwalks dijo...

que no, que tú no le has visto, que éste era de los que se bajaban. que me odiaba.

pues yo en el metro soy muy majo en general y nada territorial, lo único que me molesta es la falta de higiene (incluyendo maquillarse en el vagón) y que hablen a voces a mi lado. por lo demás, a mi como si se ponen a dar volteretas.

Eride dijo...

Entonces, ¿lo de la izquierda y la derecha es cierto? Yo creyendo que me vacilaban.

Que sí, que la oferta de Salvajilandia no tiene nada que ver pero yo me quedo con la paz de mis amapolas, que le vienen muy bien a mi esquizofrenia.

Magenta dijo...

Así que lo de la izquierda y derecha también se ha impuesto en Madrid. Recuerdo esa anécdota contada de labios de una madrileña que se fue a vivir a Londres y que le sorprendió muchísimo, gritos incluidos, los gentleman perfectamente vestidos iban vociferando al personal mal colocado, turistas en su mayoría.
Me siento muy provinciana y muy agusto de pensar que aquí la gente por lo general no va tan sumamente acerelada, aunque en los Alsas a veces también se viven momentos así cuando las viejas se intentan colar.
Y en cuanto a tu paranoia, pues no me extraña que la tengas, porque hay mucho mal follao y gilipollas que por un pequeño contratiempo puede cometer autenticas locuras. Hiciste bien en bajarte y esperar, lo dicho, vigila un par de días por si lo ves y luego sigue tu vida normal. Yo esque soy de las que desconfia hasta de mi sombra porque he tenido situaciones muy chungas con gente pasadísima de la cabeza. (algun dia contare en mi blog cuando un tío le dio por perseguirme a todas horas)
Venga, besinos desde la tierrina que ya me vale, pedazooo de comment!
PD: Tengo curiosidad por saber qué estabas escuchando en esos momentos que te dio tal paz interior xD

David dijo...

Y Sedaris no te calmó la paranoia? Porque yo creo que es buenísimo para sacarte de los estados de excesiva tensión...

Y yo también pienso que el tipo en cuestión se habrá cabreado, habrá gritado y a los tres segundos se habrá olvidado de ti... El metro, ese mundo!

Cris dijo...

Mode tocahuevos on:

" Y se ha puesto HA hacerme aspavientos"...

Pero, Dwalks, qué te pasa a tí con las "h", que son gratis o qué? jejeje...Es que no es la primera vez...

Lo siento Troy, me he adelantado!

Mode tocahuevos off.

Por lo demás, yo me acuerdo una vez en Praga, donde sólo hay barandillas para bajar las escaleras en el lado izquierdo, en las que bajé por ese lado para poder agarrarme, porque por un leve problemilla no puedo bajar escaleras sin cogerme, y un señor me montó un pollo impresionante en el que supongo que se debió cagar en toda mi familia (tampoco lo sé porque no entendí nada), pero vamos, que creo que tampoco tenía razón, y tampoco se acaba el mundo por esperarse al siguiente metro, que total pasan cada 5 minutillos.

Pues eso, que te entiendo, vaya.

Cris

Hans dijo...

No te des absolutamente ningún mal. Te lo dice el paranóico número uno, después de años y años de sufrimientos innecesarios. He llegado a la conclusión de que es así. Olvídate. El mastuerzo (que entra dentro de la categoría "Persona cuya desaparición física haría del mundo un lugar mejor" sin ningún género de duda) no volverá a aparecer y si aparece no se acordará y si se acuerda se avergonzará de su perniciosa actitud, y si no se avergüenza procede a gritar, en alta voz, muy ofendido: "ESE HOMBRE ME HA TOCADO EL CULO! QUÉ VERGÜENZA! QUÉ DESFACHATEZ! POLICÍA! POLICÍA!". A ver qué hace. El hombretón.

el mastuerzo dijo...

¡Asi que eras tu!

Pues que sepas que me he quedado con tu cara y que te la voy a partir. Esta tarde te espero en la estación con todos mis primos y mis amigos los Richar, vete rezando.

Shakti dijo...

Pero tú eres consciente de que ese tío cree que te estabas riendo de/en su cara, verdad?

Y sabes también que todo el cerebro que no se usa para culturizarse hace que uno tenga mejor memoria?

Yo de ti iría buscando un buen cirujano plástico por si la moscas...Si no te acaba de gustar tu cara, ahora es el momento :-))

sue dijo...

Mi amiga Cler y yo arrojamos (sin querer) un café con leche de esos que te los dan superhirviendo a la cara de un tío que iba cómodamente sentado en el metro de Londres. Mucho "fuck you!", pero ni siquiera se levantó. Incluso otros pasajeros se pusieron de nuestra parte y le recriminaron a él por maleducado. A otro tío le cayó el ardiente líquido en una elegante chaqueta de cuero y no dijo ni mu. La gente es más civilizada (o más cobarde) de lo que parece. Tranquilo.

HYDRINKEN dijo...

Hombre Walks, no se puede ir por ahí poniendose en el lado izquierdo de la escalera como un pasmarote y no contento con eso, te ries de un desquiciado.
Estás adoptando una actitud un tanto suicida tal y como está el mundo.

Suerte esta semana, has barajado la opción de ir unos dias en taxi?

La vida de Duncan dijo...

mira... obviamente ese señor tenía diarrea... la prisa, los gestos...

nanyu dijo...

pue yo recuerdo un dia por manhattan... y bla bla bla-

bueno, dwalks, por si acaso, ha sido un placer leerte estos meses.

Anónimo dijo...

jo, me encanta como escribes. Te leo todos los días y siempre me alegras el día. Un besazo!

Dra.B dijo...

Yo una vez empuje a una senyora por estar en la izquierda de las escaleras mecanicas y casi sale haciendo tirabuzones y flip-flops.

HYDRINKEN dijo...

Qué final le daría David Cronenberg...

dwalks dijo...

¡sigo vivo! que bien no me han asesinado ni nada

lo de la izquierda y lo de la derecha es una norma no escrita que hay que respetar, pero de ahí a que te quieran sacar los higadillos...

mi falta de ortografía es lamentable. insisto en que son lapsus procedentes de alguna corrección que deja ahí una hache y no te das cuen. espero que se de por hecho que conozco esa regla, pero que vergüenza me dan estas cosas y cómo las critico yo cuando las veo en otros... gracias cris

la verdad es que hoy me he emparanoiado menos de lo que esperaba y cuando he vuelto en metro a casa no me he acordado casi. ya verás, me lo encontraré el día menos pensado y me pondré a chillar como los cerdos.

connenberg me hubiera dejado sangrando y sin dientes contra el lado izquierdo de la escalera mientras el psycho se comía mi corazón con música rara de fondo.

oye, fenomenal los comments, muy relacionados con el post y con criterio. qué gusto.

M. dijo...

Oye, si te ves muy mal, te presto a un amigo como guardaespaldas.

El chaval en cuestión tenía el record de lanzamiento de peña por las escaleras en el instituto.

mastuerzo dijo...

¡Me'quedao con tu jeto, chaval!
Sé dónde vives, dónde trabajas y dónde bebes garrafón.

Mejor vas en coche.