lunes, enero 02, 2006

Tabaco y Dwalks

Yo no sé si ya he hablado alguna vez de mi relación con el tabaco pero hoy lo volveré a hacer, que es un tema tan actual que hoy viene bastante a cuento. A todos los que me dieron la enhorabuena y ánimos cuando lo dejé en septiembre, lamento decirles que fracasé en mi intento y que no dije nada porque me sabía mal, pero que volví como al mes, ahora ya lo digo porque ya he visto la decepción en los ojos de todos los que más me importaban y esperaban que lo consiguiera sin demasiados problemas. Una pena y una preocupación, que fumar es malo de verdad y yo venga a meterme mierdas para el cuerpo. En fin, está clarísimo que todo esto es un claro síntoma de inmadurez y poca inteligencia, no hay otra explicación, porque se puede hacer con un poco de voluntad.

Creo que lo mejor es hacer una cronología, que si no me voy a perder y los lunes no me salen bien los hilos argumentales bien enlazados:

1988: Tras las clases, empezamos a irnos los de la clase de 7º B a unos descampados de detrás de unas casas de mi barrio a fumarnos los cigarros que el macarra de la clase le robaba a su padre, todo supermarginal. Tras sucesivos empachos debidos a una proporción de ochenta caramelos de eucalipto tras cada fumada y a mi matemática tendencia a echar las papas cuando llegaba a casa, decido que yo nunca caeré en ese vicio (los cojones) porque me sienta fatal.

1991: Chs empieza a fumar más en serio porque los de su instituto fuman como carpinteros. Se empieza a comprar paquete para él solo que le dura tres o cuatro días pero yo aguanto el tirón y durante BUP y COU me mantengo ajeno al tabaco y practicando deportes sanísimos, destacando notablemente en el baloncesto y en la masturbación, gracias a una gran disciplina y a una tremenda vocación innata.

1994: Voy a la Universidad y, como ya somos mayores, los fines de semana empezamos a quedar los del barrio a tomar café. Como las chicas fuman, cojo la costumbre de gorronearlas un par de cigarros cada quedada. Los fines de semana compro a veces, pero poco porque también salgo con una chica que no fuma y sólo puedo hacerlo cuando ella no está porque lo odia y me monta un chicken cada vez que se entera. Esta época la recuerdo como una época de mucha estrategia, fumando a escondidas continuamente, lavándome mucho las manos y comiendo mucho chicle. No me aceptaba a mi mismo.

1998: Empiezo a salir con otra chica, que sí fuma, y ahí me desato. Paso de dos-tres cigarrillos al día a un paquete en cuestión de semanas. Con veintidos años me convierto en fumador profesional.

1999: Un día cualquiera salgo de un vagón del metro y me enciendo un cigarro (entonces no era tan raro hacer esto). Estoy subiendo por las escaleras mecánicas y mientras le estoy pegando un tiro gigante al cigarro, un tiro de estos que dejan la toba bien roja, veo que mi madre me está mirando desde el final de las escaleras, donde me espera con cara de disgusto. ¿Qué coño hace ahí mi madre? Me escondo el cigarro por instinto e intento disimular, pero es inútil, me acabo de convertir en fumador para mis padres también, lo cuál es una mezcla de decepción para ellos y de sentimiento de fracaso para mi, pero también una liberación, porque ahora ya no me importa llegar oliendo a humo casa y esas cosas. Reconozco que me vino muy bien y que por fín pude dejar de comer tanto chicle, que estaba ya harto. De todos modos, nunca he fumado intencionadamente delante de mis padres porque no me sale natural y además se ponen pesadísimos y me miran mal, impidiéndome disfrutar del momento. Además, mi abuelo crujió muy joven por el tabaco y en mi familia están muy sensibilizados, normal. Eso lo entiendo, sin ironías.

2000: Me hago una eminencia en hacer roscas de humo. Qué redonditas y que espesitas me salían cuando fumaba Lucky.

2002: Me alío con mi novia (la fumadora) para dejar juntos de fumar y lo conseguimos. Aguanto dos años sin probar un cigarro.

2004: La soledad y libertad que da viajar, sumado al peor momento de mi relación con mi pareja, sumado a que soy un retrasado mental, hace que empiece a tontear con el tabaco de nuevo. Empiezo a fumar muy ocasionalmente algún cigarro que otro, siempre solo y cuando viajo, lo que se convierte en una especie de secreto que no comparto con nadie por pura vergüenza, hasta que se me acaba yendo de las manos. Cuando se acaba definitivamente mi relación con mi novia, vuelvo al tabaco de forma oficial, aunque sin hacerlo en horario laboral ni en casa, lo que reduce mi consumo intrasemanal considerablemente. Ella lo consiguió y se mantuvo, por cierto, lo que aún hoy me genera una gran envidia sana, porque fui yo el que dio la brasa con dejar el vicio y ahora mírame aquí comiéndome mis palabras...

2005: En junio de este año decido que dejaré de fumar para el comienzo de septiembre, tal y como hice cuando me funcionó. Aguanto un mes y monto el paripé comprándome una hucha para ahorrar la panoja y tirando todos lo mecheros. Lo anuncio en el blog para más inri. Un fracaso. Al volver caigo en la cuenta de que esto me puede más de lo que creía y que va a ser más complicado de lo que nunca imaginé.

2006: Actualmente, me planteo dejarlo inminentemente aprovechando el tirón que hay ahora. De momento me he encendido un cigarro nada más salir de casa por la mañana y llevo tres en total hoy, que serán unos seis al final del día, o sea, que fatal.

En definitiva, estoy muy contento con esta ley y todo lo que sea ayuda y conciencia social me viene fenomenal para sentirme apoyado cuando lo intente, si es que me decido, pero cada vez tengo más claro que aunque fuera el último fumador del planeta, no dejaría el tabaco hasta que se me metiera a mi en la cabeza que tengo hacerlo. Debo ser muy yonki para esto, no sé, porque el caso es que no tomo ninguna otra droga. Intuyo que lo voy a pasar fatal y tengo la sensación de que seré fumador toda la vida, que siempre tendré que hacer un esfuerzo por no volver a caer, que seré siempre una especie un fumador no practicante, tengo que verlo así porque si no yo soy de los que se confían y luego vuelta a las andadas.

A todos los que no fumáis, os envidio si nunca os ha dado por probarlo y os admiro si lo habéis conseguido dejar. No sabéis cuánto.

21 comentarios:

Sandia dijo...

Yo no fumo, orgullosa estoy de mi. Tonteé un poco en el instituto con el tabaco pero no era mi estilo, no me iba y soy demasiado racional para esas cosas.
En serio te digo que ojalá le echaras fuerza de voluntad, que merecerá la pena.
Feliz Añooo!

oria dijo...

Ánimo, yo creo que lo que más os cuesta a los fumadores es desunirlo a los hábitos.

nanyu dijo...

jode, menuda cronica mas tristona, y sobre todo pesimista.
hombre, tu si puedes, todos los sabemos y no puedes defraudarnos como lo hiciste con tus padres.

animo!

aritea dijo...

Ains! Cómo me suena eso que cuentas... yo también empecé a los 22, y a lo tonto! Además, por mi trabajo, debería ser capaz de dejarlo simplemente con fuerza de voluntad, pero... en algún lugar la he perdido.
No te preocupes que este es el año!!!
Yo empiezo hoy...(no he dicho nada)
Ánimo!

Rutipiti dijo...

Dejar de fumar es lo más fácil del mundo, yo lo he hecho miles de veces...
Y la última aún me dura. No desesperes, cada intento es un triunfo!
Mucho ánimo

Sue dijo...

Yo también estoy en el trance de dejarlo y, ¿sabes qué me parece lo peor? Pensar que ya nunca más voy a fumar. Lo de quitarme un placer para siempre me da vértigo, así que he decidido pensar que, si lo dejo ahora, puedo volver dentro de un par de años, ya con los pulmones limpios. Espero que para entonces se me hayan pasado las ganas. Pruébalo, a ver si te funciona.

_R_ dijo...

Sabes que yo me alegro de tu fracaso porque así me siento menos mal por seguir fumando. Claro que yo ni intento dejarlo, en parte porque porque me da mucha pereza y rabia el no ser capaz.
¿A las 12 en la puerta de la calle?

La vida de Duncan dijo...

Animo... y al rico parche, si eso...

Anónimo dijo...

Yo empecé a los 16 y el año pasado traté de dejarlo... pero volví. Ahora me he propuesto dejarlo de nuevo y al menos ya llevó 4 días fumando 1 cigarro/día, que ya es un triunfo... Por otro lado estoy totalmente de acuerdo con Sue: fumar es un placer por muy malo que sea. Yo he prometido que si consigo dejarlo volveré cuando sea mayor, como mi abuela, que con 80 años fuma Coronas como una auténtica campeona.Besos nicotínicos
Gremlin

maggie wang dijo...

questrés, tiatiatia... Eras fumador armarizado, juasjuas. Los fumadores se convertirán en breve en las maricas del futuro: todas escondidas, haciendo garitos con cuartos oscuros para fumar sin que el otro lo sepa, hablando mal de los fumadores en público, diciendo que a los papis no se lo contarán nunca por el disgusto que se llevarían... Questrés, questrés

La Niña dijo...

Cómo te entiendo! Me siento tan absurda bajando en el ascensor abrigo en mano para irme a fumar...

Lo de Ex-fumarme lo llevo mu mal...

Saravá dijo...

Pues yo he fumado como un carretero hasta hace 4 años y te aseguro que si yo he dejado de fumar, tú dejarás de fumar. Segurísimo porque ni tenía voluntad para hacerlo, ni estaba especialmente convenciada. Y lo conseguí. Osea que tu también lo conseguirás. Y una cosa te puedo asegurar, mira que es difícil dejar de fumar y cuesta un esfuerzo, pero comparado con dejar de comer...
Ánimo chaval.

Troy dijo...

Muy a favor de la teoría de Maggie! Muy Blade Runner, muy Días Extraños y muy Minority Report pero "Phillip Morris Extended Version"

Dra.B dijo...

Yo lo dejé porque cuando me faltaba oxígeno me mareaba y me desmayaba. Una vez lo hice en un baño y _R_ me encontró espatarrada con la nuca sobre el borde de la bañera y pensó que me había matado. Cuando abrí los ojos y ví su cara, decidí dejar de fumar.
Aún así sigo recayendo en bodas, navidades y otras situaciones de mucho estrés. Y después siempre lo mismo: ronquera, bisolvón y un nunca más lo voy a probar.
Y me pregunto yo, porque escribo yo posts en tu blog?

dwalks dijo...

agradezco los ánimos a todos, de verdad, pero ahora estoy más en una fase autocrítica porque he llegado a la conclusión de que necesito sentirme absurdo y ridículo para abandonar esto convencido y a largo plazo. yo me entiendo y yo funciono un poco así, me influye más el lado negativo de esto que valorar el positivo.

no me parece que sea una crónica tristona, igual ha quedado un poco fría, pero es que las cosas son así. ¿en serio ha quedado triste?

sue, nada de acuerdo contigo en dejarlo pensando que no vas a fumar más en la vida. yo creo que para no agobiarse hay que verlo en plan "éste cigarrito que tanto me apetece, no me lo fumo". y así vas pasando el día.

_R_ es lo que tenemos los fumadores, que somos muy solidarios, me alegro por los que lo dejan, pero tampoco me apena que no lo consigan, les readmito encantado en mi círculo ahumado. lo peor somos, vamos.

fumar es un placer ficticio, mr. anónimo, relaja la ansiedad creada por querer fumar un cigarro. no es real, como hacerse una manola, por ejemplo, que igual no te apetece mucho pero te pones y mira, al final más bien...

la teoría homosexualegórica de maggie, estoy de acuerdo con troy, es brillante. estoy convencido de que llegará el día en el que los no fumadores dirán "mira la tele, es que ahora todos los programas tienen que tener un fumador". lo del cuarto oscuro el no va más ¿te imaginas? "hijo, lo de maricón bueno, pero encima fumador... tú me quieres matar a disgustos ayayayay"

niña, yo ahí he mantenido mi dignidad y no fumo ahí apiñado con el resto en la puerta del curro. prefiero pasar el trago y fumarme dos en cuanto salgo a comer o me voy a casa.

que chunga tu historia, doctora. no me extraña que te pusieras radical, aunque conozco a más de uno que hubiera decidido fumar sentado, con tal de no dejarlo. y yo encantado de que escribas aquí, este blog gana con tus comments.

would dijo...

Eres basura. ¡Pero mírate! ¿No te das vergüenza?

Agh, aparta de mi vista, bufón moscoso.

None dijo...

Yo empecé a los 13 a fumar como un carretero, lo dejé a los 23 y volví a los 26. También quiero dejarlo, pero no encuentro el momento, sobre todo no tengo ganas de ponerme 5 kilos encima asi por las buenas.

Dra.B dijo...

Ay, Dwalks, es la primera cosa bonita que me dices! Como se notan los propositos de anyo nuevo.
Es sensacion mia o el antispam cada dia tiene mas letras (kgtbqwah) ?

Anónimo dijo...

Dwalks...

mi fuerza de voluntad siempre ha mas bien ene cuando ene tiende a cero.

Si yo pude dejarlo (estaba hasta los moños de toser, de no poder respirar y sobre todo de que un vicio pudiera conmigo y no yo con él) ,despues de fumar durante mucho tiempo, casi paquete al dia ... porque tu deberías de ser diferente??

XD ánimo!!!
Ex-fumadora contenta

Pd. las palabras de verificación, cada vez SÍ, son mas largas...
teophefus????

Nepomuk dijo...

Alguien sale en mis diapos de aniversario...tralarí, tralará...

Ahora después de leerte pienso que podía haberte puesto el cigarrito de Lucky Luke colgando del labio inferior (de cuando Lucky llevaba cigarrito. Luego la ramita de olivo esa quedó un poco mariquita, pa que engañarnos...)

dwalks dijo...

yo dejé de fumar dos años y no engordé, lo que pasa es que lo que no hay que hacer es rebuscar por la nevera cada vez que te entre el mono.

no doctora, kurt y tú sois los reguladores oficiales de buenrollismo excesivo en este blog y lo valoro mucho.

exfumadora anónima, es ponerse, ya lo sé, pero uff... luego salgo por la noche y me lío y...