miércoles, noviembre 17, 2004

Mi propio loco

"¿Sabe una cosa? Ayer no pude comer y tuve que quedarme sentado en el suelo aquí en la calle... es que vinieron Gil y Gil y el Papa a verme"


Estas palabras han sido dirigidas hacia mi persona hace diez minutos, mientras esperaba mi turno en un semáforo, por el loco oficial de la calle Génova. Ya había oido hablar de él, pero nunca había tenido el privilegio de disfrutar de sus delirios en mis carnes. Fascinante. No describiré su aspecto físico para que la situación os pille tan desprevenidos como a mi... cuando os toque.

Más sorpresas agradables: Uma B. está e-embarazada. Tras hacer mis cálculos, considero que mi amiga y su marido han vivido en un sólo año (y ojo, que aún queda mes y medio) lo que de media se vive en diez. Os felicito por vuestro año avecrem, pareja + 1.

Tres cosas que me desquician actualmente:

- Los paseítos que da mi compañero de trabajo Rud cuando habla por teléfono, es como uno de esos robots japoneses que encierran en un cuadrado y rebotan sin parar.

- La lista de e-mails no contestados que tengo en mi bandeja de entrada desde que volví al trabajo. No puedo.

- El doceavo día de vida de mi grano Quato*. Ya no me acuerdo de cuál era el aspecto de mi cara sin él.

* (escenas 1:18:59 y 1:19:18)









2 comentarios:

uma b. dijo...

e-baby en camino, ya ves.. gracias por el comentario, que te citen en dwalks junto a un desquiciado de génova(sede del pp incluida en este concepto) y al tío-robot de tu oficina es exactamente la perfección internetera, en mi nada humilde opinión. gracias, besos, invitaciones a cafés...

dwalks dijo...

mi amiga, sabía que lo apreciarías

por cierto, no aceptaremos "zapatos" como antojo