miércoles, noviembre 28, 2007

La entrevista a Ibáñez

Uno de los defectos que no me queda más remedio que reconocer en mi mismo es que leo demasiado rápido, así que frecuentemente confundo palabras por haberlas leído mal, sin darme cuenta de ello hasta que la lógica (o la ilógica) me obliga a releer el texto hasta caer en mi error. Esto me ha pasado hoy.

Todas las mañanas me bajo a eso de las once a tomar un café a la cafetería que tengo debajo de casa. Podría tomarlo en casa, pero salir diez minutos a la calle me ayuda a despejarme y a coger un poco de distancia con el trabajo para no acabar con la cabeza como un bombo, y ya de paso también leo un ratito el periódico de papel, que es algo que me sigue gustando mucho.

Hoy en la contraportada de El País había una entrevista a Ibáñez, el de Mortadelo y Filemón. Decía que de pequeño su madre le ponía muchas veces gambas para comer, se ve que demasiadas veces, hasta que un día le tuvo que decir que las especiara un poco. La madre le preguntó que qué pasaba, que si ya no le gustaban, a lo que él respondió que sí, que mucho, pero que no tan a menudo. Ahí yo me he quedado pensando en qué puñetas tendría que ver que la madre le pusiera especias a las gambas, si lo que no le gustaba al niño era comerlas todos los días... El caso es que me he tirado un buen rato dándole vueltas a esto hasta que he vuelto a leer el párrafo para comprobar que dónde yo había leído "especiara", en realidad ponía "espaciara". Sólo es un ejemplo.



En la entrevista, aparte de esto que he contado, Ibáñez hace algunas reflexiones bastante poco profundas y nada revolucionarias, pero muy acertadas y escogiendo las palabras justas, como siempre que le hacen una entrevista. Una de ellas es que, a cuento de lo de las gambas, dice que comer bien todos los días es una vulgaridad. Y es verdad, no hay nada más apetecible a priori que, por ejemplo, esas comidas de Navidad que se tiran en tu casa varios días pensándolas, comprando las cosas, preparándolas, poniéndo la mesa bonita, sirviéndolas con esmero, comiéndotelas despacio para saborearlas... y no hay nada más vulgar que comerse las sobras de esas comidas durante el resto de la semana, en pijama, ya casi para merendar, o para picotear a media tarde, cortando con el cuchillo malo y oyendo la radio solo en la cocina. Y eso que ese momento tiene su punto y las comidas siguen estando igual de buenas, pero es vulgar.



Otra cosa que ha dicho que también me ha gustado ha sido que él ha decidido separar completamente vida y obra de los artistas. Se ha dado cuenta de que cuando él admira a una persona lo hace porque le interesa exclusivamente lo que hace, y no su vida personal, que por lo general le suele dar igual, en el sentido de que no le interesa absolutamente nada. Esto está muy bien para pensar un rato en ello, porque yo a veces me he sentido defraudado por gente a la que admiraba por su música, escritos, o por lo que fuera, y luego, al indagar un poco más (bien por los medios o en persona) he descubierto que me parecían auténticos capullos, o simplemente unos sosos, y no he podido evitar ver de una forma más distante lo que antes me encantaba. Me gusta más la actitud de Ibáñez que la mía, aunque no hubiera pensado mucho sobre ello hasta hoy, al menos de forma consciente. Tampoco soy muy fan en general, pero a veces sí que he necesitado saber más sobre alguien, por estar completamente obsesionado con un disco, un libro una peli o una serie. Lo que ya no sé es si cuando alguien le cae muy bien en lo personal, puede evitar ver con buenos ojos lo que hace, yo creo que eso no es malo y muchas veces una consecuencia natural. Tampoco sé si esto lo dice porque en el fondo le pasa lo mismo que a mi y a veces se pone a rebuscar cosas sobre sus artistas favoritos para darse muchas veces de morros con una decepción. A mi me parece humano mitificar un poco a la gente que admiras, pero no sé si se puede controlar el sentirse un poco defraudado por la persona cuando no encaja con las expectativas.



Después de leer la entrevista he recordado que a mi de pequeño me gustaba mucho Mortadelo y Filemón, pero no sé que tenían los tebeos de Zipi y Zape que, teniendo a ese par de repelentes de protagonistas, con esos chistes tan malos y pueriles, y siendo de peor calidad que los mortadelos, no podía dejar de leerlos compulsivamente.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Zipi y Zape eran aburridos, la historia siempre era igual. Mortadelo y Filemón the best ever!!!

nanyu fonseca dijo...

a mi me gustaba mas Super Lopez, y en concreto la historieta de los huevos cuadrados.

Ibañez es un genio. LODVG deberia hacerle una cancion al estilo de la de Mecano a Dali.

Mj dijo...

De Ibáñez lo que siempre ha molado han sido los detalles en las esquinas de las viñetas. Y esos principios en que te cuenta la historia universal de lo que sea.
A Zipi y Zape les faltaba algo( pero han dado el mejor nombre para un personaje: Pantuflo Zapatilla).

Maggie Wang Kenobi dijo...

pos a mí me molaban todos todos. De hecho, no recuerdo con especial cariño a Zipi y Zape y sí que me molaba el cambio de disfraces del Mortadelo, jijiji. Y el Ibáñez me parece un tío sencillo, con el coco bien amueblado, pero sin pretensiones de dárselas de algo más de lo es, sisisi.

Eso sí, que lo que le he echado siempre en falta es unos bíceps, unos abdóminales, un músculo, una cosa así, como que el speedo no le sienta muy bien, tiatiatia.

Magenta dijo...

Yo siempre he sido de Zipi y Zape, y me pasa como a ti...que leyendolos ahora me pregunto cómo podía gustarme unos chistes tan banales y unas historias tan predecibles.
También me gustaba mucho Carpanta...en general todo lo que dibujaba el gran Escobar.


Ibañez es un gran señor, si os fijáis bien siempre que sale en la tele o habla por la radio se está riendo...

Magenta dijo...

Ah y se me olvidaba que ADORABA y ADORO la 13 RUE del PERCEBE!!

Con el tipo moroso de la azotea, el gato y el raton q se hacian putaditas cerca, el ladron,el doctor frankestein, la casa con la anciana rodeada de animales, el tendero timador, el que vivia en la alcantarilla, el perpetuo ascensor estropeado...

Anónimo dijo...

Que recuerdos!! Zipi y Zape me encantaban, siempre tuve muchos tebeos de Don Miki. De hecho, los tengo en el garaje brindados y con ordenes a mis padres de que no se pueden regalar a ningun niño del pueblo( hace unos días me entere que les regaló mis patines). Recuerdo que la dependienta se reia por que le decia que me los habia leido. Era peque, no sabia leer, y nunca le cogi repe.
R.M.

patriuski dijo...

Lo mejor eran las compilaciones del "SuperHumor", todos en uno..
Y aún conservo un par de tebeos que se llamaban "Pulgarcito" que junto a la historia del protagonista, incluía varios comics..
Yo soy más de Pepe Gotera y Otilio y como no, de 13 Rue del Percebe

mogkumo dijo...

Yo también fui mucho de superlópez, pero de más mayor, claro. Qué grande la historia de la caja de Pandora, cuántas veces lo habré leído.
Así cositas para aportar a tu texto, pero sin que tenga nada que ver, si conozco a una persona que en un principio me parece fea y luego me cae estupendamente, dejo de verla fea.
Es lo que me ha venido al pensamiento

Magenta dijo...

A raiz de lo comenta Mogkumo..aparte de que dejas de verla fea si da la casualidad que esa persona es bizca, al cabo de un tiempo le dejas de ver y notar la bizquera.

En serio, que me pasó con una compi del trabajo, da miedo!

PS: No tengo control o no comento o me repito mas que el ajo ¡hola Dwalks, a ver cuando haces el post sobre tu viaje de Londres de hace un año! jaja (no, no estoy bajo ninguna sustancia estupefaciente)

Anónimo dijo...

El problema no es cuando dejas de ver a una persona fea porque te cae bien... el verdadero problema es cuando te ha caído tan bien que incluso empiezas una relación con ella (con todo el contacto físico que ello conlleva) y después deja de gustarte y DE PRONTO, EN UN SEGUNDO su fealdad vuelve a hacerse patente, más detallada todavía ya que viene acompañada de todos esos recuerdos de lo que has hecho y ... buaj!

dwalks dijo...

yo siempre fui de mortadelo y zipi y zape. los copitos, don mickys, y los secundarios de ibáñez y escobar, aparte de superlópez, los leía si me los dejaban o en los superhumor, pero siempre fueron mucho más (entiéndase) indies.

nunca fui de comics de superhéroes.

suscribo totalmente lo de que cuando alguien feo (estamos hablando de feos, ¿no?) te cae muy bien o le admiras, no es que te llegue a dar igual su físico, ¡es que te empieza a resultar terriblemente atractiva esa persona! me encanta cuando me pasa esto.

pero, y ahí le ha dado el último anónimo, si acabas saliendo con una persona con la que te ha ocurrido eso, cuando la cosa empieza a flojear lo primero en dónde lo notas es en que te vuelve a parecer fea. he tratado de buscar unas palabras menos rotundas, pero me he puesto en plan ibánez y he querido decirlo con las que mejor expresaban lo que quería decir.