martes, febrero 20, 2007

Dwalks filocutre, episodio en Monzón

Estoy en un tren camino de Zaragoza, para hacer un transbordo relámpago mediante el que cogeré otro tren que me depositará en Madrid, donde cogeré un taxi que me llevará a mi casa, donde usaré mis piernas para llegar a mi habitación, y acabaré usando mi cuerpo para rodar a un lado y a otro de la cama hasta quedarme dormido. Como me queda hora y media para llegar a Zaragoza, me he sacado el portátil y me he puesto a postear, que me ha dado el punto, aunque se me están quitando las ganas porque uno que se sienta a mi lado me está fisgando más que descaradamente lo que escribo. A ver, si estás leyendo esto, espero que ahora te esté dando un pequeño vacío en el estómago y mires para otro lado. Si me he equivocado, te pido un perdón tan sincero como inútil, ya que no estás leyendo esto.

Llegué ayer a Monzón, un pueblo grande Huesca, de noche y sólo, que es lo que suelo hacer cuando me toca viajar a un sitio que no tiene aeropuerto: curro medio día del día previo en mi oficina, viajo por la tarde y paso la noche en el sitio en cuestión para empezar al día siguiente pronto y descansado. Respecto a Monzón no tengo más opinión que es un pueblón de estos grandes que ha crecido un poco regular, perdiendo un poco de la personalidad de pueblo histórico (tiene castillo) y ganando mucho de los vicios de las ciudades. En cambio, del hotel que me han elegido para pasar la noche sí tengo opinión, y muy chunga. Ya se lo comentaba entre otras otras cosas más interesantes a Hans ayer , que para mi grata sorpresa y tras un mensajismo casual me llamó cuando yo acababa de llegar a mi habitación, ya que en esos momentos pasaba relativamente cerca de mi pueblo con su coche, aunque no lo suficiente como para tomar algo. Le comentaba que mi hotel era un auténtico manual de cutreces. Justifiquemos en un listado los ítems que me han llevado a hacer esta afirmación:

  • Nombre de reminiscencias italianas, sin venir a cuento. Eso siempre es mala señal, es como de querer ir de fino, como Il Divo.
  • Estética setentera rancia. Mucha madera y falso lujo doradete. Todo venido a menos, viejo.
  • Objetivamente, mal limpio (lo que viene a ser sucio) por las esquinas y sitios por donde hay que esmerarse un poco más.
  • Ascensor de cuando se inventaron los ascensores
  • Suelo de terrazo muy apto para el fregoteo y el churretón
  • Trato del personal totalmente pasivo.
  • En la habitación, luces tenues.
  • Cortinas y sobrecortinas pasadas de moda y de tonalidades beiges, originalmente blancas
  • Camas pequeñas, de colchón extrafino y muelloso, con colchas de la época de las cortinas
  • Sin minibar (yo nunca lo uso pero quiero que haya)
  • Tele de hospital, pequeña y suspendida de la pared por un brazo articulado.
  • Mobiliario paleolítico de madera como el que ves en cualquier contenedor de basura por la calle.
  • Como atrezzo, jabones de pastilla en el baño, y ya.
  • Bañera con distintas tonalidades mates
  • Alicatado del baño con las rayas que dividen los azulejos negras.
  • Bidé a juego con la bañera, en tonos pastel azulitos (originalmente, ahora serían azuloides)
  • Luz fluorescente en el baño
  • Toballas diminutas y de las que rascan
  • Olor, en el hotel en general, a cocina de comedor de colegio (este aroma lo identificáis todos, supongo)
  • Suelo de terrazo en la habitación, más frío que su puta madre
  • Mando a distancia pequeño, sobado y con la tapa de las pilas sujeta por un celo.
  • Ventanas de las de antes, con su bisagra, su cristal rajado y vibrante ante el paso de camiones u otro vehículos pesados.

Bueno, creo que es suficiente. Después de hablar con Hans con una voz de ultratumba (atención ya, ¿qué le pasa a mi voz que no termina de volver a su tono?) bajé a cenar y cené absolutamente solo en un comedor grande, con tres camareros sirviéndome la comida con ritmo y tiempos de record guinnes para que me fuera lo antes posible. Para no provocarles y evitar que me echaran lapos en la comida, comí tan rápido que creo que salí del salón masticando una mandarina del postre. Qué agobio y qué soledad más dura.

Hoy he trabajado y muy bien. He hecho un trabajo conjunto con un inglés que está a poco más de dos meses de jubilarse y que me ha dado una lección magistral de cómo hacer y entender bien las cosas, lo digo totalmente en serio, que me ha enseñado más que mis últimos tres años en mi empresa. Qué lujazo. No entraré en detalle porque 1) sería dar demasiada información de mi vida personal y 2 si no os dedicáis a lo mismo que yo, sería un auténtico coñazo, pero creedme, vengo emocionado y con ganas de ser mejor profesional, sentimiento que probablemente habré olvidado mañana a eso de las once de la mañana, siendo generoso, pero ahora mismo lo siento.

Pero no todo ha sido tan bueno hoy. Cuando me han traído en coche a la estación de tren, me he despedido de mi cliente y me he dirigido a sacar el billete a la taquilla. Entonces, se ha confirmado lo que vengo sospechando hace tiempo: sufro un retraso mental severo en algunos apartados de mi inteligencia. Me he dejado el maletín con mi portátil en el maletero del coche de este tipo, que ya se había perdido con su coche por tierras oscenses hacía unos minutos, y se dirigía a un sitio a veinte minutos en coche de la estación. En el maletín, también llevaba el billete de AVE de Zaragoza a Madrid que ya tenía sacado, fenomenal. Todo esto a media hora de que mi tren llegara a Monzón (y siendo el último que me permitía llegar a Zaragoza a coger hoy el AVE). Y yo sin el móvil del tío y sin ninguna documentación que me permitiera contactar con él, todo estaba en el maletín. Me he tenido que ir a un restaurante y, haciendo un alarde de sangre fría para el agobio que llevaba, he pedido unas páginas amarillas sin pestañear, he buscado la fábrica, he llamado a un número que no funcionaba, ahí ya he sollozado un poco, he llamado a información, me han dado otro número, me ha salido un contestador, he llamado a una fábrica que he había visto de camino a la mía porque estaba bastante cerca y no había muchas más, y que no sé ni cómo me acordaba del nombre, me ha respondido un menda, le he explicado mi problema, ha mandado a un chaval corriendo a mi empresa, el chaval ha conseguido el móvil de mi hombre clave, le he llamado, mi hombre ha respondido, cuando le he comentado la situación se ha agobiado más que yo, ha mirado en el maletero de su coche, me ha dicho que sí, que ahí estaba mi maletín del portátil, me ha dicho que me lo traía corriendo, me lo ha traído y, a cinco minutos de que el tren llegara, me lo ha entregado en la puerta de la estación. Potra Dwalks.

(a partir de ahora ya lo he escrito en casa)

Cuando he llegado a casa me ha tocado el taxi cutre de la jornada. Me lo tenía que haber imaginado por las pintas del taxista. Estaba esperando en la estación fuera del taxi con otros taxistas. Cincuentón, pelo desaliñado, sin afeitar, un jersey con más pelotillas que un campo de prácticas de golf, pantalón de chándal de algodón y chirucas de mercadillo. Cuando he dicho que quería un taxi, le tocaba cargar a él. Realmente no me he dado cuenta de la situación hasta que no me he subido. Qué cutre, con unas mantillas de estas raídas que ponen en algunos taxis por encima de los asientos, ocultando unos asientos originales que no me quiero ni imaginar, todo muy sobado, con el aire espeso... en fin. He fantaseado con la idea de bajarme diciéndole que era un cerdo y que taxis como los suyos daban vergüenza ajena, pero al final me he callado y me he dejado llevar a casa, eso sí, a toda hostia, pero no hay derecho.

Supongo que tengo que dejar de ir a franquicias a comer, supongo que se me está pegando un poco ese estilo de baratillo y ahora resulta que lo cutre viene a mi.

13 comentarios:

Hans dijo...

En fin, Monzón no es China, Estados Unidos; ni tan siquiera Alemania... pero me parece bien este 'una de cal/una de arena' viajero de que disfrutas. Es una especie de 'Memento, Dwalks, nec omnia luxury est' (o 'asín'). Eso sí,lo del Hotel -cuyo nombre yo sí sé, chinchad y rabiad- es para anotarlo. Y es que deberían obligar a cerrar todos los hoteles-hostales-carreterosos así, caramba (aunque me ha recordado un poquillo aquel de los USA...)

Corredera dijo...

Para que la historia terminara siendo superfastuosa las camareras del hotel tenían que haber sido un poco (o mucho) Megavixens.
Y el recepcionista con bigotito.

Gremlin dijo...

Hombre Dwalks, digo yo que no esperarías encontrarte en Monzón un NH de 4 estrellas, ¿no?. Al menos yo no habría albergado demasiadas esperanzas... ¡Pero por otro lado está bien que por una vez no nos des envidia con tus viajecitos! Besitos...

maggie wang dijo...

uys, hacía varios días que no me pasaba por aquí y acabo de acordarme por qué, que me estresaba cantidá la largura (y anchura) de lo tuyo, juasjuas.

Eso sí, en la provincia de Huesca no tengo mansión y no la conozco. A todo esto ¿notaste cierta aparición de úlcera sangrante en el cotilla de al lado? ¿ein? Es pa ver si tienes poderes extrasensoriales or not...

mogkumo dijo...

cuando iba por el párrafo segundo, versículo cuarto, se me ha ocurrido una cosa superchiflante para comentarte, pero llegado el párrafo decimocuarto, se me ha perdido entre las conexiones neuronales...
pero que muy bien eh?
así como dato insustancial, mi mejor hotel lo he vivido yo en Zamora, lo que son las cosas

Mj dijo...

Desde aquí puedo ver la mierdecilla incrustada en el celo del mando a distancia. Todo el post llevo pensando en eso...
¡Qué recuerdos de ese hotel en Roma donde una vez corretearon cucarachas del balcón al baño!

Tony Tornado dijo...

" Trato del personal totalmente pasivo".

Mmmmmmm, no, mejor me callo, que ya bastante mal lo has pasau, pobriño...

Debe de ser de las pocas veces que te toca un cutreviaje, by the way. Y aun asín, ha actuado la PotraDwalks. Tendré que arrimarme más ti a ver si se me pega argo...

JOTA dijo...

q horror de hotel y q mal me sienta eso, en fin, por lo menos has sobrevivido.

Besitos

mgm dijo...

la descripción que das del hotel se parece a la de un hotel que hay en el pueblo donde se supone que están los molinos de Don Quijote (no recuerdo el nombre..). Es cutre lo más, y para colmo es carísimo porque se aprovechan de que es el único del lugar..
HO-RRO-RO-SO!! yo me quedé traumatizada con ese.. así que si vas algún día de visita turística, ni se te ocurra alojarte allí. Por cierto que lo mismo haré yo si voy a Monzón..

DraB dijo...

No me digas más, a que la recepcionista de hotel era una señora entrada en carnes y años, con un escote poco apropiado para su cuerpo y empeñada en que te bajes a tomar una copa para que te presente a su sobrina, hija de su hermano emigrado a Rusia?
Sí, algunos también lo llaman hotel

dwalks dijo...

que va hans, por lo menos el motel de texas tenía el punto ese de "bueno, esto hay que vivirlo una vez en la vida". el del otro día me lo podía haber ahorrado desde el minuto uno.

no corredera, el recepcionista era un señor muy pereza con cero ironía en esa situación, y las megavixens eran unos camareros vestidos con traje de baratillo. no hubo lugar a la fantasía.

ya gremlin, pero no sé, si yo estuviera en un pueblo, me curraría un hotel con un mínimo de comfortabilidad, sencillo no quiere decir cutre. y respecto a la envidia... hombre, una semana ahí hubiese sido demoledora, pero una noche tuvo su gracia, a su manera (una y no más, eso sí)

maggie, tienes que montarte un palacete en Cuesca, que si no la gente habla y dice que te estás viniendo a menos. al de al lado ni le miré, creo que se aburrió y se durmió.

jo mogkumo, es lo que tiene postear en el tren, que no tienes otra cosa que hacer y empiezas a juntar letras. yo, como dato insustancial, prefiero el atún de lata al natural que en escabeche. me gusta esto de intercambiar infomaciones!

mj, síiii, esa mierdecilla como con pelusas. me inquieta que utilices el término cucaracha en plural, a mi que ya una me da cosa...

touché tony, esa ha sido buena. sustituyamos "pasivo" por "indolente".

eso sí jota, aquí estoy en casa sano y salvo y como un titán.

mgm, si los hoteles de castilla la mancha están a la altura de los bares de carretera, no me digas más. porque lo de los bares de carretera para tomar un cafetín en los viajes, a veces son auténticas odas a la salubridad, no me digáis que no.

ahí está doctora. nos confunden llamando a estos sitios igual que los lugares comfortables y limpios para pasar las vacaciones. devberían inventar un término propio paa estos sitios y se acabó el problema, ya sabríamos lo que nos espera. a falta de otro, propongo como término a acuñar "multicuadra". con sus estrellas, sus guías, sus tripadvisors y todas sus cosas.

sergio urgeles dijo...

bueno, por casualidad, buscando un solar para comprar en ese pueblo al que con tanto desprecio te refieres he caido en tu "relato".
que triste es, chaval, tener tan poca vida y tan poco para contar.
en ese hotel, cuyo nombre es Vianeto, porque esta camino del Aneto, comes con mas higiene que en cualquiera de tu cutre Madrid.
La relación calidad/precio de ese hotel, no la encuentras en toda España, y yo tambien viajo mucho, y si esta algo antiguo es porque el tiempo pasa, y aunque lo esten acondicionando y reformando continuamente el estilo tal vez se vea algo pasado, pero no puedes reprochar ni por un momento ni la higiene, ni la limpieza, ni la atencion del personal (que suelen ser los propios dueños, encantadores tanto ellos como sus esposas).
Tal vez la culpa de que a Monzon le cueste un poco mas tener mejores servicios es que nos habeis quitado los trenes y la estacion con el asqueroso AVE(el Vianeto en Madrid vale mas de 200 euros la noche con desayuno aparte, es decir 6 veces lo que pagas en Monzon)
Como te digo, yo viajo a Madrid y para mi si es un suplicio con taxistas ladrones, restaurantes llenos de mierda a precios de oro, y putas acosandome a las puertas de mi propio hotel; sea en Gran Via, sea en Castellano y hasta en Serrano.
Ojala pudiera encontrar en Madrid muchos hoteles y gente como los del Hotel Vianeto, digno, limpio, baratísimo y de calidad.
Y desde aqui mi apoyo a Luis y compañía, seguid con vuestro ritmo, que los montisonenses estamos orgullosos de vuestro esfuerzo.

Anónimo dijo...

En Serrano en.las puertad de los hoteles no hay putas.Hay los preciados botones dandote la bienvenida.