Hoy ha sido un día relativamente rutinario en la oficina. Sigo con mis montones de trabajo pero por lo menos no he tenido que demostrarle a nadie lo bien que lo hago, así que he podido mantener una jornada más o menos decente. También he quedado a comer con Kurt para saludarnos tras de su periplo germano-cataleño y nos hemos ido al VIPS, de menú del día, que nos ha apetecido. Podía haberse venido Elza, pero me ha mandado un mensaje diciéndome que imposible. Podía haberse venido Would, pero yo no me he enterado de que ha llegado de Bruselas como a las 2, y ni le he avisado por falta de coordinación más que nada, y eso que le tengo delante en el trabajo.
Como es habitual en nosotros, hemos pedido lo más contundente del menú, y Kurt, que venía lamentándose por las cantidades ingentes de comida que se había apretado entre Berlín y Barcelona, se ha decidido por macarrones con tomate de primero y por la lasaña de segundo, para terminar con una tarta de queso bastante artificial y suculenta. Con un par. Yo, que tampoco es que esté a a plan, me he pedido la ensalada campera (muy regulares las patatas, muy zapateras) y una hamburguesa con un huevo frito enmedio, que me ha apetecido porque el de al lado de nuestra mesa se estaba comiendo una con cara de "no me cambio por nadie ahora mismo". De postre, un zumo, que le he probado de todos los platos a Kurt y no quería estallar ni dormirme por la tarde. Para el recuerdo ha quedado un movimiento muy extraño y eficaz que ha hecho Kurt al intentar comerse un trozo de tarta más grande que su boca: al ver que no le cabía por un poco, ha agitado las mandíbulas como un pelícano y el trozo se ha colado para dentro. Muy grande, Kurt, ahora sólo nos queda que lo acepten en los libros de protocolo.
En cuanto suba esto me iré a mi casa, o lo que queda de ella. He llamado a mi madre para ver cómo iba la cosa en mi habitación, porque hoy la pintaban en teoría, y me ha dicho que en ese preciso instante había una mesa, cinco maletas y varias sillas tapadas con plásticos encima de mi cama, pero que no pintaban hasta mañana. Creo que se me ha ido el asunto de las manos porque es que no sé dónde voy a dormir esta noche.
Por último, quería decir que tras haber criticado duramente a la cadena Subway durante mucho tiempo (incluso en este blog), desde hace un par de semanas la he indultado y ahora me declaro bastante fan de los bocadillos de pan esponja que proponen. Hay uno de pollo a la parrilla que es realmente rico, y más si se le echa salsa de mostaza dulce y hortalizas y pepinillos a elegir. Me gusta que te puedas echar tú la cocacola y, como punto flojo, me molesta que las patatas del menú sean de bolsa. Yo las cambio por una cookie últimamente, porque te la ofrecen como alternativa a las rufles de bolsa.
Esto me lleva a hacer una lista de comidas que no me gustaban antes y ahora mataría por ellas (en general me gusta todo, aquí me refiero a casos que han ido de un extremo a otro)
- Los corazones de alcachofa
- Las berenjenas y el calabacín al horno
- El apio
- el sushi
- Los espárragos trigueros
- La mermelada de naranja amarga
Por supuesto, ver la lista me conduce inevitablemente a hacer otra lista de cosas que me encantaban en el pasado y ahora me dan igual o me hacen poca gracia:
- Las empanadillas (no sé por qué,me empacha el sabor del hojaldre frito que se queda en el reborde, y además, me recuerda al sabor a fritanga en el abrigo que se te queda al salir de los bares)
- Los berberechos de lata (me los como con miedo porque creo que van a tener tierra, que me da dentera, así que no los disfruto nada)
- Las avellanas (una vez me comí un kilo y casi me muero)
- El tocinillo de cielo (con el tiempo me voy volviendo menos goloso y esto se me hace empalagoso a partir de la segunda cucharadita)
- La casquería (antes me apasionaba, era un cerdo y se la pedía a mi abuela cada vez que iba a su casa, pero últimamente el tema sesos, lengua, riñones... me estomaga un poco en cuanto lo pruebo, me sabe a corderazo reviejo)
Y para rematar, la lista de cosas que nunca, por más que lo he intentado, me han llegado a convencer:
- El cabello de ángel (me pasa lo que con el tocinillo, y encima no me gusta la textura, así que no me traigais ensaimadas si vais a Mallorca, y tampoco se las llevéis a nadie, que queda hortera)
- Los caracoles (no lo puedo evitar, me da asco que babeen y me autosugestiono para mal cuando los veo en el plato)
- Las alcachofas con las hojas para chupar (me parece primitivo ver los chuperreteos de los otros en el plato de al lado, no me parece un sabor muy agradable y encima el agua te sabe fatal después).
- El palulú y el regaliz en general (esto nunca me ha dicho nada, y mira que de pequeño me lo compraba como todos los niños)
- Los refrescos con gas con sabor a naranja (no es que no me gusten, pero no... yo soy más de limón)
- El vodka
- Las espinacas a secas (en revuelto o con unos ajitos sofritos, sí, pero en plan verdura plana me saben a verdín y me cuestan)
martes, octubre 25, 2005
Paladar rules!
lunes, octubre 24, 2005
Gasp!
Se avecina una semana de malos tiempos para Itwalks, y no por falta de ganas. Me encanta escribir mi blog, pero no puedo.
1) La semana de pintar mi casa se está retrasando porque a un pintor le duele un hombro, así que nos hemos encontrado con toda la casa metida en cajas, incluído el ordenador y todos los cables de conexión a internet, y sin nadie que pintara los espacios que habíamos dejado libres. Así llevamos ya una semana. Vivimos en una especie de nave espacial, sumidos en la indigencia ornamental y, al estar haciendo una obrita en el salón, parecemos una familia de pueblo haciendo toda nuestra vida en la cocina. Cómo hemos cambiado, recuerdo con nostalgia esos días de cenar e ir a ver la tele de hace una semana. Creo que hoy ya han empezado a pintar la casa, pero ayer mis padres decidieron cambiar también todo el parqué, ya que estaban, así que, a este paso, espero poder actualizar regularmente para antes de que termine el año.
2) En el trabajo estoy siendo sometido a sodomizaciones laborales continuamente, por lo que dedico mi jornada laboral íntegra a... trabajar. No paro y estoy muy motivado, pero mis incursiones en el mundo blog se reducirán durante una buena época a leeros (eso no puedo ni voy dejarlo, aunque sea en ratos fugaces), a comentaros cuando se me ocurra algo que venga a cuento y corto sobre la marcha, y a hacer entradas simbólicas como ésta. Así estamos., no doy para más
Me duele, porque en el tintero se me quedan historias chulas y muy priceless, como por ejemplo la un tipo muy gracioso al que conozco de un par de veces, del que me han contado que siempre se cuece impresionantemente en las barras libres de cualquier evento. "Hasta ahí es como cualquiera de nosotros", diréis, pero sirva como ejemplo, para cambiar vuestra opinión, una boda en la que se cogió una tajada tan grande tan grande que empezó a entrar a todas las tías que se le ponían a tiro, y como ninguna le hacía caso, pues se puso a bailar con su madre y le metió la boca también, a ver que pasaba... creo que al final no se la zampó, pero ahí queda el listón para quien quiera intentar superarlo.
¿Kurt?
martes, octubre 18, 2005
¿Por qué desea usted un acercamiento conmigo?
Hoy se ha montado una buena en mi bloque. He llegado a casa y me ha contdo Jwalks que... bueno, un momento PAUSA
antes explicaré que, aparte de las nuevas obras que tenemos en mi piso y lo de los pintores, que tan traumatizado me tiene metiendo todo el día cosas en cajas, también se están haciendo unas obras de reparación en la fachada del edificio en el que vivimos los Walks, porque aunque no es muy viejo, se está cayendo una especie de recubrimiento decorativo que tiene y cualquier día le vamos a acabar abriendo la cabeza a alguien que pase por la calle y sus hijos nos van a sacar toda la panoja con la indemnizacion FIN PAUSA
Pues que he llegado a casa y me ha contado Jwalks que el vecino del tercero le ha comentado por el portal que hoy casi se pega con un obrero de los que están currando en el edificio. Resulta que los obreros están rascando el recubrimiento viejo de la fachada mediante el arte del descolgamiento con cordel desde la azotea, así que van bajando rasca que te rasca haciéndole el mencionado peeling a la casa. Por lo visto, y según la versión de la novia del vecino del tercero (esto se complica), esta mañana, mientras ella se encontraba en la cocina comiéndose las tostaricas con el café, dos de los obreros que andaban rascando por su zona han empezado a dar golpecitos desde fuera en la ventana y a soltarle piropos e insinuaciones tipo te lo comía todo, shoshete. Y claro, la chica se ha encarado con ellos, ha aparecido su novio por la cocina (o sea, a mi vecino) y han discutido todos acaloradamente, hasta el punto de citarse tres pisos más abajo para partirse lo que viene a ser la cara. Al final la sangre no ha llegado al río, pero se han juntado algunos vecinos en el descansillo y han acordado llamar mañana al jefe de la obra para que cambien a estos tíos por otros, porque claro, todavía quedan por rascar los pisos de la otra escalera, en los que tenemos vecinas muy apetecibles (que yo he visto primero, todo sea dicho) y no es plan de tener a los obreros trempados como monos mientras trabajan y rascan... Más en serio, yo lo que he pensado cuando me lo ha contado mi hermano, es que hay que ser muy poco inteligente para comportarse como esos tíos esta mañana, o muy inconsciente, que no sé qué es peor. El caso, y dadas las circunstancias, si es cierto que han hecho el capullo de esa manera, quiere decir que lo pueden seguir haciendo, así que estoy de acuerdo con que los cambien inmediatamente.
Aparte de esto, que me parece bastante obvio, yo he seguido hilando el tema en mi cabeza y me ha dado por acordarme de agresiones sexuales ridículas de las que he sido testigo en mi vida o me ha contado gente cercana, y he hecho un pequeño ranking. Ni que decir tiene que nunca banalizaría en casos más serios en este tema, pero como éste no es el caso, pues allá vamos:
TOP 5 Hará 8 años o así. Voy con mi novia de entonces en el metro y cuando nos damos cuenta vemos al tío de enfrente muy serio y con la polla fuera. Nos entró la risa y se fue en cuanto pudo.
TOP 4 Soy un Dwalks de dieciocho años con un pedo tremendo en una discoteca de Almuñécar. Se me cruza una tía y según pasa le agarro el culo y, con las mismas, ella me suelta un viaje con la mano abierta que todavía me pita el oído. Desde aquel acercamiento al tema, Dwalks no ha vuelto a tocar más culos furtivamente (antes tampoco lo había hecho, qué éxito en mi debut).
TOP 3 Un Dwalks más crecidito está con su novia nuevamente haciendo guarreridas en un lugar apartado de una urbanización de un pueblo durante unas fiestas estivales. Cuando me doy cuenta, veo a un tipo entre unos coches pelándosela a nuestra salud. Salgo detrás de él con la sana intención de agredirle (yo soy un ser muy pacífico, pero iba un poco alcoholizado) y cuando le alcanzo, veo que es el tío de seguridad de la urbanización, un tipo de unos setenta años. Le monté un pollo a viva voz, añadí para enfatizar mi ponencia una patada en su culo y luego, Chs, al que vi más tarde, me echó la bronca por pegar una patada en el culo a un viejo. Me arrepentí bastante de la patada en el culo, pero es que me sentí muy violento y muy pillados.com.
TOP 2 Esto fue hace poco. Voy en el metro, en plena hora punta por la tarde, y de repente veo que una mujer empiza a pegar voces y a montar un chicken. De repente, toda la zona esa del vagón empieza a increpar a un individuo, un tío bastante normal aparentemente, y la cosa amenaza con irse de las manos y acabar en linchamiento. Yo no me entero de nada hasta que llegamos a la siguiente estación, el hombre se va corriendo y empiezan a comentar la jugada. Por lo visto este tío había estado frotándose con toda forma femenina que se le pusiera a tiro, hasta que una se le puso flamenca y le dijo que hasta aquí habíamos llegado. Cómo está Madrid, cómo está Madrid...
TOP 1 Mi favorita. Me la contó/sufrió Elza y fue hace cuatro o cinco años. Iba ella tan campante a la universidad una mañana de invierno a las siete de la mañana por una solitaria calle, de camino al metro, cuando se cruzó con un tipo que tuvo a bien emplear dos segundos de su tiempo en sobarle las tetas por sorpresa y salir corriendo. Enhorabuena, chaval, Elza y yo te deseamos que tengas material de recuerdo para gayolismos durante mucho tiempo. Y te recomiendo que no te enamores de ella, fue bonito, pero terminó.
domingo, octubre 16, 2005
La historia interminable
Pues eso. No sé si os acordaréis, pero tras un pre-verano en el que, aprovechando que cambiábamos todas las puertas de casa y reformábamos todos los armarios empotrados, decidí hacer una reorganización integral de la Dwalksroom, tirando todo aquello que había acumulado durante años, ordenando todos mi papeles, discos, ropajes y pertenencias en general y, en definitiva, pegándome una paliza comparable a una conversación de diez minutos con Eduardo Punset, pues ahora van mis padres y deciden que la semana que viene hay que pintar la casa y hacer unas pequeñas obras tipo las que venden. Esto ha implicado que este fin de semana haya tenido que meter todas mis cosas en cajas para que los pintores no se cansen mucho (ni manchen ni rompan nada, ya de paso), qué infortunio, qué bajón me ha dado volver a descolocar todo, con lo que me había costado. Encima, como mis padres también van a cambiar todos los muebles del salón (TO-DOS), hemos regalado los antiguos y hoy se los han llevado, así que nuestro salón parece una escena de La Naranja Mecánica, vacío completamente si no fuera por la tele y unas sillas que hemos puesto. Qué pereza me da todo lo que huela a que se meta gente en tu casa para mejorarla. Sé que es necesario y que luego merece la pena, pero el previo es de echarse a llorar.
Por otro lado, este fin de semana ha sido un poco para olvidar, a excepción del sábado por a tarde. Con Agr en Singapur, CF en Ferrol y Kurt con Nate haciendo vida de pareja en Madrid, mis salidas weekendeñas parecían sugerir a priori planes alternativos a los que acostumbro a tener. Pues al final nada de nada, porque gracias a la mojadura que me regaló el cielo de Madrid el martes por la noche, me he cogido y agarrado un constipado bastante considerable que, aunque no ha acarreado ni fiebre ni delirios nocturnos, sí que ha provocado que esté bastante congestionado, moculento y tosírrico, por lo que he decidido no salir ni un solo día, hecho que no sucedía desde hace más de un año. He dormido bastantes horas y me encuentro mejor, pero en este momento me noto algo vacío, como desenganchado del mundo. Se supone que podría haber ido esta tarde con Kurt y Nate a hacer una merienda-cena, pero dado que todavía no me sabe a nada la comida, pues no me apetece ponerme hasta el culo para no disfrutar del momento. Sería como engordarme con una inyección, y para eso mejor quedarme en casa. Y también lo he hecho un poco por ellos, porque hago unos ruidos muy raros al comer, al no poder respirar bien, y no creo que les apetezca disfrutar de ellos.
De todos modos, no he desperdiciado el tiempo tampoco, me he dedicado a actualizar mi iPod bajándome muchísima música que me apetecía escuchar y para la que nunca encontraba un momento. Me he pasado todos mis MP3 almacenados en el ordenador a CD´s para liberar espacio del ordenador y he organizado mis fotos, pasándolas a CD igualmente. Estoy bastante satisfecho con todo esto que me he currado, la verdad, y además, como es algo que estoy convencido que casi todos vosotros tenéis en mente hacer un día de estos, aprovecho este texto para animaros y para deciros que sí, que te sientes genial una vez has terminado.
De música me he bajado las canciones que me faltaban de los setlist de Supervago (tenía bastantes ya) que pinchó en el Popbar del Razzmatazz (finales de septiembre) y en El Naranja (hace una semana). La verdad es que este chico escucha mucha música y tiene criterio para comentarla en su blog, así que teniendo en cuenta que él me sirve como continua referencia para hacer nuevos descubrimientos musicales en lo relativo a lo moderno de mierda, sobre todo, pues ha sido un detallazo que publicara las secuencias de canciones con las que animó aquellas noches. Sirve para centrar el tiro un poco y para coger ideas, pues la cantidad de música que recomienda es a veces inabarcable. Lo que pasa es que como soy un poco desastre con el iPod, aunque he conseguido juntar, entre lo que yo tenía y lo que me he bajado, todas las canciones de sus sesiones, las tengo completamente desordenadas en las carpetas que he creado, así que supongo que perderá un poco la intención del autor, pues me imagino que no sólo se trata de escuchar los temas, sino de hacerlo en el orden con el que fuera creando el clima que pretendía... en fin, no se puede tener todo. Están bastante bien los dos setlist y son muy variados, quite recomendables.
Esta semana que entra promete en la oficina. Sigo hasta las tetas de trabajo y, si sumamos el panorama postnuclear que tengo en casa, puede que hasta haga horas extras no remuneradas con tal de matar el tiempo, ya veremos. La verdad es que ando echando cuentas estos días y me da a mi que hasta final de año voy a andar bastante liado, pero bueno, es lo que toca y para esas cosas soy bastante bien tomado, y además, a corto plazo sólo me importa dejar de toser y recuperar mi sentido del gusto, para ser sincero.
jueves, octubre 13, 2005
El tiempo les puso en su sitio
La idea inicial para este post era escribir acerca de personajes conocidos que me caían bien cuando les conocí al saltar a la fama pero que con el tiempo he acabado por no soportar. Lo que pasa es que empecé a darle vueltas al asunto y acabé dándome cuenta de que eran demasiados para un post y, además, hubiera acabado cayendo en el topicazo puro y duro sin aportar nada interesante a este nuestro mundo virtual, porque empezar a hablar de Sabina, Manel Fuentes, Sardá, Emilio Aragón y todos estos, pues la verdad es que es una pereza así de grande para todos. Así que con este razonamiento, decidí darle la vuelta a la tortilla y por eso voy a tratar el tema contrario, es decir, personajes que en un principio, y en ocasiones durote mucho tiempo, me han resultado antipáticos y ahora me parecen el plan. Digamos que no les entendía:
Jordi Hurtado

¿Cómo es posible que un tipo que lleva tanto tiempo en antena no tenga mayor repercusión en una nación? Ya me caía mal en "Si lo sé no vengo", con ese aire de sabiondo, esas gafas de niño repelente y esas voces impostadas que ponía 24h/day. Cuando pasó a "Saber y Ganar" tras algunos años de ausencia, que yo sepa, no me podía creer que el tiempo no hubiera hecho ninguna mella en él ni en sus maneras. Las mismas combinaciones americana fea- polo de Miró concuadradogrisenmedio, los mismos ricitos de querubín, el mismo juego de miradas cámara-tarjeta-cámara-concursante y la misma boca con forma de cazo para servir gazpacho. ¿Era real o se trataba de un proyecto de robot mayordomo entretieneniños con el que el gobierno estaba experimentando? Le odié y le odié hasta que hace unos años enganché una racha de comer en casa de mi abuela bastante larga, que era (y es) adicta a este programa. Empecé a ver un punto de ironía en este tipo, un punto cómplice con el espectador exigente, como tratando de transmitirte un "tú estate pendiente que ahora viene lo bueno" que no hacía otra cosa que generarme ansiedad, porque lo detectaba pero no lo acababa de pillar. Pero la espera mereció la pena y llegó el momento en el que empecé a percibir claramente cómo se mofaba salvajemente de los concursantes humillándoles con las preguntas, o más bien en cómo las hacía, y eso sí, encorsetado en su guión de La2 y sin perder su rol de presentador pelota:
Jordi Hurtado: Atención, esta es la pregunta: ¿En qué año, mes y día, decidió el famoso pintor Brochetto Pincélez sustituir su inseparable caballete de roble por otro más flexible?
Concursante: Aa..aa... el doce de julio de 1345?
Jordi Hurtado: Caaaasiii. La respuesta correcta, amigo José Manuel, era el treece de Julio de ese mismo año, oooohh. Un e-rror fatal, fatal error, que le ha costado a nuestro querido concursante el poder doblar su ya fabulosa cantidad de treinta magníficos euros, acumulados en 45 programas consecutivos. Una lástima, pero nos vemos, ahora mismito, en El Reto. Ya va corre que te corre Jose Manuel, ya va corrriendo corrriendo José Manuel hacia nuestro temido por todos ¡Reto! (y sonrisa de Jordi a cámara con todos los dientes esos que tiene de cabroncete)
Y con este tipo de cosas, de un día para otro, plas, me volví superfan de Jordi Hurtado. Miradle otra vez y decidme que no veis ese brillo en sus ojos.

Fernando Olmeda
Cuando vi por primera vez a este tipo presentando el telediario de Telecinco, llamé corriendo a mi hermano para que me confirmara que lo que tenía delante de mis ojos era cierto. Fin de semana, horario respetable de audiencia, y un señor ahí hablando con cara de chiste. Ni siquiera tenía un timbre de voz agradable, parecía que le habían cogido por la calle, le habían dado mil duros, le habían puesto un traje y, tras peinarle con gomina y darle dos bofetones, le habían dicho "tú lee esto". Yo estaba completamente fascinado y reuní a mi familia para indicarles que los fines de semana, a partir de ese día, sólo se verían las noticias de Telecinco. Quería reunir suficiente material para que cuando repartieran las indemnizaciones a los espectadores, yo estuviera bien delante en la cola.
Pero no se quedó ahí la cosa, paulatinamente, el bueno de Fernando Olmeda comenzó a tunearse. Sin perder su permanente rictus de lavoyacagarencualquiermomentoquenosenoteporfavor y ante nuestros ojos, se fue poniendo perilla y le dio múltiples acabados, se dejó mosca, se hizo patillas finas, cortas, largas y anchas una y otra vez, se cortó el pelo en plan moderno, asesorado probablemente por Maxim Huerta (a quien pronto le veríamos el plumero) y sus trajes comenzaron a estrecharse y a lanzar las solapas hacia arriba. ¿Campaña de Telecinco para mejor su imagen? No lo sé, pero quiero creer que no, prefiero pensar que ellos tenían superclaro lo que tenían cuando le ficharon y que fue él quién ganó confianza poco a poco. Y se quitó las gafas y apareció definitivamente lo que ya todos intuíamos, ese par de ojos mirando uno a Valdepeñas y otro a Orcasitas, que no te dejaban concentrarte en las noticias. Y el tío tan pancho. Y yo que comencé a cogerle cariño.
Hoy por hoy, totalmente a favor de Fernando Olmeda y un claro triunfo de la idea de que lo más grande se esconde en caparazones convencionales. Tan sólo dales tiempo, autoestima y un poco de panoja para los estilismos. Sale sólo.

miércoles, octubre 12, 2005
Martes Marte Warte Watre *Water*
Recojo a Kurt en la puerta de su oficina a esas horas intempestivas a las que sale él de trabajar, que me hacen replantarme nuestra cita cada vez que quedamos en este plan. Yo, los fines de semana lo que sea, pero se me hace muy cuesta arriba esperar como tres cuartos de hora acicalado en mi sofá a las diez de la noche un día entre semana, tras haber madrugado bastante, simplemente esperando a que llegue la hora de ir a por él y, además, como siempre empezamos cenando algo, no me deja picar nada en casa. Seré un reviejo pero es que cuando me toca hacer tiempo se me cierran los ojos, se me aplasta el pelo contra el sofá y el programa de la tele que haya elegido comienza a entretenerme. Me planteo cosas tipo "pff, si le llamo ahora y le digo que me duele la cabeza ¿colaría?" y como sé que no, que no colaría, pues ni me lo planteo.
Sale de trabajar y veo como se ritualdespide de su compañera, a la que nunca me presenta. Se sube al coche y me da el parte del día de su oficina mientras vamos escuchando lo último de Vive la fète, que nos gusta. Enseguida empieza a tocar todos los botones del coche para quitar el disco y poner algo de verdad para empezar la noche. Elegimos lo de Chico y Chica (Cuatro en Alicante, capítulo IV, Decisiones Imprevistas), que aún no lo dominamos y nos lo tenemos que aprender, no sea que toquen en breve en algún pueblo y no entendamos el lenguaje que manejan. Llegamos a Colón por Serrano y nos damos cuenta de que está todo cortado por el desfile del día siguiente. Madrid está imposible por esa zona y, tras unas cuantas vueltas atascados, conseguimos aparcar en San Bernardo, a la altura de la calle del Pez. Caminamos hasta La Tapería, donde está Trix con unos amigos ajustando cuentas con unas tapas. Nosotros nos pedimos las nuestras y al final comemos todos de todas.
Noto cómo alguien me toca con el dedo en la espalda, me giro y resulta que son cuatro ex-compañeros de la universidad a los que hacía siglos que no veía. Me entra una extraña euforia y me pongo a repartir abrazos a diestro y siniestro, incluso le meto unas buenas palmotadas en la espalda a uno con el que creo que sólo había hablado un par de veces en cinco años, y, aunque aún está por confirmar, es posible que en el fragor del momento también abrazara a alguien que simplemente pasara por nuestro lado. Hablo con ellos un rato y muy majos, les va fenomenal a todos. Me despido de ellos y cuando me giro de nuevo a mi grupo inicial, Kurt me pregunta si estos chicos eran muy amigos míos, porque no les conocía y le extrañaba. En ese preciso momento es cuando me empiezo a plantear el tema de los de abrazos king size de los que he sido instigador. Hago recuento y sólo llevo tres cañas. No lo entiendo, porque yo soy como más tipo del norte, o sea, que sí que soy afectuoso cuando aprecio a alguien, pero nunca he sido ni tocón ni excesivo en mis muestras de cariño. No sé, tendré que estudiar más detenidamente el momento, sólo espero que estos compañeros no se fueran comentando lo fatal que estaba ya, porque no es verdad.
Tras unas cuantas rondas más, decidimos acercarnos hasta el Susanclub. Hace tiempo que no vamos por allí y nos parece buena idea. Además, Trix y Mya no lo conocen. Quedamos con Nick allí. Cogemos, agarramos y atravesamos desde San Bernardo por una Malasaña hasta arriba de gente y nos plantamos en el Susan, donde según entramos vemos a Juan hablando con unos y con otros, como siempre, y me convenzo de que sus lloros y lamentos en su blog funcionan, porque tiene el bar bastante lleno de gente. Le saludamos brevemente y nos vamos a la parte de abajo, más desahogada, donde pedimos unos gintonics (señores gintonics, por cierto) y comienza una animada charla de la que adjunto el setlist de los temas que se trataron en profundidad:
- Lujo y miseria de las grandes consultoras
- Trajes buenos vs. Trajes peleones
- El trauma de convivir con un nombre que fonéticamente es "Chochín" (desde ayer, sabemos de la existencia de alguien que lo posee)
- Variantes sexuales (debatiendo calurosamente)
- El trauma de convivir con un nombre que fonéticamente es "Chochín"
- El trauma de convivir con un nombre que fonéticamente es "Chochín"
Decidimos marcharnos y charlamos un poco con Juan, al que casi no hemos visto entre sus labores de anfitrión y demás obligaciones como dueño del local, entre las que cuentan subir y bajar escaleras constantemente y salir por las puertas con botellas en la mano. Nos invita a un chupito y nos insta a ir a un sitio llamado El Junco porque dice que allí es donde hay que ir, pero nuestros planes pasan más por ir a ver si, por arte de magia, hay Ochoymedio a continuación, siguiendo mi corazonada de haber visto a Belen Kan esa misma mañana por la calle.
Salimos del Susan y Kurt y yo nos despedimos de nuestro grupo, que tienen que trabajar mañana y no es plan de liarse. Sacamos panoja del cajero mientras comienza a llover bastante fuerte y, cuando llegamos a la puerta del ochoymedio, nos encontramos con una puerta cerrada. Nuestro gozo en un pozo y mi corazonada, una ful tipo a las de los que dicen que les va a tocar la lotería. Llueve mucho, demasiado, pero calculamos que hasta El Sol nos da tiempo a llegar con los estilismos sin daños graves. Caminamos esquivando a los travestis y, al llegar al Sol, el panorama es desolador, pues hay una cola terrible y un camión de la basura se dedica a encerrarnos contra una pared, hecho que Kurt no tolera. Huimos y decidimos pasarnos por El Junco a ver que tal está, pero en esos momentos la lluvia es tan intensa que en dos minutos nos calamos. De El Sol a Gran Vía con Fuencarral, concretamente.
Caminamos a buen paso pero, y no entiendo aún por qué, sin excesiva prisa bajo la lluvia. Nos estamos calando y cada vez cae con más fuerza, así que decidimos resguardarnos bajo una marquesina. Aguantamos diez minutos, pero eso no tiene pinta de parar y no se pude decir que ni Kurt ni yo tengamos excesiva paciencia con la lluvia en particular, ni con el mundo en general. Decidimos continuar e irnos a casa porque estamos empapados, sigue jarreando y, sólo de imaginarnos el olor a lana mojada, a perro muerto, que debe haber en los bares, nos tira patrás el resto de la noche.
Caminamos bajo el diluvio con el cuello encogido y las manos en los bolsillos, mirando al suelo y sin hablar. Atravesamos por Mesoneros Romanos y las putas nos dicen cosas cuando pasamos por su lado. Atravesamos por calles con los canalones echando ríos de agua y empiezo a notar que ya tengo el pelo tipo Bustamante, mojado hasta la saturación y preparado para el golpe de melena con efecto explosión de agua a contraluz. Me hacen ruido de chof los pies dentro de los zapatos, noto los calcetines mojados y lo regueritos que me bajan por la espalda, y miro a Kurt con un ojo y me doy cuenta de que desde su nariz ya no es que le gotee el agua que le va escurriendo de la cabeza, sino que directamente es un canalón humano circulando por Madrid centro. Hacemos algún amago más de parar a buen cobijo, pero es una espera tan inútil y estamos ya tan mojados, que enseguida retomamos nuestro camino. Mientras bajamos por la calle del Pez, me doy cuenta de que estoy como una sopa y jodido, pero también de que estoy disfrutando extrañamente del momento. Llegamos al coche literalmente chorreando y nos miramos como pensando que algo no ha funcionado, sorprendidos de nuestro estado y medio riéndonos sin saber de qué, pero en vez de tratar el tema, ponemos nuestro disco favorito de ahora y nos vamos a casa compadeciéndonos con cero ironía de los que vemos que esperan un taxi bajo la lluvia.
martes, octubre 11, 2005
Extrabc Time
Hoy me he quedado a trabajar hasta tarde en la oficina porque no es normal la cantidad de trabajo que estoy teniendo últimamente. Me temo que de aquí a final de año no va a ser la única vez que me vea en una de estas, pero me gustaría matizar que no me gusta hacerlo porque
a) tengo cosas mejores que hacer
b) estoy muy de acuerdo con la teoría esa que dice que si no tienes tiempo para terminar tu trabajo durante el horario de oficina es que hay algo que no estás haciendo bien
c) me entran muchas ganas de marcharme cuando llega la hora, aunque media hora antes haya decidido quedarme un rato más
Cuando decides quedarte, la situación en la que te quedas ubicado no tiene por qué ser siempre la misma, de hecho, yo la diferencio en
a) te quedas con un grupo de compañeros, cuatro o cinco, que curiosamente siempre suelen ser los mismos hasta más o menos una hora después de la hora oficial de salida, independientemente de cuando te quedes tú
b) te quedas a solas con otra persona, que también suele ser siempre la misma un par de horas después de la hora oficial, lo que provoca una especie de vínculo tácito que dura lo que dura ese tiempo extra en el que coincides con ella, aunque no se comparta una relación especialmente estrecha el resto del año, y que puede ir desde una breve conversación intrascendente en la fotocopiadora, hasta un cafelito si se tercia
c) te quedas completamente solo y te puede dar o por disfrutar un montón de tu momento o por sentirte la persona más sola del planeta. Esto depende del grado de agobio que tengas en ese momento.
Yo hoy me he quedado solo y no me lo he pasado mal porque me estaba cundiendo tal y como había planeado. De todos modos, esto no es siempre así, porque
a) pese a quedarte, puede que un día seas tan tonto de perder el tiempo en internet, escribiendo correos o hablando por teléfono, debido a una falsa sensación de que el tiempo es infinito una vez has decidido quedarte, y acabas maldiciendo en tiempo real cada minuto que pasas sin hacer lo que te habías propuesto
b) puede que no hayas elegido la tarea adecuada para hacer complemente a solas y que el hecho de que no puedas recurrir a nadie que te arroje algo de luz, te deje peleándote con algo que podrás resolver en cinco minutos al día siguiente
c) puede que un suceso extraño desvíe tu mente de tu objetivo
Insisto en que yo hoy he currado tal y como tenía pensado, pero ha habido un momento en el cual pensaba que el asunto se me iba de las manos cuándo la señora de la limpieza ha llegado a mi mesa y
a) me ha preguntado que por qué no viajaba últimamente
b) ha dejado de limpiar cuando le he contestado y ha apoyado medio culo en la mesa de enfrente con actitud "tu y yo vamos a hablar un ratito ahora que no nos ve nadie"
c) me ha contado su viaje desde Rumanía con su hijo, sus dos años en España y sus proyectos de futuro, aparte de un breve recorrido por el comunismo rumano de Ceauscescu
Yo me he puesto un poco tenso cuando he detectado el exceso de confianza de mi vínculo de esta tarde y he intentado disuadirla
a) usando monosílabos como respuesta
b) tecleando el teclado mientras ella hablaba (aunque debo reconocer que no me concentraba y ha habido varios momentos de jcsdofjjnkldfgmndfbml pskvmods klfwojmsfo en la pantalla)
c) levantándome a la fotocopiadora para ver si se había marchado a mi vuelta, pero me ha aguantado dos envites
Al final, la señora de la limpieza me ha dejado trabajar tranquilo y aún me ha dado tiempo para seguir dándole a la hora extra un buen rato más y para hacer algunas apreciaciones de lo que me gusta de una oficina vacía, como puede ser
a) el material de mis compañeros, moderadamente ordenado-desordenado en sus mesas, con las notas preparadas para el día siguiente, un bolígrafo con el capuchón quitado o la papelera llena de residuos de un día de trabajo, una lata vacía de cocacola. Todos esos objetos me transmiten un punto de tristeza, de barco hundido, de soledad por ser consciente de que toda, absolutamente toda esa gente, ha decidido que el mejor sitio para estar no era precisamente ese, y yo estaba ahí para verlo. Y no era desagradable del todo.
b) sacar un café de la máquina y escuchar, por falta de conversación con alguien, todo el proceso de la máquina desde que echas la moneda hasta que sacas tu café. es como muy de película finlandesa de guardia con turno de noche que se llama Mika.
c) comportarme en la oficina como me ordena mi instinto, estirarme en la silla como un chimpancé, bostezar con la boca bien abierta o cagarme en la puta en voz alta si algo no me sale. Además, lo exagero todo para no desperdiciar el momento. Sí, a veces se convierte un poco en un momento de esos en los que sobreactúas como si te estuvieras observando desde fuera.
Ya acabo, no sin antes matizar que no me gusta hacer esto porque
a) tengo cosas mejores que hacer
b) estoy muy de acuerdo con la teoría esa que dice que si no tienes tiempo para terminar tu trabajo durante el horario de oficina es que hay algo que no estás haciendo bien
c) me entran muchas ganas de marcharme cuando llega la hora, aunque media hora antes haya decidido quedarme un rato más
miércoles, octubre 05, 2005
Dando de comer a los canadienses
(los comentarios de este post han sido borrados porque soy un zarpas y me cargué el post en una maniobra lamentable, pudiendo recuperar solo el texto)
Ayer vinieron los canadienses un año después desde la última vez que lo hicieron. Tenemos un acuerdo laboral con ellos y cada cierto tiempo se pasean por Europa para agobiar al personal, un poquito, y para cenar y comer de gorra, otro poquito. Semana de papeles en el trabajo para Dwalks, más que nada para que se lo encontraran todo lo más fetén posible, y después cena y paseíto por Madrid para entretenerlos durante las horas de no trabajo, es decir, desde las siete y media de la tarde, que fue la hora a la que me pasé por su hotel para recogerles. Será por que aún soy joven, pero todavía me resulta gracioso hacer estas cosas.
Como el año pasado cuando vinieron me los llevé al Palacio Real, Plaza Mayor y esas cosas, este año quería hacer algo realmente original para que no se sintieran turistas del montón y pudieran volver a Canadá hablando de las maravillas del Madrid oculto, así que les di el paseo por Preciados, Puerta del Sol, y bajamos hasta la Cibeles para subir hasta Colón. Que me rompí la cabeza, pozí, pero es que estaba con la cabeza como un bombo después de tanto papel. La verdad es que sentí bastante vergüenza ajena de cómo está Madrid con tanta obra porque quería que les gustara lo que íbamos viendo, pero sólo caes en esas cosas cuando acompañas a alguien que descubre tu ciudad con ojos de primera vez. El caso es que cada dos por tres me decía a mi mismo "por qué te habrás metido por aquí, que da pena verlo", "joder, que por aquí no hay acera..." o "como se me caigan en esta zanja se me matan". A ellos parecía no importarles y les fascinaba la cantidad de gente que había por el centro y la vida que tenía a esas horas, me decían una y otra vez "aaahmmm" y "oohhmmm" y yo, por supuesto, como perfecto anfitrión, me inventé el nombre de casi todo y los años de construcción de los edificios y estatuas por los que pasábamos, y tan panchos todos, yo decía lo que más a ojo me parecía y ellos hacían que sí con la cabeza y sacaban fotos.
Tomamos unos vinos en Recoletos, al lado de la feria de libros antiguos que hay puesta ahora y en la que me dio a mi que venden los ejemplares a unos precios mmuuyy aleatorios. Allí tuve que contener a un canadiense que se quería comprar un libro que no entendía, básicamente porque era de villancicos gaditanos, por el mero hecho de tenerlo delante. Al final se compró un cartel de una corrida de toros que vendían en un quiosquillo de por ahí cerca, que se lo recomendé porque me pareció más el plan que llegara a Canadá con eso, y él tan contento con su cartel. El otro estuvo apunto de comprarse unas tazas con unos toros, pero pese a mis arengas, al final se echó para atrás. Casiiiiii... qué pena.
Como sabía que al día siguiente estos tipos tenían la misión de tocarme las narices en la oficina, mi última esperanza residía en empacharles durante la cena a base de vino, morcilla y villagodios a la piedra, pero al final, como yo también quería cenar dignamente, reculé y me decanté por un sitio de estos monos de cocina mediterránea imaginativa (peligrosísimo concepto tendente a la aberración en numerosas ocasiones), ya que los canadienses gozan de un cierto gusto por la comida elaborada y me pareció bastote tirar de chuletismos para cenar. Luego resultó que uno era americano de nacimiento y el otro adoraba los bistecs, pero bueno, la intención a priori era buena. Pese a que Kurt ya me ha dado su opinión, asegurando que ese sitio ya no es moderno y que había que ir mínimo hace diez años para poder justificarlo, no estuvo mal y el menú constó de:
Entrantes
Escalibada (los dos se dejaron el calabacín y, uno de ellos, media berenjena)
Tosta de queso de cabra con cebolla caramelizada (se lo comieron, pero se notaba que el queso se les agarraba al pecho porque se pimplaron media botella de Protos con la tontería)
Carpaccio de boletus con almendras (ahí arriesgué un poco y no me salió bien porque las pasaron canutas... uno se comió la seta a mil por hora y pasándola con bien de pan y el otro se puso un poco verde al segundo bocado y se la dejó)
Plato
Yo me pedí una merluza pochada muy buena
Ellos se pidieron el rape y parece que bien
Postres
Sin problemas, se pidieron un helado de piñones que les entusiasmó. Me encontré en un aprieto al intentar explicarles lo que era un piñón, pero al final me lo medio inventé también y lo eligieron. Yo me tiré a por el tiramisú, pero fracasé porque me sabía un poco a tarta de cumpleaños.
Con esto y dos botellas de vino entre tres, les llevé al hotel bastante cocidos y con la sensación de que el milagro podría ocurrir, pero finalmente hoy han sido muy puntuales, por lo que se ve que no han tenido demasiados problemas para digerir los boletus, los muy tragaldabas, ni les daba asco al acordarse por la noche, como rezaba mi plan B.
Hoy hemos currado (muy bien, por cierto) y hemos terminado a la una porque se iban pitando a las dos a coger el avión a Alemania (next stop). Como no teníamos demasiado tiempo, me los he llevado al VIPS y yo me he pedido mi sándwich VIPS habitual, pese a mis esfuerzos por evitar repetir por quincuagésima vez consecutiva. Me han imitado pidiéndose lo mismo, y han triunfado, la verdad, se han ido a Alemania muy satisfechos con su sándwich entre pecho y espalda, y yo, preso de la euforia, no me he cortado y he pasado mi tarjeta VIPS ahí delante de ellos. Mazo cutre, ya (tener tarjeta VIPS, digo)
lunes, octubre 03, 2005
Eclipse
Pese a que el tema no es muy original, es que por los agujeritos de mi persiana se colaba la luz y pasaba esto tan pop:


Gracias por sacarme las fotos, Would. Grande la del eclipse proyectado en la calva de JL.
domingo, octubre 02, 2005
Saliendo con cabeza
Fin de semana algo extraño éste que está tocando a su fin. No digo extraño porque me hayan sucedido cosas fuera de lo común, sino más bien por que he roto la dinámica por la que suelo dejarme llevar habitualmente. O sea, que el viernes no salí.
El viernes decidí no salir. Ha sido una semana infernal en el trabajo y el cuerpo me pedía algo de reposo y seriedad. La verdad es que las circunstancias acompañaron porque el núcleo duro del grupo de mis salidas nocturnas, por diversos motivos, tampoco iba a salir, así que en vez de tirar de agenda para acoplarme a algún plan, decidí cenar y acostarme, y me vino fetén, anda que no. Diez horas que me dormí y todavía eran las once cuando me desperté. Increíble. Totalmente lúcido y pudiendo pensar en más de una misma cosa al mismo tiempo. Qué colores más bonitos hay los sábado por la mañana, y que bonito el programa ese de música clásica para niños richar, que van todos en chándal y en zapatillas a salir por la tele en el teatro. ¿No tienen madres esos niños?
Por otro lado, ese mismo viernes recibí los resultados del reconocimiento médico de la empresa. Joder, estoy como un toro y eso que no las tenía yo todas conmigo. Con dos salidas nocturnas bastante potentes los días anteriores a las pruebas, yo esperaba que el nivel de mis transaminasas pudiera competir con el de Massiel, pero nada de eso, están muy tranquilas mis transaminasas... Si es que en el fondo no bebo tanto, lo que pasa es que antes no bebía nada. También le dije al doctor que me encontraba muy cansado últimamente, y que me mirara bien y me sacara más sangre para ver si todo andaba correcto, de la anemia o algo, aunque muy anémico no me daba a mi que estuviera yo... Al final sólo resultó que soy hipotenso, tengo 8/4, es decir, estoy clínicamente muerto y me dijo que es normal que me encuentre algo fundido de vez en cuando sin motivo aparente. Por el contrario, me comentó que es bueno porque el corazón sufre menos y que viviré más si no me mato antes (pese a que soy varón y zurdo, que nos morimos antes), y que me tome todos los cafés y cocacolas que quiera cuando note que me falta punch, y listo. Y que no me corte con la sal, que a mi no me pasa nada, aunque a mi no me gusta comer muy salado. Otra cosa que me molestó es que veo perfectamente. Tengo unas ganas locas de llevar gafas y no hay manera. Cuando me pongo las de alguien me dicen que me quedan estupendamente y que me pegan mucho, sobre todo las gafapasta, pero luego llego al reconocimiento y me leo todas las letras pequeñas que me ponen con un ojo, con el otro y con los dos, y al final ni gafapasta ni nada. En fin, mala suerte, lo que no pienso hacer es lo de Carmelo Gómez, que se ponía gafas sin graduar como complemento, porque me parece pretencioso y yo pienso que las gafas hay que ganárselas.
Ayer ya salí normal y lo primero fuimos a ver Torrente de rebote. Estos querían ver "El método" a ver que tal, más que nada por el reparto y por criticar, pero al final no había entradas y el cine no daba muchas alternativas, así que Torrente, que al final la ves, aunque sea en la tele. Yo me reí con algunas cosas, porque te ríes, aunque me jode la gente que va al cine en plan "yo soy el más fan de Torrente, me río más que tú, antes que tú, más alto, y además lo imito". Había unos cuantos de éstos. Luego fuimos al VIP´S de Quevedo a cenar algo. Yo no sé como lo hago que siempre me acabo pidiendo el sándwich VIP´S Club. Miro la carta de arriba a abajo y, sin prejuicios, tomo decisiones, hago descartes y al final siempre me lo pido convencido, como un resultado lógico de una secuencia de pasa-no pasa coherente a tope. El jueves, que cené con Kurt y Agr, recuerdo que me pedí un Mediterráneo y no es lo mismo. La mezcla salmón-tomate-espárragos-pantostado, produce un efecto producto-mojado que no me convence nada, aunque tampoco está malo. Qué bien nos lo pasemos el jueves los tres, ahora que me acuerdo. Entró Loly Alvarez al VIP´Sy todo, y cuando Kurt ya estaba salivando y sacando la cámara para hacernos una foto, ella se lo pensó mejor, se dio la vuelta y se fue al Burger, supongo. Qué rabia. De todas formas, esto no impidió que la noche resultara un rotundo éxito gracias al ranking "mujeres famosas mayores de cuarenta a las que te tirarías ahora mismo sabiendo que luego te arrepentirías" (qué miserias salieron de nuestro interior) y al recopilatorio de canciones del que Kurt me hizo entrega con todo su afecto y orgullo, y de título "Estás muy nerviosa... mujer!". Grande. Vamos por la quinta entrega y esto tiene pintón de convertirse en una colección de culto. Otros títulos "No comente pop" (mío), "Durisssima" (Kurt), "Palíndroma" (Kurt) y "Bastante Morenita" (Kurt), todos absolutamente necesarios y modernos de mierda.
Después del VIP´S, cogimos y agarramos (Agr, CF, Becaria, miniBecaria y yo) y nos plantificamos en una fiesta de una gente de Getxo que nos había invitado a pasarlo de rechupetemente, como así fue. Estuvimos unas tres horas allí compartiendo rones con personal estonio y vasco, y cuando nos echaron, nos fuimos todo el grupo inicial (que milagrosamente seguía íntegro, sin bajas ni altas por intento de apareamiento de nadie, aunque hubo varios amagos durante la fiesta) a bailar un poquito. Bailemos y bailemos hasta las mil y luego nos fuimos a desayunar, pero no nos hacían caso en la barra y nos fuimos a dormir algo iracundos. A las ocho llegué a casa, entre unas cosas y otras, demonios.
Hoy mi padre nos ha hecho un arroz con cigalas frescas, sepia y hortalizas... de morirse. Cómo los clava, el repelente de él. También ha puesto un aperitivo que le vio el otro día a uno de la tele y que estaba bastante bien y es muy fácil. Coges unas cebolletas (unas cebollas pequeñas también valen), las pelas y quitas los tallos y las cosas que se te hacen bola en la boca, y las partes por la mitad. Haces dos mitades por persona, que más se hace aburrido. Pones una rodaja de queso de cabra en la parte plana de la media cebolleta y echas orégano encima. Chorrín de aceite antes en la bandeja, poco, y al horno hasta que se pongan blanditas las cebolletas (que no se churrusquen, que luego amargan). Y te las comes, como dice Juan.
miércoles, septiembre 28, 2005
Mundoooooooo
Esta semana está siendo tremendamente anodina, y todo porque la que viene va a ser un festival de marrones laborales y días con presión. Odio los días con presión aunque también es verdad que se me pasan muy rápido y rindo más, que al final es lo que uno pretende cuando va al trabajo, que se le pase rápido el día. Ah, contradicción, ¿por qué no será posible combinar relax con horas volando? ¿Por lo mismo que es imposible simultanear la respiración hacia dentro con un silbido? Quién sabe. La verdad es que no es para tanto, al final en lo único que se nota realmente es en que mi paciencia anda algo baja y me enervo fácilmente con mi ser, y según va avanzando el día, la sensación de que cada vez tengo menos tiempo y me quedan muchas cosas por hacer va aumentando, pero salvo eso, un poco rollo todo, porque luego se acaba el día y posteo tan tranquilo.
Hoy hemos tenido una discusión los del trabajo a la hora de comer. No ha habido venas en los cuellos ni esputos al hablar enérgicamente, pero ha sido discusión al fin de al cabo, lo que es muy raro en nuestro unido y pacífico grupo. Salíamos tan tranquilos a la hora de comer en busca de un restaurante donde gastarnos la panoja, cuando de repente nos hemos puesto tensos porque no conseguíamos ponernos de acuerdo para ir a un lugar que nos convenciera a todos. Los más conservadores por agobio de trabajo queríamos ir al sitio de al lado de la oficina, donde se come bien, rápido y no es muy caro. Algunos dicen que los camareros chillan y que no pueden comer en paz, pero a mi no me molesta realmente y, aunque a veces me traen un plato distinto al que pido, me lo cambian enseguida en cuanto se lo digo. Yo me encontraba en este grupo esgrimiendo mis argumentos, con el apoyo de un miembro que también andaba estresado. Los que andaban más relajados, dos, querían ir a un sitio que estaba a hacer puñetas porque decían que estaban totalmente en contra de ir a los mismos sitios siempre y que teníamos que abrir nuestras mentes (y nuestras carteras a diario, hubiera añadido). Por último, el más rebelde ha propuesto que investigáramos por la zona en busca de una sorpresa, que ya que teníamos la suerte de trabajar en una zona con una gran oferta de restauranes, merecía la pena arriesgarse de vez en cuando. A ese ni caso le hemos hecho, aunque le hemos respetado y escuchado. Y obviado. Menos mal que la lógica se ha impuesto y al final he metido a todo el mundo mediante el arte del empujón y de la coacción en el que decía yo. Creo que me he puesto un poco pesado pero nadie me ha dicho nada, y al final las judías verdes estaban buenas, tal y como les había prometido.
Por otro lado, hoy ha sido un gran día para los descubrimientos. Yo soy un poco desastre para los nuevos must y me entero de todo como tres meses después de lo recomendable para poder ser un individuo actualizado y trendy. Así me pasa que luego le voy contando a la gente mis hallazgos y quedo de reviejo del blues, y sobre todo con Kurt, al que basta que le cuente algo como novedad para que me explique en dos o tres frases, dichas sin casi mirarme y con desgana, por qué eso se ha pasado de moda hace tiempo. Me da igual, la verdad. Bueno, no, me da.. me da una rrrabia.
El caso es que hoy he descubierto el Google Earth, que me parece un juguete peligrosísimo. Eso de tener fotografiado todo el mundo por satélite (algunas resoluciones son espectaculares, otras, no tanto, pero es que está TODO el planeta Tierra ahí, y es lo que cuenta) y poder ver tu pueblo con la tapia donde te tomabas los botellines, tiene todas las papeletas para convertirse en el nuevo time-waster de mi vida, dado que soy el típico al que le gustan los mapas, los atlas y me sé las capitales. Hoy he estado en China viendo las ciudades en las que espero estar en Noviembre, en mi barrio dando una vuelta, y fisgando a los vecinos, y en el Sáhara, que nunca había estado y que me ha dado por ahí. Puedes calcular distancias (he calculado la de mi piscina y más o menos salía bien, porque mide dieciocho metros y ahí me decía diecinueve y pico) y puedes girar los mapas y simular perspectivas con bastante realismo, aunque es mejorable todavía. Mucho vicio, ni sudokus ni nada, hacedme caso, así que si veis que no posteo, no lo dudéis, estoy en el Google Earth cotilleando el mundo. Para quienes no lo conozcáis (¿queda alguien?), os metéis en la página, vais a downloads, os descargais la versión Beta (la primera de las tres que salen) porque es la gratis, le decís que sí a todo para instalarlo y configurarlo, y arreando. Cinco minutos.
Si estoy quedando fatal porque todo esto que he relatado tiene más años que la tana, ni os molestéis en recordármelo, que voy a hablar ahora un rato con Kurt y él ya lo hará gustosamente por todos.
martes, septiembre 27, 2005
Filia: las bicis me ponen ñoño
Este fin de semana se celebró el Campeonato del Mundo de Ciclismo y dio la puñetera casualidad que parte del circuito incluía la calle en la que nos alojamos los Walks. Según se iban aproximando los días del evento, la arteria principal de mi barrio comenzó a sufrir los tópicos de un sarao de estos que es retransmitido para todo el mundo: vallas amarillas de la época de Franco limitando el recorrido, tiras y pancartas de plástico con publicidad, policía retirando todos los coches de las aceras, bocacalles cortadas, richars rompiendo las tiras de plástico, richars y yenis escribiendo su nombre en las vallas, señoras practicando la gymcana con el carrito de las compra... un coñazo toda la semana, vaya.
El domingo era el gran día y yo, que dormí hasta las doce, me levanté con mi ojo guiñado y me di cuenta de que no había nadie en casa. La verdad es que ni me acordaba de lo de las bicis y no dudé en ponerme un café antes de preguntarme realmente dónde había ido todo el mundo. Café, café, café. Cuando empecé a resucitar a eso de la media taza, caí en que había bastante jaleo en la calle, me asomé a la ventana y recordé lo de la carrera. Como era un circuito, los ciclistas estarían dando vueltas todo el día, unas quince, hasta que completaran todos los quilómetros del recorrido. Lo vi un rato por la tele y me hizo ilusón ver todo mi barrio internacionalizándose a través de las ondas, debo reconocer que me puse muy paleto y muy provinciano con este sentimiento. Sin pensármelo demasiado aunque sin mucho entusiasmo, la verdad, porque desde mi ventana se veía de lujo (y por la tele mejor) me di una ducha y me bajé a la calle para verlo, ya que estábamos.
Caminé un poco por un lado del recorrido y me encontré con mis padres, y con mi abuela que estaba con ellos porque luego venía a comer a casa. Y también vi a bastantes amigos de mi colegio de E.G.B que ya casi tenía olvidados. Y a una chica que me gustaba de pequeño y que, joder, yo creo que me gustará toda la vida. Y a los de las tiendas de mi barrio con su gente, que se me hacía muy raro verlos fuera del mostrador y vestidos normal. Y a los richars con sus padres en plan family, ahí con sus veinte añazos y como si no hubieran roto un plato en su vida. Y a un montón de extranjeros que viven en mi barrio, con las banderas de sus países y bastante tajados, y que no tenía de idea de que existían. Y hablé con unos y con otros mientras veía pasar a los ciclistas unas cuantas veces con todo el circo de coches y furgonetas que arrastraban. Y todos aplaudiendo y dando voces como si distinguiéramos algo, porque no se ve nada, para que engañarnos. Y hacía un domingo precioso y me empezó a entrar un buen rollo tremendo al pensar que de vez en cuando una tontería como ésta te recuerda que tienes un sitio en el que tienes tu pasado y que, aunque vaya pasando el tiempo y cada uno haya tirado por un lado, pues hay cosas de las que formas parte hagas lo que hagas con tu vida (ahora entran los violines)

PapaWalks: Creo que he visto pasar a Menchov, que iba un poco descolgado
AbuelaWalks: No, ese era Vinokurov, que es más rubito
(y es que, porque este extracto de conversación es totalmente real, mi abuela se lleva enchufando la Vuelta y el Tour desde antes de que tú nacieras)
Te hubiera molado estar ahí, Chs.
lunes, septiembre 26, 2005
Una hora con Aki

Aki ha estado este verano en España pasando sus vacaciones con los amigos que hizo el año pasado mientras estuvo estudiando aquí. La verdad es que ella y yo no hemos coincidido porque se fue a la Palma con una amiga según llegó y, el resto de los días que estuvo en Madrid, o yo estaba fuera por trabajo o no podía ser, así que al final me encontré con que se volvía otra vez para Japón y yo que no la había visto siquiera.
El mismo día de su despedida, CF y yo fuimos a casa de Agr, donde Aki tenía todos sus maletones ya hechos, para decirle adiós por lo menos. Pasamos una hora con ella comprobando que cada día habla mejor español y recibiendo unos regalitos que nos había traído de su país. A mi me trajo unos palillos para comer de profesional, muy bonitos y con unos gatos de la suerte dibujados en dorado en la parte de arriba. Estos gatos se supone que atraen la buena suerte, y la panoja también, aunque yo me conformo con que trinquen bien el trozo de sushi de turno y me hagan quedar fenomenal allá donde los utilice. No veo el momento de llegar al restauran japo y retirar con un gesto desganado los palillos que me ofrezcan, para sacar a continuación mis palillos de ninja y empezar a comer lo que me pongan, no veo el momento. Además con la suerte de mi lado con los dos gatos ahí pendientes de los elementos. Es perfecto. A CF, por su parte, le trajo una bolsa de cacahuetes garrapiñados, porque resulta que la región de Aki es la mayor productora mundial de cacahuete, así que como a CF se le gana por el estómago, le obsequió con una bolsa de medio kilo de manises que CF se zampó en un cuarto de hora. Yo probé dos o tres puñados y muy ricos.
Ni que decir tiene que Aki sigue siendo mi icono pop preferido, con su inocencia, su buen rollo permanente y el estilo naïve con el que se mueve por el mundo. No suele comentar mucho en el blog, pero me consta que lo lee. Ella tiene también uno pero está en japo, así que como es un jaleo ponerse a leerlo, mejor nos conformaremos con sus comentarios de vez en cuando... y con sus e-mails, que siguen siendo priceless. Como todavía no le he contestado a éste, aprovecho mi blog y este post-aki para hacerlo sobre la marcha.
Holaaaaaaa!!!! Si que soy niponna!!! jajaj
ya, ya me lo había imaginado, no hay mucho japo por aquí
Me he sorprendido mucho porque los musclos de CF estan tan cuadrados
no para nada, en general todo el mundo se sorprende, incluso yo me sorprendo todavía. no te preocupes que no es peligroso ni pega a la gente si no le hacen nada
tu tambien???
no, yo no, yo estoy algo menos fuerte, aunque estoy en ello, estoy en ello
No podia saber solo abrasarme.
muy diplomática, Aki, pero tienes razón, no se puede saber con mis abrazos
Me gustan tus brazos tambien. Muy macho!
ahí está esa Aki! me vas a costar una fortuna en jamones, pero merece la pena esta propaganda.
Cuando me abrasaste de la espalda , estaba muy contenta. Me das otro?????
ya sabes que los que quieras, aunque ahora está un poco difícil la cosa por aquello de que tu andas por Japón, pero cuando vuelvas nos abrazaremos un montón. todo el día abrazados. todo de Loreto.
Parece que soy puta?!
jajaja! pues un poquito sí, aki, pero no pasa nada porque eres el plan.
Voy a contar a mis amigas japos!!
ein?
Ya empece a trabajar, trabajo mas de 10 horas. Viajan mucho los japos.
No hay tiempo para comer. Tengo que comer en 15 minuitos.
Es increible el horario. Recuerdo mucho cuando me banaba todos los dias en
la Palma...
sí, los japos andan como locos para arriba y para abajo todo el día. tú no les hagas caso y echa tu buena hora y media comiendo, que a ver si te vas a atragantar con tanta prisa. y come tortilla patata de vez en cuando, que ya sabes hacerla.
Te mando las fotos del ultimo dia.
Queria verte mas mas. Estaba 3 semanas en Madrid, pero solo nos vimos una
hora,,,,Que pena!!!
muchas gracias, son muy chulas. parecemos dos artistazos, eh?. a mi también me dio pena no verte un poco más, pero ya verás como la próxima vez que vengas nos vemos un poco más. prometido
Voy a ahorrar mucho. Cuando vaya a Madrid otro dia, vamos a quedar muchas
veces!!!! siiii???
SI!!!
Me voy a acostar, tengo que levantarme en 5 horas.
Buenas noches!!!!
Un beso muy fuerte Chuuuuuuuuuuu
AKI
Un beso para tí también, tan fuerte como el de la foto
jueves, septiembre 22, 2005
Día 2: Pierna
Extensiones de cuádriceps
Sentadilla
Jaca
Femoral de pie
Peso muerto con mancuernas
Femoral sentado
Gemelo sentado con parada arriba
Encogimientos de pierna para abdominales
30 Minutos de aeróbico
Como vengo comentando en el blog estos últimos días, mi gran amigo CF se ha ofrecido para ayudarme a hacer de mi cuerpo algo que no tienda a la decadencia, como parece que empieza a suceder, que ya son casi treinta años los que tengo.
Sin más dilación, os presento a la criatura en todo su esplendor para que comprobéis que estoy en buenas manos, y no digo más porque creo que no es el objeto de este post. Las fotos son de Cádiz, de este verano, y aunque parezca que no, no son posados, CF es que siempre es así.
Esta para meter un poco de miedo en el cuerpo

Y ésta para que hagáis lo que queráis con ella, no me incumbe

(CF, que lo que te iba a decir antes, que se nos ha cortado el móvil, es que con que lleguemos a la mitad de eso con Dwalks, nos puede valer, no? ah, y que no creo que yo me depile)
miércoles, septiembre 21, 2005
Jo, qué noche!
Anoche me desvelé y lo pasé muy mal. Ayer se me juntó un serio agobio en el trabajo, de estos que a veces surgen cuando a todos tus marrones, ocho en concreto, les da por decir a coro "eh, dwalks, mira qué mala pinta tengo, estoy a punto de explotar y no dudaré en salpicar mucha mierda como me dejes para otro día". Mi jefe sin paciencia por un lado, los clientes llamando por otro, correos a tutiplén y una sensación de desbordamiento que me hicieron salir del trabajo infinitamente tarde y con la sensación de que ya nada volvería a ser lo mismo en mi vida, sensación momentánea, vale, pero real. Para rematar la faena, me equivoqué de café a las once de la noche y me tomé uno con cafeína pensando que era descafeinado, aunque no le di mucha importancia tampoco, porque estoy acostumbrado a los excitantes blandos. Entre pitos y flautas me metí en la cama a las doce así y fue entonces cuando empezó la verbena. No me dormía.
La cosa empezó, grave error por mi parte, cuando empecé a darle vueltas a todo lo que tenía que hacer hoy en el trabajo, en plan "así lo tengo fresco para mañana". Y no, en la cama no hay que pensar, en la cama se duerme, se hace apología del amor propio si es que eres soltero como yo, o se escucha la radio, pero no se piensa en cosas serias, que se te hacen un mundo. Si es un problema de trabajo, acabas concluyendo que te van a echar y no volverás a encontrar trabajo nunca; si es de amores, que te van a dejar (y no volverás a ser querido jamás); si es de panoja, que acabarás siendo un indigente de cartones... Vale que también coincidió con que era un día en el que andaba un poco vacío en lo personal, me imagino que ayudado por la sensación de enmarronamiento que tenía, que no me había dejado disfrutar de una sola hora de luz del día, nada importante, pero sí uno de esos días tristones, apagados, de los de sentirse algo solo. No sé como llegué a esa situación pero el caso es que de repente estaba agobiadísimo en la cama y dando por hecho, según mis cuentas, que por mucho que trabajara el resto de mi vida, fines de semana y festivos incluidos, no conseguiría terminar todo lo que tenía pendiente. Cuanto más pensaba más negro lo veía y más cosas me surgían "joder, encima tengo que irme a China y todavía no lo he movido casi...", "y las facturas...", "y no he contestado a ése que es la tercera vez que me deja un menasaje...", "y tengo que preparar la presentación para la semana que viene...", "y la auditoría que nos van a hacer...." ahhhh
...
Las 2:00
Hubo un momento en el que fui consciente de que estaba siendo víctima de un ataque de pánico nocturno y decidí hacer terapia. Me puse el hablar por hablar y me salió una señora diciendo que estaba triste porque se le había muerto el marido y se le había suicidado un hijo. Precisamente lo que necesitaba, planteamientos existenciales. Me puse muy triste por la mujer esa y apagué la radio porque empezó a llamar más gente con más desgracias, menos uno que me encantó que decía que como su novia no se había casado con él, pues ella tenía que devolverle todo el dinero que le había dejado para recargas de móvil, unos 240 euros. Llamaba para eso y apagué la radio cuando colgó. Más vueltas y más laberintos en la cabeza. Intenté hacer técnicas de relajación en plan sentir el peso de mis pies y de mis brazos o recorrer el interior de mi cuerpo como si fuera un microbio, pero cuando comenzaba a quedarme dormido no podía evitar pensar "por fin ya me estoy quedando dormido" y me volvía a despertar por la expectación que yo mismo me creaba. Cambiaba de postura una y otra vez y se me salían las sábanas por los pies, que no lo soporto, y las posturas que cogía empezaban a ser surrealistas, tipo boca arriba y con las piernas cruzadas, o de lado con una pierna tapada y otra no. Desesperante. "y además tengo que limpiar la base de datos...". Las 3:00.
Me levanté un rato y bebí agua. Me volví a acostar, y al rato me levanté al baño, me volví a acostar. Un poco de aquello también. Me acordé del tabaco y pensé que qué bien me hubiera venido un cigarro para relajarme. Menos mal que sabía que no había tabaco en casa, porque si no, hubiera fumado fijo. Y sé que no había tabaco porque ya un día de mono anduve rebuscando por toda mi habitación y no había. Decidí apuntarme esquemáticamente en un papel todo lo que tenía que hacer para hoy, que se lo oí decir una vez a alguien, y tardé unos quince minutos. Las 4:00. A la cama. Más vueltas, los ojos como platos.
Cuando me he despertado hoy no recordaba cuándo me dormí exactamente, pero debió ser entre las cuatro y media y las cinco menos cuarto, con lo que hoy estoy currando con la mísera reserva de dos horas y media de sueño. Mientras me duchaba he confirmado mis sospechas: aparte de, obviamente, lo horriblemente dormido que estaba, mis problemas de hacía dos horas y media me parecían en ese momento, bajo el chorro de agua, pequeños contratiempos con los que había que meterse hoy un poco en serio y ya. Lo que me revienta es que ya sabía que iba a ser así, que nunca nada es para tanto y que por la noche te agobias si te enredas con la cabeza, pero nada, cuando te da, es que te da.
lunes, septiembre 19, 2005
Giros de tuerca
Este lunes se ha presentado como un lunes de cambios relativos. Igual que a la vuelta de vacaciones le pegué un revolcón a mis hábitos que casi me quedo estéril y ortoréxico (empecé a trabajar, empecé el gimasio, empecé a comer bien y dejé de fumar el mismo día), hoy las variaciones me han resultado más moderadas y más llevaderas.
desde hoy trabajo un poco más
Se nos ha acabado la jornada intensiva y eso quiere decir que hay que comer todos los días en el trabajo. La verdad es que junto con la vuelta de vacaciones, para mi este día es el icono definitivo del fin del verano: ni calendarios, ni cambio de calor al frío, ni nada, hoy es el fin del verano. Para celebrarlo, nos hemos ido los seis de siempre a un sitio nuevo que conocimos Would y yo un día, allá por los julios, en el que nos quedamos como dos pringados por la tarde en la oficina, total para no hacer nada. El sitio es una especie de oasis de la panoja en la zona en la que curramos, donde los menuses del día no bajan de 9 euros en ningún sitio, y aquí cuesta 7´50. A ver, que no es que bailemos la jota con el puño cerrado, pero hay que mirar el dinero, que si no se te acaba yendo a lo tonto y no es plan tampoco. El sitio no está mal, todavía no lo conoce la gente y está bastante limpio, aparte de no oler a fritanga, que es uno de los must que exigimos a los restaurantes de nuestro gusto intrasemanal. Eso de llegar a la oficina oliendo a chopitos nos da mucha grima y no lo toleramos. Así que muy bien, porque Sitio pasa bastante holgadamente los mínimos que pedimos y por lo tanto es un serio candidato a cubrir una etapa posiblemente larga este año, aunque seguro que nos acabamos cansando en un par de meses, como nos pasa con todos los sitios que nos gustan mucho al principio.
Yo me he pedido unas alcachofas con jamón (un siete, muy tiernas, lo justo de limón y bastante jamoncito, muy rico) y un cuarto de pollo con patatas al horno (un seis pelao, el mío me ha tocado algo seco, pero aceptable, las patatas mucho mejor). De postre melón, al que le faltaban cinco segundos para pasarse al findelmundo, pero aún se dejaba comer. Otros se han pedido lentejas aldente (eso han dicho) y un ragout de ternera que el camarero se ha encargado de rebautizar como gurrú de ternera. Superafavor.
empiezo el gimnasio en serio
Como ya comenté, CF será el encargado de supervisar mi físico este año con el fin de evitar que mi cuerpo tienda al escombro allá por junio. No es ninguna tontería, en junio tendré treinta palos y he decidido retar al mismísimo diablo estando cada año más jóven, más robusto y menos oxidado. Estas semanas he estado haciendo lo que CF denomina "acondicionamiento", que básicamente consistía en ir al gimnasio y hacer un circuito de los de todo un poco, para pasar dignamente las primeras agujetas y todo eso. Tal y como me prometió, esta mañana he recibido en mi e-mail la tabla que deberé seguir durante todo el año, y está fenomenal porque tengo cada mes en una hoja diferente y no parece nada aburrida. Tengo muchísimos ejercicios para hacer y está tan bien estructurada que si no me pongo porras en noviembre, será que algo habré hecho mal yo. La tabla es perfecta, lo que pasa es que CF va a un gimnasio muy moderno y, en el mío, que son cuatro paredes, no sé yo si tendrán todas las cosas que necesito para hacer los ejercicios de la tabla. Es que mi gimnasio es lo peor, la moqueta ya es de seis colores, toda la gama del gris al amarillo está ahí.
Lo malo es que como andaba yo tan ilusionado con mi tabla nueva, me he puesto a hacerlo todo disciplinadamente y esforzándome bastante , de modo que al final veía un poco doble y me he tenido que saltar diez minutos de bici porque se me iba la pelota y no he querido montar un show cayéndome por las mancuernas. Se me ha pasado enseguida, sobre todo cuando he escuchado por ahí lo bueno que es Bon Jovi y lo que ha mejorado su música con los años.
Gracias CF, cuando tenga la pierna bien bien, te dedicaré el muslamen.
viernes, septiembre 16, 2005
Potra Dwalks demostrada: mi blog es Elton John.
Ya hablé un día de la potra que tengo para las situaciones irrelevantes de esta vida. Pequeños golpes de suerte de los que no puedo obtener más beneficio que el placer de ver la sorpresa de los demás, aparte de la mía propia, cuando suceden. Pues he aquí una pequeña demostración para los escépticos: como bien sabéis los blogueros, una de las plagas del siglo XXI es el spam en los blogs. Spam que muchos han tenido que capear metiendo incómodos códigos en su sección de comentarios, que no hacen más que alejar al fan del blog, con todos los trastornos y pérdida de autoestima por parte de la estrella que eso conlleva.
Pues en Itwalks eso no pasa y no me preguntéis por qué. En Itwalks se comenta sin código, sin condón, a pelo... Tuve una época de dos o tres post en los que tuve algo de spam, pero finalmente la Potra Dwalks gestionó el asunto y hasta hoy. Potra Dwalks.
No se si mi blog acabará siendo objeto de estudio por parte de la comunidad informática, por si es algo así como aquellas prostitutas de Sierra Leona que depués de haber follado durante años sin protección ni nada con media África, continente con el índice de SIDA más salvajérrimo del planeta, resulta que estaban sanas como manzanas. Así que las están estudiando a ver por qué demonios no se han contagiado, para así avanzar en el tema de la curación definitiva.
O como Elton John, que un día dijo algo así como "es un milagro que yo no tenga el SIDA".
jueves, septiembre 15, 2005
Qwalks en NY
Yo tenía pensado hacer un post hoy sobre que no tengo hobbies y sobre que me da mucha envidia la gente que tiene aficiones concretas en las que sumergirse cuando tiene tiempo libre. Lo iba a exponer desde un punto de vista autocrítico, comentando que tengo la sensación de que siempre voy a tirones por la vida, y cuando me da por leer, leo como un poseso, pero sólo durante un par de meses y luego, por ejemplo, me paso otros dos meses insaciables de música, o de cine, o de lo que sea que me parezca que pueda estar bien en ese momento y vaya a ser la solución definitiva a mi falta de apego por algo en concreto. Casi siempre que cambio de actividad, es porque me inspira alguien que se cruza en mi camino en un momento dado, mediante una conversación intranscendente o por mera observación aleatoria, y por eso envidio a Chs, a Jwalks o a Mud con sus instrumentos musicales, a Kurt con sus libros y sus películas, o a CF y a Would con su gimnasio... Que ya sé que no centran su vida en eso y que reparten su tiempo en otras muchas cosas, pero es la constancia con la que lo hacen desde hace años lo que me hace echar en falta algo así en mi vida. El caso es que por lo demás estoy bien y también he pensado que a lo mejor no lo necesito. Yo qué sé.
Iba a hablar sobre eso.
Lo que pasa es que hoy me he echado una siesta sencillamente descomunal que ha provocado que mi pelo se volviera afroamericano, así que me he ido a la peluquería a ver si podían hacer algo por mi. Cuando volvía a casa, bastante satisfecho con mi pelo, con mi post sobre mis no-aficiones casi moldeado en mi cabeza, me he encontrado con una amiga que me ha raptado durante cinco cervezas para contarme que se está quedando sin amigos, porque como ella es muy ella y no se puede callar nada de lo que piensa, siempre acaba tarifando con todo el mundo. No me extraña, lo que a ella le parece ser ella misma, muchas veces significa decirle a su supuesta mejor amiga "deja al gilipollas de tu novio que estás mejor sola", y así le va. El caso es que me he vuelto a casa con la cabeza como un bombo y con lo de los hobbies en algún lugar difuso de mi mente, así que he cenado, he visto por segunda vez este año un rato de Operación Triunfo (que pena me dan, como se ve que ninguno va a llegar a nada después, ni siquiera en plan Bisbal) y finalmente me he sentado en el ordenador a ver si me metía con el dichoso post. Y nada, ya no estaba centrado. No hay post de los hobbies.
Y como no hay post, os dejo con Qwalks IV, que ha estado en Nueva York con JWalks estos días. El sí que lo tiene claro. Otro al que envidiar.



miércoles, septiembre 14, 2005
Viena pics
Empezamos por una estatua que fotografié con especial interés debido al asombroso parecido de la figura que aparece en primer plano con una tía segunda mía.

Un grupo de ciegos de turismo por Viena (???)

Carril bici del Danubio

Señora, en primer lugar una recomendación: deje de repetir de sachertorte cinco veces por comida. En segundo lugar, unas preguntas: ¿aún hacen esa camiseta? ¿dónde la ha conseguido? ¿tiene una de la cabeza del águila bajo la luna para mi?

Cabeza negra, cabeza negra y...

... no me digas que no hay nada más triste que los caballitos pony

La noria en activo más antigua de Europa

Una excusa como otra cualquiera para aprecer reflejado en algún sitio

Esto me tiene apesadumbrado. Es una especie de muñeco que había en la entrada de algunas estaciones de metro, como decoración al cenicero para apagar los cigarrillos antes de entrar. Mi problema es que no sé si me da aprensión, si me excita sexualmente, o ambas cosas.

Eh pareja, creo que los Alpes ya se han acabado

Si este no es John Goodman, cierro el blog ahora mismo.

Esto era lo primero que veía al salir de mi hotel. Me encantaba este grafitti tan cutre

Unos richars vieneses dispuestos a darlo todo en los coches de choque

Este es un conocido perturbado mental austriaco que saca a su perro disecado a pasear todos los días a las cinco.

El Danubio... qué río, en serio.

La noria otra vez

Y Dwalks, que andaba por allí

sábado, septiembre 10, 2005
Dwalksösterreichisch
Lo que iba a ser una estupenda noche vienesa ha tenido que ser abortado irremediablemente debido a una tromba de agua que ya va para dos horas y no tiene pinta de amainar. No me extraniaría que saliera maniana en las noticias y todo desbancando claramente al Katrina, porque era tremendo ver a todos los turistas corriendo como delincuentes a lo largo y ancho de la capital austriaca con los periódicos en la cabeza. Parecía como un video que me han pasado de internet en el que echan cucal en una alcantarilla y empiezan a salir millones de cucarachas en manada. Lo mismo. Así que me he visto obligado a pasar por hoy del plan turismo nocturno, que me apetecía bastante porque estoy aquí con un alemán muy majo, pero como están todos los locales petados por la lluvia, me he metido en un cibercafé que llevan unos indios (de la India) y que es bastante como te lo podrías imaginar desde Madrid. Hay un Apu atendiendo y un montón de gente entrando y saliendo pegando voces y tocándolo todo, aunque estoy bastante agusto y hasta me he hecho amigo de un indio que ya se está poniendo un poco pesao con que le eche una partida a un juego de pegar tiros on-line porque se le ha ido el amigo con el que estaba. Que no Apu, que estoy con el blog, conio >:(
Bueno, tras los días de reunión que he tenido, he llegado a unas cuantas conclusiones sobre la sociedad europea, ya que a estas reuniones asisten representantes de toda Europa y que, aparte de trabajar un porrón, también te da tiempo a aburrirte bastante y a hacer unos estudios de sociedad interesantes. Estas son mis conclusiones:
En Europa tenemos un problema de zapatos
Mira que viene gente respetable y tal, pero nada, será que mis companieros son bastante mayores que yo pero los zapatos siguen siendo la asignatura pendiente de Europa. Cuando hemos salido por la noche a cenar y a ver la ciudad, lo que he visto no tiene nombre. Mucho zapato de tela trenzada (como de jubilado) , mucha chola Timberland con calcetos y mucha deportiva de tontito. Por deportiva de tontito entiéndase la tipo Yumas o Paredes, blanca y de punta redondota con agujeritos para que el pie respire, que provocan el efecto tontolpueblo inmediatamente.
En Europa tenemos un problema de cejas
Que fuerte. Dos de cada tres miembros de la reunión, en vez de cejas parecía que tenían dos ratas muertas encima de los ojos. Eso sí imponían un montón y sólo por las cejas les hacías caso a todo lo que decían.
Los mediterraneos somos unos chapuceros en general
Yo veía los archivadores de los nórdicos y de los germanos y se me caía la cara de vergüenza. Tan bonitos, tan profesionales, tan con sus separadores de todos los colores... En cambio, el italiano, el griego, el turco y un servidor, ahí con nuestras hojas todas desordenadas metidas en una carpeta de plástico transparente. Una auténtica demostración de que hay dos europas.
Los de Europa del Este siguen estando en blanco y negro
De verdad. Son como más grises, no sé, como descoloridos... como aquellos dibujos animados tipo pipicalzaslargas, o esos que a veces ponían que eran como más cutres y que los ninios se llamaban Mika, Klauss o Niuk. No es que estén pálidos o que no estén morenos, es que son así, descoloridos, la ropa y todo. En general los polacos, los bulgaros y los húngaros adolecen de este efecto.
De pelo, estamos francamente bien
De treinta varones que éramos, ni un solo calvo. Teniendo en cuenta que la media de edad estaría en torno a los cuarenta y cinco anios, se puede decir que es un éxito rotundo. Alguna entradilla por ahí suelta y varias coronillas nada graves, pero en general un diez para la cabellera europea. Golpe de melena a America ya!
El gran fracaso: las corbatas
Ni aposta se pueden escoger tan feas... Mira que han tenido dos días para poder rectificar respecto al primero, pero nada. Muy baja calidad en general y de grosor simbólico, pues casi todas conseguían ese tan temido efecto nudo-porro (es decir, en vez de hacerse su nudo gordito y vistoso como dios manda, parecía que muchos se habían liado un canuto en el cuello de lo fino que les quedaba). De los colores y estampados, mejor ni comentar.
Por lo demás, todo estupendamente. Me he reído mucho con esta gente, porque eso sí, son unos cachondos, y estoy conociendo bastante bien la ciudad, incuso ayer me fui a la ópera con el griego, aunque fue un poco tostón. También estoy sacando muchas fotos, de las cuales ya subiré alguna cuando llegue a casa, que será maniana.
Y muy bonito todo esto, nada decepcionante pese a que tenía Viena muy mitificada.
