Recojo a Kurt en la puerta de su oficina a esas horas intempestivas a las que sale él de trabajar, que me hacen replantarme nuestra cita cada vez que quedamos en este plan. Yo, los fines de semana lo que sea, pero se me hace muy cuesta arriba esperar como tres cuartos de hora acicalado en mi sofá a las diez de la noche un día entre semana, tras haber madrugado bastante, simplemente esperando a que llegue la hora de ir a por él y, además, como siempre empezamos cenando algo, no me deja picar nada en casa. Seré un reviejo pero es que cuando me toca hacer tiempo se me cierran los ojos, se me aplasta el pelo contra el sofá y el programa de la tele que haya elegido comienza a entretenerme. Me planteo cosas tipo "pff, si le llamo ahora y le digo que me duele la cabeza ¿colaría?" y como sé que no, que no colaría, pues ni me lo planteo.
Sale de trabajar y veo como se ritualdespide de su compañera, a la que nunca me presenta. Se sube al coche y me da el parte del día de su oficina mientras vamos escuchando lo último de Vive la fète, que nos gusta. Enseguida empieza a tocar todos los botones del coche para quitar el disco y poner algo de verdad para empezar la noche. Elegimos lo de Chico y Chica (Cuatro en Alicante, capítulo IV, Decisiones Imprevistas), que aún no lo dominamos y nos lo tenemos que aprender, no sea que toquen en breve en algún pueblo y no entendamos el lenguaje que manejan. Llegamos a Colón por Serrano y nos damos cuenta de que está todo cortado por el desfile del día siguiente. Madrid está imposible por esa zona y, tras unas cuantas vueltas atascados, conseguimos aparcar en San Bernardo, a la altura de la calle del Pez. Caminamos hasta La Tapería, donde está Trix con unos amigos ajustando cuentas con unas tapas. Nosotros nos pedimos las nuestras y al final comemos todos de todas.
Noto cómo alguien me toca con el dedo en la espalda, me giro y resulta que son cuatro ex-compañeros de la universidad a los que hacía siglos que no veía. Me entra una extraña euforia y me pongo a repartir abrazos a diestro y siniestro, incluso le meto unas buenas palmotadas en la espalda a uno con el que creo que sólo había hablado un par de veces en cinco años, y, aunque aún está por confirmar, es posible que en el fragor del momento también abrazara a alguien que simplemente pasara por nuestro lado. Hablo con ellos un rato y muy majos, les va fenomenal a todos. Me despido de ellos y cuando me giro de nuevo a mi grupo inicial, Kurt me pregunta si estos chicos eran muy amigos míos, porque no les conocía y le extrañaba. En ese preciso momento es cuando me empiezo a plantear el tema de los de abrazos king size de los que he sido instigador. Hago recuento y sólo llevo tres cañas. No lo entiendo, porque yo soy como más tipo del norte, o sea, que sí que soy afectuoso cuando aprecio a alguien, pero nunca he sido ni tocón ni excesivo en mis muestras de cariño. No sé, tendré que estudiar más detenidamente el momento, sólo espero que estos compañeros no se fueran comentando lo fatal que estaba ya, porque no es verdad.
Tras unas cuantas rondas más, decidimos acercarnos hasta el Susanclub. Hace tiempo que no vamos por allí y nos parece buena idea. Además, Trix y Mya no lo conocen. Quedamos con Nick allí. Cogemos, agarramos y atravesamos desde San Bernardo por una Malasaña hasta arriba de gente y nos plantamos en el Susan, donde según entramos vemos a Juan hablando con unos y con otros, como siempre, y me convenzo de que sus lloros y lamentos en su blog funcionan, porque tiene el bar bastante lleno de gente. Le saludamos brevemente y nos vamos a la parte de abajo, más desahogada, donde pedimos unos gintonics (señores gintonics, por cierto) y comienza una animada charla de la que adjunto el setlist de los temas que se trataron en profundidad:
- Lujo y miseria de las grandes consultoras
- Trajes buenos vs. Trajes peleones
- El trauma de convivir con un nombre que fonéticamente es "Chochín" (desde ayer, sabemos de la existencia de alguien que lo posee)
- Variantes sexuales (debatiendo calurosamente)
- El trauma de convivir con un nombre que fonéticamente es "Chochín"
- El trauma de convivir con un nombre que fonéticamente es "Chochín"
Decidimos marcharnos y charlamos un poco con Juan, al que casi no hemos visto entre sus labores de anfitrión y demás obligaciones como dueño del local, entre las que cuentan subir y bajar escaleras constantemente y salir por las puertas con botellas en la mano. Nos invita a un chupito y nos insta a ir a un sitio llamado El Junco porque dice que allí es donde hay que ir, pero nuestros planes pasan más por ir a ver si, por arte de magia, hay Ochoymedio a continuación, siguiendo mi corazonada de haber visto a Belen Kan esa misma mañana por la calle.
Salimos del Susan y Kurt y yo nos despedimos de nuestro grupo, que tienen que trabajar mañana y no es plan de liarse. Sacamos panoja del cajero mientras comienza a llover bastante fuerte y, cuando llegamos a la puerta del ochoymedio, nos encontramos con una puerta cerrada. Nuestro gozo en un pozo y mi corazonada, una ful tipo a las de los que dicen que les va a tocar la lotería. Llueve mucho, demasiado, pero calculamos que hasta El Sol nos da tiempo a llegar con los estilismos sin daños graves. Caminamos esquivando a los travestis y, al llegar al Sol, el panorama es desolador, pues hay una cola terrible y un camión de la basura se dedica a encerrarnos contra una pared, hecho que Kurt no tolera. Huimos y decidimos pasarnos por El Junco a ver que tal está, pero en esos momentos la lluvia es tan intensa que en dos minutos nos calamos. De El Sol a Gran Vía con Fuencarral, concretamente.
Caminamos a buen paso pero, y no entiendo aún por qué, sin excesiva prisa bajo la lluvia. Nos estamos calando y cada vez cae con más fuerza, así que decidimos resguardarnos bajo una marquesina. Aguantamos diez minutos, pero eso no tiene pinta de parar y no se pude decir que ni Kurt ni yo tengamos excesiva paciencia con la lluvia en particular, ni con el mundo en general. Decidimos continuar e irnos a casa porque estamos empapados, sigue jarreando y, sólo de imaginarnos el olor a lana mojada, a perro muerto, que debe haber en los bares, nos tira patrás el resto de la noche.
Caminamos bajo el diluvio con el cuello encogido y las manos en los bolsillos, mirando al suelo y sin hablar. Atravesamos por Mesoneros Romanos y las putas nos dicen cosas cuando pasamos por su lado. Atravesamos por calles con los canalones echando ríos de agua y empiezo a notar que ya tengo el pelo tipo Bustamante, mojado hasta la saturación y preparado para el golpe de melena con efecto explosión de agua a contraluz. Me hacen ruido de chof los pies dentro de los zapatos, noto los calcetines mojados y lo regueritos que me bajan por la espalda, y miro a Kurt con un ojo y me doy cuenta de que desde su nariz ya no es que le gotee el agua que le va escurriendo de la cabeza, sino que directamente es un canalón humano circulando por Madrid centro. Hacemos algún amago más de parar a buen cobijo, pero es una espera tan inútil y estamos ya tan mojados, que enseguida retomamos nuestro camino. Mientras bajamos por la calle del Pez, me doy cuenta de que estoy como una sopa y jodido, pero también de que estoy disfrutando extrañamente del momento. Llegamos al coche literalmente chorreando y nos miramos como pensando que algo no ha funcionado, sorprendidos de nuestro estado y medio riéndonos sin saber de qué, pero en vez de tratar el tema, ponemos nuestro disco favorito de ahora y nos vamos a casa compadeciéndonos con cero ironía de los que vemos que esperan un taxi bajo la lluvia.
miércoles, octubre 12, 2005
Martes Marte Warte Watre *Water*
martes, octubre 11, 2005
Extrabc Time
Hoy me he quedado a trabajar hasta tarde en la oficina porque no es normal la cantidad de trabajo que estoy teniendo últimamente. Me temo que de aquí a final de año no va a ser la única vez que me vea en una de estas, pero me gustaría matizar que no me gusta hacerlo porque
a) tengo cosas mejores que hacer
b) estoy muy de acuerdo con la teoría esa que dice que si no tienes tiempo para terminar tu trabajo durante el horario de oficina es que hay algo que no estás haciendo bien
c) me entran muchas ganas de marcharme cuando llega la hora, aunque media hora antes haya decidido quedarme un rato más
Cuando decides quedarte, la situación en la que te quedas ubicado no tiene por qué ser siempre la misma, de hecho, yo la diferencio en
a) te quedas con un grupo de compañeros, cuatro o cinco, que curiosamente siempre suelen ser los mismos hasta más o menos una hora después de la hora oficial de salida, independientemente de cuando te quedes tú
b) te quedas a solas con otra persona, que también suele ser siempre la misma un par de horas después de la hora oficial, lo que provoca una especie de vínculo tácito que dura lo que dura ese tiempo extra en el que coincides con ella, aunque no se comparta una relación especialmente estrecha el resto del año, y que puede ir desde una breve conversación intrascendente en la fotocopiadora, hasta un cafelito si se tercia
c) te quedas completamente solo y te puede dar o por disfrutar un montón de tu momento o por sentirte la persona más sola del planeta. Esto depende del grado de agobio que tengas en ese momento.
Yo hoy me he quedado solo y no me lo he pasado mal porque me estaba cundiendo tal y como había planeado. De todos modos, esto no es siempre así, porque
a) pese a quedarte, puede que un día seas tan tonto de perder el tiempo en internet, escribiendo correos o hablando por teléfono, debido a una falsa sensación de que el tiempo es infinito una vez has decidido quedarte, y acabas maldiciendo en tiempo real cada minuto que pasas sin hacer lo que te habías propuesto
b) puede que no hayas elegido la tarea adecuada para hacer complemente a solas y que el hecho de que no puedas recurrir a nadie que te arroje algo de luz, te deje peleándote con algo que podrás resolver en cinco minutos al día siguiente
c) puede que un suceso extraño desvíe tu mente de tu objetivo
Insisto en que yo hoy he currado tal y como tenía pensado, pero ha habido un momento en el cual pensaba que el asunto se me iba de las manos cuándo la señora de la limpieza ha llegado a mi mesa y
a) me ha preguntado que por qué no viajaba últimamente
b) ha dejado de limpiar cuando le he contestado y ha apoyado medio culo en la mesa de enfrente con actitud "tu y yo vamos a hablar un ratito ahora que no nos ve nadie"
c) me ha contado su viaje desde Rumanía con su hijo, sus dos años en España y sus proyectos de futuro, aparte de un breve recorrido por el comunismo rumano de Ceauscescu
Yo me he puesto un poco tenso cuando he detectado el exceso de confianza de mi vínculo de esta tarde y he intentado disuadirla
a) usando monosílabos como respuesta
b) tecleando el teclado mientras ella hablaba (aunque debo reconocer que no me concentraba y ha habido varios momentos de jcsdofjjnkldfgmndfbml pskvmods klfwojmsfo en la pantalla)
c) levantándome a la fotocopiadora para ver si se había marchado a mi vuelta, pero me ha aguantado dos envites
Al final, la señora de la limpieza me ha dejado trabajar tranquilo y aún me ha dado tiempo para seguir dándole a la hora extra un buen rato más y para hacer algunas apreciaciones de lo que me gusta de una oficina vacía, como puede ser
a) el material de mis compañeros, moderadamente ordenado-desordenado en sus mesas, con las notas preparadas para el día siguiente, un bolígrafo con el capuchón quitado o la papelera llena de residuos de un día de trabajo, una lata vacía de cocacola. Todos esos objetos me transmiten un punto de tristeza, de barco hundido, de soledad por ser consciente de que toda, absolutamente toda esa gente, ha decidido que el mejor sitio para estar no era precisamente ese, y yo estaba ahí para verlo. Y no era desagradable del todo.
b) sacar un café de la máquina y escuchar, por falta de conversación con alguien, todo el proceso de la máquina desde que echas la moneda hasta que sacas tu café. es como muy de película finlandesa de guardia con turno de noche que se llama Mika.
c) comportarme en la oficina como me ordena mi instinto, estirarme en la silla como un chimpancé, bostezar con la boca bien abierta o cagarme en la puta en voz alta si algo no me sale. Además, lo exagero todo para no desperdiciar el momento. Sí, a veces se convierte un poco en un momento de esos en los que sobreactúas como si te estuvieras observando desde fuera.
Ya acabo, no sin antes matizar que no me gusta hacer esto porque
a) tengo cosas mejores que hacer
b) estoy muy de acuerdo con la teoría esa que dice que si no tienes tiempo para terminar tu trabajo durante el horario de oficina es que hay algo que no estás haciendo bien
c) me entran muchas ganas de marcharme cuando llega la hora, aunque media hora antes haya decidido quedarme un rato más
miércoles, octubre 05, 2005
Dando de comer a los canadienses
(los comentarios de este post han sido borrados porque soy un zarpas y me cargué el post en una maniobra lamentable, pudiendo recuperar solo el texto)
Ayer vinieron los canadienses un año después desde la última vez que lo hicieron. Tenemos un acuerdo laboral con ellos y cada cierto tiempo se pasean por Europa para agobiar al personal, un poquito, y para cenar y comer de gorra, otro poquito. Semana de papeles en el trabajo para Dwalks, más que nada para que se lo encontraran todo lo más fetén posible, y después cena y paseíto por Madrid para entretenerlos durante las horas de no trabajo, es decir, desde las siete y media de la tarde, que fue la hora a la que me pasé por su hotel para recogerles. Será por que aún soy joven, pero todavía me resulta gracioso hacer estas cosas.
Como el año pasado cuando vinieron me los llevé al Palacio Real, Plaza Mayor y esas cosas, este año quería hacer algo realmente original para que no se sintieran turistas del montón y pudieran volver a Canadá hablando de las maravillas del Madrid oculto, así que les di el paseo por Preciados, Puerta del Sol, y bajamos hasta la Cibeles para subir hasta Colón. Que me rompí la cabeza, pozí, pero es que estaba con la cabeza como un bombo después de tanto papel. La verdad es que sentí bastante vergüenza ajena de cómo está Madrid con tanta obra porque quería que les gustara lo que íbamos viendo, pero sólo caes en esas cosas cuando acompañas a alguien que descubre tu ciudad con ojos de primera vez. El caso es que cada dos por tres me decía a mi mismo "por qué te habrás metido por aquí, que da pena verlo", "joder, que por aquí no hay acera..." o "como se me caigan en esta zanja se me matan". A ellos parecía no importarles y les fascinaba la cantidad de gente que había por el centro y la vida que tenía a esas horas, me decían una y otra vez "aaahmmm" y "oohhmmm" y yo, por supuesto, como perfecto anfitrión, me inventé el nombre de casi todo y los años de construcción de los edificios y estatuas por los que pasábamos, y tan panchos todos, yo decía lo que más a ojo me parecía y ellos hacían que sí con la cabeza y sacaban fotos.
Tomamos unos vinos en Recoletos, al lado de la feria de libros antiguos que hay puesta ahora y en la que me dio a mi que venden los ejemplares a unos precios mmuuyy aleatorios. Allí tuve que contener a un canadiense que se quería comprar un libro que no entendía, básicamente porque era de villancicos gaditanos, por el mero hecho de tenerlo delante. Al final se compró un cartel de una corrida de toros que vendían en un quiosquillo de por ahí cerca, que se lo recomendé porque me pareció más el plan que llegara a Canadá con eso, y él tan contento con su cartel. El otro estuvo apunto de comprarse unas tazas con unos toros, pero pese a mis arengas, al final se echó para atrás. Casiiiiii... qué pena.
Como sabía que al día siguiente estos tipos tenían la misión de tocarme las narices en la oficina, mi última esperanza residía en empacharles durante la cena a base de vino, morcilla y villagodios a la piedra, pero al final, como yo también quería cenar dignamente, reculé y me decanté por un sitio de estos monos de cocina mediterránea imaginativa (peligrosísimo concepto tendente a la aberración en numerosas ocasiones), ya que los canadienses gozan de un cierto gusto por la comida elaborada y me pareció bastote tirar de chuletismos para cenar. Luego resultó que uno era americano de nacimiento y el otro adoraba los bistecs, pero bueno, la intención a priori era buena. Pese a que Kurt ya me ha dado su opinión, asegurando que ese sitio ya no es moderno y que había que ir mínimo hace diez años para poder justificarlo, no estuvo mal y el menú constó de:
Entrantes
Escalibada (los dos se dejaron el calabacín y, uno de ellos, media berenjena)
Tosta de queso de cabra con cebolla caramelizada (se lo comieron, pero se notaba que el queso se les agarraba al pecho porque se pimplaron media botella de Protos con la tontería)
Carpaccio de boletus con almendras (ahí arriesgué un poco y no me salió bien porque las pasaron canutas... uno se comió la seta a mil por hora y pasándola con bien de pan y el otro se puso un poco verde al segundo bocado y se la dejó)
Plato
Yo me pedí una merluza pochada muy buena
Ellos se pidieron el rape y parece que bien
Postres
Sin problemas, se pidieron un helado de piñones que les entusiasmó. Me encontré en un aprieto al intentar explicarles lo que era un piñón, pero al final me lo medio inventé también y lo eligieron. Yo me tiré a por el tiramisú, pero fracasé porque me sabía un poco a tarta de cumpleaños.
Con esto y dos botellas de vino entre tres, les llevé al hotel bastante cocidos y con la sensación de que el milagro podría ocurrir, pero finalmente hoy han sido muy puntuales, por lo que se ve que no han tenido demasiados problemas para digerir los boletus, los muy tragaldabas, ni les daba asco al acordarse por la noche, como rezaba mi plan B.
Hoy hemos currado (muy bien, por cierto) y hemos terminado a la una porque se iban pitando a las dos a coger el avión a Alemania (next stop). Como no teníamos demasiado tiempo, me los he llevado al VIPS y yo me he pedido mi sándwich VIPS habitual, pese a mis esfuerzos por evitar repetir por quincuagésima vez consecutiva. Me han imitado pidiéndose lo mismo, y han triunfado, la verdad, se han ido a Alemania muy satisfechos con su sándwich entre pecho y espalda, y yo, preso de la euforia, no me he cortado y he pasado mi tarjeta VIPS ahí delante de ellos. Mazo cutre, ya (tener tarjeta VIPS, digo)
lunes, octubre 03, 2005
Eclipse
Pese a que el tema no es muy original, es que por los agujeritos de mi persiana se colaba la luz y pasaba esto tan pop:
Gracias por sacarme las fotos, Would. Grande la del eclipse proyectado en la calva de JL.
domingo, octubre 02, 2005
Saliendo con cabeza
Fin de semana algo extraño éste que está tocando a su fin. No digo extraño porque me hayan sucedido cosas fuera de lo común, sino más bien por que he roto la dinámica por la que suelo dejarme llevar habitualmente. O sea, que el viernes no salí.
El viernes decidí no salir. Ha sido una semana infernal en el trabajo y el cuerpo me pedía algo de reposo y seriedad. La verdad es que las circunstancias acompañaron porque el núcleo duro del grupo de mis salidas nocturnas, por diversos motivos, tampoco iba a salir, así que en vez de tirar de agenda para acoplarme a algún plan, decidí cenar y acostarme, y me vino fetén, anda que no. Diez horas que me dormí y todavía eran las once cuando me desperté. Increíble. Totalmente lúcido y pudiendo pensar en más de una misma cosa al mismo tiempo. Qué colores más bonitos hay los sábado por la mañana, y que bonito el programa ese de música clásica para niños richar, que van todos en chándal y en zapatillas a salir por la tele en el teatro. ¿No tienen madres esos niños?
Por otro lado, ese mismo viernes recibí los resultados del reconocimiento médico de la empresa. Joder, estoy como un toro y eso que no las tenía yo todas conmigo. Con dos salidas nocturnas bastante potentes los días anteriores a las pruebas, yo esperaba que el nivel de mis transaminasas pudiera competir con el de Massiel, pero nada de eso, están muy tranquilas mis transaminasas... Si es que en el fondo no bebo tanto, lo que pasa es que antes no bebía nada. También le dije al doctor que me encontraba muy cansado últimamente, y que me mirara bien y me sacara más sangre para ver si todo andaba correcto, de la anemia o algo, aunque muy anémico no me daba a mi que estuviera yo... Al final sólo resultó que soy hipotenso, tengo 8/4, es decir, estoy clínicamente muerto y me dijo que es normal que me encuentre algo fundido de vez en cuando sin motivo aparente. Por el contrario, me comentó que es bueno porque el corazón sufre menos y que viviré más si no me mato antes (pese a que soy varón y zurdo, que nos morimos antes), y que me tome todos los cafés y cocacolas que quiera cuando note que me falta punch, y listo. Y que no me corte con la sal, que a mi no me pasa nada, aunque a mi no me gusta comer muy salado. Otra cosa que me molestó es que veo perfectamente. Tengo unas ganas locas de llevar gafas y no hay manera. Cuando me pongo las de alguien me dicen que me quedan estupendamente y que me pegan mucho, sobre todo las gafapasta, pero luego llego al reconocimiento y me leo todas las letras pequeñas que me ponen con un ojo, con el otro y con los dos, y al final ni gafapasta ni nada. En fin, mala suerte, lo que no pienso hacer es lo de Carmelo Gómez, que se ponía gafas sin graduar como complemento, porque me parece pretencioso y yo pienso que las gafas hay que ganárselas.
Ayer ya salí normal y lo primero fuimos a ver Torrente de rebote. Estos querían ver "El método" a ver que tal, más que nada por el reparto y por criticar, pero al final no había entradas y el cine no daba muchas alternativas, así que Torrente, que al final la ves, aunque sea en la tele. Yo me reí con algunas cosas, porque te ríes, aunque me jode la gente que va al cine en plan "yo soy el más fan de Torrente, me río más que tú, antes que tú, más alto, y además lo imito". Había unos cuantos de éstos. Luego fuimos al VIP´S de Quevedo a cenar algo. Yo no sé como lo hago que siempre me acabo pidiendo el sándwich VIP´S Club. Miro la carta de arriba a abajo y, sin prejuicios, tomo decisiones, hago descartes y al final siempre me lo pido convencido, como un resultado lógico de una secuencia de pasa-no pasa coherente a tope. El jueves, que cené con Kurt y Agr, recuerdo que me pedí un Mediterráneo y no es lo mismo. La mezcla salmón-tomate-espárragos-pantostado, produce un efecto producto-mojado que no me convence nada, aunque tampoco está malo. Qué bien nos lo pasemos el jueves los tres, ahora que me acuerdo. Entró Loly Alvarez al VIP´Sy todo, y cuando Kurt ya estaba salivando y sacando la cámara para hacernos una foto, ella se lo pensó mejor, se dio la vuelta y se fue al Burger, supongo. Qué rabia. De todas formas, esto no impidió que la noche resultara un rotundo éxito gracias al ranking "mujeres famosas mayores de cuarenta a las que te tirarías ahora mismo sabiendo que luego te arrepentirías" (qué miserias salieron de nuestro interior) y al recopilatorio de canciones del que Kurt me hizo entrega con todo su afecto y orgullo, y de título "Estás muy nerviosa... mujer!". Grande. Vamos por la quinta entrega y esto tiene pintón de convertirse en una colección de culto. Otros títulos "No comente pop" (mío), "Durisssima" (Kurt), "Palíndroma" (Kurt) y "Bastante Morenita" (Kurt), todos absolutamente necesarios y modernos de mierda.
Después del VIP´S, cogimos y agarramos (Agr, CF, Becaria, miniBecaria y yo) y nos plantificamos en una fiesta de una gente de Getxo que nos había invitado a pasarlo de rechupetemente, como así fue. Estuvimos unas tres horas allí compartiendo rones con personal estonio y vasco, y cuando nos echaron, nos fuimos todo el grupo inicial (que milagrosamente seguía íntegro, sin bajas ni altas por intento de apareamiento de nadie, aunque hubo varios amagos durante la fiesta) a bailar un poquito. Bailemos y bailemos hasta las mil y luego nos fuimos a desayunar, pero no nos hacían caso en la barra y nos fuimos a dormir algo iracundos. A las ocho llegué a casa, entre unas cosas y otras, demonios.
Hoy mi padre nos ha hecho un arroz con cigalas frescas, sepia y hortalizas... de morirse. Cómo los clava, el repelente de él. También ha puesto un aperitivo que le vio el otro día a uno de la tele y que estaba bastante bien y es muy fácil. Coges unas cebolletas (unas cebollas pequeñas también valen), las pelas y quitas los tallos y las cosas que se te hacen bola en la boca, y las partes por la mitad. Haces dos mitades por persona, que más se hace aburrido. Pones una rodaja de queso de cabra en la parte plana de la media cebolleta y echas orégano encima. Chorrín de aceite antes en la bandeja, poco, y al horno hasta que se pongan blanditas las cebolletas (que no se churrusquen, que luego amargan). Y te las comes, como dice Juan.
miércoles, septiembre 28, 2005
Mundoooooooo
Esta semana está siendo tremendamente anodina, y todo porque la que viene va a ser un festival de marrones laborales y días con presión. Odio los días con presión aunque también es verdad que se me pasan muy rápido y rindo más, que al final es lo que uno pretende cuando va al trabajo, que se le pase rápido el día. Ah, contradicción, ¿por qué no será posible combinar relax con horas volando? ¿Por lo mismo que es imposible simultanear la respiración hacia dentro con un silbido? Quién sabe. La verdad es que no es para tanto, al final en lo único que se nota realmente es en que mi paciencia anda algo baja y me enervo fácilmente con mi ser, y según va avanzando el día, la sensación de que cada vez tengo menos tiempo y me quedan muchas cosas por hacer va aumentando, pero salvo eso, un poco rollo todo, porque luego se acaba el día y posteo tan tranquilo.
Hoy hemos tenido una discusión los del trabajo a la hora de comer. No ha habido venas en los cuellos ni esputos al hablar enérgicamente, pero ha sido discusión al fin de al cabo, lo que es muy raro en nuestro unido y pacífico grupo. Salíamos tan tranquilos a la hora de comer en busca de un restaurante donde gastarnos la panoja, cuando de repente nos hemos puesto tensos porque no conseguíamos ponernos de acuerdo para ir a un lugar que nos convenciera a todos. Los más conservadores por agobio de trabajo queríamos ir al sitio de al lado de la oficina, donde se come bien, rápido y no es muy caro. Algunos dicen que los camareros chillan y que no pueden comer en paz, pero a mi no me molesta realmente y, aunque a veces me traen un plato distinto al que pido, me lo cambian enseguida en cuanto se lo digo. Yo me encontraba en este grupo esgrimiendo mis argumentos, con el apoyo de un miembro que también andaba estresado. Los que andaban más relajados, dos, querían ir a un sitio que estaba a hacer puñetas porque decían que estaban totalmente en contra de ir a los mismos sitios siempre y que teníamos que abrir nuestras mentes (y nuestras carteras a diario, hubiera añadido). Por último, el más rebelde ha propuesto que investigáramos por la zona en busca de una sorpresa, que ya que teníamos la suerte de trabajar en una zona con una gran oferta de restauranes, merecía la pena arriesgarse de vez en cuando. A ese ni caso le hemos hecho, aunque le hemos respetado y escuchado. Y obviado. Menos mal que la lógica se ha impuesto y al final he metido a todo el mundo mediante el arte del empujón y de la coacción en el que decía yo. Creo que me he puesto un poco pesado pero nadie me ha dicho nada, y al final las judías verdes estaban buenas, tal y como les había prometido.
Por otro lado, hoy ha sido un gran día para los descubrimientos. Yo soy un poco desastre para los nuevos must y me entero de todo como tres meses después de lo recomendable para poder ser un individuo actualizado y trendy. Así me pasa que luego le voy contando a la gente mis hallazgos y quedo de reviejo del blues, y sobre todo con Kurt, al que basta que le cuente algo como novedad para que me explique en dos o tres frases, dichas sin casi mirarme y con desgana, por qué eso se ha pasado de moda hace tiempo. Me da igual, la verdad. Bueno, no, me da.. me da una rrrabia.
El caso es que hoy he descubierto el Google Earth, que me parece un juguete peligrosísimo. Eso de tener fotografiado todo el mundo por satélite (algunas resoluciones son espectaculares, otras, no tanto, pero es que está TODO el planeta Tierra ahí, y es lo que cuenta) y poder ver tu pueblo con la tapia donde te tomabas los botellines, tiene todas las papeletas para convertirse en el nuevo time-waster de mi vida, dado que soy el típico al que le gustan los mapas, los atlas y me sé las capitales. Hoy he estado en China viendo las ciudades en las que espero estar en Noviembre, en mi barrio dando una vuelta, y fisgando a los vecinos, y en el Sáhara, que nunca había estado y que me ha dado por ahí. Puedes calcular distancias (he calculado la de mi piscina y más o menos salía bien, porque mide dieciocho metros y ahí me decía diecinueve y pico) y puedes girar los mapas y simular perspectivas con bastante realismo, aunque es mejorable todavía. Mucho vicio, ni sudokus ni nada, hacedme caso, así que si veis que no posteo, no lo dudéis, estoy en el Google Earth cotilleando el mundo. Para quienes no lo conozcáis (¿queda alguien?), os metéis en la página, vais a downloads, os descargais la versión Beta (la primera de las tres que salen) porque es la gratis, le decís que sí a todo para instalarlo y configurarlo, y arreando. Cinco minutos.
Si estoy quedando fatal porque todo esto que he relatado tiene más años que la tana, ni os molestéis en recordármelo, que voy a hablar ahora un rato con Kurt y él ya lo hará gustosamente por todos.
martes, septiembre 27, 2005
Filia: las bicis me ponen ñoño
Este fin de semana se celebró el Campeonato del Mundo de Ciclismo y dio la puñetera casualidad que parte del circuito incluía la calle en la que nos alojamos los Walks. Según se iban aproximando los días del evento, la arteria principal de mi barrio comenzó a sufrir los tópicos de un sarao de estos que es retransmitido para todo el mundo: vallas amarillas de la época de Franco limitando el recorrido, tiras y pancartas de plástico con publicidad, policía retirando todos los coches de las aceras, bocacalles cortadas, richars rompiendo las tiras de plástico, richars y yenis escribiendo su nombre en las vallas, señoras practicando la gymcana con el carrito de las compra... un coñazo toda la semana, vaya.
El domingo era el gran día y yo, que dormí hasta las doce, me levanté con mi ojo guiñado y me di cuenta de que no había nadie en casa. La verdad es que ni me acordaba de lo de las bicis y no dudé en ponerme un café antes de preguntarme realmente dónde había ido todo el mundo. Café, café, café. Cuando empecé a resucitar a eso de la media taza, caí en que había bastante jaleo en la calle, me asomé a la ventana y recordé lo de la carrera. Como era un circuito, los ciclistas estarían dando vueltas todo el día, unas quince, hasta que completaran todos los quilómetros del recorrido. Lo vi un rato por la tele y me hizo ilusón ver todo mi barrio internacionalizándose a través de las ondas, debo reconocer que me puse muy paleto y muy provinciano con este sentimiento. Sin pensármelo demasiado aunque sin mucho entusiasmo, la verdad, porque desde mi ventana se veía de lujo (y por la tele mejor) me di una ducha y me bajé a la calle para verlo, ya que estábamos.
Caminé un poco por un lado del recorrido y me encontré con mis padres, y con mi abuela que estaba con ellos porque luego venía a comer a casa. Y también vi a bastantes amigos de mi colegio de E.G.B que ya casi tenía olvidados. Y a una chica que me gustaba de pequeño y que, joder, yo creo que me gustará toda la vida. Y a los de las tiendas de mi barrio con su gente, que se me hacía muy raro verlos fuera del mostrador y vestidos normal. Y a los richars con sus padres en plan family, ahí con sus veinte añazos y como si no hubieran roto un plato en su vida. Y a un montón de extranjeros que viven en mi barrio, con las banderas de sus países y bastante tajados, y que no tenía de idea de que existían. Y hablé con unos y con otros mientras veía pasar a los ciclistas unas cuantas veces con todo el circo de coches y furgonetas que arrastraban. Y todos aplaudiendo y dando voces como si distinguiéramos algo, porque no se ve nada, para que engañarnos. Y hacía un domingo precioso y me empezó a entrar un buen rollo tremendo al pensar que de vez en cuando una tontería como ésta te recuerda que tienes un sitio en el que tienes tu pasado y que, aunque vaya pasando el tiempo y cada uno haya tirado por un lado, pues hay cosas de las que formas parte hagas lo que hagas con tu vida (ahora entran los violines)
PapaWalks: Creo que he visto pasar a Menchov, que iba un poco descolgado
AbuelaWalks: No, ese era Vinokurov, que es más rubito
(y es que, porque este extracto de conversación es totalmente real, mi abuela se lleva enchufando la Vuelta y el Tour desde antes de que tú nacieras)
Te hubiera molado estar ahí, Chs.
lunes, septiembre 26, 2005
Una hora con Aki
Aki ha estado este verano en España pasando sus vacaciones con los amigos que hizo el año pasado mientras estuvo estudiando aquí. La verdad es que ella y yo no hemos coincidido porque se fue a la Palma con una amiga según llegó y, el resto de los días que estuvo en Madrid, o yo estaba fuera por trabajo o no podía ser, así que al final me encontré con que se volvía otra vez para Japón y yo que no la había visto siquiera.
El mismo día de su despedida, CF y yo fuimos a casa de Agr, donde Aki tenía todos sus maletones ya hechos, para decirle adiós por lo menos. Pasamos una hora con ella comprobando que cada día habla mejor español y recibiendo unos regalitos que nos había traído de su país. A mi me trajo unos palillos para comer de profesional, muy bonitos y con unos gatos de la suerte dibujados en dorado en la parte de arriba. Estos gatos se supone que atraen la buena suerte, y la panoja también, aunque yo me conformo con que trinquen bien el trozo de sushi de turno y me hagan quedar fenomenal allá donde los utilice. No veo el momento de llegar al restauran japo y retirar con un gesto desganado los palillos que me ofrezcan, para sacar a continuación mis palillos de ninja y empezar a comer lo que me pongan, no veo el momento. Además con la suerte de mi lado con los dos gatos ahí pendientes de los elementos. Es perfecto. A CF, por su parte, le trajo una bolsa de cacahuetes garrapiñados, porque resulta que la región de Aki es la mayor productora mundial de cacahuete, así que como a CF se le gana por el estómago, le obsequió con una bolsa de medio kilo de manises que CF se zampó en un cuarto de hora. Yo probé dos o tres puñados y muy ricos.
Ni que decir tiene que Aki sigue siendo mi icono pop preferido, con su inocencia, su buen rollo permanente y el estilo naïve con el que se mueve por el mundo. No suele comentar mucho en el blog, pero me consta que lo lee. Ella tiene también uno pero está en japo, así que como es un jaleo ponerse a leerlo, mejor nos conformaremos con sus comentarios de vez en cuando... y con sus e-mails, que siguen siendo priceless. Como todavía no le he contestado a éste, aprovecho mi blog y este post-aki para hacerlo sobre la marcha.
Holaaaaaaa!!!! Si que soy niponna!!! jajaj
ya, ya me lo había imaginado, no hay mucho japo por aquí
Me he sorprendido mucho porque los musclos de CF estan tan cuadrados
no para nada, en general todo el mundo se sorprende, incluso yo me sorprendo todavía. no te preocupes que no es peligroso ni pega a la gente si no le hacen nada
tu tambien???
no, yo no, yo estoy algo menos fuerte, aunque estoy en ello, estoy en ello
No podia saber solo abrasarme.
muy diplomática, Aki, pero tienes razón, no se puede saber con mis abrazos
Me gustan tus brazos tambien. Muy macho!
ahí está esa Aki! me vas a costar una fortuna en jamones, pero merece la pena esta propaganda.
Cuando me abrasaste de la espalda , estaba muy contenta. Me das otro?????
ya sabes que los que quieras, aunque ahora está un poco difícil la cosa por aquello de que tu andas por Japón, pero cuando vuelvas nos abrazaremos un montón. todo el día abrazados. todo de Loreto.
Parece que soy puta?!
jajaja! pues un poquito sí, aki, pero no pasa nada porque eres el plan.
Voy a contar a mis amigas japos!!
ein?
Ya empece a trabajar, trabajo mas de 10 horas. Viajan mucho los japos.
No hay tiempo para comer. Tengo que comer en 15 minuitos.
Es increible el horario. Recuerdo mucho cuando me banaba todos los dias en
la Palma...
sí, los japos andan como locos para arriba y para abajo todo el día. tú no les hagas caso y echa tu buena hora y media comiendo, que a ver si te vas a atragantar con tanta prisa. y come tortilla patata de vez en cuando, que ya sabes hacerla.
Te mando las fotos del ultimo dia.
Queria verte mas mas. Estaba 3 semanas en Madrid, pero solo nos vimos una
hora,,,,Que pena!!!
muchas gracias, son muy chulas. parecemos dos artistazos, eh?. a mi también me dio pena no verte un poco más, pero ya verás como la próxima vez que vengas nos vemos un poco más. prometido
Voy a ahorrar mucho. Cuando vaya a Madrid otro dia, vamos a quedar muchas
veces!!!! siiii???
SI!!!
Me voy a acostar, tengo que levantarme en 5 horas.
Buenas noches!!!!
Un beso muy fuerte Chuuuuuuuuuuu
AKI
Un beso para tí también, tan fuerte como el de la foto
jueves, septiembre 22, 2005
Día 2: Pierna
Extensiones de cuádriceps
Sentadilla
Jaca
Femoral de pie
Peso muerto con mancuernas
Femoral sentado
Gemelo sentado con parada arriba
Encogimientos de pierna para abdominales
30 Minutos de aeróbico
Como vengo comentando en el blog estos últimos días, mi gran amigo CF se ha ofrecido para ayudarme a hacer de mi cuerpo algo que no tienda a la decadencia, como parece que empieza a suceder, que ya son casi treinta años los que tengo.
Sin más dilación, os presento a la criatura en todo su esplendor para que comprobéis que estoy en buenas manos, y no digo más porque creo que no es el objeto de este post. Las fotos son de Cádiz, de este verano, y aunque parezca que no, no son posados, CF es que siempre es así.
Esta para meter un poco de miedo en el cuerpo
Y ésta para que hagáis lo que queráis con ella, no me incumbe
(CF, que lo que te iba a decir antes, que se nos ha cortado el móvil, es que con que lleguemos a la mitad de eso con Dwalks, nos puede valer, no? ah, y que no creo que yo me depile)
miércoles, septiembre 21, 2005
Jo, qué noche!
Anoche me desvelé y lo pasé muy mal. Ayer se me juntó un serio agobio en el trabajo, de estos que a veces surgen cuando a todos tus marrones, ocho en concreto, les da por decir a coro "eh, dwalks, mira qué mala pinta tengo, estoy a punto de explotar y no dudaré en salpicar mucha mierda como me dejes para otro día". Mi jefe sin paciencia por un lado, los clientes llamando por otro, correos a tutiplén y una sensación de desbordamiento que me hicieron salir del trabajo infinitamente tarde y con la sensación de que ya nada volvería a ser lo mismo en mi vida, sensación momentánea, vale, pero real. Para rematar la faena, me equivoqué de café a las once de la noche y me tomé uno con cafeína pensando que era descafeinado, aunque no le di mucha importancia tampoco, porque estoy acostumbrado a los excitantes blandos. Entre pitos y flautas me metí en la cama a las doce así y fue entonces cuando empezó la verbena. No me dormía.
La cosa empezó, grave error por mi parte, cuando empecé a darle vueltas a todo lo que tenía que hacer hoy en el trabajo, en plan "así lo tengo fresco para mañana". Y no, en la cama no hay que pensar, en la cama se duerme, se hace apología del amor propio si es que eres soltero como yo, o se escucha la radio, pero no se piensa en cosas serias, que se te hacen un mundo. Si es un problema de trabajo, acabas concluyendo que te van a echar y no volverás a encontrar trabajo nunca; si es de amores, que te van a dejar (y no volverás a ser querido jamás); si es de panoja, que acabarás siendo un indigente de cartones... Vale que también coincidió con que era un día en el que andaba un poco vacío en lo personal, me imagino que ayudado por la sensación de enmarronamiento que tenía, que no me había dejado disfrutar de una sola hora de luz del día, nada importante, pero sí uno de esos días tristones, apagados, de los de sentirse algo solo. No sé como llegué a esa situación pero el caso es que de repente estaba agobiadísimo en la cama y dando por hecho, según mis cuentas, que por mucho que trabajara el resto de mi vida, fines de semana y festivos incluidos, no conseguiría terminar todo lo que tenía pendiente. Cuanto más pensaba más negro lo veía y más cosas me surgían "joder, encima tengo que irme a China y todavía no lo he movido casi...", "y las facturas...", "y no he contestado a ése que es la tercera vez que me deja un menasaje...", "y tengo que preparar la presentación para la semana que viene...", "y la auditoría que nos van a hacer...." ahhhh
...
Las 2:00
Hubo un momento en el que fui consciente de que estaba siendo víctima de un ataque de pánico nocturno y decidí hacer terapia. Me puse el hablar por hablar y me salió una señora diciendo que estaba triste porque se le había muerto el marido y se le había suicidado un hijo. Precisamente lo que necesitaba, planteamientos existenciales. Me puse muy triste por la mujer esa y apagué la radio porque empezó a llamar más gente con más desgracias, menos uno que me encantó que decía que como su novia no se había casado con él, pues ella tenía que devolverle todo el dinero que le había dejado para recargas de móvil, unos 240 euros. Llamaba para eso y apagué la radio cuando colgó. Más vueltas y más laberintos en la cabeza. Intenté hacer técnicas de relajación en plan sentir el peso de mis pies y de mis brazos o recorrer el interior de mi cuerpo como si fuera un microbio, pero cuando comenzaba a quedarme dormido no podía evitar pensar "por fin ya me estoy quedando dormido" y me volvía a despertar por la expectación que yo mismo me creaba. Cambiaba de postura una y otra vez y se me salían las sábanas por los pies, que no lo soporto, y las posturas que cogía empezaban a ser surrealistas, tipo boca arriba y con las piernas cruzadas, o de lado con una pierna tapada y otra no. Desesperante. "y además tengo que limpiar la base de datos...". Las 3:00.
Me levanté un rato y bebí agua. Me volví a acostar, y al rato me levanté al baño, me volví a acostar. Un poco de aquello también. Me acordé del tabaco y pensé que qué bien me hubiera venido un cigarro para relajarme. Menos mal que sabía que no había tabaco en casa, porque si no, hubiera fumado fijo. Y sé que no había tabaco porque ya un día de mono anduve rebuscando por toda mi habitación y no había. Decidí apuntarme esquemáticamente en un papel todo lo que tenía que hacer para hoy, que se lo oí decir una vez a alguien, y tardé unos quince minutos. Las 4:00. A la cama. Más vueltas, los ojos como platos.
Cuando me he despertado hoy no recordaba cuándo me dormí exactamente, pero debió ser entre las cuatro y media y las cinco menos cuarto, con lo que hoy estoy currando con la mísera reserva de dos horas y media de sueño. Mientras me duchaba he confirmado mis sospechas: aparte de, obviamente, lo horriblemente dormido que estaba, mis problemas de hacía dos horas y media me parecían en ese momento, bajo el chorro de agua, pequeños contratiempos con los que había que meterse hoy un poco en serio y ya. Lo que me revienta es que ya sabía que iba a ser así, que nunca nada es para tanto y que por la noche te agobias si te enredas con la cabeza, pero nada, cuando te da, es que te da.
lunes, septiembre 19, 2005
Giros de tuerca
Este lunes se ha presentado como un lunes de cambios relativos. Igual que a la vuelta de vacaciones le pegué un revolcón a mis hábitos que casi me quedo estéril y ortoréxico (empecé a trabajar, empecé el gimasio, empecé a comer bien y dejé de fumar el mismo día), hoy las variaciones me han resultado más moderadas y más llevaderas.
desde hoy trabajo un poco más
Se nos ha acabado la jornada intensiva y eso quiere decir que hay que comer todos los días en el trabajo. La verdad es que junto con la vuelta de vacaciones, para mi este día es el icono definitivo del fin del verano: ni calendarios, ni cambio de calor al frío, ni nada, hoy es el fin del verano. Para celebrarlo, nos hemos ido los seis de siempre a un sitio nuevo que conocimos Would y yo un día, allá por los julios, en el que nos quedamos como dos pringados por la tarde en la oficina, total para no hacer nada. El sitio es una especie de oasis de la panoja en la zona en la que curramos, donde los menuses del día no bajan de 9 euros en ningún sitio, y aquí cuesta 7´50. A ver, que no es que bailemos la jota con el puño cerrado, pero hay que mirar el dinero, que si no se te acaba yendo a lo tonto y no es plan tampoco. El sitio no está mal, todavía no lo conoce la gente y está bastante limpio, aparte de no oler a fritanga, que es uno de los must que exigimos a los restaurantes de nuestro gusto intrasemanal. Eso de llegar a la oficina oliendo a chopitos nos da mucha grima y no lo toleramos. Así que muy bien, porque Sitio pasa bastante holgadamente los mínimos que pedimos y por lo tanto es un serio candidato a cubrir una etapa posiblemente larga este año, aunque seguro que nos acabamos cansando en un par de meses, como nos pasa con todos los sitios que nos gustan mucho al principio.
Yo me he pedido unas alcachofas con jamón (un siete, muy tiernas, lo justo de limón y bastante jamoncito, muy rico) y un cuarto de pollo con patatas al horno (un seis pelao, el mío me ha tocado algo seco, pero aceptable, las patatas mucho mejor). De postre melón, al que le faltaban cinco segundos para pasarse al findelmundo, pero aún se dejaba comer. Otros se han pedido lentejas aldente (eso han dicho) y un ragout de ternera que el camarero se ha encargado de rebautizar como gurrú de ternera. Superafavor.
empiezo el gimnasio en serio
Como ya comenté, CF será el encargado de supervisar mi físico este año con el fin de evitar que mi cuerpo tienda al escombro allá por junio. No es ninguna tontería, en junio tendré treinta palos y he decidido retar al mismísimo diablo estando cada año más jóven, más robusto y menos oxidado. Estas semanas he estado haciendo lo que CF denomina "acondicionamiento", que básicamente consistía en ir al gimnasio y hacer un circuito de los de todo un poco, para pasar dignamente las primeras agujetas y todo eso. Tal y como me prometió, esta mañana he recibido en mi e-mail la tabla que deberé seguir durante todo el año, y está fenomenal porque tengo cada mes en una hoja diferente y no parece nada aburrida. Tengo muchísimos ejercicios para hacer y está tan bien estructurada que si no me pongo porras en noviembre, será que algo habré hecho mal yo. La tabla es perfecta, lo que pasa es que CF va a un gimnasio muy moderno y, en el mío, que son cuatro paredes, no sé yo si tendrán todas las cosas que necesito para hacer los ejercicios de la tabla. Es que mi gimnasio es lo peor, la moqueta ya es de seis colores, toda la gama del gris al amarillo está ahí.
Lo malo es que como andaba yo tan ilusionado con mi tabla nueva, me he puesto a hacerlo todo disciplinadamente y esforzándome bastante , de modo que al final veía un poco doble y me he tenido que saltar diez minutos de bici porque se me iba la pelota y no he querido montar un show cayéndome por las mancuernas. Se me ha pasado enseguida, sobre todo cuando he escuchado por ahí lo bueno que es Bon Jovi y lo que ha mejorado su música con los años.
Gracias CF, cuando tenga la pierna bien bien, te dedicaré el muslamen.
viernes, septiembre 16, 2005
Potra Dwalks demostrada: mi blog es Elton John.
Ya hablé un día de la potra que tengo para las situaciones irrelevantes de esta vida. Pequeños golpes de suerte de los que no puedo obtener más beneficio que el placer de ver la sorpresa de los demás, aparte de la mía propia, cuando suceden. Pues he aquí una pequeña demostración para los escépticos: como bien sabéis los blogueros, una de las plagas del siglo XXI es el spam en los blogs. Spam que muchos han tenido que capear metiendo incómodos códigos en su sección de comentarios, que no hacen más que alejar al fan del blog, con todos los trastornos y pérdida de autoestima por parte de la estrella que eso conlleva.
Pues en Itwalks eso no pasa y no me preguntéis por qué. En Itwalks se comenta sin código, sin condón, a pelo... Tuve una época de dos o tres post en los que tuve algo de spam, pero finalmente la Potra Dwalks gestionó el asunto y hasta hoy. Potra Dwalks.
No se si mi blog acabará siendo objeto de estudio por parte de la comunidad informática, por si es algo así como aquellas prostitutas de Sierra Leona que depués de haber follado durante años sin protección ni nada con media África, continente con el índice de SIDA más salvajérrimo del planeta, resulta que estaban sanas como manzanas. Así que las están estudiando a ver por qué demonios no se han contagiado, para así avanzar en el tema de la curación definitiva.
O como Elton John, que un día dijo algo así como "es un milagro que yo no tenga el SIDA".
jueves, septiembre 15, 2005
Qwalks en NY
Yo tenía pensado hacer un post hoy sobre que no tengo hobbies y sobre que me da mucha envidia la gente que tiene aficiones concretas en las que sumergirse cuando tiene tiempo libre. Lo iba a exponer desde un punto de vista autocrítico, comentando que tengo la sensación de que siempre voy a tirones por la vida, y cuando me da por leer, leo como un poseso, pero sólo durante un par de meses y luego, por ejemplo, me paso otros dos meses insaciables de música, o de cine, o de lo que sea que me parezca que pueda estar bien en ese momento y vaya a ser la solución definitiva a mi falta de apego por algo en concreto. Casi siempre que cambio de actividad, es porque me inspira alguien que se cruza en mi camino en un momento dado, mediante una conversación intranscendente o por mera observación aleatoria, y por eso envidio a Chs, a Jwalks o a Mud con sus instrumentos musicales, a Kurt con sus libros y sus películas, o a CF y a Would con su gimnasio... Que ya sé que no centran su vida en eso y que reparten su tiempo en otras muchas cosas, pero es la constancia con la que lo hacen desde hace años lo que me hace echar en falta algo así en mi vida. El caso es que por lo demás estoy bien y también he pensado que a lo mejor no lo necesito. Yo qué sé.
Iba a hablar sobre eso.
Lo que pasa es que hoy me he echado una siesta sencillamente descomunal que ha provocado que mi pelo se volviera afroamericano, así que me he ido a la peluquería a ver si podían hacer algo por mi. Cuando volvía a casa, bastante satisfecho con mi pelo, con mi post sobre mis no-aficiones casi moldeado en mi cabeza, me he encontrado con una amiga que me ha raptado durante cinco cervezas para contarme que se está quedando sin amigos, porque como ella es muy ella y no se puede callar nada de lo que piensa, siempre acaba tarifando con todo el mundo. No me extraña, lo que a ella le parece ser ella misma, muchas veces significa decirle a su supuesta mejor amiga "deja al gilipollas de tu novio que estás mejor sola", y así le va. El caso es que me he vuelto a casa con la cabeza como un bombo y con lo de los hobbies en algún lugar difuso de mi mente, así que he cenado, he visto por segunda vez este año un rato de Operación Triunfo (que pena me dan, como se ve que ninguno va a llegar a nada después, ni siquiera en plan Bisbal) y finalmente me he sentado en el ordenador a ver si me metía con el dichoso post. Y nada, ya no estaba centrado. No hay post de los hobbies.
Y como no hay post, os dejo con Qwalks IV, que ha estado en Nueva York con JWalks estos días. El sí que lo tiene claro. Otro al que envidiar.
miércoles, septiembre 14, 2005
Viena pics
Empezamos por una estatua que fotografié con especial interés debido al asombroso parecido de la figura que aparece en primer plano con una tía segunda mía.
Un grupo de ciegos de turismo por Viena (???)
Carril bici del Danubio
Señora, en primer lugar una recomendación: deje de repetir de sachertorte cinco veces por comida. En segundo lugar, unas preguntas: ¿aún hacen esa camiseta? ¿dónde la ha conseguido? ¿tiene una de la cabeza del águila bajo la luna para mi?
Cabeza negra, cabeza negra y...
... no me digas que no hay nada más triste que los caballitos pony
La noria en activo más antigua de Europa
Una excusa como otra cualquiera para aprecer reflejado en algún sitio
Esto me tiene apesadumbrado. Es una especie de muñeco que había en la entrada de algunas estaciones de metro, como decoración al cenicero para apagar los cigarrillos antes de entrar. Mi problema es que no sé si me da aprensión, si me excita sexualmente, o ambas cosas.
Eh pareja, creo que los Alpes ya se han acabado
Si este no es John Goodman, cierro el blog ahora mismo.
Esto era lo primero que veía al salir de mi hotel. Me encantaba este grafitti tan cutre
Unos richars vieneses dispuestos a darlo todo en los coches de choque
Este es un conocido perturbado mental austriaco que saca a su perro disecado a pasear todos los días a las cinco.
El Danubio... qué río, en serio.
La noria otra vez
Y Dwalks, que andaba por allí
sábado, septiembre 10, 2005
Dwalksösterreichisch
Lo que iba a ser una estupenda noche vienesa ha tenido que ser abortado irremediablemente debido a una tromba de agua que ya va para dos horas y no tiene pinta de amainar. No me extraniaría que saliera maniana en las noticias y todo desbancando claramente al Katrina, porque era tremendo ver a todos los turistas corriendo como delincuentes a lo largo y ancho de la capital austriaca con los periódicos en la cabeza. Parecía como un video que me han pasado de internet en el que echan cucal en una alcantarilla y empiezan a salir millones de cucarachas en manada. Lo mismo. Así que me he visto obligado a pasar por hoy del plan turismo nocturno, que me apetecía bastante porque estoy aquí con un alemán muy majo, pero como están todos los locales petados por la lluvia, me he metido en un cibercafé que llevan unos indios (de la India) y que es bastante como te lo podrías imaginar desde Madrid. Hay un Apu atendiendo y un montón de gente entrando y saliendo pegando voces y tocándolo todo, aunque estoy bastante agusto y hasta me he hecho amigo de un indio que ya se está poniendo un poco pesao con que le eche una partida a un juego de pegar tiros on-line porque se le ha ido el amigo con el que estaba. Que no Apu, que estoy con el blog, conio >:(
Bueno, tras los días de reunión que he tenido, he llegado a unas cuantas conclusiones sobre la sociedad europea, ya que a estas reuniones asisten representantes de toda Europa y que, aparte de trabajar un porrón, también te da tiempo a aburrirte bastante y a hacer unos estudios de sociedad interesantes. Estas son mis conclusiones:
En Europa tenemos un problema de zapatos
Mira que viene gente respetable y tal, pero nada, será que mis companieros son bastante mayores que yo pero los zapatos siguen siendo la asignatura pendiente de Europa. Cuando hemos salido por la noche a cenar y a ver la ciudad, lo que he visto no tiene nombre. Mucho zapato de tela trenzada (como de jubilado) , mucha chola Timberland con calcetos y mucha deportiva de tontito. Por deportiva de tontito entiéndase la tipo Yumas o Paredes, blanca y de punta redondota con agujeritos para que el pie respire, que provocan el efecto tontolpueblo inmediatamente.
En Europa tenemos un problema de cejas
Que fuerte. Dos de cada tres miembros de la reunión, en vez de cejas parecía que tenían dos ratas muertas encima de los ojos. Eso sí imponían un montón y sólo por las cejas les hacías caso a todo lo que decían.
Los mediterraneos somos unos chapuceros en general
Yo veía los archivadores de los nórdicos y de los germanos y se me caía la cara de vergüenza. Tan bonitos, tan profesionales, tan con sus separadores de todos los colores... En cambio, el italiano, el griego, el turco y un servidor, ahí con nuestras hojas todas desordenadas metidas en una carpeta de plástico transparente. Una auténtica demostración de que hay dos europas.
Los de Europa del Este siguen estando en blanco y negro
De verdad. Son como más grises, no sé, como descoloridos... como aquellos dibujos animados tipo pipicalzaslargas, o esos que a veces ponían que eran como más cutres y que los ninios se llamaban Mika, Klauss o Niuk. No es que estén pálidos o que no estén morenos, es que son así, descoloridos, la ropa y todo. En general los polacos, los bulgaros y los húngaros adolecen de este efecto.
De pelo, estamos francamente bien
De treinta varones que éramos, ni un solo calvo. Teniendo en cuenta que la media de edad estaría en torno a los cuarenta y cinco anios, se puede decir que es un éxito rotundo. Alguna entradilla por ahí suelta y varias coronillas nada graves, pero en general un diez para la cabellera europea. Golpe de melena a America ya!
El gran fracaso: las corbatas
Ni aposta se pueden escoger tan feas... Mira que han tenido dos días para poder rectificar respecto al primero, pero nada. Muy baja calidad en general y de grosor simbólico, pues casi todas conseguían ese tan temido efecto nudo-porro (es decir, en vez de hacerse su nudo gordito y vistoso como dios manda, parecía que muchos se habían liado un canuto en el cuello de lo fino que les quedaba). De los colores y estampados, mejor ni comentar.
Por lo demás, todo estupendamente. Me he reído mucho con esta gente, porque eso sí, son unos cachondos, y estoy conociendo bastante bien la ciudad, incuso ayer me fui a la ópera con el griego, aunque fue un poco tostón. También estoy sacando muchas fotos, de las cuales ya subiré alguna cuando llegue a casa, que será maniana.
Y muy bonito todo esto, nada decepcionante pese a que tenía Viena muy mitificada.
miércoles, septiembre 07, 2005
JWalks se rebela
NOTA: Para la comprensión de este post, es necesaria la lectura del anterior.
Hoy llego al trabajo y veo este e-mail de JWalks:
Hola a todos
No puedo. Sinceramente es demasiado. Tantos mails de respuesta por parte de mi familia me abruman. El ordenador de mi novia ha quedado colapsado por la avalancha de información a la que ha sido sometido.
Entiendo que estais liados en el trabajo, pero un poquito de por favor que soy el pequeñin de la familia y estoy muy lejos de casa. Jo.
Decidselo a mamá que a ella seguro que le interesa. Y a la abuelita, que se preocupa por mi y me quiere.
Un abrazo
JWalks
O sea, que después de mandarnos un aborto de e-mail ayer, ¿todavía pretendía que le contestáramos? Vale que podíamos haberle dicho a mi madre que el niño había escrito, ahí se nos ha ido un poco la mano, pero que se nos ponga a hacer chantaje emocional con sus precedentes, no me parece propio de un Walks.
Mas vale que traiga regalos decentes.
Gusano
martes, septiembre 06, 2005
Post preViena engullido por los Walks
Hoy iba a hacer una entrada comentando que mañana me voy a Viena por un asunto de esos de trabajo que suelo tener cada cierto tiempo, que hasta el domingo andaré por allí y que a no ser que vea el tema Internet fácil, lo más probable es que no postee hasta la semana que viene. Que me apetece mucho ir, que me gustan más Argamasa y todo eso. Lo que pasa es que tengo una familia muy friki que claramente ha desplazado el protagonismo del día a sus quehaceres, así que no me queda más remedio que centrarme en los Walks:
¿Volverá mi hermano?
JWalks anda por Nueva York rascacieleando con su novia. Se han ido una semana y como Jwalks no suele viajar tanto como el primogénito, pues entendemos que la ilusión y la experiencia le han deslumbrado un poco. Hasta ahí todo correcto. Lo que pasa es que cuando no ha llamado en seis días y la primera noticia que tenemos de él es el siguiente correo, pues sospechamos malamente de su apego por la familia:
Que tal Walks
Hemos ido a la estatua de la libertad. Es un poco más
pequeña de lo que te imaginas por las pelis, pero es
muy bonita. Me está gustando mucho la ciudad, es muy
grande. Desde el Empire State, subimos el otro día, se
ve y parece un monstruo.
Por aquí todo muy bien, merece la pena venir. DAD
RECUERDOS A TODOS.
UN ABRAZO
JWALKS
Esto es la única noticia que ha recibido una madre (porque a mi me la trae floja) directamente de su hijo en seis días. Sólo le ha faltado poner
"Que paso mazo de vosotros, pero que a lo mejor vuelvo y todo, ya veré si eso"
A mi padre le queda poco para que le salgan antenas de las orejas
Sí, PapaWalks ha sido enganchado este verano por la secta del Sudoku y no hace otra cosa que hacer un sudoku detrás de otro. Ya nos hemos acostumbrado a convivir con un humano que únicamente saluda, respira, come y duerme. Hasta hoy MamaWalks y yo éramos felices así e incluso teníamos conversaciones muy interesantes sobre el vecindario mientras PapaWalks hacía el sudoku al lado sin molestar ni nada. Hoy algo ha cambiado. He llegado a casa y me lo he encontrado en el salón ensimismado con el portátil, con mi madre al lado viendo la tele:
DWalks: Hola familia
MamaWalks: Hola
PapaWalks: ...la
D: ¿Qué haces papá?
P: ¿Mmm?- me mira un segundo y devuelve su atención a la pantalla- Estoy diseñando un programa para resolver sudokus
D: No...- y busco a mi madre con la mirada
M: Si hijo, sí- me pone los ojos en blanco- Estoy de los sinchanes esos hasta el c... las narices
P: ... sudoookus- la corrige
M: Como se diga- mira otra vez a la tele- Dile a tu padre que como siga así va a acabar como su tío el ludópata
D: ¿Tenemos un tío ludópata en los Walks?- ni idea tenía- ,,,nunca me entero de nada en esta casa... pues oye papá, pues no te creas, que tiene su lógica. Me acuerdo de que cuando te dio por el tetris fueron mis tiempos de estudiante más felices... no me hiciste ni caso en cuatro meses o así.
P: ¿Qué? - reacciona- Mira, no me toquéis los cojones que lo único que estoy haciendo es ver si puedo sacar esto de una vez sin que nadie me ande mareando. Y mi tío el ludópata no era mi tío, era uno que se casó con una tíasegunda mía, coño, que es ver a uno haciendo algo que le gusta e ir a molestarle… coño.
D: Que noo...- desdramatizo- Voy a cambiarme ¿Hay cena?
M: Íbamos a cenar ahora, te pongo un plato
A las once de la noche, mi padre ya había terminado el programa de resolver sudokus y me ha venido a avisar a la habitación, dónde yo buscaba mis zapatos sin éxito con el fin de terminar de una vez ya la maleta para mañana. Más bien ha entrado y se me ha plantado al lado con una sonrisilla que significaba "pregúntame":
D: ¿Qué pasa? Oye, no encuentro mis zapatos, ¿los has visto?
P: Hago cualquier sudoku en tres minutos máximo
Y era verdad. Me ha hecho siete demostraciones.
Mis zapatos se volatilizaron, pero al final no
Soy un llenamaletas profesional, con tanto viaje se puede decir que es más o menos lógico, pero hoy he tenido un imprevisto: no encontraba los zapatos que suelo llevarme en los viajes y eso era un infortunio. Con esto, entendamos que he puesto patas arriba toda la casa y ni rastro. Mis premisas eran:
- No me los he olvidado en Altea porque recuerdo haberlos sacado de la maleta al llegar
- No me los he puesto desde que llegué de Altea
La conclusión era obvia:
- Están en la casa
Tras una hora de registro total, preguntar treinta veces a mi madre si los había visto (mi padre estaba con el sudoku cibernético y no respiraba) y haber sospechado de la asistenta seriamente en no menos de dos ocasiones, por fin he recordado que el sábado salí con zapatillas y, ante la más que probable posibilidad de ir a un sitio de los de ir con zapatos, los metí en el maletero del coche por si acaso. No me gusta andar jodiendo el rollo a nadie por unos zapatos, los meto en el coche y si hacen falta, ahí están. Al final no los necesité y me los dejé ahí olvidados. Así que mañana los cojo, aunque me da… me da una rabia bajar al coche antes de ir al trabajo… porque lo aparco algo lejos y no es que suela ir yo muy sobrado de tiempo a esas horas como para ir dando rodeos.
Pues eso, que me voy a Viena cinco días (dos de curro y tres de turismo). Me voy solo, cosa que me apetecía bastante porque tras un mes de vacaciones, continua y excelentemente acompañado, el cuerpo me pedía una pequeña terapia de soledad. Y es que eso de estar perdido unos días por ahí lejos, si es una elección, es algo que no tiene precio. Ya os contaré la semana que viene, aunque si puedo lo haré desde allí algún día.
Pesografía Dwalks
No sé si lo he dicho alguna vez, pero mido 1,88 y peso unos 82 kilos. Esto viene a cuento porque el otro día Nepomuk me puso un comment en el que se mostraba muy sorprendido con el hecho de que la chola que situé tan dignamente junto al cigarro-hucha que me compré (que ya aloja 20 eurazos) era un número 44. No sé, a lo mejor en las fotos que he puesto en el blog parezco más bajo, pero la realidad es que soy bastante alto.
En mi tierna adolescencia, yo era el típico alto jirafa de la clase: alto, tirillas y desgarbado. Mi madre siempre andaba con que andaba gacho y con que me estirara “anda derecho dwalks, que pareces un etíope”, pero mi madre no se daba cuenta de que yo tenía complejo de alto porque las niñas que me gustaban me llegaban por los muslos prácticamente, y eso a los quince años era un trauma que generaba chepa (ahora sería la altura perfecta, cuñaao). En serio, era flaco flaco. Comía como una lima, pero entre que todo el día andaba haciendo deporte y que estaba continuamente pegando el estirón y con fiebre, mis costillas siempre permanecían perfectamente legibles y salidas, al igual que mis articulaciones y mi nardo. Además, como crecía tanto, mi época entre los trece y los dieciocho años siempre será recordada por la cantidad de vasos que tiré en la mesa al ir a coger la sal o el pan, y por la amplia variedad de bofetones que sacudí con las manos a mi familia y amigos al señalar hacia algún lado, pues la triste realidad era que no dominaba mi cuerpo porque crecía más rápido que mi mente. Algo así como lo que le pasa a las chicas cuando empiezan a echar tetas y se dan con todo, pero en versión íntegra. Me sentía muy ridículo y odiaba a mi madre por ser tan alta. Menos mal que Chs, Kurt y todos estos eran también unas torres, porque si no me hubiera acabado tirando a las vías o algo. Cuando iba a Asturias era un drama porque mi primo y sus amigos eran más bien de talla recortada, pero como eran todos iguales pues eran felices y me miraban en plan “no sé como puedes vivir así”.
A los dieciocho años me machaqué la rodilla y algo empezó a cambiar en mí. Dejé de hacer deporte durante aquel año, pero las papillas de galletas en colacao trituradas con extra de frostis para merendar seguían inalterables, así como las bestiales comidas y cenas que me apretaba a diario. Empecé a echar cuerpo y la gente me decía que estaba más fuerte, que me estaba haciendo un hombretón. Por mi parte guay, así que seguí sin hacer casi deporte y dándole a la manduca como un descosido. Empecé la universidad y ahí se me fue de las manos el asunto. Entre que me eché novia y que comía mínimo dos bocadillos de tortilla de patatas entre el desayuno y la comida, esos kilos que tan bien me habían sentado hasta la fecha, generaron un Dwalks tipo paisano que empezaba a tener panza y culopollo. A mi me daba igual, porque entre lo agobiado que estaba y que el tema folleteo lo tenía solucionado, las raciones de patatas dos salsas, palmeras, triángulos y cuernos, seguían cayendo como pistachos en cualquier momento del día. Regados con cocacola, claro.
A los 24 años me operé de la rodilla y dos meses después, en la recta final de mi sedentaria convalecencia, pesaba noventa y seis kilos (con ropa de invierno y recién comido, cien). Me veo en las fotos que me hice en aquella época y parezco un capataz. Y no digamos en las fotos de las bodas a las que fui, dónde recién comido y bebido, directamente era un señor de cincuenta años a punto de infartarse. La verdad es que gracias a mi estatura nunca es que estuviera gordobola, pero si que estaba como abotargado y como muy de comer fritos y casquería. Así que con esta información y con todo el respeto del mundo a los que no les importaba el sobrepeso, decidí tomar cartas en el asunto.
Aproveché mi rehabilitación de la pierna para ir además al gimnasio en general y empezar a controlar la comida. Me costó cambiar mi hábitos, sobre todo el picar entre horas y el tripitir de arroz y macarrones, pero finalmente conseguí, al cabo de un año, quedarme en 85 kilos bastante prietecitos. La verdad es que estoy bastante orgulloso de aquel año y de lo disciplinado que fui. Estos últimos años he sido bastante más irregular con el deporte, empecé a trabajar, a viajar, me volví a fastidiar la rodilla y tuve que operarme de nuevo… pero milagrosamente he mantenido mis hábitos alimenticios sin esfuerzo y el peso lo he controlado como no me hubiera imaginado nunca. Incluso he bajado, sin hacer nada en especial, varias veces hasta 80 kilos. Ahora me he instalado en unos cómodos y resultones 82 kilos sobre los que voy fluctuando, par de kilos arriba, par de kilos abajo a lo largo del año, pero lo cierto es que con la guerra que me ha dado la dichosa rodilla, el tema deporte lo he abandonado bastante estos últimos tiempos. A ver si me tomo en serio lo del gimnasio, y lo del deporte en general este año, y consigo llegar a los treinta físicamente mejor que a los veinticinco, lo que sería por mi parte una entrada en la vejez bastante prometedora.
Y encima sin fumar, ole.
lunes, septiembre 05, 2005
Al fin venganza
Viernes, 4:30 de la mañana y por motivos aún desconocidos estoy bailando bastante cocido con PrimoG en el Ochoymedio. Me refiero a que no suelo salir con PrimoG por la noche porque le veo como cada seis meses, y casi siempre por motivos multitudifamiliares. Además, habíamos quedado únicamente para tomar unas tapas rápidas en Guzmán el Bueno, ya que él había venido de Valencia ese mismo día y estaba cansado del viaje.
guzmanelbueno, goodmanelbueno, goodmanelgoodman, guzmanelgudman
PrimoG es el crack de la familia. Tiene tres años menos que yo y con dieciocho años se forró considerablemente (y legalmente, cuidado) creando una de las páginas pornográficas más conocidas de este país. La conocéis casi todos y aún sigue activa, hasta ahí puedo leer. Moralidades aparte, PrimoG es probablemente la persona más inteligente y emprendedora que conozco, porque la página guarra es simplemente una de tantas cosas que ha hecho, cada una distinta y más ambiciosa que la anterior. La verdad es que admiro la capacidad que tiene para hacer bien todo lo que se propone, tiene algo distinto, nació con ello y le ha sacado partido.
El caso es que andábamos ambos bailando en el Ochoymedio cuales peonzas cuando de repente voy y ligo. Una chica que estaba bastante bien y en la que nos habíamos fijado al entrar al local se me acerca y tras una excusa tonta se pone a hablar conmigo muy suelta, algo contentilla, como yo, pero muy enrollada. Y yo encantado, a ver. Que si patatín, que si patatán, que si me reía todas las gracias... pues fenomenal, mi vez que mejor, agradeciendo mi suerte, e incluso sorprendiéndome un poco de la actitud tan directa y receptiva de esta tía, pero sólo un poco porque, la verdad, es que pensé que había ligado y punto, que tenía el guapo subido y que bueno, que tampoco era la primera vez que me pasaba en la vida y que era mi día fetén. Y así de bien estuvo la cosa cuando a los diez minutos de conversación , se produce el siguiente diálogo:
Ella: Oyeee...,¿por qué no me invitas a una copitaaa...? - con su cara a medio milímetro de la mía.
Yo: (decepcionado instantánemente)- Esss... que... ya he bebido mucho... voy a parar un poco y tal... Si quieres te acompaño y te pides tú una- sonriendo buenrollísticamente
Ella: Va vengaaaa... invítame... que ya no me queda dinero y me lo estoy pasando muy bien contigooo... (con la cara a un cuarto de milímetro de la mía). Porfaaaa...
Podría haberle dicho que no, que por el simple hecho de pedírmela ya no la invitaba, que si se hubiera esperado diez minutos, probablemente hubiera sido yo el que le hubiera ofrecido tomar algo, pero que así no. Y se hubiera ido al instante a buscar a otro que la invitara sin soltarle charlas paternalistas. Podría haberle dicho que era una robacopas, así directamente, y que las robacopas son una especie que ultimamente abunda bastante y que me parece lamentable que las tías que están medio buenas se aprovechen de sus encantos para cocerse por el morro. Y se hubiera ido más rápido todavía y soltando improperios, supongo. Podría haber llevado la cosa un poco más lejos y haber comprobado hasta dónde hubiera llevado ella la farsa antes de conseguir la copa, más que nada por curiosidad. Pero ni valgo yo para esas cosas, ni me apetecía ya tirar por ese camino, la verdad... Así que la decisión que tomé estuvo basada en mi propia experiencia, en la vez que, hace ya tiempo, me sucedió algo parecido y en cuanto le llevé la copa inocentemente a la chica que me había entrado en cuestión, se fue a bailar otra vez con sus amigos, una vez le hubo dado un par de traguitos junto a mi, por cumplir y eso. Pocas veces me he sentido más gilipollas en mi vida.
Así que en esta ocasión le dije que ok, le pregunté que qué quería, "gintonic, cielooo, muchísimas gracias", fui a la barra, pedí el gintonic, me acerqué con el gintonic al lugar donde estaba la robacopas, me sonrió, se lo ofrecí, estiró sus manos para cogerlo, lo retiré, me lo empecé a beber delante de sus narices y le dije que hasta luego, que me iba con mi primo. Le di dos besos (no correspondidos) y me lleve mi gintonic.
También se me ocurrió un frase superbuena para decirle, pero diez minutos más tarde. Qué rabia.
jueves, septiembre 01, 2005
Ahorrando la panoja
Como parte de la operación que Agr y yo hemos puesto en marcha para conseguir dejar el jodío fumeque (cuatro días sin dar una calada ya!!), hoy hemos quedado para comer juntos después de trabajar con el fin de llevar a cabo una nueva etapa de nuestro esperemos que infalible y exitoso plan.
Pues bien, tras la comida nos hemos ido a Vinçon, una tienda muy chula de regalos y menaje de diseño que está en la calle Castelló, a la altura de Jorge Juan. Allí hemos adquirido sendos cigarros-hucha que nos permitirán ir ahorrando la panoja que no nos fumemos durante nuestra abstinencia. Será una especie de símbolo de nuestro triunfo diario sobre la nicotina. Para que os hagáis una idea, he puesto mi cigarro-hucha al lado de una de mis cholas, que son un número 44:
La cuestión será ir introduciendo cada semana lo que hayamos ahorrado, una vez que ya podamos decir que NO nos lo hemos fumado. Como en ambos casos nos empotrábamos un paquete diaro para el pecho, hemos decidido meter cada semana veinte euros en el cigarro-hucha. Si todo va bien, hemos calculado que para el verano que viene tendremos ahorrada la bonita suma de 600 euros cada uno, con la que las vacaciones serán de todo menos caras. Es brillante, es brillante.
También hemos dicho, bueno, más bien lo he dicho yo, temiéndome la naturaleza excesiva de Agr, que no vale meter los 600 euros mañana para poder seguir fumando como si nada. Es que me lo conozco, que ya pagó el año pasado todo el gimnasio por adelantado y luego no juntó ni un mes entre todos los días que fue. Agr, disciplina, que el cigarro-hucha es un apoyo, no una billetera.
Tampoco vale echar mano de la pasta ahorrada cuando vengan en navidades los tiempos difíciles en el plano económico, ya que no debemos olvidar que ese dinero nunca existiría si hubiésemos seguido fumando, aunque eso me preocupa menos, porque para abrir el cigarro hucha hay de destruirlo.
En fin, que me voy a dar una vuelta con Kurt, que como no fuma no me dará tentaciones. Me llevo los nicorettes.
miércoles, agosto 31, 2005
Sonambulismos
El otro día en Altea, Agr les contó a todos durante la cena que yo por las noches, cuando duermo, hablo como una portera. Esto venía a cuento porque durante los días que pasamos juntos en Getxo, por lo visto, una noche le solté un discurso incoherente que le dejó bastante sorprendido, pero como no entendió nada, pues se dio la vuelta y siguió durmiendo, dejándome solo con mi ponencia onírica. Lo mío con el sueño comienza a ser preocupante, primero porque viene ya de lejos, y luego porque tengo un repertorio de conductas inconscientes tan amplio que me desasosiego al pensar de lo que puedo llegar a ser capaz mientras estoy sobando.
Hoy ha vuelto a suceder.
Me he despertado y lo primero que he hecho ha sido ir a la ducha sin desayunar siquiera porque estaba seguro de que me había dormido y llegaría tarde al trabajo. Ni me lo he pensado. Me he duchado y cuando me iba a afeitar me ha sorprendido la poca barba que tenía. ¡Plop! Ahí se ha establecido mi conexión con el mundo de los lúcidos, y es cuando he caído en que en realidad lo que había ocurrido es que me había levantado de la siesta medio sobado a las cinco y media de la tarde y al ver tanta luz he pensado que me había dormido por la mañana. El problema es que me quedo en un estado medio despierto medio dormido que me hace dar por ciertas situaciones ilógicas como las de esta tarde. Ni siquiera he caído que mi madre estaba viendo la tele en el salón o que hacía un calor como el que hacía esta tarde. Yo a mi bola porque he visto superclaro que tenía que ir a currar, que me había dormido y que mi objetivo era ducharme sin perder ni un segundo... Genial, yo dispuesto a ir al trabajo por segunda vez en el mismo día y mi subconsciente diciendo que le parece perfecto, que adelante, que me duche...
Si miro hacia atrás en el tiempo no me es dificil encontrar en mi historial versiones matutinas de más de lo mismo. Me acuerdo que en tercero de BUP encadené una racha delirante que empezó un día cualquiera de invierno en el que me levanté para ir al colegio como cada día, desayuné mis crispis, me duché, me lavé los dientes, me engominé y me eché la colonia preferida de la tía que me molaba, me puse mi uniforme y, cuando estaba metiendo los libros en la mochila apareció mi padre sin sus gafas y con lo ojos inyectados en sangre por el sueño preguntándome en pijama que qué cojones hacía vestido a las tres y media de la mañana. ¡Plop! Sólo en ese momento caí en la cuenta y recuerdo que me quedé bastante sorprendido, miré el reloj, miré a mi padre le dije que no entendía nada, que estaba convencido de que era la hora. Me volví a poner el pijama y me volví a la cama con la gomina y perfumado. Lo peor es que en los dos meses siguientes me tuvo que volver a sacar un par de veces de la ducha por el mismo motivo. Yo ahí, tan pancho, lavándome la cabeza a las dos de la mañana y mi padre sin las gafas pegando porrazos en la puerta del baño... mataría porque alguien lo hubiera grabado.
A veces pasan otrs cosas. De repente se ve que me levanto y me parece completamente coherente salir de mi habitación, abrir la puerta de la calle y meter el felpudo en casa. Y ahí lo dejo hasta que mi madre, que es la primera que se levanta, lo ve y lo saca fuera otra vez. Qué cosas. Me gustaría poder decir que no soy sonámbulo, porque soy consciente de lo que hago y me acuerdo después de todo, controlo ms acciones y las recuerdo perfectamente al día siguiente, pero cuando hago ¡plop! y reacciono, simplemente no entiendo como no me había dado cuenta de la absurdez de mis actos. Tienen tanta lógica cuando los pongo en práctica que me quedo un rato aturdido al volver a la realidad.
Eso cuando reacciono, porque más de una mañana me he encontrado con el mando de la tele y del Madritel entre mis sábanas, lo que sin duda quiere decir que en algún momento de la noche me fui tranquilamente al salón, los cogí y me los llevé a la cama sin darle más vueltas. El caso es que luego lo recuerdo cuando lo pienso, recuerdo mi camino al salón y mi vuelta al dormitorio como el que recuerda difusamente que en algún momento de la noche hizo un pis o fue a beber agua. Tan simple como eso. También dispongo de una amplia gama de frases célebres dirigidas a JWalks, como por ejemplo "el mundo es una cremallera" o "haz el favor de apagar los champiñones", entre otras, en algunos casos en los que me he levantado muy dormido y me lo he encontrado demasiado pronto en la cocina o en el baño. El a estas alturas ni se inmuta, se me queda mirando con cara divertida, yo le miro también hasta que me doy cuenta del sinsentido y se acabó, cada uno a lo suyo. No es muy frecuente pero tampoco es raro.
Otro clásico es el de las figuritas que tengo en la pared de mi cama. Son unas figuras que a Kurt le parecen horribles y que mis padres compraron en Brasil allá por los setenta. Cuando se cansaron de ellas y las guardaron, yo decidí (tendría unos quince años) recuperarlas y ponerlas en mi habitación, que estaba un poco sosa porque había quitado y tirado todos mis posters tras haber pintado la casa. Las puse hace catorce años y ahí siguen, ahí siguen y seguirán hasta que me vaya, Kurt.
Digamos que la configuración tradicional de las figuritas es ésta:
Pues resulta que cuando me levanto por la mañana, es una incógnita la disposición de mis músicos brasileños, porque ya me he encontrado de todo.
Caso A: Descuelgo uno y lo dejo por ahí o duermo con él
Caso B: Me trono mucho y los quito todos
Caso C: Decido ser creativo y permuto sus posiciones.
Esto me da un poco de cosa porque es el único caso en el que no me acuerdo de haberlo hecho cuando despierto a la mañana siguiente...
Para los anales de la historia quedará aquel día en el que durmiendo en la casa de Chs en un pueblo de Ávila, su madre me intentó despertar poniéndome dulcemente su mano sobre mi mejilla y susurrándome que ya era la hora, y yo, efectivamente, me desperté, me incorporé, la miré a los ojos y le dije muy serio y muy borde "te quires callar de una vez, coño". A la décima de segundo de pronunciar estas palabras hice ¡plop! y quise morirme. Creo que le pedí perdón cien millones de veces. Menos mal que se dio cuenta y se lo tomó a bien porque creo que ha sido una de las situaciones más embarazosas que he vivido desde que nací... Chs, que dormía a mi lado y ya conocía mis desviaciones relativas al sueño, se descojonaba y se sigue descojonando cuando se acuerda.
Últimamente, y me refiero a los últimos cinco años o así, creo que cada vez hago menos cosas raras por las noches, cambios de figuras brasileñas y charletas aparte, que siguen siendo clásicos, pero creo que tener el control de esto es algo que está tan fuera del alcance de mi mano que supongo que deberé acostumbrarme a vivir con ello. La parte buena que tiene es que por lo visto soy muy tranquilo, no me pongo ni agresivo ni nada y los que me han visto en acción dicen que no doy mal rollo cuando les hablo por la noche ni cuando hago mis performances. Y si no que se lo digan a Would cuando nos fuimos a Barcelona (ver comentarios).
Um! Creo que tengo que hablar con Nepomuk para que me de datos sobre los médicos que le han hurgado en la cabeza, que puede que me tengan que meter mano a mi también o algo, aunque de momento me limitaré a alegrarme de su regreso.
martes, agosto 30, 2005
Dwalkstrong
Segundo día de mi regreso al mundo rutinario y todos mis planes siguen en pie, incluso hoy he conseguido ser productivo para mi empresa y he rendido bastante dignamente durante mi jornada laboral. He descubierto que el éxito de un día de trabajo reside en los primeros quince minutos del mismo. Si llegas a la ofcina y en vez de meterte en internet en busca de actualidad deportiva, o abrir los e-mails que ponen títulos tan sugerentes como "RV: Peazo tetas tiene la muchacha", decides abrir un correo de trabajo o meterte de lleno con un expediente pendiente, es muy probable que ese día rindas bastante y, lo que es mejor, que gran parte de la mañana se te pase volando. Desde ahora la consigna será tener algo empezado antes de las nueve. Y luego el café.
Sigo sin fumar y sumando. Dos días casi ya. Mi adicción a los chicles Nicorette es un hecho que de momento no me preocupa porque mi objetivo a priori es no caer en el cigarro. El problema es que estos chicles estos pican muchísimo los primeros diez minutos y me pongo a toser y a lloriquear como si me fumase un cartón de Bisonte nada más levantarme, por lo que mis compañeros más cercanos sospechan que fumo a escondidas y no hay manera de convencerles, pese a que les digo que me huelan los dedos para que vean que no es así. Me da rabia. De todos modos no me importa lo que piensen porque milagrosamente estos chicles funcionan bastante bien y consiguen que mi mente se aparte de las profundas y espesas caladas que tanto placer me proporcionaban a diario. Dwalks ya no fuma, Dalks come chicles. Y además, de momento tampoco he caído en la masturbación compulsiva que tan a mano tenía, así que puedo decir con la boca bien llena de Nicorette que a día de hoy tengo pleno control sobre mi cuerpo y que me siento muy ninja, muy zen y muy macho.
Hoy he hecho pierna en el gimnasio. Ayer hice tronco y hoy ha tocado pierna. Todavía no voy realmente en serio porque mi cuerpo no está acostumbrado a levantar hierro y, según órdenes de mi gurú CF, debo estar dos semanas tonificando y purificando mi organismo. Dos días a la semana haré tronco (tronco quiere decir todo lo que no sea pierna) y dos días haré pierna (pierna quiere decir las dos piernas). Tambien hago veinte minutos de bici al final. Creo que voy a dejar de leer revistas de fitness mientras hago bici porque a partir del minuto diez o así rompo a sudar y pongo perdida la revista. Hoy, por ejemplo, le he lanzado un goterón de sudor a un primer plano de Leticia Dolera que le ha desfigurado media cara. No quiero pensar que le estaba merecido, porque esta tipa dice (siendo fiel a la entrevista de ella que leía en la revista) que se toma muy en serio sus papeles porque se ha dado cuenta de que cuando va al cine a ver comedias románticas con sus amigas, éstas quieren ser y hablar como la protagonista durante la semana siguiente, motivo por el que ella se siente muy responsable de las adolescentes españolas cuando hace su trabajo. ¿Qué?... Empiezo a dudar de si esa gota de sudor se la ha enviado la justicia divina en vez de mi punta de la nariz, por pedorra y por petarda . Leticia Dolera, te lo digo, el próximo día que vuelva a leer algo como eso, juro que no tendré compasión y me deshidrataré sobre tu rostro.
Por último, un tema pendiente. Los que leáis este blog habitualmente sabréis que hace tiempo sorteé un Qwalks entre aquellos que tuvieran un blog activo, que iría a parar al poseedor del blog más antiguo. Pese a que por algunos momento Mordiscos de Realidad se erectó pensando que el Qwalks iría a parar a sus manos, al final fue Uma B. con su estupendo Ambivalence quien se llevó el patito. Pues bien, poco antes de agosto y en plena crisis bloguera mía, viajé un día con Kurt a la sierra madrileña a visitar la morada de Uma, Pablo y su pequeño Bruno, a quien aún no había tenido el gusto de conocer, y aproveché este evento para hacerle la entrega oficial del Qwalks, del que dejo documento gráfico para que veaís que ni soy un sinvergüenza, ni esto es una farsa.
Uma B., con su merecido Qwalks (a todos los oportunistas: el anillo de casada ha sido incluido en la foto intencionadamente, ahorraros los piropos via e-mail a su sonrisa)
La nueva familia de Qwalks III, ahora Qwalks B., fomada por dos patos adoptivos alopécicos y una gallina institutriz.
lunes, agosto 29, 2005
Hola
Y va y no se me ocurre otra cosa que resucitar mi blog el mismo día que vuelvo al trabajo, dejo de fumar y vuelvo al gimnasio por sexta vez en este año. Casi nada.
Vuelta al curro
Un mes de vacaciones da para desconectar bastante y no miento si digo (mmcon la boca pequeña) que no ha sido realmente traumática mi despedida de los días de playa, noches, amigos y tocamientos de bolas diversos. Las he aprovechado tan bien que hoy me he levantado de un bote a las siete de la mañana y me he ido a la oficina con la actitud de un tipo muy morenito que tiene ganas de trabajar a tope y planificar su año en condiciones. Esto me ha durado hasta las diez y media de la mañana, momento a partir del cual he comenzado a arrastrarme y a tomar cualquier café que se terciara. Vuelvo a ser yo y mis correos electrónicos y papeles acumulados seguían donde los encontré esta mañana cuando me he vuelto a casa.
Dejar de fumar
Soy lamentable y ahora me toca sufrir. Yo comencé a fumar a la tierna edad de 22 años, cuando se supone que uno ya tiene más que claro si es fumador o no fumador. No en mi caso. Dwalks decidió empezar a empotrarse un paquete diario a esa edad porque sí y no lo dejó hasta los 26. Aguanté dos años sin probar un pitillo hasta que un día en Lisboa me metí en un estanco y me compré un paquete de Marlboro que no dudé en finiquitar en una jornada. O sea, que de los 28 a los 29 volví al vicio cual conserje de apartahotel, sin demasiados remordimientos, vale, pero sí siendo consciente de que era un lapsus que debía tener su fin a corto plazo. Bajo este simple argumento, hoy no es más que el día que elegí allá por mayo para dejarlo. Se acabó. Eso sí, llevo un día con mi padre que no le he tirado por la ventana de milagro, y de verdad que trato de estar tranquilo y mantener mis manojos de nervios bajo el control del Nicorette, pero a la hora de la verdad algo en mi me dice "contéstale, ponle careto, replica, replica, REPLICA AHORA". Y él me busca, me lleva buscando todo el día...
El puto gimnasio
No es por hacer mía la gran frase generada en Cádiz por un tipo con mullet y que rezaba "de siete a ocho me pongo tocho". Esta máxima es grande, ahora es mía y debéis buscaros otra para vosotros, pero el motivo más importante al que me acojo para intentar ejercitar mi cuerpo una vez más no es ese. Ya conté en octubre que me operaron de la rodilla y bla bla bla. Pasa que mi trabajo hace muy difícil mantener una disciplina con actividades semanales, pues viajo bastante y me viene mal hacer mis ejercicios en Praga un miércoles, por ejemplo, pero como la vida es cuestión de prioridades y es un hecho que tengo una pierna muy débil, que no me impide hacer vida normal pero no me permite hacer deporte ni tener excesiva confianza en ella, debo tomar medidas. Para arreglar esto cuento con la ayuda de CF, una de esas personas de las que te puedes fíar en estas cosas y que yo no sé por qué no se me había ocurrido antes, pues aparte de estar más fuerte que el vinagre, sabe un montón de poner en forma los cuerpos humanos y sé que si yo me lo tomo en serio, él me va a llevar al triple mortal y medio rápidamente. Es importante para mi y no cejaré en mi empeño. Dame caña, CF.
A ver lo que sale, que me parece que me he metido en un berenjenal de cuidado con tanto reto.
Por otro lado, mi verano ha consistido básicamente en esto
Del 1 al 4
Madrid. Chs y Lu, dos tempordas de "A dos metros bajo tierra", horas de sueño, Iaies, cholas, reuniones en casa con mis amigos.
Del 5 al 9
Agr, CF, Dwalks en la fiesta oficial del concierto de U2
Cuatro días en Las Arenas (Getxo), haciendo tiempo junto a Agr hasta el concierto de U2 en San Sebastián, donde se nos unió CF. Comimos estupendamente, fuimos al Guggenheim, conocimos Bilbao y fuimos a fiestas populares y eventos diversos. Nos quedamos con ganas de ver un concurso de perritos pony de esos que llevan las ovejas de un sitio para otro a base de silbidos y voces emitidas por un pastor que no se mueve de su sitio. éramos muy fan de esto y lo veíamos por la tele siempre que podíamos.
Del 13 al 21
Agr con los pelos al viento
