miércoles, enero 11, 2006

Late reyismos

Ayer quedé con Kurt para cenar en el Fast Good porque tenía que darle su regalo de reyes. Me sentí un poco decepcionado porque lo tenía comprado desde el día cuatro, pero las veces que le había visto después, como no llevábamos coche, me parecía un rollo dárselo y hacerle cargar con él todo el día, así que lo fuimos retrasando sin demasiado criterio hasta que al final los dos corriendo a quedar un martes a cenar tarde, que mitad nos apetecía y mitad nos metíamos en el fin de semana y no era plan. En cambio, él me regaló una camiseta el mismo sábado después de reyes, mientras estábamos investigando las rebajas, al ver que me la probaba y funcionaba perfectamente en mi cuerpo. En fin.

El Fast Good es el típico sitio que fuimos a conocer imperativamente en cuanto lo abrieron, pero en el que luego no habíamos repetido juntos todavía. Yo había estado un par de veces más con otra gente, y él, supongo que alguna más. No sé que tal le irá a este sitio, las últimas veces que he pasado por delante no lo he visto muy lleno aunque a mi siempre me ha gustado, con sus salvedades.



  • Es limpio, tiene pinta de limpio y la luz es buena.
  • La Italian Burger es estupenda. Tomate seco, rucola, queso y carne entre un pan que no cansa nada. Tiene cinco o seis bocados perfectos, sin bordes y con todos los ingredientes ahí, mientras que las hamburguesas que hacen en otros sitios apenas tienen cuatro por lo general. Además, esta hamburguesa no se te desmonta.
  • Te llevan la comida a tu sitio y así no tienes que esperar mientras te soplan la nuca. Para saber dónde estás, te dan una banderita que pones en tu mesa y así el camarero te ve.
  • Las salsas vienen en una cesta-caja de madera superchula y puedes echarte lo que quieras, nada de bolsitas. Ketchup Heinz, mostaza de bolitas en tarro de cristal, Lea&Perrins, aceitera y vinagrera con pulverizador... ya lo sé, ya lo sé, pero es que a mi estos detalles me pierden.
  • No hay barullo y las mesas están colocadas de forma que no te invades con el de al lado. Juegan con las alturas, hay mesas que miran a la calle, hay sofás, sitios para una persona... muy bien esto, nada de matrices de mesas ni de aprovechar todo el espacio.
  • El menú no tiene muchas opciones, pero aciertas con cualquiera. Poco y bueno, a mi me motiva.

No

  • Los cubiertos son de plástico y se pincha fatal la ensalada. Intenté cortar unos trozos de pollo con el cuchillo y parecía que estaba en un sueño de esos en los que no tienes fuerza para nada.
  • La bebida, las ensaladas y los postres los coges de una nevera que tienes al lado mientras haces la cola. No entiendo este punto supermercado, creo que no han acertado.
  • Las ensaladas llevan demasiados frutos secos. Para mi, la gracia de la ensalada es que sea fresca y jugosa, y los frutos secos matan un poco los sabores y me empachan. Eso sí, son muy grandes y tienen muchas cositas, eso muy bien porque nos pedimos dos y nos sobró una, que de todas formas nos comimos.
  • Las sillas de Starck son bonitas, pero pesan cero y se caen para atrás cuando pones el abrigo en el respaldo, están mal diseñadas. Además, tienen las patas delanteras demasiado juntas entre sí y no te caben bien las piernas si las quieres doblar hacia atrás mientras comes.
  • Mucho papel y mucho plástico envolviendo los productos, generas tanto residuo al desenvolver las cosas que acabas comiendo en dos milímetros de mesa.
  • Los postres no apetecen mucho cuando los ves en el frigo, aunque esto es muy personal, ya que he oído decir que están bien. Yo aún no los he probado.
Luego nos fuimos a casa escuchando el último recopilatorio que me ha hecho Kurt, con un montón de canciones que todo el mundo debería conocer, mientras tomábamos un camino de vuelta algo extraño porque habían cortado sin avisar una calle imprescindible en nuestra ruta habitual. Casi nos vino bien para poder escuchar un poco más el disco, porque Kurt quería supervisar un zapping general de los temas del CD antes de entregármelo. A mi me gusta hacer lo mismo cuando hago un recopilatorio, así que le dejé pasar y cortar las canciones cuando le parecía bien y me explicaba cuándo venían las cosas interesantes.

Dejé a Kurt en su casa a eso de las doce y media y, a los tres segundos segundos de enfilar para mi calle, me di cuenta de que se había dejado mi regalo en el asiento de atrás y me puse a pitarle, pero él pensaba que me estaba despidiendo y se puso a decirme adiós con la mano mientras se metía en su portal. Al final me dio tiempo a llamarle antes de que cogiera el ascensor y recuperó su regalo.

13 comentarios:

nanyu dijo...

PRIMERO!
me merezco un regalo de reyes por madrugar tanto.
te ha quedado un post bastante "naif", pero ha estado bien porque me ha recordado a mi tierna adolescencia.
gracias!

La Niña dijo...

Pero... ¿y qué le has regalado?

El Fast Good tiene muy buena pinta... me ha gustado tu observación de los bocados... y de las sillas...

M. dijo...

Madre mia, cuánto tiempo sin ir al Fast Good!!!! Me acabas de crear la necesidad.

¿Ya no está lleno de pijas-repijas que tienen la mesa cogida 8 horas después de terminar de comer solo para ver y dejarse ver?

MaruMode-on: Que le regalaste?

La vida de Duncan dijo...

No me gusta el fast good porque es de adria. Y las cosas impuestas no me molan nada!

Magenta dijo...

¡¡Si quedara un puesto vacante en los críticos de la guía michelín ahí deberías estar tu!!

_R_ dijo...

Sisisisi, muy bonito todo y tal, ¿pero a que no tienen mirindas?

M. dijo...

_R_, cada día que pasa estoy más convencida que eres la versión machorra de uno de mis familiares cercanos.

La cara del camarero cuando le llego "metro-y-medio de tia y le pidió un CuttySark con mirinda no tiene precio!

Shakti Verborreica dijo...

En cuanto a los Late reyismos, como mi hermano & cuñááá pasan las navidades en la ciudad de ella, el resto nos esperamos (oye, cuando era yo la que se iba nadie me esperaba a mí! Grrr), y no nos los daremos hasta el viernes. Se merecen lo más cutre y lo más barato como venganza...

En cuanto a la manduca, cuando describías el restaurante me recordaba al VIP's, y si no fuera por Kenny yo no iría, me recuerda demasiado al Hard Rock café, supongo...

Huy, qué buenas las verificaciones hoy "oshobt": Pero a mí me gusta Osho!!

would dijo...

¿Y mi regalo?

Troy dijo...

¡Coño! ¿Y el mio?

dwalks dijo...

no nanyu, aquí no hay premios por comentar el primero, aquí nos tiramos todos a todos y ni hay preferencias, esto es una comuna. ¿me ha quedado naif este post? puede, pero no era mi intención, que curioso.

el regalo a kurt es demasiado personal como para publicarlo, soory.

el fast good no es ni la monda ni lo peor. estoy de acuerdo con duncan en que nos lo metieron mucho por los ojos cuando abrió, pero ahora no deja de ser un sitio más. que no está mal, joder, un poco caro si eso pero ya.

magenta, si me vieran los de la michelín, me descartarían en cuanto vieran mi currículum de VIPS. no way.

ni mirindas ni cinzano, un desastre

no shakti, no es el VIPS ni de lejos, es la comida del VIPS en plan anti VIPS, es lo que vende del sitio supuestamente

would y troy, mi regalo está listo, id cogiendo unos cojines para las rodillas y un trapo para morderlo.

nanyu dijo...

si te vieran los de michelin, te propondrian hacer de logotipo de el, de tanto que comes.

Anónimo dijo...

Podrías listarnos los cortes del CD de Kurt, y que dices que todo el mundo debería conocer... Me gusta descubrir nuevos grupos...