martes, octubre 03, 2006

Diez minutos

Hoy he salido de mi vagón del metro cuando ha llegado mi estación al volver del trabajo, y Jwalks también se bajaba del tren, lo que pasa es que había salido de un vagón más cercano a la escalera mecánica y ya la estaba empezando a subir cuando le he visto. He acelerado el paso para pillarle y cuando casi estaba llegando a él, he visto que se le habían acoplado dos vecinas muy pesadas, madre hija, y le estaban empezando a soltar la brasa. En ese instante, mi hermano y yo hemos cruzado un segundo las miradas (el estaba subiendo por la escalera y yo venía por el andén en dirección contraria a él, asi que nos veíamos de casi de frente), y en el preciso instante en el que sus músculos faciales se disponían a saludarme instintivamente, yo ya le venía diciendo que no-que no con la cabeza. Ha reaccionado a tiempo y conseguido hacer como si no me hubiera visto. Me he librado de ir con ellos hasta casa.

A partir de ese momento, he tenido que ralentizar mi paso para no cogerles, porque yo ando rápido y subo las escaleras dando pasos aunque sean automáticas, pero todo con tal de no tener que ir con esas pesadas. Yo veía a Jwalks de lejos y me daba pena por cómo estaba aguantando el tirón el pobre, girando la cabeza a un lado o a otro según le preguntaba una u otra. Yo me he abierto el periódico (compro el periódico a diario, no me gustan los que regalan aunque también los cojo y los miro, como todo el mundo) y he ido leyendo mientras mantenía las distancias y sufría en silencio por mi hermano pequeño, y le dejaba morir entre lenguas viperinas. Me agobiaba un montón porque ellos iban despacio y en cuanto me descuidaba me acercaba demasiado, así que a veces me paraba y todo hasta que se alejaban un poco, así todo el rato.

Cuando ya iba por la mitad del camino (son unos diez minutos del metro a casa) y ya pensaba que estaba todo hecho, tan agusto con mi música y mi periódico, y mis vecinas a treinta metros por delante babeando a mi hermano, que causa bastante furor entre el sector maduro tirando a pocho del barrio, que está muy guapo de traje, de repente alguien me ha tocado la espalda por detrás.

Viva, el vecino brasas del bloque.

Me ha empezado a hablar pero yo no le oía, así que he tenido que cerrar el periódico, apagar el iPod, bloquearlo y enrollarme los casquitos, porque ya sabía que era una batalla perdida. Es el tío más pesado que conozco. Tiene como sesenta años y como te coja por banda te suelta unas turras que ya no tienes ganas de hablar con nadie en todo el día. En los cinco minutos que hemos ido juntos, el interrogatorio ha constado de cosas así (esto que viene a continuación no es un diálogo, todo son preguntas suyas):

- ¿Qué tal?
- ¿Qué tal tu familia?
- Qué, ¿vienes de currar?
- ¿Y tú donde currabas?
- Y te pagan bien, ¿no?
- Porque te pagan bien, ¿no?
- Porque a ti te deben pagar bien, ¿no?
- ¿Cuánto le pagan a uno que trabaja en lo tuyo y lleva el tiempo que llevas tú?
- ¿Y tu padre?
- ¿Ya se ha jubilado?
- ¿Y no se jubila?
- Porque a él le darán buena jubilación ¿no?
- ¿O va a llegar a un arreglo?
- Ya he visto que tu hermano también trabaja... mira va ahí delante ¿no le has visto?
- Joer, el Jwalks de traje y todo, otro que no debe estar mal colocao ¿eh?
- Qué, ha empezado ahora a trabajar, ¿no?
- Y le va bien también, ¿eh?


...

Yo a él no le he preguntado nada que ni me apetecía, ni me hubiera dejado en caso de apetecerme, que ya tenía el su repertorio listo para ser disparado. Aunque parezca mentira, no he contesado a casi nada, y en las preguntas directas, mi cintura ha hecho el resto del trabajo, que no ha sido poco. Si fuera otra persona, pues me hubiera puesto borde o no le hubiera hecho ni caso, pero ya se sabe cómo son los vecinos de toda la vida, se les aguanta aunque sean unos chapas si no son mala gente, y si conoces a sus hijos de toda la vida. En fin.

Al final nos hemos juntado todos en el último semáforo y al final me he comido a las vecinas un rato, y al vecino hasta el portal. Mi hermano se ha vengado escabulliéndose a ver a sus amigos, que estaban por ahí, según él.

- ¿Y tienes novia? (tambien ha caído esa pregunta, también)

Menos mal que hoy iba bien de paciencia porque ha sido un día chulo en otras cosas, casi por accidente, y venía yo de muy buen rollo a casa. Hay días en los que parece que las cosas tienen sentido y ves que todo suele ponerse en su sitio con el tiempo, y que si algo ha sido bueno, pues al final queda lo bueno, o al menos un buen sabor de boca. Estoy muy contento, a pesar de mis vecinos.

12 comentarios:

would dijo...

Ciertamente ayer tenías esa cara de estar contento de ser mujer.

nanyu dijo...

te habia bajado al regla o un desconocido te habia regaldo flores?

vecinos chapas = no!

Gremlin dijo...

¡Qué optimismo transmites! Qué bien eso de ver que todo encaja... esos días son geniales. ¡Espero que lo hayas disfrutado! Besos

Anónimo dijo...

Esta lucha vecinos-brasas versus Walksbrothers consuela mucho, al menos a mí. No estáis solos...

Serán una especie invasora de las comunidades vecinales? Cuál es la razón de que existan en todas? Por qué continúan en su empeño si nunca consiguen su misión?

Grandes misterios de la humanidad.

er manué dijo...

Lo del final del trayecto con dobledosis vecinal, junto con Jwalks pirándose suena a castigo de Dior...

ex-fumadora dijo...

ay pero me encanta el concepto urbanización y sus vecinos, el conocerse, el encontrarse haciendo la compra y volver juntos a casa,que te pregunten por tus padres que hace mucho que no les ven, el tomar una caña juntos en el bar de al lado...no se, yo lo hecho de menos. desde que me instalé en madrid los vecinos ha desaparecido

lsi dijo...

Pufff, pues imagina vivir en un 12 y tener un ascensor algo más que lento. El camino puede ser un auténtico infierno.

Espero que dure esa alegría! Desde luego en mi caso funciona eso de que el tiempo lo pone todo en su sitio, hasta cuando algo no ha sido tan bueno. Con rencores es muy dificil vivir.

Ann O'Nadada dijo...

Pues haberles juntado de primeras y os quitábais de líos tu hermano y tú...

Ttienes novia? es la pregunta más pereza que se le puede hacer a un ser humano.

Tony Tornado dijo...

No sé porqué me da que, en cualquier caso, tienes bastante paciencia para aguantar a los chapas (entre los cuales me incluyo).

;)

Anónimo dijo...

Es que hay algo que quiero preguntarte hace un tiempo y no me atrevo porque suena a vecino borde, asi que lo hago anónimamente.

¿Qué edad tienes? ¿Por qué vives con tus padres? ¿Has vivido antes de manera independiente y alguna desgracia te hizo volver a casa de ellos? ¿No te da vergüenza vivir de ellos y además quejarte? Porque a ti te va bien, ¿verdad? Te pagan bien, ¿verdad?

nanyu dijo...

este ultimo suena a would que te pasas... y no tengo evidencias, pero que diga el si es o no.

dwalks dijo...

a mi también, nanyu, pero stá perdiendo nivel clarísimamente. antes por lo menos se ponía nombres graciosos.