martes, abril 05, 2005

29

Bueno, ya ha sido mi cumpleaños y ya tengo veintinueve años. Cumplir este año me ha dado mucha sensación de edad, me pasó con los veintisiete y no me pasó con los veintiocho. Lo que quiero decir es que cuando hoy pienso en mi edad actual, básicamente, no me es agradable. También es cierto que estoy viviendo una época de mi vida francamente positiva y cualquier agobio que pueda elaborar mi cerebro no deja de ser anecdótico, porque la verdad es que me siento muy bien casi todo el tiempo, lo que pasa es que ya le veo las orejas a los treinta.

El domingo-cumple comenzó regular porque salí el sábado hasta las siete y cuando me desperté a las nueve de la mañana (ojo) llevaba únicamente un par de horas durmiendo. Lógicamente, mi boca escupía algodón gracias a los gintonics que fui tomando a lo largo de la noche anterior, así que me levanté y me bebí todos los vasos de agua que necesité, unos mil, para quitarme la sed. También cayó un Gelocatil. A la cama otra vez. Pues ya no me dormí más y, a las once, decidí levantarme con un extraña sensación de lucidez y algo pegado a mi pelo, que resultó ser la pegatina de una naranja. No conozco ni el antes ni el después de su viaje hasta mi cabeza, pero me encantaría que alguien me lo explicara.

Cumpliendo mi compromiso del día anterior, fui a comprar la tarta a González, una pastelería que hay en Reina Victoria en la que siempre adquirimos estos productos porque una compañera de trabajo de mi madre dijo una vez que eran buenísimas, así que ya no hemos probado más de ninguna otra pastelería desde hace como diez años. Los Walks somos así y nos gusta ser así. En esta pastelería te atienden las dependientas más bordes del mundo y llega un momento en el que te planteas por qué sigues financiando a unas brujas. Físicamente, tienen un aire a las hermanas Izquierdo de Puerto Hurraco y, cuando las tratas un poco, te das cuenta de que es que son ellas. Al final escogí una de bizcocho ligero y mousse de frambuesa que tenía buena pinta, aunque luego no nos gustó mucho. Ahora cuando suba el post le meteré un tiento a las sobras que han quedado.

La comida con la familia tremenda y todo buenísimo, como siempre. Mi padre es una máquina cocinando, lo que pasa es que los fines de semana se pasa toda la mañana entre fogones y cuando termina se mosquea por cualquier tontería, porque le fastidia que nos comamos su obra. A mi me da por picarle con estupideces y a mi hermano por reírse sin control, llegando a lanzar con la boca arroz con verduras a varios metros de distancia si le pilla el golpe adecuado. Otro clásico es que mi abuela se quede sin pila del audífono. De repente estás tan tranquilo y oyes un sonido silbante como cuando alguien sintoniza la AM. Como mi abuela no tiene ningún interés en pillar Radio Andorra con su audífono, oír ese sonido significa que se ha quedado sin pila y se tiene que poner otra que tiene cargando, que enchufa en cuanto llega a casa, antes de los besos. Todo bajo control.

Por la tarde sacrifiqué mi siesta para quedar con Kurt y con Uma B. ya que me llamaron en plan sorpresa y pudo más el agradecimiento por acordarse de mi que el descanso que necesitaba. Uma está con un bombo que no se lo cree ni ella (estás a puntito Uma!!) y estuvo majísima, como siempre. Starbucks y Fnac, para torturarnos un poco con los accesorios para iPod. Hasta las siete casi dando vueltas y yo agotado y destemplado. Mirada de Nosferatu y voz de orco de las cavernas, la combinación idónea para seducir al amor de tu vida si es que le da por cruzarse en tu camino ese día.

Luego cañas con Kurt, Agr y CF y dos amigas. Media hora para aparcar en La Latina, horrible, no recordaba lo del Papa y me llevé el coche a una de las zonas con más iglesias de Madrid. Un suplicio. Al final me pagué unas raciones y las bebidas y para casa, no estábamos ninguno para excesos.

REGALOS:

Un iPod
Una americana
Unos zapatos
Una colonia
Pasta
Una camiseta
Unos palillos con truco para noodles


Sorry por la batería Chs&Would

12 comentarios:

po dijo...

caray, esto de ser la primera en comentar impone...
¡Felicidades (again)! Y sobre todo gracias por invitarnos a la fiesta a todos los que leemos.
Y es que no sé por qué, pero he visto que en la pegatina ponía "Naranjas la Murciana", y aún tengo burbujas de cerveza en la garganta.

_R_ dijo...

Joder 29, que edad mas chunga. A mi aun me quedan 5 meses de 28 jijijiji.
Oye, ¿como son los palillos con truco? Un post explicativo YA!

Mordiscos de realidad dijo...

eran las de Puerto Urraco?, que miedo!.
29, no es nada, veras cuando cumplas los 30, eso si es una cifra, lo dice un 32.
Palillos con truco??

dwalks dijo...

palillos con truco son unos palillos que hacen un efecto pinza que permiten el disfrute de la comida oriental sin complicaciones. es algo raro de explicar porque puedes usarlos normal o en modo truco.

a mi nunca se me ha dado bien comer con palillos, es algo más allá de lo racional aunque más o menos me defiendo, pero me vendrán muy bien para introducir a nuevas personas en restaurantes orientales evitando un "no" por miedo al ridículo

postearé una foto para que los veáis y haré unos ejemplos prácticos.

netesfera dijo...

Felicidades atrasadasssss

would dijo...

JAJAJAJA. El rollo audífono es algo que conozco bien. El de mi abuela envía señales a los extraterrestres.

Yo he sonreído en mi 29 porque aún me quedaba 1 año para los 30, pero sé que me espera una depresión cojonuda en cuanto los coja.

Anónimo dijo...

Qué bonita edad..... espero.... si no, que año más chungo me espera.....


felicidades con retraso.

M.

Anónimo dijo...

feliz nuevo año!
ya tenía blog, antes de ser Mr Peep, pásate, hay cosas de/sobre Bo.

http.//barthleyelescribiente.blogspot.com

Anónimo dijo...

Esa vida crápula que te traes te está perdiendo. Ni bateria ni leches, probablemente estabas mamado en cualquier garito de tercera mirando de reojo alguna presa quinceañera que cazar. Menos mal que JWalks mantiene el orden en esa casa de los Walks. Felicidades, aunque sea tarde, espero que este año seas por lo menos igual de feliz que en los 28.
Por cierto, para cosas inexplicables, yo un día me levanté con aquella estrellita que queda en las naranjas donde antes era unido el tallo, metido en la nariz. Todavía hoy no consigo explicármelo. Sudor frio.

Chs

Dra.B dijo...

Para la resaca de Gin Tonic lo mejor es el aquarius para la sequedad corporal y tumbarse con los ojos cerrados con una toalla mojada en la frente. Es mano de santo, sientes como tu cerebro se deshincha y los ojos vuelven a su sitio. Te lo dice una experta.

dwalks dijo...

otra vez gracias por todas vuestras felicitaciones

chs: me alegra verte por aquí, pese que hayas destrozado en cuatro líneas mi imagen (afortunadamente) anónima. y eso que eres amigo ja ja ja ja. Que va, nada más lejos de la realidad, lo que pasa es que el día de tu cumple, te puedes permitir algún exceso...

y posiblemente tu estrellita fuera de la misma naranja que la de mi pegatina, está clarísimo

dra: un poco tarde no? de todos formas lo anotaré mentalmente para la siguiente. from madrid to munich, gracias!!

(buen blog el suyo, por cierto)

Johan Schnabel dijo...

No te preocupes por los 29......el año que viene sera mucho peor (30!!!)
..............felicidades.......