martes, septiembre 27, 2005

Filia: las bicis me ponen ñoño

Este fin de semana se celebró el Campeonato del Mundo de Ciclismo y dio la puñetera casualidad que parte del circuito incluía la calle en la que nos alojamos los Walks. Según se iban aproximando los días del evento, la arteria principal de mi barrio comenzó a sufrir los tópicos de un sarao de estos que es retransmitido para todo el mundo: vallas amarillas de la época de Franco limitando el recorrido, tiras y pancartas de plástico con publicidad, policía retirando todos los coches de las aceras, bocacalles cortadas, richars rompiendo las tiras de plástico, richars y yenis escribiendo su nombre en las vallas, señoras practicando la gymcana con el carrito de las compra... un coñazo toda la semana, vaya.

El domingo era el gran día y yo, que dormí hasta las doce, me levanté con mi ojo guiñado y me di cuenta de que no había nadie en casa. La verdad es que ni me acordaba de lo de las bicis y no dudé en ponerme un café antes de preguntarme realmente dónde había ido todo el mundo. Café, café, café. Cuando empecé a resucitar a eso de la media taza, caí en que había bastante jaleo en la calle, me asomé a la ventana y recordé lo de la carrera. Como era un circuito, los ciclistas estarían dando vueltas todo el día, unas quince, hasta que completaran todos los quilómetros del recorrido. Lo vi un rato por la tele y me hizo ilusón ver todo mi barrio internacionalizándose a través de las ondas, debo reconocer que me puse muy paleto y muy provinciano con este sentimiento. Sin pensármelo demasiado aunque sin mucho entusiasmo, la verdad, porque desde mi ventana se veía de lujo (y por la tele mejor) me di una ducha y me bajé a la calle para verlo, ya que estábamos.

Caminé un poco por un lado del recorrido y me encontré con mis padres, y con mi abuela que estaba con ellos porque luego venía a comer a casa. Y también vi a bastantes amigos de mi colegio de E.G.B que ya casi tenía olvidados. Y a una chica que me gustaba de pequeño y que, joder, yo creo que me gustará toda la vida. Y a los de las tiendas de mi barrio con su gente, que se me hacía muy raro verlos fuera del mostrador y vestidos normal. Y a los richars con sus padres en plan family, ahí con sus veinte añazos y como si no hubieran roto un plato en su vida. Y a un montón de extranjeros que viven en mi barrio, con las banderas de sus países y bastante tajados, y que no tenía de idea de que existían. Y hablé con unos y con otros mientras veía pasar a los ciclistas unas cuantas veces con todo el circo de coches y furgonetas que arrastraban. Y todos aplaudiendo y dando voces como si distinguiéramos algo, porque no se ve nada, para que engañarnos. Y hacía un domingo precioso y me empezó a entrar un buen rollo tremendo al pensar que de vez en cuando una tontería como ésta te recuerda que tienes un sitio en el que tienes tu pasado y que, aunque vaya pasando el tiempo y cada uno haya tirado por un lado, pues hay cosas de las que formas parte hagas lo que hagas con tu vida (ahora entran los violines)



PapaWalks: Creo que he visto pasar a Menchov, que iba un poco descolgado
AbuelaWalks: No, ese era Vinokurov, que es más rubito

(y es que, porque este extracto de conversación es totalmente real, mi abuela se lleva enchufando la Vuelta y el Tour desde antes de que tú nacieras)

Te hubiera molado estar ahí, Chs.

17 comentarios:

Ann O'Nadada dijo...

Qué pereza. Yo no voy a ver las bicis pasar ni aunque circulen por delante de la puerta de mi habitación...

David dijo...

Es uno de los posts más bonitos que he leído. A veces uno siente cierta vergüenza de escribir cosas similares a las que has escrito tú pero superarla puede dar lugar a una visión de la vida que te reconcilia con el mundo. A ti y al resto que sienten como la satisfacción y en cierto sentido la felicidad se escapa de todas las líneas del texto...

Uff, no son ni las nueve de la mañana y ya estoy escribiendo chorradas. Mil disculpas... no tengo un gran día.

Rutipiti dijo...

Qué bonito este momento Cuéntame Cómo Pasó (el tour).
Enternecedor, ciertamente...
Un besito,

_R_ dijo...

LILA!

me gusta la palabra quilómetros.

would dijo...

Increíble la pancarta de publicidad que sujetan tus vecinos. Se ve que sois grandes consumistas y las empresas no escatiman en gastos para anunciarse en tu barrio.

Por cierto, tremendo tu trabajo con el Photoshop para borrar cualquier vestigio marketiniano.

dwalks dijo...

gracias a los que valoráis positivamente este post, pero cuando lo he leído esta mañana (lo escribí ayer noche) casi me llevo las manos a la cabeza con el párrafo happy que me he marcado al final. me ha quedado un poco de relato de la "ser mujer hoy", sección "me reencotré a mi misma". pero no pienso cambiarlo, seré fiel a mis trones, que también están ahí.

_R_, hoy te permito que me vapulees, qué menos.

would, es que el operario municipal se equivocó y las puso al revés porque creía que quien tenía que ver las pancartas era el público que asistía a la carrera.

Shakti dijo...

Esto es que el día antes habías practicado... algo que no esgrima?

_R_, sabemos que tú también eres una nenaza.

Tony Tornado dijo...

Yo creo que ñoño ya eres de por sí...

BTW, no vives en mi barrio sino en la calle de mis suegros...

Cualquier domingo de estos cuando les vaya a llevar los churros antes de ir a Radikal te veré tomándote tu taza de café en la ventana...

Muy fuerte todo, Kermitt...

David dijo...

A mi me ha pasado lo mismo... he releído mi comentario y me acabo de asustar. Parezco un seguidor triste de Bucay o Coelho... vaya autolástima que me doy... ¿Hay forma de conseguir que ese comentario desaparezca del espacio-tiempo actual?

Recuerda: ¡con sueño no escribas comentarios!

dwalks dijo...

shakti, todo influye en esta vida.

tony, mucho has averiguado tú con un trozo de asfalto y una cacho de marquesina, no?

david, en este no se borran comentarios, salvo casos extremos que aún no se han dado nunca. llevaremos nuestra losa dignamente y con el mentón erguido durante el día de hoy, y nos quedaremos con que, al menos, anoche conectamos.

David dijo...

No, si el tema no es borrarlo (que no debe hacerse porque lo escrito, escrito está) sino que quiero eliminarlo de mi propio continuo espacio-temporal para no tener tan presente que tengo una vena chonchi salsarosera que me persigue. Que vamos a hacerle... al final acabamos todos retratados!

Tony Tornado dijo...

Es que son muchos meses de eseperarte a la puerta del trabajo para seguirte hasta casa, pero no sé cómo siempre me despistas....

:PPPP

Hans dijo...

El párrafo final de tu entrada me parece bien. El leit-motiv es el mismo que el de la escena de la joyería en "Breakfast at Tiffany's" cuando el dependiente muestra su satisfacción por esas pequeñas cosas que te dan confianza y estabilidad. O el final de una entrada dee mi blog el otro día hablando de mi cena con mis amigos de toda la vida. Si.

chs dijo...

Ten seguridad de que me hubiera encantado estar ahí. A mí el tema barrio me llega mucho desde que vivo casi en el exilio. Si la tía que que viste que te molaba en EGB es la misma que me molaba tambien en la misma época, a la que seguíamos a escondidas hasta su casa para despues comentar, camino a la nuestra, como iba nuestra evolución de cuelgue por ella, tambien me hubiera molado estar allí.
A tu abuela solo le falta jugar a las chapas.

dwalks dijo...

bingo, chs. y tengo que decirte que creo que ahora lo tienes crudo crudísimo con ella porque el otro día estuve brillante. vete despidiendo de cualquier oportunidad.

y yo, a ver si le digo de una vez que estoy por ella... antes de los cuarenta me decido.

Mordiscos de realidad dijo...

diselo hombre, diselo ya!!
(y luego cuenta que te contesto en un post)

chs dijo...

¿a que te preguntó por mi?
Siempre tuvo una caidilla hacia este cuerpazo.