jueves, julio 26, 2007

Al ritmo del biorritmo

Ya, esta semana ha sido lamentable en cuanto a actualizaciones. Mañana me voy a Berlín y esta semana ha ido una contrareloj para organizarme el viaje, terminar las cosas del trabajo a tiempo, organizarme sin éxito el resto de las vacaciones (creo que voy a chupar bien de Madrid) y dormir mis depravadas siestas de tres horas, una de ellas con pesadillas. Es lo que tiene estar solo en casa, que no perdono una, y claro, a las doce de la noche con los ojos como platos y con ganas de comerme el mundo. He invertido mis biorritmos, pero he sido bueno y no he salido.

Además, esta ha sido la semana del teléfono. Yo creo que he hablado con todos mis amigos todos los días un buen rato. Sumándole todo lo anterior, además de cocinar mi cena y la de Jwalks, he dispuesto de un tiempo útil para sentarme al ordenador de una diez minutos al día que parecía Ray Liotta en la parte final de "Uno de los nuestros", y la verdad es que el micropost no es lo mío.

Mi intención es contar el viaje a Berlín cuando vuelva porque si no me temo que no lo haré nunca, pero teniendo en cuenta que a los tres días de llegar empiezo mis vacaciones oficiales (llego el martes y curraré hasta el viernes) y que yo no escribo en agosto para oxigenarme un poco y olvidarme del e-mundo, por si acaso me despido un poco. De todos modos, espero animarme, me apetece.

Me voy a sobar, que mañana madrugo mucho, qué ganas. Por cierto, el título me ha quedado como muy de electroduende, ahora que lo miro.

domingo, julio 22, 2007

Tengo uno

Pues sí, resulta que tengo un ejemplar del famoso "El Jueves" (que haga clic aquí aquel que haya salido de un coma de varios días hoy mismo y no se haya enterado). La verdad es que ya no me compro casi nunca "El Jueves", hace mucho que dejó de hacerme tanta gracia esa visión supuestamente ácida de la sociedad y decidí que me gustaban más otras alternativas de humor que no se basaban por sistema en una crítica anti-ídem, algo trasnochada y, por cierto, bastante obvia y oportunista. De todos modos, aún hay días que cuando vuelvo a casa del trabajo con la cabeza llena de cosas, algo saturado de la música que llevo en el iPod y sin ganas de leer más letras, me lo compro en el quiosco del metro. Casi por inercia, lo veo y me lo compro, yo qué sé. Todavía me gustan mucho las viñetas de Monteys y Fondevilla (Tato, La Parejita, Para ti que Eres Joven...), Pallarés (Baldo) , Miguel Brieva, Paco Alcázar (Silvio José), Mauro Entrialgo (Angel Sefija), Lalo Kubala y Ventura (Ortega y Pacheco). No pongo etc. porque éstos son los únicos que me gustan.

He seguido el tema este fin de semana y hoy me he sorprendido cuando he visto que en Ebay se pedían hasta 100 euros por número, y subiendo. Lo de los 2500 Euros que ha pedido alguno en Ebay, no hay que explicar que es una broma a cuento de los 2500 Euros que van a dar por niño, asunto objeto de la famosa viñeta. Pues nada, que yo me lo compré el miércoles o el jueves porque me dio el punto y resulta que ahora tengo un fortunón en casa, por supuesto, fruto de la Potra Dwalks que siempre me acompaña, es mi sino. Adjunto foto con el Qwalks ahí censurando los puntos calientes, a ver si ahora me van a cerrar el blog o algo por atentar el honor de la Corona.




Me da tanta pereza dar mi opinión sobre este asunto que no voy a ponerme a filosofar sobre la libertad de expresión, sobre si el chiste es una ofensa que hay sobre la que hay que tomar cartas legalmente o no, sobre si se trata de un chiste de una gracia o un gusto discutible y ya, sobre si en España hay censura o no (que la hay, empezando por ver a quién pones bien o mal en esas revistas modernas tan liberales, que te quitan la panoja de publicidad como toques mucho los huevos y no hagas la pelota a quien tienes que hacérsela, independientemente de que su último trabajo haya sido una-purquería), sobre si un concepto como la familia real merece un respeto extra o no (independientemente de que esto sí esté recogido en la ley), o sobre si simplemente es espeluznate decir "la familia real" en pleno siglo XXI como si fuera una cosa lógica.

Simplemente diré que el día que me compré la revista, no me llamó la atención especialmente la portada porque llevan años haciendo chistes de este tipo, y que a mi esto me parece tan obsceno, o menos, como los trajes de precios de cuatro dígitos que se compra el caratruño del Marichalar con nuestros impuestos.

Por ejemplo.

jueves, julio 19, 2007

Mi Summercase: El sábado

Hoy abrevio, que se me ha hecho tarde porque me he ido a la ópera con Kurt, a ver Mahagonny al Matadero de Madrid. Hay que ver que chulo lo han dejado, recomiendo que vaya todo el mundo porque realmente merece la pena. Han conservado la estructura antigua del antiguo matadero, incluso la estética austera venida a menos de las paredes y techo, dejando zonas amplias y diáfanas con salas para exposiciones de arte moderno , acceso libre a los inmensos patios interiores y un montón de recovecos que merece la pena visitar, incluyendo los baños y un bar muy chulo que han montado. Igual ya habéis estado todos, pero yo era la primera vez que iba y me ha sorprendido muchísimo. Supongo que habrá mil excusas a partir de ahora para pasarse, tiene toda la pinta de ser el futuro sitio donde se hagan mil cosas chulas a partir de ahora, pero aunque sea por verlo, os pilláis el metro, os bajáis en Legazpi, salís por la plaza, enfiláis el Paseo de la Chopera y ahí mismo lo tenéis para pasarlo estupendamente.

La función, bueno, yo soy un paleto en ópera y, aunque era moderna y cantada en español, he tenido muchos momentos muy entretenidos, casi me duermo en otros, y al final de las dos horas y pico, ya me apetecía un poco que acabara porque no sentía el culo, pero me ha encantado ir, qué teatro más bonito tiene para las funciones, y oye, por algo hay que empezar. Kurt, como siempre, se ha rayado con la gente, y es que esta vez ha sido atacado por dos flancos. Detrás de él un señor se ha puesto a jugar con el papel de un caramelito que había comido (crkcrk crk) y Kurt ha empezado a mirar para atrás cada dos por tres. Cuando ya pensaba que le iba a decir algo, una señora de delante nuestro ha empezado a tener sofocos y ha empezado a abrir su abanico (trrrrk), se abanicaba un poco, y lo cerraba de un golpe de muñeca (trrrrrk). Así todo el rato. Yo creía que a Kurt le daba algo. Justo cuando ya se estaba incorporando hacia delante para darle por detrás con la mano a la señora de malos modos, le he sujetado el brazo y le he dicho con la mano que se tranquilizara. Curiosamente, el señor ha dejado de jugar con el papel y la señora ha empezado a abrir y cerrar con más cuidado el abanico. Menos mal, se podía haber montado una gorda. Kurt tiene muy poco aguante con estas cosas, y tiene razón, pero es que siempre se desquicia con alguien y me desquicia a mi venga a mover la cabeza mirando a la gente, a resoplar y a farfullar cosas entre dientes.

A lo que iba

El sábado, a diferencia de todo el mundo, que se limitó a dormir, comer y enlazar directamente con la segunda jornada del Summercase, yo tuve que ir al cumple de mi abuela entre medias. Esto es muy entrañable, pero no es que me viniera precisamente fenomenal. Por lo menos comí de lujo y fui con las reservas a tope al festival, menos mal que Jwalks se encargó del regalo. Eso sí, después de la odisea que supuso volver a casa el primer día, me fui a Boadilla en coche, ya que no bebí nada de alcohol el primer día y no tenía en mente hacerlo el segundo. Llegué perfectamente porque estaba todo muy bien señalizado, qué gusto.

Llegué el primero de mi grupo y me senté en el escenario de Editors pillando buen sitio y tomando un poco el sol. Al rato llegó Iván, que me saludó poniéndome la polla en la oreja, y luego ya aparecieron Would, la Tirita y una amiga de Iván. El concierto estuvo bien, pero Editors son una mezcla de tantas cosas (Coldplay, Interpol, un poco la voz de David Gahan) que estás más tiempo sacando parecidos que atento a las canciones. Aún así, los chicos se esforzaron y sonaron muy bien, así que no me decepcionaron tampoco y tocaron todas las que me sabía.

Cuando me iba a buscar a Seiai y a un amigo suyo a Guillemots, intenté meterme antes a ver a Sr. Chinarro, pero la carpa estaba tan llena que ni lo intenté por pura pereza. Vi un poco a Guillemots (que ya los había visto en febrero) y ya me junte con Seiai y su amigo. Tomamos algo para hacer tiempo y me metí con ellos a ver a Pj Harvey. Yo nunca la he seguido demasiado y tenía curiosidad, pero entre que su carpa era un puto horno, estaba hasta arriba y que el concierto no tenía mucho punch si no eras muy fan y tenías ganas de marcha, me marché al quinto tema. Eso sí, estaba preciosa y me ponía tanto como en los videos, que morbazo tiene esta mujer, por favor.

Me salí yo solo del concierto y me tomé un redbull del tirón, estaba cansado y tenía sed ¿había otra opción?. Fui caminando tranquilamente hasta el escenario donde estaban tocando Phoenix y, magia, se produjo mi momento del festival. A ver si lo veis, era ya casi de noche y el cielo aún estaba un algo azul, pero muy oscuro porque hacía tiempo que se había puesto el Sol. Ya se estaba pasando el calor y corría un airecito fresco que no levantaba nada de polvo, apenas te movía un poco el pelo, se agradecía. Había mucha gente viendo a Phoenix, pero podías llegar hasta la mitad sin demasiado esfuerzo y quedarte allí sin estar apretado, de hecho, hubiera sido posible alcanzar las primeras filas, pero no quise. Veía relativamente bien el escenario y tenía una perspectiva ideal de las dos pantallas, que en ese momento enfocaban y mantenían a Thomas Mars empezando una canción en primer plano, con un sonido alto y limpio, increíblemente bueno. No sé si era su forma de entonar, o que todo el mundo se quedó callado bailando tranquilamente, o la mezcla de todo lo que he contado en este párrafo, pero de repente me noté totalmente emocionado, muy feliz ahí solo, y eso que ni era un grupo que esperaba especialmente ni fui corriendo a verlo. Creo que hasta cerré los ojos un rato, todo muy cursi pero muy auténtico, de verdad. De hecho, en "North", un tema instrumental que tocaron, el cantante me pareció muy divo tirándose al suelo mientras que el grupo tocaba, seguramente haciendo caso de Sofía Coppola, que en algún postpolvo le debió decir "ay Thomas, cuando tocáis North yo te imagino así tumbadito en el suelo mientras el grupo toca, jooo... hazlo alguna veeez.... así sé que me quieres" y nada, lo hizo.

El video que os pongo no hace justicia al momento zen que viví, que lo veo ahora y me da rabia porque no me parece para tanto, que en los videos se pierde mucho el sonido y la imagen, pero bueno, al menos alguien lo cogió. Llevo toda la semana escuchando el disco.



Después de Phoenix, me fui a ver a Astrud, que nunca los había visto. La primera mitad fue algo desconcertante porque eligieron temas que no me gustan demasiado ("Paliza", "Todo es lounge") y encima no entendía nada. Precisamente cuando se fue la mitad del aforo cagando leches a ver a Arcade Fire, la cosa cambió completamente. Se pusieron con "Todo nos parece un mierda", "Bailando", "Esto debería acabarse asi"... todo muy roquero y mejorando incluso el sonido, y ahí ya fue un no parar hasta que acabó. Nos dieron las gracias por quedarnos (mis amigos se fueron a Arcade Fire) y nos regalaron "El vertedero de Sao Paulo" de bis. No me gustó que Manolo fuera tan extremadamente parado y me gustó estar en primera fila sin problemas. Genís en su línea. Vi a Farala, a Ann O'nadada (que echaba pestes y decía que no le había gustado nada) y a Flat Eric explotando con saña los globitos varios que andaban por ahí rulando para darle aire festivo a la cosa. Superafavor, odio los globitos. Estuvimos un ratín juntos, como siempre que nos vemos.

Detrás de Astrud, me fui a ver a Arcade Fire. Estaba abarrotado, con la gente como loca y muy agobiante, pero me hice un sitio como pude medio decente. Sonaban algo bajo y no llegaban a los momentos cúmbre de sus discos, pero tenían un buen espectáculo y le pusieron ganas. Pena haberlo visto algo descafeinado, tan lejos y tal, pero no pude hacer más. Éste es un grupo que nunca me ha gustado tanto como a mucha gente, ni le he cogido tanta manía como parece que hay que tenerle ahora. Creo que el tercer disco será su examen y no me disgustan, pese a que les veos grandilocuentes y excesivos a ratos, y también geniales en otros momentos.

Luego fuimos a ver Bloc Party y sonaron bien, pero a mi me pilló de bajón y no lo disfruté mucho. De todos modos son un poco de revista este grupo, demasiado cool, demasiado genérico, no sé. Los temas estrella no tuvieron mucha garra y los más en la media, no me dijeron mucho. Mejor el disco, aunque el cantante tiene el cuerpo perfecto para vaqueros y camiseta, cosa en la que me fijé bastante, no sé por qué.

No los vi terminar y me fui con Iván y Would a ver LCD Soundsystem. El otro diez del festival, según mi opinión. Llegamos con el "Daft punk is playing at my house" y no paramos de bailar hasta que se acabó todo. Qué chorro de voz, qué falsetes (¿alguien echó de menos a Mika?), qué locomotora de batería, de percusiones, de ritmos machacones y crecientes, que caña y que forma de bailar, gritar y cantar todo cristo. Reviví totalmente y me quedé con ganas de más, cosa que es muy rara en mi en un concierto.

Tras eso, me fui a buscar a Seiai, que había perdido el móvil y ya lo tenía muy asumido cuando llegué. A caballo entre el concierto de Scissors Sisters (no tenía intención de verlos porque los vi hace un par de meses) y el tema móvil, le puse un mensaje al número del móvil perdido de Seiai diciendo algo así cómo "si has encontrado éste móvil, que no es bueno, al menos deja la tarjeta en objetos perdidos, anda, enróllate". El caso es que lo puse sin mucha fé, pero bueno, que no quedara por mi. El caso es que terminaron las Scissors (bien, en su línea) y vimos un rato a los 2manydj´s, pero al tercer pastillero que se nos subió por la nuca de un bote, decidimos pirarnos. Pasamos por objetos perdidos para ver si había habido suerte con el móvil, y justo cuando estábamos preguntando, me llaman del cuartel de Boadilla diciendo que habían pillado a uno robando en el festival, que le tenían detenido, que habían encontrado mi mensaje en uno de los móviles que tenía, y que pasáramos a recogerlo. Segundo móvil que pierde alguien cercano a mi en un mes en circunstancias adversas (acordaos del móvil de Elza en el Elástico) y que gracias a mi influjo (esto no se discute) aparece de puro milagro. Una vez más, la Potra Dwalks se confirma, y crece.

Llevé a Would a su casa y nos comimos en su portal los bocatas que habían sobrado, antes de ir a dormir.

martes, julio 17, 2007

Mi Summercase: El viernes

¿Soy el último en contar lo del Summercase? Bueno, prefiero no pensarlo, porque si no me va a dar yuyu ponerme, no olvidemos que en mi blog suelo contar cosas que ya me han pasado y como pierdan el punto de frescura, es lo que menos apetece hacer del mundo. De hecho, lo voy a hacer en dos partes, que ya veo que me voy a enrollar y no me veo haciéndolo del tirón.

Llegué solo el viernes en una de las lanzaderas que salían desde Coloña Jardín, me metí a presión en una que estaba a punto de salir y fui haciendo el mimo contra la puerta de cristal todo el viaje. Llegué como un pollo, y desde la última parada, me di el paseíto cuesta arriba con todo el lorenzo hasta la entrada del recinto. De puta madre, no había empezado el festival y ya estaba sudado y agotado, y encima con todo el viernes currado a mis espaldas. Me saqué unos tickets de bebida y me fui derecho a por una cerveza, que ni siquiera me bebí, simplemente la absorbió mi organismo. Me llevé otra. Vi de pasada a los Sunday Drivers, que nunca me han interesado pero no estaban sonando mal, y por aquello de que eran los primeros que veía en vivo de todo el festival, me puse contento.


Mi primer objetivo fue Miqui Puig. Alli estaban Would, Ivan y una amiga, Seiai, Ella, Moz y sus amigos. Nunca había visto a Miqui y la mezcla de cariño y respeto que tengo por este tipo desde que hizo "Casualidades" me hizo verle con buenos ojos, aunque su concierto fue algo irregular y sonaba un poco igual todo el rato. El tío tiene maneras de estrellona, pero las patadas voladoras y los giros y pasos que hace en el escenario, le salieron regular. Le puse ganas y canté con él y con todos "Te quiero", "La puta canción de amor...", "Casualidades" y "Drama", pero en ningún momento me llegué a emocionar. Además, entre el calor que hacía en la carpa y que se me montó un dedo del pie, lo pasé un poco incómodo, aunque luego estiré y se me fue pasando. No estuvo mal para ir abriendo boca.

Luego nos tomamos algo más y me fui por inercia a ver a James con el grupo, que tenía esa hora un poco parada y Would e Iván se habían ido a ver al triste del gorrito de lana llamado Badly Drawn Boy. Me negué, eso era un festival, no un funeral. De James había oído poco, y no me parecieron mal en directo, pero no volví a pensar en ellos en todo el festival. El tío me pareció algo imitador de Michael Stipe y me dio un poco de pereza, porque a mi todo lo que me recuerda a algo ya inventado, de entrada me da pereza, luego igual me acaba gustando, pero no puedo evitarlo de entrada. Igual me equivoco pero me sonó muy noventas ese concierto.

De ahí al crematorio en el que se convirtió la carpa S durante todo el festival, a ver a Jarvis. Yo nunca había visto a Jarvis en directo y reconozco que me pudo el personaje, y más con lo que responde a tus expectativas desde el momento que pone un pie en el escenario. Todos pensábamos que metería algún jit de Pulp para darnos gusto a los fans, pero al final resultó que defendió el repertorio con su disco en solitario perfectamente sin tener que recurrir al pasado, con "Fat children", "Don´t let him waste your time" "Tonite" y un delirante "Black magic" para cerrar, una hora se te pasa volando. Me sobró el numerito que hizo del toro. Yo creo que alguien le debería decir a los artistas lo hortera que queda decir "paella" "sangría" "siesta" y "torero", que no mola nada y parecen un guiri cualquiera cuando dicen esas cosas por hacerse los amables. Sigo pensando que si fuera fotógrafo podría pasarme la vida sacando fotos a Jarvis, aunque Farala me dijera que por verle me perdí a Dragonette, que por lo visto dieran un cacho concierto.

Después me tomé el bocata y descansé un poco, estirando y tal, que yo siempre me he cansado de estar de pie en los conciertos y ya llevaba tres, aparte de todo el día danzando. Pasé de ir a The Jesus and Mary Chain porque nunca he seguido a este grupo y no me apetecía gastar fuerzas, así que éste soy yo viendo el concierto desde muy lejos, desde los merenderos .




Después de eso, me pasé a ver a Air. Air es el típico grupo que me gustó mucho (y quemé) cuando lo descubrí que a día de hoy me interesa más bien cero. Aún así me hice un "por los viejos tiempos" y me acerqué, porque intenté ir a The Gossip, pero me pilló en un momento un poco de bajón y la carpa estaba hasta arriba de gente, así que ni intenté hacerme con un sitio digno, vi el "Standing in the way of control", otra, y me piré. Eso sí, qué regorda está la cantante y qué fan era la gente. El concierto de Air lo vi solo porque no encontraba a mis amigos, así que muy tranqui porque me pude meter sin mucho problema hasta las primeras filas. Sonaron tan bien que a ratos me dio la sensación de que tenían puesto el disco directamente. No sé, esto también me pasa con Belle and Sebastian en directo, que aburren un poco de los pocos matices que aportan a los conciertos. No estuvo mal pero me fui como había venido, no me dijeron mucho.

Para terminar el viernes, una de las grandes sorpresas, !!!. El "Myth takes" lo tenía bien escuchado y lo llevaba bastante calentito en el iPod la semana del Summercase, siempre hay un grupo que te coincide especialmente con lo que andas escuchando, y para mi era éste, lo que no me podía imaginar era lo bien que me lo iba a pasar. Para empezar, nos pusimos en tercera fila porque llegamos con veinte minutos de margen. Viendo cómo se puso la carpa, un milagro. Jits enlazados con trallazos de percusión, finales para bailar interminables, Nick Offer con unos bailecitos imposibles, ridículos y totalmente adictivos, caña pura. Resucité. Lo malo, un tío superpasado de todo, maromo que medía 2mx2m y con pinta de nazi, que se dedicó a bailar y moverse por las primeras filas como si aquello fuera el salón de su casa. Se iba, volvía, se te ponía delante, se ponía a bailar de espaldas al escenario con los brazos en alto tapando a todo el que tenía delante, se quedaba quieto con los brazos arriba y sonriendo... la gente estaba entre mosqueada y acojonada, porque con lo enzarpado que iba y lo animal que era, si se ponía a repartir hostias se quedaba solo. A mitad de concierto nos agobiamos con él y salimos de nuestra privilegiada posición y nos fuimos algo más lejos a verlo más tranquilos. Ya le dije a _R_ cuando salíamos, que le vi por ahí, "que infierno ahí dentro, qué infierno", y es que la gente se pasa mucho. Pero vamos, el concierto una pasada. de hecho, he oído el disco esta semana y me parece soso y todo

Pese a ello, tras el concierto, decidimos irnos y no quedarnos a bailar, que estábamos reventados y nos quedaba otro día y una hora y media (que al final fueron dos) hasta llegar a nuestras camas, que odisea.

(mañana el sábado, y haré otro post con asuntos extramusicales del Summercase, que también hay que entrar en esos temas)

lunes, julio 16, 2007

Aperitivo Summercase

Se supone que hoy iba a contar mi Summercase porque me lo he pasado muy bien y, oye, no todos los días se tiene tanto material fresco para un post, además que me apetece, pero al final he andado enredando toda la tarde y ahora a las once y media de la noche no es plan de ponerse a escribir, que me planto en las dos de la mañana en cuanto me descuide y mañana hay que madrugar.


Como aperitivo, sólo diré que me lo he pasado muy bien y que estoy molido pero feliz. Para muestra, una foto de algo que ha sido bastante habitual en mi este fin de semana a partir de un cierto momento de la noche: los estiramientos preventivos, que la gente de una edad nos agarrotamos a partir de cierta hora y se nos quedan las piernas y la espalda más duros que los pies de James Brown el día que por fin le enterraron.


NOTA: Esta foto no es un momento de transición hasta estirar completamente la pierna. La flexibilidad Dwalks nunca ha sido un punto fuerte y eso era mi máximo de elasticidad a pleno esfuerzo. De hecho, y aunque por temas de anonimato me he desfigurado la cara, en la imagen original se puede ver perfectamente cómo lloraba y lloraba del dolor. Creo que ha llegado el momento de consultar tarifas de clases de Pilates.

Mañana el resto, o sea, todo. Podéis ir abriendo boca con Would, que estuvimos juntos el 70% del festival y seguro que nos salen cosas parecidas.

jueves, julio 12, 2007

Cosas varias: cines, reflexiones pre-Summercase, el nuevo blog de Kurt

Ayer hice una de esas tardes que me gustan tanto, de aprovechar entre semana. Después de currar me fui a la piscina a ver si ligaba un poco de bronce y dejaba de ser del color de los niños esos que veían el futuro en Minority Report, y luego me fui al cine a ver "Memorias de Queens" a los Renoir Cuatro Caminos, uno de los pocos cines en los que parece que aún queda gente civilizada. Digo esto porque en los Ideal y el los de la Plaza de los Cubos, cabezas más visibles de los cines  culturetas de Madrid, la gente ya come palomitas y se comporta de forma muy similar a los Kinépolis. A mi los que más me gustan son los Verdi y los Renoir Cuatro Caminos, se nota que la gente va ver una peli y no a merendar o hacer comentarios como si estuviera en el salón de su casa.
 
La peli entretenida, pero ya vale de historias de chavales de clase baja de la Nueva York profunda de entre los 50 y los 70, y más cuando son contadas por el niño que se hace adulto y cuenta la historia de cómo escapa de la mediocridad, aprovechando que regresa tras llevar muchos años alejado de sus raíces. Lo que pasa es que a mi me gustan siempre estas pelis, como las de cárceles, pero ya han agotado un poco el filón. Lo que pasa es que salían Robert Downey Jr. y Chazz  Palminteri, así que vas sobre seguro. Salí contento, y una vez más he decidido reducir mis cines de fin de semana e ir sólo entre semana. No hay color: es más barato si vas el día del espectador, no hay colas ni mucha gente (y no es por sacar la entrada, que se puede por internet, es por lo bien que se está en la sala), te vas a casita a cenar de buen rollo... siempre lo pienso y luego nunca lo hago, al final suelo ir el finde como todo el mundo.
 
Este fin de semana llega el Summercase, y uno de los temores más importante, y no son los bocatas que venden en el festival. Yo digo las cancelaciones. Tras fliparte con un cartel acojonante, la mayoría de los festivales luego acaban con un  porcentaje de cancelaciones que al que más y al que menos, le tocan un poco los cojones. De momento ya ha cancelado Mika, al que no tenía mucha intención de ver,  pero ya veremos cuántos más caen de aquí al sábado. Yo digo que cuatro en total cancelan, incluyendo un cabeza gordo de cartel. Veamos qué pasa. Si es que es normal, son tantos grupos, con dos días superajustados (para el que no lo sepa, el Summercase se celebra simultáneamente en Madrid y Barcelona, intercambiando los grupos viernes y sábado) que es raro que algún cantante no se ponga malo, o pedo, o muera. Ya contaré mi Summercase.
 
Y para terminar esta semana tan prolífica en cuanto a posts, os cuento que Kurt ahora escribe un blog en la página de TCM.
 
 
No me extraña, es el único que sabe escribir de todos nosotros y ya tardaba alguien en darse cuenta. Es un blog sobre la tele y ya lleva unas cuantas entradas a mi me está gustando mucho, no dejéis de ver el vídeo de las hermanas Valverde que ha subido en este post, aunque no volváis a meteros en vuestra vida. No podéis morir sin verlo.
 
Obviamente, paso a incluir este blog en mi ruta internet pre-curro de por la mañana, no es porque sea mi amigo y esté muy orgulloso, es que  le está quedando de puta madre.

miércoles, julio 11, 2007

Supongo que tenía que ocurrir algún día

El baño para hombres de mi oficina tiene un sistema de luz que se enciende automáticamente cuando detecta movimiento. También tiene un problema, y es que una vez que se enciende, dura unos dos o tres minutos hasta que se apaga. Cuando detecta nuevo movimiento se vuelve a encender y así todo el rato, por lo tanto, es normal que si entras cuando ya había alguien dentro que ha consumido parte del tiempo, se te apague la luz relativamente pronto y se vuelva a encender en cuanto te mueves. Hasta ahí todo normal.
 
Como todos los sistemas ajustados al mínimo presupuesto, tiene lagunas espaciales, partes donde no detecta el movimiento. Una de sus lagunas está en uno de los urinarios, que casualmente es por el que yo suelo decantarme cuando puedo elegir, dado que es el que más alejado está de la puerta de entrada al baño (el más cercano está casi enfrentado a la puerta) y además está pegado a la pared, gracias a la cual se evitan incómodas compañía por un flanco y también, y casualmente, un traicionero juego de espejos que sólo afecta a los otros dos urinarios y por el cual se te puede ver meando desde el exterior si alguien abre la puerta. Por eso es mi favorito, es muy seguro. El único problema que tiene este urinario, como he dicho, es la laguna que tienen ahí las células fotoeléctricas que apagan y encienden la luz, y cuando estás usándolo, no existes para ellas. Por ello, cuando estás en él y se te apaga la luz, debes moverte más que en cualquier otro punto del baño para que vuelva a encenderse. Todo el mundo entenderá que esto con el chorro a plena potencia requiere de mucha prudencia, pero entre eso o mear a oscuras, cosa que da mucha angustia, yo siempre escojo arriesgar un poco. Normalmente funciona sacudir un brazo que tengas libre hacia atrás hasta que se te vuelve a encender la luz (yo que soy zurdo para sujetármela, uso el derecho) pero otras veces, aunque muevas el brazo como un pastillero del Razz al ritmo de lo de Buenavista, ahí no se enciende nada y tienes que dar hasta un par de pasitos hacia atrás para que El Gran Hermano del baño te identifique como un ser que necesita de su luz.
 
El caso es que hace un rato he ido al baño y no había nadie, aunque la luz estaba encendida, síntoma de que alguien había estado hacía un momento. Me he ido a mi urinario, me he desabrochado y me he puesto en posición. Justo cuando iba a empezar, se me ha apagado la luz. Según el protocolo, he movido el brazo hacia atrás para volver a encenderla, pero no conseguía que ahí se encendiera nada. Cautivo de la confianza que me daba saberme solo en el baño, y como aún no había empezado a hacer nada, he tomado la decisión de desplazarme hacia atrás unos pasos hasta que aquello se iluminara, algo que había hecho mil veces en esa situación y que nunca me había supuesto ningún problema.
 
Yo no sé si es que tengo la zancada más grande de lo que creo, o si he dado más pasos de los necesarios, pero no puedo explicar muy bien lo que he sentido cuando en ese momento ha entrado al baño uno de esos compañeros con los que tampoco tengo mucha confianza y me ha encontrado en un lugar indeterminado del baño, agitando un brazo en alto y con la polla en la otra mano.
 

martes, julio 10, 2007

Entre 08:50 y 09:05

Esta semana es la tercera desde que comenzó la jornada intensiva en mi empresa y aún no he conseguido llegar a mi hora máxima de entrada, las 08:30, ni un solo día. También es cierto que haciendo cómputo global he trabajado más horas de las que debería y que la mayoría de la gente, porque raro es el día que me voy a mi hora, o no me quedo un poco más por la tarde (prácticamente solo, cosa que nadie ve, claro) o hago algún viaje de ida y vuelta en el día que me destroza cualquier horario reducido que debería disfrutar. El caso es que eso da igual en mi oficina porque lo único que cuenta es que te vean madrugar y aparecer por la puerta antes que nadie, aunque luego te vayas antes de tu hora sin cumplir las horas mínimas que tenemos por contrato, cosa que hace una gran parte de la plantilla a la que no se le juzga por eso.
 
Reconozco que hace unos años tenía su gracia y yo me encargaba de cultivar una fama moderada de crápula. Llegar veinte minutos tarde por norma despertaba las mirdas pícaras de mis compañeros casados "¿qué? ayer salimos un poquito ¿eh? cuenta, cuenta" y del sector femenino del la ofi "uyuyuy... mejor no nos cuentes qué hiciste anoche". Yo no salgo casi entre semana, pero, dado que era un hecho objetivo que llegaba todos los días tarde, sumado a mis perpetuas ojeras doherty-style, me limitaba a sonreír y a decir cosas tipo "no me tiréis de la lengua, no me tiréis de la lengua", creando un mito que a día de hoy se me ha vuelto un poco en contra. Me jode porque, insisto, suelo hacer cosas cada día pero no trasnocho por los bares entre semana. Vale, no me acuesto pronto, pero es más por mi tendencia al mamoneo nocturno (internet, lectura, pelis, teléfono...) que a una vida depravada y llena de non-stop nights and days.Soy bastante responsable en ese sentido y, aparte de algún jueves que se me pueda ir de las manos, es raro que esté fuera de casa a partir de las doce.
 
Lo que sí es cierto es que tengo un problema por las mañanas. Gracias a Jwalks, mi hermano-despertador-de-seguridad, me suelo levantar a una hora que me permitiría, muy justo, llegar puntual al trabajo, pero al final siempre me las apaño para desperdiciar minutos fundamentales para llegar a tiempo y que me servirían para que nadie se dedicara a hacer insidiosos comentarios acerca de mi persona y mi (supuesto) decadente estilo de vida.
 
Como lo más importante de este mundo para evitar molestas justificaciones es tener la conciencia tranquila (aparte de follar regularmente), me he hecho una lista de motivos por los que suelo perder el tiempo por las mañanas. Me salen éstos:
 
- Hacerme el desayuno de los campeones: Yo soy muy de desayunar un café bebido con dos galletas y a correr, tres minutos, pero una vez a la semana me da por pensar que el desayunos es la comida más importante del día, que hay que cuidarse, que hay que rendir... y nada, cojo, agarro y me pongo a tostar panes, a untar tomates, a exprimir naranjas... y se me van veinte minutos, que luego hay que recogerlo todo y tal.
 
- Quedarme sentado en la cama con la mirada fija en un punto indeterminado: Como me despierte y no me levante de un bote, estoy perdido. Esto lo sé desde hace mucho tiempo, pero mi estado catatónico al levantarme a veces me juega malas pasadas. A veces me levanto y me quedo sentado en la cama antes de levantarme a tomarme el café, y lo que a mi me parecen segundos, a veces puede ser un cuarto de hora, o veinte minutos, así, sin hacer nada, sentadito en mi cama con los pelos como una pelea de ratas y todas las legañas ahí puestas, mirando el raíl de la puerta corrediza de mi armario. Fascinante, hipnótico.
 
- Arreglarme las patillas: Ya sé que podría hacerlo por la noche, o en cualquier momento del día, pero no, basta que vaya con el tiempo pegado al culo para que decida que me parezco a Lobezno y que tengo que meter un poco de tijerita. Yo no tengo cortadora eléctrica (atención, ¡pista para futuro regalo!), de estas que te rebajan la patilla fetén, así que me tengo que poner con un peine pequeño que conseguí en un hotel y con una tijerita a esculpir patilla. Tchk, tchk, tchk. Con el peine saco pelo por entre las pùas, y con la tijerita recorto los pelos que sobresalen, procurando no pasarme por ningún sitio. La patilla derecha se me da fenomenal y la llevo como una pista de Wimbledon, pero la izquierda se me da fatal, que a veces salgo de casa que parece que me he pasado la minipímer. Esos días de escabechina, además de llegar tarde al trabajo, llego muy frustrado y acomplejado, escondiéndole la patilla mala a todo el mundo continuamente y deseando que pase una semana ya, tiempo estándar para que mi patilla crezca lo suficiente y sus pelos se igualen por sí solos, generando uniformidad.
 
Comprobar el emule: Esto ya lo voy controlando, pero muchas mañanas que voy bien de tiempo, me siento un momento a ver el emule y ya la he cagado. Que si ya se me ha descargado un disco que tenía bajando y me lo meto en el iPod para llevarlo en el metro, que si ya me meto en alguna web, que si al final me veo un Youtube de algún tema que me he bajado... mínimo veinte minutos perdidos, una losa.
 
- Hablar con mi padre: esto es un clásico. Me voy y mi padre anda por ahí desayunando o lo que sea. Entonces le da por preguntarme por cualquier cosa que requiere un mínimo de veinte minutos de conversación: algún asunto de mi piso, temas de inversiones, cosas que me podría desgravar de la renta, una ruta por el monte que ha visto en un libro. Yo, que me engancho enseguida a cualquier conversación, pues me pongo a rajar, a sacar papeles o lo que sea, y nada, mi puntualidad a hacer puñetas.
 
- Olvidarme la cartera: Una vez al mes, me olvido la cartera en casa, donde tengo las panojas y el billete de metro. Por supuesto, me doy cuen cuando voy a sacar el billete y no lo tengo. De mi casa al metro hay unos ocho minutos, así que hay que ir y volver otra vez. Cuarto de hora por la cara, que cuando que vas con la hora justa, es vital.
 
- Pasarme de estación de metro: No entraré en detalles por pura dignidad, pero ya me vale que me siga pasando como mínimo de estación cada quince días. Más consecuencias de la catatonia mañanera.
 
Pues eso, que madrugo como todo el mundo, que no salgo por las noches entre semana y que curro mis horas o más, pero que mi problema por las mañanas me hace perder todo el crédito que me merezco.
 
 

lunes, julio 09, 2007

Tengo coartada

Ya me vale una semana sin actualizar. La verdad es que con el calor que está haciendo estos días en Madrid, no es que apetezca demasiado ponerse a escribir posts acerca del calor que pasa uno, pero una semana es demasiado. A mi siempre me ha gustado escribir por la noche, pero nada, imposible, cuando no era una cosa era otra y así se me ha pasado la semana. Lo resumo, teniendo en cuenta que los fines de semana nunca escribo por principios:
 
Lunes 2: Me pasé la tarde y parte de la noche cerrando lo del hotel de Berlín. Ya teníamos el vuelo pero nos quedaba escoger el hotel, que con la tontería de que aún quedaba mucho para el viaje, se nos iban pasando los días y los precios subían alarmantemente en las páginas web que habíamos seleccionado. Al final, y pese a las suculentas propuestas que me habían ido llegando al blog y al e-mail, nos decidimos por la funcionalidad estándar de los NH. Hotel bien situado, precio razonable y la tranquilidad que da saber que encontrarás calidad sin sorpresas (ni decepciones). Y muy bien, porque vamos a Berlín, y no a un hotel. El hotel es necesario y conviene que no te amargue el viaje, pero cuando lo que quieres es patear y conocer un sitio, a mi con que el sitio donde deja las cosas, duerma y me duche esté limpio y bien situado, suficiente.
 
Por cierto, ya está decidido, así que no quiero ni una sugerencia más al blog, que como me llegue uno en plan "que nooo, que te has equivocadoooo, que el hotel bueno el el Rabonen Analen Mitte que cuesta diez euros la noche y es un cinco estrellaaas... ayyy, que se me había olvidado comentártelo ¡si puedes cógelo!" juro que dedicaré el resto de mis días a esterilizar a esta persona. Desde ahora sólo sitios para comer, salir, ver y tal.
 
Por cierto, muchísimas gracias a los que me habéis mandado auténticas guías personales de Berlín al correo, un detallazo.
 
Martes 3: Viaje relámpago a Barcelón. Arriba a las 5:30 a.m., vuelo a las 7:30, curro hasta las 15:00 y en Madrid a las 18:00. Este viaje será recordado porque me lo dormí íntegramente, despegues incluidos, qué gusto, qué narcolépsia tan total. Cuando llegué a Madrid, me fui a dar un paseo gigante por un monte porque me notaba muy tenso. Hacía mucho que no me pasaba esto de sentir una necesidad primaria que mi cuerpo resolvía tirando de instinto, como cuando los gatos comen hierba porque les duele la barriga, o cuando los perros hacen la croqueta por el césped cuando tienen calor venga a refrotarse. me quedé nuevo, pero cené y me quedé frito en cuanto me tiré al sofá.
 
Miércoles 4: Concierto de "TV on the radio" en la Joy Eslava. Muchas ganas porque en un més me había hecho fan del último disco del grupo. Quedamos Iván, Would, la Tirita y un amigo de Iván, y para dentro. El concierto muy bien, aunque no fue la bomba. El jitazo "Wolf like me" perdía un poco en directo, pero otros temas menos llamativos en el disco, sonaron fenomenal. Los temas que me aburrían en el disco, me aburrieron igual en directo. Por otro lado, tocaron cosas del disco anterior, que yo no había escuchado y me encantaron.
 
Lo mejor: El llenazo en la Soy Ejclava y el buen rollo del cantante con el público, aunque les faltó un pelo para conectar del todo.
Lo peor: El sonido, un poco regulín, y que yo me hacía a este grupo un poco más oscuro, con una actitud menos buenrollista. y me parecieron un poco de andar por casa. Me decpcionó un poco la imagen, tengo que reconocerlo. Además, el cantante tenía pechitos, a veces le botaban incluso.
 
A la salida nos fuimos a una franquicia vegetariana que hay en la calle mayor que no me gustó mucho. Creo que se llamaba MOZ. Yo me hice una ensalada con falafeles, brotes de cosas y ensaladismos varios que me salió un pastiche que sabía a todo y a nada, y me pareció aburridísimo de comer. El reto de la gente se hizo una especie de kebabs con un montón de cosas vegetales dentro, que tenían mejor pinta que mi ensalada, pero tampoco orgasmaron. No creo que vuelva. Tengo que decir que últimamente la franquicia está fatal en Madrid. Mis últimos descubrimientos (Take a Wok, El pollo campero y éste) han suspendido los tres. Por el contrario, los clásicos se reinventa y cada vez son mejores. Por cierto, el Frescco ha hecho innovaciones de las que tengo que hablar otro día.
 
Jueves 5: El jueves quedé a cenar con Elza y Agr en el Nagoya, que Agr no anda en sus mejores momentos y las penas con pan son menos. Nos pusimos hasta el papo de niponismos (sushis, makis, cucuruchos de atún (mi favorito), yakisobas...) y luego nos tomamos un pelotazo en el Pepe Botella, en la Plaza del Dos de Mayo, que para un pelotazo y charlar en plan tranqui con tus amigos está bien. La verdad es que nos metimos ahí porque no había sitio libre en las terrazas de la plaza, y nos sentó fatal que nos pusieran el alcohol sin enseñarnos la botella, pero estuvimos muy agusto repanchingados en los sofares rojos esos que tienen.
 
Y ya nos metemos en el finde éste pasado, que ya he dicho que no escribo porque no quiero ni plantarme el escribir los findes, de momento, que no es plan de estar más pendiente del blog que de ver a mi gente.
 
El finde ha estado bien, el viernes tomé unas pintas en el Bo Finn, un irlandés en pleno barrio de Salamanca, con Becaria y una amiga suya, cuidando el último reducto repijo con el que todavía me relaciono con cierta frecuencia. Luego me fui con Seiai y sus amigos a la Fábrica de Pan a tomar cosas, una poca de "Luke, yo soy tu padre", me encantaría que me gustase este sitio, pero me parece una puta cocina, y la música sólo está bien algunos días. Y luego a casa no muy tajado.
 
El sábado un poco de piscina, unas compritas por el centro, cena con una pareja holandesa muy maja amiga de Seiai, Elza e Iván en "La Panza es lo primero" que han abierto en Malasaña, donde nos descojonamos, y luego un Costello tranqui. Yo no sé que me pasa con la comida mejicana que me sienta fatal y me deja en estado catatónico, aunque no pique. Así me quedé, que a las tres y media no me podía ni mover de lo petado que estaba, no me desatascaba ni con gintonics, y me entró una somnolencia muy desagradable que me impedía relacionarme con normalidad con otros humanos, así que decidí retirarme, cosa que todos secundaron. Iván me confesó al día siguiente que él tuvo pesadillas con la comida.
 
Ayer, tras los coches y el tenis, quedé con Agr y nos fuimos con Elza, Iván y Salou a una terracita del parque de Berlín a tomar algo, donde nos atendió una camarera que nos cayó fatal y se parecía a Nuriaber. Luego volvimos a casa y a dormir.
 

jueves, junio 28, 2007

Dos visiones de Pete Doherty

Se supone que Pete Doherty y Kate Moss van a ser la próxima imagen de H&M en la colección que va a sacar Cavalli para la tienda. Pete aparecerá como un joven Marlon Brando, y la verdad es que está muy guapo.








Me resulta curioso que alguien haya tenido esta visión de Doherty, porque a mi, dado a lo que nos tiene acostumbrados Doherty en sus apariciones públicas, cuando pienso en él, lo que me sale es esto como mecanismo mental



























Reconozco que una vez vi el parecido razonable por ahí de refilón, en algún tugurio extranjero de internet, pero fue hace mucho y ya casi puedo decir que lo he hecho mío. Y lo más importante, la transición me la he currado yo a golpe de Google Images, aunque tampoco ha sido muy difícil encontrar material. Qué poquito va a durar este chico.

En fin, que hoy me hecho la declaración de la renta, que me devuelven una buena panoja (es lo que tiene ser preso del pago de un piso), y que me la voy a pulir en el viaje que me voy a hacer a Berlín a finales del mes que viene. Ya tengo el vuelo ¿alguna sugerencia (situación/precio) para alojarse?. Se que es cutre usar el blog para esto, pero aquí todo el mundo que conozco ha ido a Berlín y luego nadie ha sido capaz de recomendarme un sólo hotel que pueda merecer la pena. El que no fue a casa de un amigo, fue por trabajo, o fue de mochila, o a un hotel que le salió malo, o a uno donde se dejó toda la pasta. Me interesa, de verdad, que Internet se hace inmensa y genera mucha incertidumbre cuando no tienes ni idea de a dónde vas.




lunes, junio 25, 2007

Finde review: masaje, cumpleaños y domingo relajado

El viernes estaba mucho mejor de la espalda, es decir, ya no me retorcía por los dolores eléctricos cada vez que miraba hacia arriba o hacia abajo, pero seguía con molestias. Por eso, cogí hora con Pilates, un amigo de Jwalks que es fisioterapeuta-ostiópata y que vive al lado de casa. Subí a su casa, me tumbé en la camilla y durante una hora me sometí a sus amasadas, estrujones y crujimientos. Nunca me había dado un masaje de éstos y me di cuenta de que no tienen nada que ver con los masajes relajantes que yo había recibido hasta aquel día y, sobre todo, de que yo no tengo ni puta idea de darlos, como le he asegurado a todas las chicas a los que se los he dado en mi vida. Nunca es tarde para saber estas cosas y ganar en humildad.

El masaje me dolió en general porque me trabajó los músculos de la espalda hasta que ya no los sentía, amasando, amasando, amasando... pero me gustó mucho el final porque me crujió el cuello con sus propias manos y aún sigo vivo. Esto yo lo había visto en un documental cómo se lo hacían a Madonna y yo pensaba que era peligrosísimo y que lo lógico era morir desnucado, pero no, al final del masaje me cogió la cabeza, me la giró así rápido para un lado y ahí sonó como si mi nuca fuera la máquina de las palomitas del Kinépolis. Luego me dijo que me pusiera boca arriba, que me pusiera las manos enlazadas tras la nuca con los codos hacia delante, que encogiera un pierna contra el pecho, que soltara el aire de mis pulmones y me tranquilizara, que no me iba hacer daño. Entonces, Pilates me abrazó, se me echó encima y, en vez de sodomizarme a su antojo como yo ya tenía asumido, apretó y me practicó una silla eléctrica del pressing chatch que mi columna vertebral sonó tipo mascletá. Él dijo "de puta madre, ya está" y ya me soltó, cosa que mi ano y yo agradecimos aliviados. Me fui a casa dolorido por la paliza pero mucho mejor, era otra clase de dolor. Y hoy ya casi casi bien, este Pilates te lo hace fetén por treinta euros. También me dio un masaje en los cordones nosequé, que son unos tendones que tenemos justo donde acaba la cabeza y empieza la nuca y que sirven para que no se te caiga la cabeza hacia abajo, que es un rollo irse mirando la punta de los pies todo el rato. Me dijo que ahí se acumula mucha tensión y que la gente no sabe ni que los tiene, como era mi caso. Me dejó tonto con ese masaje, aunque al principio me dolía la cabeza y todo.

Tras el masaje, quedé con Iaies y nos fuimos al cumple de Juan con gran expectación. No todos los días vas a un cumple a un sitio en El Viso. Allí, aparte de un montón de gente, estaban Hans, Quieta Leona, Uma B., su marido Pablo, La Mujer Tirita y Cranston, sector bloguero al que me junté, aparte de Juan, que estaba por allí atendiendo a todo el mundo, recibiendo regalos y manteniendo unas tres conversaciones simultáneas como mínimo. El sitio, fascinante. Yo pensaba que la fiesta sería en un casoplón o en una parcela al aire libre para poder meter a todo el mundo, pero finalmente nos encontramos en el sitio más kitch en el que he estado en mi vida. Resultó ser una escuela de ¿flamenco? (no estoy seguro) con un escenario y tal, y una decoración barroquérrima, cargada hasta el basta de motivos folclóricos, taurinos, religiosos, florales... con luces rojas por doquier, telas, lámparas y cortinas imposibles y un montón de salas adyacentes al salón principal donde no cabía un adorno más, con todo perfectamente colocado. Era directamente una fiesta en una película de Almodóvar. Me encantó el sitio.

Aparte de la buena compañía que tuve en mi grupo, Juan nos dio vino bueno, canapés infinitos y riquísimos, barra libre de pelotazos y el gran momento de la noche. Sus amigos le prepararon una piñata para que la reventara con un palo destinado a ello, del que también se le hizo entrega. Juan se subió al escenario, hizo un pequeño speech de agradecimiento al personal y cogió el palo para hacer los honores con la piñata. El caso es que le arreó fenomenal, pero en vez de una explosión de chucherías y alegría, como se pretende con las piñatas cuando estallan, lo que ocurrió fue que Juan hizo volar la piñata íntegra, sin romperse ni nada, unos cinco metros seguidos atentamente por las cabezas de todo el personal allí congregado, hasta que chocó contra una pared y se quedó entre una silla y una cortina, ante el silencio de todos los presentes. Tras las caras de circunstancias generalizadas, descojone y aplausos. Hubo que ir al sitio donde había caído a practicarle una autopsia a la piñata para sacarle las cosas y repartirlas. A Cranston se le saltaban las lágrimas. A las cinco o seis horas de fiesta, nos fuimos a casa encantados.

El sábado me levanté tarde, después de comer hice un poco de compra en el súper y me fui con Jwalks al centro. Pasé por Canal a despedirme de Agr, que se fue ayer con CF y más gente a Brasil una semana y había que abrazarle, y luego ya me fui y aparqué por Alonso Martínez. Pasé por Monkey a comprarme un par de camisetas de Dna Groove que habían traído nuevas y de las que yo estaba muy pendiente porque son series limitadas (a un precio estupendo) y vuelan. Son camisetas muy bonitas, buenas, y bien hechas y con una cierta estética mod, sin ser mod, que yo no soy mod, sólo que me gustan esas camisetas. El problema es que éstas que han traído ahora son algo gorditas e igual este verano me dan un poco de calor, pero me da igual, ya las gastaré cuando haga un poco más de fresco. La dependienta muy maja, me dijo que se había acordado de mi cuando las trajeron hacía una semana y que le daba pena que me pudiera quedar sin ellas. Es que me compré un par hace un año, me salieron muy buenas y no las había vuelto a ver, así que le había preguntado unas cuantas veces y se acordaba. Si este verano me veis un día sudando como un cerdo por la calle, es que me he puesto una.

Luego dejé a Jwalks por ahí y quedé con Would para comprarle un regalo a la mujer de Elliot, que nos había invitado esa noche a su cumple. Dimos una vuelta aprovechando el regalismo y me contó que le va muy bien en su nuevo curro, pero que todavía me echa un poco de menos, genial. Además, el chico que mejor le cae se va en septiembre a otro sitio, y yo encantado de que la competencia se autoelimine. Compramos el regalo y me fui a casa, me cambié, y al cumple.

El cumple fue en La Latina, zona viaducto. Comimos y bebimos y me reencontré con gente que me cae bien a la que no había visto hacía siglos (y a la que veré en el Summercase). A las tres y pico me piré y me fui al Elástico con Elza y una amiga suya. Bailemos y nos ríamos hasta las cinco, momento en el que mi espalda dijo "eh, Dwalks, ¿me pones ya un poquito en horizontal o qué?". Nos fuimos de la sala y, cuando enfilábamos Sol para pillar un taxi Elza dijo "mierrrrda". Eso se debió a que se acababa de dar cuenta de que había vuelto a perder su móvil, el segundo en un mes, y encima buenos los dos. Entró a la sala en su búsqueda pero nada, salió diciendo que si luz y con tanta mierda en el suelo, era imposible encontrar nada. Tampoco lo había entregado nadie en la barra. Yo me quedé con Elza esperando fuera en un escalón de la plaza del Carmen a que terminara la noche en el Elástico y estuvimos hablando de nuestras cosas una hora o así. Cuando empezó a salir gente, le lloramos un poco al portero para que nos dejara entrar y accedió. Ya se habían encendido las luces pero aún había gente y música sonando. El suelo estaba lleno de papeles, paquetes de tabaco, cristales rotos, mierda... y no se veía nada. Al rato, vi debajo del pie de una chica la tapa de la batería del móvil. Al ir a cogerla, la chica se pensó que la estaba entrando o algo y se puso a ligar conmigo. Yo le dije que es que estaba buscando un móvil, pero ella ni caso, diciéndome que "ya ya,,," en plan quedona y dándome conversación. Yo cogí la tapa de la carcasa del suelo, se la enseñé y se quedó un poco cortada, y yo también, pero es que estaba a mi bola y quería encontrar el móvil. La mejor excusa de mi vida para entrarle a una chica y me sale sin querer, hay que joderse. El caso es que le dije adiós, seguí buscando y, al rato encontré la batería entre unos cristales... Unos minutos después, avisaron a Elza desde la barra, que alguien había entregado el resto del móvil. Estaba muy sucio, rayado y la tapa nos costó encajarla, pero al final lo conseguimos y funcionaba. Elza se puso muy contenta y ha decidido que el móvil le mola más ahora. Qué coña. Cogimos un taxi, y a casa.

El domingo lo pasé a mi bola escuchando música, sesteando y viendo "El verdugo" en DVD, qué buena.

jueves, junio 21, 2007

Confirmado: fui Micah P. Hinson en otra vida

Ya me lo veía venir. En febrero ya comenté que me quedé ronco y me di cuenta de que había momentos en los que mi voz sonaba exactamente igual a la de Micah P. Hinson. Pues hoy me ha dolido mucho la espalda, igual que a este cantante, al que un accidente le destrozó la espalda y su vida (personal y artística) se ha visto marcada por los continuos dolores, las drogas para los dolores y las depresiones por los dolores. Yo he empezado hoy con lo de la espalda, pero doce horas después de los primeros síntomas, ya me noto más huraño y con un mundo interior mucho más oscuro. Ya sólo me falta ponerme gafas, drogarme y adelgazar cincuenta kilos.

El lunes me acosté con un dolorcillo por la zona omoplatos y hoy también me he levantado con él. Me he duchado normal y, cuando estaba intentando trabajarme con las manos mi pelo imposible para conseguir alguna estética más o menos digna, me ha pegado un latigazo en la espalda que me he quedado idiota, rígido y acojonado. Más que un dolor ha sido un calambrazo interno, no muscular. Así llevo todo el día, como un palo.

A mi nunca me había dolido la espalda más allá de notarme el cuello un poco cargado después de una maratón de ordenador, así que me ha impresionado mucho esto. Me han tocado la espalda en casa y no me dolía ningún músculo cuando me apretaban, así que nada, como soy muy burro, me he tomado un paracetamol y a currar.

No quiero parecer hipocondriaco, pero mi vida ya no es la que era ni lo será jamás, o al menos esas son mis sensaciones ahora, que todavía sigo con el dolor. Para muestra, comento los cambios en mi vida desde que me duele la espalda:

- Parezco más arrogante. El paseo hasta el metro ha sido un agobio. Con las sensaciones del latigazo aún recientes, he ido más derecho que Sarkozy intentando aparentar que mide 1'70. Digamos que cuanto más derecho voy, menos me duele, es instintivo.

- No me puedo girar bien. Por favor, si estos días me ves por la calle de espaldas, no me llames a voces, que no podré girarme como un apuesto treintañero, como hacía hasta ahora. Lo que verás será un tío girar lentamente todo su cuerpo a la vez, hasta conectar sus ojos con los tuyos. Mi cuello y mi cintura ya no son independientes, así que si me ves, mejor vienes hasta mi, me rodeas hasta quedar enfrente de mi y ya me saludas. Quiero conservar mi dignidad, aunque sea una mentira.

- Estabilidad cero. En el metro no me he podido sentar, así que he ido de pie sujeto a una barra intentando no moverme mucho. Ha habido un momento en el que el tren ha pegado un frenazo y me ha dado miedo contraer mis músculos para no desplazarme por la inercia, no quería volver a sentir el latigazo de ningún modo. Así que el resultado ha sido que he preferido dejarme llevar por el frenazo y desplazarme dos o tres metros del vagón a pasitos muy cortos y emitiendo gemidos ahogados tipo "ah ah ah ah ah" hasta que he conseguido volver a pararme. Por supuesto, hubiera podido cascar nueces con mis mandíbulas, de lo apretadas que las llevaba.

- Soy dependiente. Hoy he tenido una reunión y he tenido que confesarle a los asistentes mi drama, mi infierno, con la espalda, debido a las extrañas posturas que estaba empezando a adoptar en mi asiento y que cambiaba cada dos segundos, porque ninguna me iba bien. Una señora que llevaba una farmacia entera metida en su bolso me ha sacado un ibuprofeno forte (pero vamos, sin problema, que si le hubiera pedido un corazón para un transplante seguro que también llevaba uno ahí dentro) y la verdad es que la gente se ha solidarizado conmigo y me han puesto presidiendo la mesa y todo, para que no me tuviera que girar tanto al mirar a la gente cuando hablaba. Esto ha sido muy emocionante. El peor momento ha llegado cuando ha acabado la reunión y no era capaz de ponerme la chaqueta y, os lo juro, una chica embarazada de seis meses y medio y un tipo de setenta años me han ayudado mientras me decían "cuidado" y "tranquilo". No os tengo que explicar lo que se siente cuando las personas a las que tu ayudas normalmente, se convierten en portentos físicos a tu lado. Voy a mirarme lo de la ley de dependencia, que yo tengo que estar ahí metido seguro.

- Uso manta eléctrica. Siempre ha habido una en mi casa y a mi me parecía algo de viejos. Actualmente está en mi cama y el que la quiera sacar tendrá que pasar por encima de mi cadáver. Ahora mismo es mi bien más preciado.

- Entrar en un coche: esa pirueta de gimnasia deportiva. Esta tarde, me he tenido que meter en el coche de Agr y me ha parecido la cosa más difícil del mundo, en plan haciendo sentadilla primero y luego desplazándome lateralmente lentamente hasta dar con el asiento y dejarme caer en él lentamente, procurando no forzar mi espalda. Salir se me da mejor, pero vamos, para mi ahora mismo esto está al nivel de hacer el ángel con las anillas.

Ya veis como está la cosa. Afortunadamente puedo caminar relativamente bien y no me duele al estar sentado ni de pie, porque me viene fatal no ir a currar ahora que estoy hasta arriba de trabajo. La verdad es que estoy un poco mejor en estos momentos, después de un día de reposo y tal, pero aún muy limitado, a ver mañana cómo me levanto. Qué mal rollo el latigazo, en serio, y el caso es que no recuerdo ningún esfuerzo que haya podido hacer recientemente para acabar en esto, aunque me suelo sentar un poco en el trabajo y pueden ir por ahí los tiros, ahora que empieza a chuflar bien el aire acondicionado.

Por supuesto, si alguien me puede orientar o ha vivido episodios similares, estaré muy interesado en su comentario. Sobre todo quiero saber si esto se pasa o es para siempre.

martes, junio 19, 2007

Finde en Zaragoza

Este fin de semana me he ido con Elza, Iván, CF, Would y Berlín a Zaragoza, un viaje que yo tenía pendiente desde hace tiempo y que al final conseguimos montar entre varios amigos. Lo que tienen los grandes fines de semana es que uno llega tan hecho polvo a casa que hacer una crónica nada más llegar se hace más duro que el pan de ayer del Ahorramás, así que aprovechando que Iván, producto autóctono maño, va a hacer una entrada más que completa (o eso ha dicho, que aún no la he visto) le voy a echar un poco de morro y voy a delegar en su blog el diario del viaje. Aún así, comentaré las cosas que más han destacado, en mi nada humilde opinión:

- Para empezar, el protagonista de este viaje. A ver, Zaragoza no está mal para salir pero tampoco es que tenga una oferta de bares de copas (de los que molan) muy amplia, sobre todo comparando con Madrid. He salido unas cuántas veces por allí y creo que ya conozco casi todos los sitios que me podrían gustar. Por eso, tengo que decir que no sé en qué coño estáis pensando si vivís en Zaragoza, o vais de fin de semana, tenéis ganas de plan, y no os pasáis por el Tiger Lily (C/ La Paz, 22), de verdad, no lo puedo entender. Música chula, decorado con buen gusto, amplio, camareras que, en vez de perdonarte la vida, te miran a la cara y te sonríen cuando te preguntan qué quieres, que te ponen bebida buena, y encima es barato. Además, por lo que nos contó y vimos, la dueña se lo curra, llevando a su bar a todo dj conocido de la zona (y alguno de fuera) que ponga bien de pop-rock-indiepop-indierock, que es lo que nos gusta. Unas veces más modernete, otras más conocido, pero siempre bien pinchado, y con sus jits para que no decaiga. Y con un cartel extenso, con sus fiestas temáticas y sus días del fan, para que dentro de un estilo haya algo más que música. Cómo me molan los sitios donde a parte de querer ganar pasta, se cuida y se quiere lo que se hace. A ver si aprende más de alguno en Madrid.

Por cierto, este finde pinchan en el Tiger Lily, aparte de más gente, Los Novios Instantáneos DJ (Mogkumo y Astredu) y Dj Payá, que aparte de amigos de Itwalks, son de Zaragoza (o casi, ¿no, Mog?) y saben una poca de música. Los Novios Instantáneos son más del electropop e indiepop, e Iván Payá es más de trallazos e indierock (aunque a veces se ponga un poco reviejo con la música en sus posts, a la hora de pinchar sabe lo que funciona y no se anda con gilipolleces), pero yo soy fan de la música que ponen ambos. Ojalá pudiera estar allí.


- Cómo se come de pinchos y raciones en Zaragoza por favor. Ahora me llegará el típico vasco y me dirá que no tengo ni idea, y yo le diré que se calle un poquito, que nosotros le hemos dado al pincho una y otra vez y nos hemos quedado fenomenal. Por calidad, me quedo con los Victorinos, que te sale un poco caro el pincho pero algunos son de lagrimón, y luego hay un montón de sitios por el casco antiguo que son un poco menos finos pero que por un precio razonable sales muy bien cenado. Mis pinchos favoritos eran los más gordos, pero es que yo soy muy de comer con los ojos, así que tampoco me hagáis caso y sed un poco elegantes, que en Zaragoza no es tan grande y luego se comentan estas cosas al día siguiente. Tampoco disparéis los meñiques hacia los lados al coger el pincho, ni en Zaragoza ni en ningún sitio, los meñiques sujetos los dos (sí, también para comerse el último trozo, señora del blusón azul, que casi me salta un ojo el otro día).



- Hemos dormido todos en el mismo hotel, cosa que me encanta. Eso de levantarte y que anden por ahí tus amigos es lo mejor, es como ser un protagonista de Sensación de Vivir, un Brandon. Yo he dormido con CF y sólo le he montado un sonambulismo, un clásico. Por lo visto me desperté en mitad de la noche diciéndole muy serio que ya había tostado todo el pan que había encontrado por ahí. A CF le pareció fatal porque antes de comprobar que yo estaba dormido y sólo decía chorradas, le dio por pensar que me había ido a desayunar sin él. Le tengo frito, siempre que nos vamos por ahí le monto alguna. Bueno, a él y a todo el mundo, como tiene que ser.

- Hemos conocido a Hans y a Quieta Leona, que son una pareja habitual de los blogs que vive en Zaragoza. Primero el viernes Hans, afortunadamente mucho menos radical en sus opiniones de lo que creía a priori, y luego el sábado los dos, se dejaron caer para las copas. Hablamos poco de los blogs y bastante de otras muchas cosas más interesantes, así que muy bien porque eso significó que fue todo menos un compromiso, y yo me lo pasé estupendamente. Como buenos padres, se retiraron antes de acabar la noche en el Ambigú, que es donde se acaba en Zaragoza si quieres evitar bisbalismos o bakalatronchos, lo que no quiere decir que se fueran pronto, ni mucho menos. Ya me gustaría a mi cuando llegue a los cuarenta tener esa actitud, sí señor.

- Nos ha llovido bastante, sobre todo el sábado, lo que deslució bastante nuestra jornada paseo-cultural del sábado, de pilaricas, seos, y casco antiguo. Aún así, nos dimos la vuelta obligada y nos comimos un helado y todo. Lo mejor, una pobre que pedía de rodillas a la puerta del Pilar que te pedía cigarros si te veía fumando. Si le dabas uno, no te miraba siquiera y se lo fumaba inmediatamente, y si no se lo dabas te echaba una maldición. Yo, por supuestísimo que quería mi maldición y no le di el cigarro, pero sólo me llamó hijoputa y yo quería mi maldición como todo el mundo.


Gracias Iván, vaya planazo. Como ves, te he homenajeado en este post para corresponder, peloteando mucho y linkándolo todo.

miércoles, junio 13, 2007

Te vi(olaré)

"Te vi" es una de las secciones con más tradición del "EP3" (antiguo "El País de las Tentaciones") el semanario de música, tendencias y supuestos moderneos que saca como suplemento "El País" los viernes, y que suele ser un poco regular. Se trata de una pequeña sección en la que gente que ha sentido un flechazo por la calle con un desconocido, bien en el metro, en la calle, en un garito... y no ha tenido la oportunidad, el tiempo o el valor para hablar con esa persona, decide enviar al periódico un mensaje corto, más o menos original, para tratar de localizar a esa persona. Todos los viernes, en "Te vi", aparecen unos cuantos mensajes seleccionados y yo reconozco que siempre me los leo.

Ilustres blogueros como Farala, han recnocido abiertamente que todos los viernes van corriendo a mirar el "EP3" por si alguno de esos mensajes van dirigidos a él, porque le haría mucha ilusión. Es comprensible, en la teoría, es tremendamente atractivo pensar que alguien ha quedado prendado de ti hasta el punto de querer buscarte vía "Te vi", pero en la práctica tengo mis reticencias. En mi opinión, tras ésta inocente sección se esconden todos los psicópatas de nuestro país, o al menos una gran parte.

Todos hemos tenido cruces de miradas en el metro, en la calle o en una tienda sin que ocurriera realmente nada, o nos hemos sentido fascinados con una persona que no conocíamos de nada. Dependiendo de la longitud del trayecto o las circunstancias, podemos fantasear más o menos con la idea de entrar a esa persona y vivir un amor como nunca se ha visto antes, pero yo creo que parte de la salsa de la vida es tener estos momentos sin que vayan a ningún lado, idealizar a esas personas tanto que ese momento sea perfecto, precisamente por eso, precisamente porque no va a ocurrir nada más que esas miradas o ese breve cruce de palabras. Pero no, hay gente que se niega a aceptar que sólo ha sido un juego, que el momento de esa persona fue así y nunca más sabrá de ella. Hay gente que sigue adelante y, sin saber (ni querer saber) si esa persona es una imbécil, tiene una voz horrible o le huelen los pies a gato muerto, decide ir más allá y tratar de estirar esa fantasía, convertir esa imagen fugaz en el amor de su vida, escribiendo al "Te vi".

He tomado para hacer este post el "Te vi" del viernes pasado, tal cual. Habrá gente que piense cuando lea los mensajes "jo, que bonito el amor", pero yo he querido darle una segunda lectura y transcribir a continuación de cada mensaje lo que se me viene a la cabeza cada vez que los leo. A lo largo de estas líneas, descubrirán psicópatas en potencia, gente que disfraza las ganas de echar un polvo con falsas promesas de amor muy sentido y verdadero y, en fin, un rosario de personajes que vive entre nosotros y que han conseguido hacer de sus extrañas filias un comportamiento que parece hasta normal y halagador. Al turrón:

TE VI (olaré)

Hace un año nos vimos en el último banco de Enric Granados. Me dijiste que te llamabas Julie o Elena. Desde entonces no me olvido de ti. Jules.

Es fascinante la precisión con la que recuerdas el lugar y la fecha, Jules, pero el detalle del nombre, total, qué importa ¿no? el caso es entrarle a todas las que pasan por el banco. Has tardado un año en ir a por ésta, eso es que tu lista es extensa. Sugiero vigilancia policial en Enric Granados, zona de por el final, y rebuscar por los descampados de la zona en busca de otras víctimas.

Lunes 30 de abril, Málaga. En Barclays hablamos en la cola. Tú, chica de Jaen, trabajas en Toledo. De puente de 1 de mayo en Málaga. Me gustaste. Lástima que yo tenía mucha prisa.

Lo típico, la chica no te gustó y te piraste sin más, pero como te quedaste con la cosa de que habías ligado, te lo has ido flipando tú sólo y has ido idealizando a la chica en tu cabeza hasta convertirla en una diosa. Desde luego, el nivel de confianza que adquiristeis en la cola es digno de mención, pero espero que la chica no estuviera de incógnito en Málaga porque, con tanta discreción en tu mensaje, igual no le has arruinado la vida ni nada.

Pamplona, rubia de ojos azules, pensando en lo que pudo haber sido. Te vi.

Uno: ese "te vi" con el que acabas el mensaje, sin dar más detalles sobre ti, es lo que suelen decir los psychokillers cuando quieren asustar a alguien por teléfono.

Dos: ese diplomático "pensando en lo que pudo haber sido" a mi me suena a que el mensaje lo escribiste en mitad de una gayola.

Tres: con ese escueto "rubia de ojos azules" como descripción de tu amada, has conseguido que unas venticinco mil chicas de Pamplona estén aterrorizadas ahora mismo, bravo.

Abril, Granada, terraza de un bar. Tú, con sombrero de paja, carrito de bebé y un perro; yo, con un amigo, no podía dejar de mirarte.

Poner a la misma altura en la descripción de la chica el sombrero de paja y el carrito del bebé, es fascinante y, obviamente, un claro síntoma de psicosis, de no diferenciar el bien del mal. No sé, no es por ser aguafiestas, pero me da que hay una pequeña posibilidad de que esa chica tuviera una vida ya montada con otra persona. Aunque a ti te parezca fenomenal todo y seas muy tolerante, en las sociedades occidentales, a priori, está mal visto entrarle a chicas con carritos de bebé, más que nada porque puede que haya un bebé al que pertenezca, y otro hombre que no eres tú en algún sitio.

7 de mayo, 8.30, línea 10. Tú, con un libro de Freud y una cinta morada en el pelo. El tren se paró y mi corazón se paró con él. ¿Paramos el mundo?

¿Sólo pienso yo que este mensaje lo han escrito entre dos personas? A mi no me la dan, el ser comedido y medio culto del principio no puede ser el hortera que ha escrito eso de la parte final. O eso, o desdoblamiento de personalidad, qué miedo, ahí haciendo planes ya con ella de parar el mundo y hablando en primera persona del plural, ojito con éste.

12 de Mayo, sábado noche. Yo, en una boda en un pazo, soy la chica de A Coruña que te hizo una pregunta indiscreta ¿Cuál fue? Me gustaría conocerte.

Mírala, la loca de la boda que se agobia y agobia al primero que se le cruza. Yo mismo te digo la pregunta indiscreta que le hiciste al pobre chico: ¿pero quién es esa a la que miras? ¿es tu novia? ¿me quieres? ¿te vas a casar conmigo? ¿me vas a cuidar? ¿me quieres? ¿por qué la miras tanto?

Lunes 21 de mayo, Madrid, línea 1 de metro. Subí en Iglesia. Tú, rubia y vestida de negro, con la cara un poco roja. Yo, con un polo rosa, media melena y vaqueros. Quiero conocerte.

El Sr. MediaMelena me cae bien. Ve a una chica que entra en el metro con la cara roja y ni se plantea que puede haber estado dándose el lote con otro o follando estupendamente hace cuarto de hora. Tú mismo, adelante, luego dirás que las chicas que te gustan te hacen daño y tal.

Pese a todo, te espero; en el mono busco tu sonrisa, la esperanza de que quedan muchas noches entre tu olor y tu piel. Me has vencido, me rindo. Madrid.

A este no le entiendo nada, pero le meto al saco por si acaso, que habla muy raro.




Bueno, para terminar, añado otros mensajes de secciones anexas, que también tienen su tela. De verdad, así todos los viernes, y eso que éste no era de los mejores:

(Sección Busco) Quiero conseguir el documental La trilogía del pene. Lo empezó a emitir Cuatro el 25 de mayo.

Me figuro la semana que pasaste en el curro cuando te enteraste de que todo el mundo había visto el documental de las pollas menos tú. No sé, tampoco es un incunable como para que te hayas arrancado a pedirlo a toda España y por escrito... ¿has oído hablar del emule?.

(Sección Cambio) Pintor profesional cambia clases de pintura a mujeres por sesiones de posado. Madrid.

Claro, has descubierto el negocio perfecto. Por supuesto, las mujeres que posan estarán encantadas de hacerlo por tus clases de pintura gratis y no por tu dinero, ¿cómo no se le había ocurrido a nadie antes?. Por su puesto, con esta tapadera, nadie se imagina que piensas que igual una cosa lleva a la otra y al final mojas. Brillante

(Sección Chico Busca Chica) Hola, soy un chico de 37 tacos, simpático y normal, aunque un poco tímido. Me gustaría intercambiar SMS (en principio) con chica de Madrid.

Eso, eso, que quede claro que los SMS sólo son en principio, que tú lo que quieres es follar, no vaya a haber confusiones de última hora y menuda panoja en SMSs para nada.

(Sección Chico Busca Chica) 36, soltero, muy majo, rubio, culto, juvenil, cariñoso, imaginativo.

Poner el color de tu pelo por delante de detallitos sin importancia como tu cultura o tu personalidad, es algo que deberíamos hacer todos si fuéramos rubios, total, la cosa es ver si cae alguna y hay que tirar de cebo. Por cierto, "juvenil" es como llama mi abuela a los chicos de 70 años que no se conservan mal (vamos, que tienen dientes propios y pelo en al menos el 65% de su cabeza).

(Sección Chico Busca Chica) ¿Estás absolutamente loca? Doy calor, amor y desayunos. Eso sí, admíteme: estoy gordito y me pongo muy nervioso en la primera cita.

Eso, que nadie se vaya a pensar que renunciarás a tus doce dunkin'donuts de cada mañana por un polvo. Y tranquilo, con esas premisas, nadie duda de que das calor. Hombre, y ya que vas de sincero y a pecho descubierto, te sugiero reescribir la pregunta inicial así "¿estas absolutamente loca como para querer ser cebada cada mañana?".

(Sección Chico Busca Chica) Madrileño menudo, delgado, busca chica menudita, delgada, para sexo, compañía, pasear por el parque de la mano, hablar. Madrid.

Queda claro: tú primero follas y luego ya te relajas y vas viendo. Las cosas como son, oye.

(Sección Chico Busca Chico) Chico gay busca chino para que le enseñe putong hua y follar si nos apetece

Uf, qué pereza y qué aburrimiento, ¿es que aún queda alguien en este planeta que no se haya tirado al típico profesor chino de putong hua? Está claro que la gente es muy poco original, así va el país.

(Sección Chica Busca Chico) Chica de 20 años, honesta, sensible y algo introvertida, con inquietudes culturales, busca amistad con chico similar hasta 30 años. Alicante capital.

Teniendo en cuenta lo jovencita que tú eres y que la gente miente con su edad en estas cosas, verás que risa cuando se te presente en el lugar de encuentro un tipo de 37 años que diga " pero todo el mundo me echa 29 ¿eh?".

(Sección Chica Busca Chica) Arte, poesía, belleza... Qué extrañas palabras ¿Serán un conjuro? ¿Tú que crees?

Será casualidad, pero pocas veces he visto una lesbiana que al escribir no hable del amor como si fuera una cosa oscura. ¿Por qué son tan intensas?