martes, abril 05, 2005

29

Bueno, ya ha sido mi cumpleaños y ya tengo veintinueve años. Cumplir este año me ha dado mucha sensación de edad, me pasó con los veintisiete y no me pasó con los veintiocho. Lo que quiero decir es que cuando hoy pienso en mi edad actual, básicamente, no me es agradable. También es cierto que estoy viviendo una época de mi vida francamente positiva y cualquier agobio que pueda elaborar mi cerebro no deja de ser anecdótico, porque la verdad es que me siento muy bien casi todo el tiempo, lo que pasa es que ya le veo las orejas a los treinta.

El domingo-cumple comenzó regular porque salí el sábado hasta las siete y cuando me desperté a las nueve de la mañana (ojo) llevaba únicamente un par de horas durmiendo. Lógicamente, mi boca escupía algodón gracias a los gintonics que fui tomando a lo largo de la noche anterior, así que me levanté y me bebí todos los vasos de agua que necesité, unos mil, para quitarme la sed. También cayó un Gelocatil. A la cama otra vez. Pues ya no me dormí más y, a las once, decidí levantarme con un extraña sensación de lucidez y algo pegado a mi pelo, que resultó ser la pegatina de una naranja. No conozco ni el antes ni el después de su viaje hasta mi cabeza, pero me encantaría que alguien me lo explicara.

Cumpliendo mi compromiso del día anterior, fui a comprar la tarta a González, una pastelería que hay en Reina Victoria en la que siempre adquirimos estos productos porque una compañera de trabajo de mi madre dijo una vez que eran buenísimas, así que ya no hemos probado más de ninguna otra pastelería desde hace como diez años. Los Walks somos así y nos gusta ser así. En esta pastelería te atienden las dependientas más bordes del mundo y llega un momento en el que te planteas por qué sigues financiando a unas brujas. Físicamente, tienen un aire a las hermanas Izquierdo de Puerto Hurraco y, cuando las tratas un poco, te das cuenta de que es que son ellas. Al final escogí una de bizcocho ligero y mousse de frambuesa que tenía buena pinta, aunque luego no nos gustó mucho. Ahora cuando suba el post le meteré un tiento a las sobras que han quedado.

La comida con la familia tremenda y todo buenísimo, como siempre. Mi padre es una máquina cocinando, lo que pasa es que los fines de semana se pasa toda la mañana entre fogones y cuando termina se mosquea por cualquier tontería, porque le fastidia que nos comamos su obra. A mi me da por picarle con estupideces y a mi hermano por reírse sin control, llegando a lanzar con la boca arroz con verduras a varios metros de distancia si le pilla el golpe adecuado. Otro clásico es que mi abuela se quede sin pila del audífono. De repente estás tan tranquilo y oyes un sonido silbante como cuando alguien sintoniza la AM. Como mi abuela no tiene ningún interés en pillar Radio Andorra con su audífono, oír ese sonido significa que se ha quedado sin pila y se tiene que poner otra que tiene cargando, que enchufa en cuanto llega a casa, antes de los besos. Todo bajo control.

Por la tarde sacrifiqué mi siesta para quedar con Kurt y con Uma B. ya que me llamaron en plan sorpresa y pudo más el agradecimiento por acordarse de mi que el descanso que necesitaba. Uma está con un bombo que no se lo cree ni ella (estás a puntito Uma!!) y estuvo majísima, como siempre. Starbucks y Fnac, para torturarnos un poco con los accesorios para iPod. Hasta las siete casi dando vueltas y yo agotado y destemplado. Mirada de Nosferatu y voz de orco de las cavernas, la combinación idónea para seducir al amor de tu vida si es que le da por cruzarse en tu camino ese día.

Luego cañas con Kurt, Agr y CF y dos amigas. Media hora para aparcar en La Latina, horrible, no recordaba lo del Papa y me llevé el coche a una de las zonas con más iglesias de Madrid. Un suplicio. Al final me pagué unas raciones y las bebidas y para casa, no estábamos ninguno para excesos.

REGALOS:

Un iPod
Una americana
Unos zapatos
Una colonia
Pasta
Una camiseta
Unos palillos con truco para noodles


Sorry por la batería Chs&Would

viernes, abril 01, 2005

iPodiPodiPodiPodiPodiPodiPod

Hoy se supone que soy más feliz.

En la frontera de los veintinueve, metido en un piso que hace que mi sueldo sea un espejismo cada primero de mes y aún pagando un coche del que este abril viene el seguro, no se me ha ocurrido otra cosa mejor que pulirme 300 euros en un iPod de 20 gigas como éste



Esto ya me lo venía oliendo yo desde que Would empezó a decir hace unos meses que necesitaba uno, y Kurt se jactaba de que ya lo tenía, porque yo tenía capricho de un reproductor de música desde hacía tiempo, pero había conseguido engañar a mi instinto consumista desde principio de año a base de pequeñas chucherías como, por ejemplo, algo de ropa Inditex o alguna visita a restaurantes chulos. El caso es que hoy se me ha ido de las manos completamente porque yo sólo tenía pensado dar un paseo a la hora de la comida con Moz, por el centro, como nos gusta cuando hace buen día, y así de paso acompañábamos a JL a comprar una camisa para su suegro por el día del padre (sí, yo también he pensado lo mismo que tú cuando me lo ha dicho). Antes de salir, estábamos comiendo nuestro sandwich rápido en la mesa de la oficina, los tres, cuando ha aparecido Would con su comida preguntándonos qué íbamos a hacer. El caso es que se ha acoplado con la excusa de pasarse por la Fnac mientras nosotros mirábamos la camisa del suegro de JL, o lo que fuéramos a hacer.

Al final hemos pasado de la camisa y del suegro, JL el pobre se ha ido sólo a por ella, y me he metido en la Fnac con los demás. Según hemos entrado y tras un breve paseíto por la sección audio, he comprobado con estupor cómo, sin dudarlo un instante, Would ha tomado entre sus manos una de las cajas iPod y se ha dirigido a la caja, la ha pagado y así ha adquirido su iPod. Y ya. Tan sencillo, tan libre de protocolos, tan insultante. Antes de darme cuenta yo ya había tomado la decisión de comprarme el mío, aunque no lo he reconocido en ese momento. He conseguido salvar el primer envite inventando la excusa de estar dudando entre el de Sony y el iPod, pero mi fuerza de voluntad sólo ha durado hasta las seis y media, momento en el que he salido de la oficina y me he dirigido como un autómata a la Fnac, me he hecho socio para que me saliera más barato y me lo he llevado.

Por supuesto, lo primero que he hecho en cuanto he llegado a casa es enseñárselo a todo el mundo con el objetivo de ganar confianza en mi mismo ante el despilfarro que acababa de hacer, explicando las virtudes de mi cacharrito:

Diálogo con mi hermano

-yo "mira"
-jwalks "hala que guay, que chulo"
-mi subconsciente "objetivo número uno cumplido, buen trabajo"

Diálogo con mi madre

-yo "mira mamá"
-mamá "¿eso que es?"
-yo "un reproductor de música. de lo mejor que hay ahora, sabes que lo necesitaba. por favor, toca la rueda táctil y gózala, madre"
-mamá "uy que cosa" (tocando sin criterio la rueda táctil y mirando con un ojo mi traje arrugado encima de la cama)
-yo "¿te gusta?"
-mamá "sí... una radio muy bonita, anda, cuelga el traje en una percha"
-mi subconsciente "dwalks, contábamos con esto, no pasa nada"

Diálogo con mi padre

-yo "mira papá"
-papá "hombre, al final te has comprado el cacharro ese. ¿a ver?"
-yo-papá (20 interesantísimos minutos de charla técnica sobre las virtudes del iPod, ensalzadas por mi, obviamente)
-papá "¿y cuánto te ha costado al final?"
-mi subconsciente "cuidado, hace poco te dejó dinero y sabe que no andas fino"
-mi iPod "dile la verdad ¿o es que te avergüenzas de mi?"
-yo "250, muy buen precio. chollo"
-mi subconsciente "estupendo dwalks, acabas de retroceder 20 años en madurez"
-mi iPod "genial, estoy en manos de un perdedor"


A estas horas de la noche, ya he aprendido a manejar mi iPod en sus aspectos más básicos, le he metido un chorro de canciones y lo tengo a tope de batería. Mañana no estoy para nadie, sólo para Kurt y para Would, que me han metido en esto y creo que tienen el deber moral de responder por mi en caso de crisis de ansiedad.

miércoles, marzo 30, 2005

Moz vs Moz Jr.

Mi compañero de trabajo Moz tiene muchas virtudes, y entre ellas está la de tener un hijo que mola de verdad. A mi los niños me dan más o menos igual y aunque sé que andan por ahí y que son necesarios para que no nos extingamos, de momento me mantengo al margen de ellos y no les hago mucho caso. Pero en el caso del hijo de Moz mi cerebro ha hecho una excepción y, no sé por qué, ese niño me cae muy bien desde el principio. No le conozco personalmente y sólo le he visto en las fotos que Moz trae de vez en cuando a la oficina, y no puedo evitar morirme de risa cuando me cuenta alguna de sus cosas e incluso le pregunto para que me cuente más. El chaval tiene como dos o tres años.

Ayer Moz llamó por teléfono desde el trabajo a su casa, supongo que para ver que su gente andaba bien, y Moz Jr. lo cogió porque si no lo hace él se enfada y monta un pollo.

Reproducción de la conversación mantenida por Moz y Moz Jr. a las cinco de la tarde

Moz: Hola
Moz Jr: Hola, ¿qué haces?
Moz: Estoy trabajando
Moz Jr: ¿Hay señores?
Moz: Sí
Moz Jr: ¿Te has echado la siesta?
Moz: No Moz Jr., estoy trabajando.
Moz Jr: ¿No hay camas?

...

martes, marzo 29, 2005

SS Review

Yo no sabía que me cabían tantas torrijas de las gordas dentro hasta que me he comido doce en dos días. La madre de Agr decidió emplearse a fondo con el tema y se puso a rebanar barras de pan hasta conseguir cubrir de exquisitas torrijas el equivalente a un par de campos de fútbol. Creo que hizo setenta, de almíbar y de leche a partes iguales, de las que no quedó ni una y bajo mi punto de vista ha sido un record mundial que alguien debería haber anotado.

En la fotografía Agr, CF y yo, tras comer torrijas y antes de comer más torrijas




Es que hemos pasado un par de días de Semana Santa en la casa que tiene la familia de Agr en el pueblo y ahí las cosas son así. Tan así que los menús (tanto comida como cena) consistían en dos primeros, tres segundos y torrijas, además de un chupito de licor de miel casero envasado en una botella de Acuarius que desintegraba en cuestión de segundos todo lo que se alojaba en tu estómago tras la orgía de comida. Y si no que me expliquen cómo es que no fui al baño a gestionar mis asuntos ni una sola vez durante mi estancia en esta casa, teniendo en cuenta que tampoco es que se pueda decir me vengara a lo grande cuando regresé a la mía. Bueno, quizás lo expliquen los dos kilos que he engordado en una semana, pero aún así estoy bastante intrigado. Así que, amigos de los enigmas, aquí tienen un nuevo reto

La comida tradicional: ese camino alternativo del estómago a la lorza sin pasar por el intestino

Aparte de comer como perturbados, también han sido días de relax y de echarse la siesta. Hacía tiempo que no me echaba la siesta en compañía y he descubierto que tiene mucho encanto porque te despiertas y ves a tus amigos durmiendo como ceporros y te vuelves a dormir hasta que te despiertas otra vez y ahí siguen durmiendo como ceporros. De todos modos, el tener a un amigo dormido a tu lado y una almohada a mano resulta demasiado tentador como para no estampársela en la cara a traición, así que, sin poder remediarlo, se nos acababa yendo la siesta de las manos casi cada diez minutos, pero bueno, me quedo con la parte entrañable de la historia. De hecho, los tres debíamos estar muy de acuerdo en esto porque cuando volvimos a Madrid, ya el sábado por la mañana, quedamos para comer en casa de CF y para echarnos la siesta juntos. Tres horas de ronquidos ininterrumpidos y tan contentos.

Antes de las torrijas y de las siestas, el miércoles me dejó como recuerdo un par de discos que se están encargando de darle ritmo a este post. Son "Round Midnight & otros tangos" de Adrian Iaies*, éste cada vez me gusta más, y "Speak no evil" de Flora Purim, que me cuesta un poco pero promete.

Por último, el domingo tras pasar la tarde en La Latina vi Life Aquatic* (Bill Murray es un SI siempre) y aunque tiene momentos muy brillantes, el todo de la película me decepcionó algo. Bien los personajes, grandes actitudes, miles de sub-detalles, uno de los momentos que más me ha emocionado últimamente... quizás es la historia la que me dejó algo indiferente. Yo quería verla y la ví, el problema es que arrastramos a dos mexicanas que no le vieron la ironía a la peli por ningún lado y, claro, así no hay quien se la trague.

* el audio del enlace merece la pena

martes, marzo 22, 2005

Qwalks y el cargador

Hace poco Kurt publicó uno de sus estupendos posts sobre el mundo oficina. Cuando lo leí me pareció divertidísimo pero también pensé que exageraba cuando explicaba su malestar cuando le cogían sus bolsitas de té sin su permiso y también recuerdo que concluí que las cosas hay que tomárselas con filosofía.

Pues se acabó, a partir de hoy empatizo totalmente con él.

Todo empezó cuando decidí llevarme mi cargador de móvil extra a la oficina. Si dispongo de dos es porque cuando me dieron el móvil de empresa, resultó ser de la misma marca que el que ya tenía y claro, desde ese momento, también de la misma que la de los de todos mis compañeros de oficina. Inocente de mi, dejé un cargador en casa y el otro me lo guardé en un cajón de la mesa de la empresa para cuando lo necesitara. Por supuesto, se lo comenté a mis compañeros más allegados para que lo utilizaran cuando les hiciese falta y así hemos estado como unos tres meses sin mayores complicaciones. Me lo piden de vez en cuando y yo se lo dejo y luego me lo devuelven. Fenomenal.

Pues por algún extraño motivo, la noticia ha trascendido y desde hace un par de semanas todo mi departamente sabe que en el cajón de Dwalks hay un cargador de móvil, al que por lo visto se le ha añadido "público" como adjetivo. De repente, un sinfín diario de personas llega a mi mesa como los yonkis a la Rosilla con cara de necesitar algo que yo les puedo ofrecer. Me ponen cejas en tejadillo y con esa sonrisilla de nomepuedesdecirquenoaqueno? me explican que se han quedado sin batería, que si les puedo prestar un ratillo mi cargador. Al principio "por supuesto" era lo menos amable que salía de mi boca, pero ya me estoy empezando a cansar porque ya me lo quitan directamente, es que me lo quitan, cuando yo no estoy. Hoy se lo he tenido que dejar a seis personas de las cuales sólo me lo han pedido tres, y yo me pregunto que cómo hemos llegado a esto. A uno que me caía bien ya le tengo cruzado porque me gorronea el cargador todos los días y luego se le olvida devolvérmelo. Tengo que ir a su mesa, no porque lo necesite, sino porque es mío y me jode que no esté en mi mesa si no lo está usando, y pedirle amablemente mi cargador "es que ando flojillo de batería". Qué voy a hacer. Pero casi mejor, porque cuando se acuerda de devolvérmelo me enrolla tanto el cable que me lo va a acabar rompiendo por donde se junta con la carcasa.

Muy mal. Hoy venía uno a devolverme el cargador y lo iba columpiando por el cable distraídamente, como los cantantes de rock con el micrófono. Y yo viéndole. Creo que le he puesto medio mala cara, aunque creo que no se me ha notado porque he simulado que estaba muy ocupado con un Excel cuando ha llegado a mi mesa y lo ha dejado el el cajón, que queda a mi espalda. No sé, me estoy agobiando un poco con el tema. No sé si soy yo o me parece que el cargador tarda más ahora en cargar que hace un par de semanas y que ya no encaja tan bien en el teléfono. De verdad, casi estoy deseando que me lo estropeen y me lo dejen en la mesa cuando yo no esté, ahí, en plan chacal... por lo menos podré mosquearme en vez de hacer como ahora, que tengo una sensación de encerrona y de atacao que no es normal.

Ahora comprendo a Kurt, sí, y comprendo a un compañero que tenía una cestita de caramelos en su mesa, y ya no la tiene más porque la gente se comía un caramelo cada vez que pasaba (ok, para eso estaban) y se llevaban un puñadito cuando se iban a casa (para eso no).

También comprendo a la chica que se sentaba al lado de la fotocopiadora y un día mandó un e-mail a toda la empresa para decir que estaba hasta el higo de que que la gente le quitara el boli y le dejara las fotocopias desechadas en su mesa, además del vasito de café + cerco que se llevaban para tomarse mientras hacían las fotocopias.

Vaya si lo entiendo...

Por eso creo que cuando he salido del trabajo necesitaba mucho afecto, así que me he pasado por Popland para comprar las entradas de Chico y Chica + L Kan para ir con Kurt el día 13 de Abril, y además he adquirido por dos euros a Qwalks, que a partir de ahora será mi mano derecha. Es un pato de goma clásico, pero en rubio californiano con pelo bueno, lo que le convierte en una auténtica estrella automáticamente. Aparte de tener cara de cachondo, me recuerda a una mezcla de los primeros Mecano, David Bowie y Lyle Lovlett, aquel marido tan feo que tuvo Julia Roberts. Todo un look.



Me parece el plan

domingo, marzo 20, 2005

Va de noodles

Como en un mes he comido tres veces noodles estoy convencido de que es una señal, así que debo postear sobre ello.

El sitio se llama Circus

y es un restaurante que está especializado en este producto. Hasta hace poco yo no sabía qué eran los noodles aunque había oído hablar de ellos, y ahora que lo pienso es bastante probable que ya los haya comido sin darme cuenta en algún asiático pensando que eran tallarines, pero un día los tenían como primer plato en uno de los restaurantes donde habitualmente como menú del día y me los pedí en plan misprimerosnoodlesmira. El camarero me comentó que era pasta china de arroz y desde entonces eso es lo que yo le explico a la gente que me lo pregunta, aunque nunca lo he contrastado y puedo estar quedando fatal sin saberlo. Esto fue como hace un mes y me supieron riquísimos porque la salsa que llevaban era la salsa definitiva.

Hace tres semanas Kurt escogió Circus para nuestra cena pre-copas de los viernes en los que decidimos salir juntos. Yo encantado, como siempre, porque Kurt no suele fallar con sus objetivos.

Califiquemos

Puntos fuertes de Circus

- Está de moda, así que vas a un lugar que has visto hace poco en una revista y puedes decir "ah, pues por la foto no me lo imaginaba así"
- Es bonito y agradable. Invita a estar.
- Grandes ventanales para que te vean comiendo noodles desde fuera
- Mesas corridas que permiten la interacción con otros comensales, si apetecen o apeteces.

Puntos débiles de Circus


- Es pequeño y puedes quedarte sin comer noodles muy fácilmente en cuanto empiece a coger más fama
- Huele un poco a comida. Es viernes y te has arreglado, así que no es grato eso de salir oliendo a lo que has cenado.
- Sólo hay un servicio, o sea, un retrete. Problemas de espacio, supongo.
- No se puede fumar. Esto es discutible como punto débil, así que hablo por mi.
- La puerta de la entrada se engancha y está muy dura al abrirla, así que el efecto entrada-en-el-restaurante es algo incómodo porque segundos antes has perdido los papeles pegándole porrazos a la puerta.

La comida de Circus

Tienen ensaladas, que son muy pequeñas y saben muy bien, y sopas asiáticas como entrantes. El plato estrella son los noodles y los presentan en unas diez recetas diferentes. La primera vez me los pedí con brécol y tacos de salmón fresco. Me parecieron soberbios. Ayer pedí los especiales de la casa y picaban un poco, aunque llevaban ingredientes agridulces y eso para mi siempre son puntos a favor. Kurt se pidió el primer día unos que daban un poco de pereza a partir de la mitad del plato y ayer se pidió los de brécol y salmón, para asegurar. De los de Rachel no me acuerdo, pero también picaban bastante.

Los postres son más clásicos, destacando la tarta de chocolate y caramelo, que es un no parar y un rebañar asegurados.

El consejo

Ayer pedimos para empezar unas habas que venían con vaina y todo, super chulas. El asunto y truco consistía en sacar, arrastrando con los dientes, las habitas de su vaina. Yo no calibré bien y me metí todo el kit vaina-habitas en la boca penasando que eran judías verdes como las que hace mi madre pero en pequeño. Como la vaina era muy fibrosa se me hizo bola y la tuve que dejar por ahí. Así que ya saben lo que deben hacer si no quieren tener una regresión a los cinco años de edad (aunque al menos nadie te dice que no te puedes levantar hasta que te lo comas)

Otros de Circus

El tema de las mesas corridas da juego. Por un lado primer día acabamos haciéndonos amigos de las dos chicas que teníamos al lado, dos zaragozanas que nos contaron su vida y nosotros a ella la nuestra. Muy divertidas y más viejas de lo que nos dijeron, seguro. Por el otro, puedes ver, oler y casi probar lo que se están comiendo tus compañeros de mesa con el suficiente detalle como para saber si te hace gracia o no. Eso también son puntos a favor, aunque a mi me da un poco de corte cuando me pido lo mismo que el de al lado porque parece que no tienes personalidad.

El tema palillos sigo sin dominarlo, como tantas otras cosas. El primer día me comí los noodles, más que cogiéndolos con palillos, colgándolos de los mismos. Ayer ya me pedí un tenedor y no tuve problemas.

Por último, es bastante barato y los platos son abundantes, por lo que la sensación con la que te marchas de allí es la de haber hecho un buen negocio.

miércoles, marzo 16, 2005

Arroz 3 delicias

Los días extraños como el mío de hoy pueden tener dos vertientes. Una, que te los quedes para ti y te acabes yendo a la cama con todas las sensaciones que has acumulado hechas una pelota en la barriga y, la otra, que lo compartas con tus amigos y ellos se encarguen de hacer el trabajo sucio. Yo he optado por la segunda y me ha ido de miedo. Creo que he soltado lastre en el momento adecuado y por eso, en vez de escribir un post profundo y con un montón de frases elaboradas acerca de lo dura que es la nostalgia, pues me voy a la cama relativamente pancho y bastante sereno.

La Semana Santa parece que no va a ser sólo madridista. Aunque todavía sólo es un proyecto hemos conseguido diseñar un plan rural, aparentemente gastronómico, barato y apetecible en sólo un par de días. Puede que sí y puede que no, pero si sale bien, si sale quiero decir, seguro que le sacamos un poco de partido a lo que sea. No me preocupa demasiado, siempre he sido muy fan de las grandes ciudades vacías y esta es un gran ocasión para disfrutarla, pero no estaría mal que cambiemos un poco de aires precisamente ahora.

El policía rapero de mi gimnasio andaba hoy agitado. Ha empleado dos de sus series de triceps con mancuernas y media de femoral con polea en explicarnos la problemática del top manta, cuando le hemos preguntado por qué la policía no hace nada cuando parece tan obvio pillarles con las manos en la masa. El policía rapero nos ha contado que la policía no sólo tiene que atrapar a un tipo que está vendiendo discos piratas sobre un trapo. El policía rapero nos ha asegurado que cuando lo hacen, además deben apuntar los discos de los que se han incautado en la operación en una libreta. El policía rapero ha dicho esto mientras miraba a cada oyente con gesto convencido.

Por ahí se ha oído "¿pero no es ese tu trabajo?" mientras al fondo un calvo intentaba mejorar su técnica de patada voladora delante de un espejo.

Al policía rapero se le ha acabado la paciencia y señalando con el dedo al preguntón, le ha medio gritado "Mi trabajo es que a ti no te pase nada cuando vas con tus hijos por la calle"

Piratas del mundo, tomen nota.

martes, marzo 15, 2005

Comida basurammmmmmmm

Antecedentes

Si algo caracteriza a mi familia es la prioridad que se le da a la comida de calidad en casa. Desde pequeños mi hermano y yo fuimos forzados a comer vegetales, extraños pescados con ojos que te miraban y a no apartar el pimiento y la cebolla de los platos. Mi padre, de toda la vida, va al mercado todos los sábados y trae el carrito repleto de vegetales, mariscos, carnes y peces que luego cocina con entusiasmo durante dos días. Mi madre es más práctica, pero también tiene muy buena mano y es la que suele cocinar entre semana, dominando las verduras y guisos que luego nos zampamos con gusto.

Pocos fritos, pocos congelados, poca bollería industrial... esa ha sido la tónica de mi infancia

Consecuencia

Ahora que soy más o menos adulto, me considero una persona que disfruta de la buena cocina. Me gusta prácticamente todo y enfrentarme a nuevas recetas en paises extranjeros, reuniones de trabajo o casas ajenas no me supone un problema ni un esfuerzo. Al contrario, es un estímulo para mi paladar e, independientemente del resultado final, consigo comerme cualquier cosa, aunque no me guste demasiado, hecho que suele darse pocas veces.

Digamos que he sido bien educado

Daño colateral

Todo tiene su cara B, así que esto también. El hecho de haber sido privado durante mi infancia de chucherías y comidas de baja calidad supuestamente apetecibles para los niños, ha provocado un magnificación por mi parte de todo lo que he ansiado de pequeño. Normal, en mi casa, yo con ocho años cenaba acelgas y mi vecino patatas fritas con salchichas. Yo merendaba un bocata de ventresca con pimientos del Piquillo mientras mis amigos se compraban un pepito de crema, en mi casa se hacía un arroz con palometa y vegetales cuando en otras casas se hacía una paella de arroz y pollo, y punto. Era frustrante.

¿Que qué pasa? Hombre, pasar no pasa nada, pero mi instinto tomó un camino alternativo en un momento dado y desde hace muchos años vivo en una dualidad que no puedo controlar, que sonroja y escandaliza a mis padres, pese a los esfuerzos e inversión económica que han hecho en mi estómago. La realidad es que si me expreso con sinceridad, he de reconocer que me apasionan por igual lo sublime más sublime y la mierda más mierdera. El problema es que la buena comida la sigo teniendo ahí, la sigo comiendo habitualmente y la otra, la mala, la debo controlar, porque sé que es mala, porque sé que no compensa y porque sí. Esto genera en mi una ansiedad y una inhibición antinatural de un impulso reflejo que a veces me hace sentir fatal, porque la deseo. La deseo con todas mis fuerzas.

Os presento mis perversiones gastronómicas más profundas. Que me apasionen no significa que las coma, de hacho, prácticamente nunca me dejo llevar por mi primer impulso, pero ahora es momento de hablar con el corazón:




Comida basura de franquicia: Por ella moriría. Burguers, Mc´s, Pan´s, Sub´s... Si tengo hambre mi cuerpo no reclama un solomillo o merluza de la que hay en casa, no, me pide a gritos un doble menú con ketchup en cantidad. Si tengo resaca, el efecto se multiplica por mil.

Raciones de bares cutres: Es entrar en un bar con olor a rancio y una cama de servilletas y cabezas de gambas en el suelo, y comenzar a salivar. De repente sólo tengo ojos para esa ensaladilla parduzca o para esa oreja que flota en aceite. A veces me preocupa.

Comida de avión: La adoro. No me puedo resistir a esa comida minimalista y perfectamente estructurada que te sirven con ese protocolo tan cruel. Eso de ver como los de business ya están comiendo mientras a tí te quedan doce filas para que te sirvan es inhumano. Mazorquitas, prismas perfectos de carne, arroces vaporizados insípidos, cebollitas enanas, minipasteles de chocolate y cafés aguados: os amo.

Sección de congelados de cualquier supermercado: Vendadme los ojos y dadme veinte vueltas sobre mi mismo. No me desatéis la venda. Os aseguro que mis pies se dirigirán a esta sección sin dudar ni un momento. Creo que soy realmente sensible a los envoltorios de los productos congelados porque pienso que todo va estar buenísimo siempre. Me paso auténticos periodos de tiempo analizando estos alimentos, viendo como están colocados, imaginando cómo vendrán presentados. Me encanta.

Productos precocinados del Corte Inglés: Québuenosquébuenosquébuenos. ¿No meteríais el tenedor en cada bandeja?

Productos extranjeros deshidaratados: Tex-Mex, cosas japo, pastas chinas con sabores. Cargaría carritos enteros si nadie me viera

Crema pastelera industrial: ¿Por que? ¿Por qué la han inventado? ¿Por qué sé sin haberlo hecho nunca que podría comerme mi propio peso en este manjar?

Postres envasados: TODOS

Patatas fritas de menú del día: Yo soy el típico que pregunta si te vas a comer todas tus patatas cuando ya me he comido las mías. De hecho, te pincharé alguna sin tu permiso.

Siropes, saborizantes, concentrados de sabor: También

Sandwiches de máquina: Todavía está por aparecer uno que no me guste

Comida de lata: Una vez planteé el debate "¿Sinceramente os parece tan mala?" después de comerme una lata de albóndigas y la gente me miró raro. Creo que esta comida está muy incomprendida.


Papá, mamá: enhorabuena, habéis creado un monstruo

lunes, marzo 14, 2005

Mixture

Este fin de semana:

Viernes a)

Salgo de trabajar a las tres y me voy derecho a Chueca porque he quedado con Rb, a la que me ha costado ver después de bastante tiempo. Comemos en Bazaar, que es un sitio al que ya he ido unas cuantas veces porque es agradable y no está mal de precio, suelo elegirlo si la otra persona no lo conoce, es bastante pintón y distendido si no has estado nunca. No sé por qué, últimamente siempre pido pollo al curry con unos fideos orientales transparentes muy finos y muy aldente que me gustan muchísimo. En esta ocasión decido variar y me concentro bastante con la carta para procurar que me apetezcan otras cosas, pero es que es ver este plato escrito entre los demás y ya no soy capaz de razonar más, así que acabo pidiendo otra vez el pollo al curry con fideos orientales transparentes. Como siempre, riquísimos y muy aldente.

Nos calzamos una botella de vino en la comida y las lenguas se sueltan. Escucho cosas que ya sabía y que son verdad, así que no replico. No pasa nada, hay confianza. Acabamos en el Areia tomando un mojito tirados en un sofá y cuando llego a mi casa, después de acompañar a Rb a la suya, se me han hecho casi las nueve.

Viernes b)

Quedo con CF, Agr y Drn. Vamos a los sitios de siempre y esta vez CF nos quiere presentar a un grupo de chicas porque tiene especial interés en una que conoce de otras veces. Hay que hacerle la cobertura, para eso estamos. Cuando llegamos al sitio en cuestión, nos quedamos a dos metros del grupo de chicas y al final resulta que no hablamos con ellas. CF sí, pero nosotros no, no sé por qué. Muy raro, pero nos quedamos charlando entre nosotros y nos reímos bastante con los puntos de vista de Drn acerca de la vida. CF, está a lo suyo. Nos vamos y tras un par de sitios, yo me voy a casa bastante pronto.

Sábado a)













Me voy con mi hermano JWalks al centro a ver si nos compramos algo. De esto que sales sin querer comprar nada en especial pero te apetece un montón pasearte por las tiendas a ver si tienes suerte. Hace tiempo que no salgo con él y no es mala idea estrechar los lazos fraternales de vez en cuando. Pasamos tres horas dando vueltas y, una vez más, confirmo que mi hermano y yo somos incompatibles para comprarnos algo si vamos juntos. No importa porque merece la pena, nos sacamos mil fotos y un video haciendo el subnormal, vemos una manifestación de los sin papeles para que les den papeles y nos tomamos una caña en un sitio que está bastante bien. Nos ponen de tapa un trozo de tortilla que nos encanta.



Sábado b)

Quedo con PrimaP y Basket para tomar algo. Este finde empieza a tornarse muy familiar. Nos han fallado J&M pero no cancelamos porque hace mucho que no nos vemos. Nos tiramos más tiempo intentando aparcar que tomando algo porque Madrid últimamente está imposible para los coches. En el primer sitio al que vamos, acabo comiéndome unos huevos rotos yo solo porque ellos están hasta arriba de comer todo el día, pero yo no perdono una cena, así que me pego un homenaje. Los huevos cojonudos, aunque algo grasientos. A la cuarta cerveza llega Agr para recogerme. Como Basket está algo malo, ellos se retiran. Me alegro de verles.

Sábado C)


Otra vez con Agr y CF, y además viene Drn. Quedamos con una amiga mía y su grupo de amigas con la intención de tomarnos una copa, en principio, pero la cosa sale un poco fría. CF dice que la hermana de mi amiga nunca le saluda y que ya es la tercera vez y está un poco harto. Intento meter un poco de mano izquierda, ya que me siento un poco anfitrión de esta quedada, pero no sirve de mucho. Viendo que no hay feeling, nos terminamos la copa y decimos que nos vamos y nos despedimos. Muy normal todo, como debe ser. No me gusta nada cuando quedan dos grupos de gente y los dos representantes que se conocen más de cada parte (en esta ocasión, mi amiga y yo) son los únicos que se esfuerzan por dar conversación a la gente para ver si se animan, pero a la vez sabiendo y sintiendo que no está saliendo bien la cosa. No veo donde está el negocio. A veces las cosas resultan así, no hay que darle vueltas. Fuera.

Nos vamos a Buda porque por allí anda Erque, pero el sitio no nos seduce mucho. Así que nos vamos enseguida. Vemos un amago pelea en la puerta del local entre un pijo canijo y un portero que al final queda en nada. Muy patético todo, mucho empujón, mucha amenaza, mucho macarreo.... A mi no me gustan las peleas, pero ya que medio empezaron podían haberse dado un poquito, no sé, a mi se me sube la adrenalina cuando veo estas cosas y me da rabia cuando los separan a todos. Sé que suena fatal.

Me deja CF en casa a las cuatro pero nos quedamos hablando hasta las seis y media en su coche. Lo mejor de la noche.

Domingo a)

Cuando estoy todavía dormido suena mi móvil y resulta que son Agr y CF que vienen en coche a mi barrio a tomarse el aperitivo por sorpresa. Joder, esto es como tener novia, pero en versión dual. Por no hablar de Kurt, aunque Kurt es más novia de entre semana ja ja ja. Me hace mucha ilusión y me bajo al bar con la cámara y todo. Qué día más bueno hace, por fin. Nos encontramos con una vecina mía en el bar y nos reímos bastante con ella, da mucho juego, le tiramos los trastos descaradamente porque sabemos que entra al trapo con gracia. Resuelve muy bien cada acometida nuestra y decidimos que ha sido una buena idea tomarnos el aperitivo con ella. Comemos una sepia tremenda y unas patatas que no están mal. Hay que repetir esto, chicos.

Domingo b)

Ha venido Nate a Madrid y quedo con él y con Kurt para ir a la Latina. Me alegro de verle porque ya hacía bastante desde la última vez. Estamos un par de horas hablando de todo en general, incluyendo cirugías y tratamientos corporales, mientras tomamos cocacolas y tés, hasta que nos despedimos a una hora prudencial. Nate tiene que coger su avión, pero tiene que merendar antes, así que necesita mínimo una hora de margen.

Yo me voy a casa, aunque Agr y CF me llaman para quedar después de su partido. Que no, que estoy cansado, que no tenéis fin

La verdad es que no he parado, pero el domingo a las 9 de las noche, ya en mi casa, me sentía un poco raro, bajo, como algo vacío. Será una racha apática, o que estaba cansado, pero a veces también pienso que es otra cosa.

Da igual

martes, marzo 08, 2005

Aki

Este año he conocido a Aki, una chica japonesa que es la persona más cariñosa y espontánea con la que creo haber topado en mi vida. De hecho, es la única persona japonesa que conozco un poco más allá del saludo e intercambio de formalidades. Bueno, conozco a uno que es japonés pero habla castellano mejor que yo, así ese no cuenta porque para mi es como si fuera de Burgos.

Aki vino a pasar el año a España para estudiar y ya se ha marchado. La verdad es que nos hemos hecho muy amigos y ahora que ya no está nos seguimos escribiendo bastante a menudo y me parto con ella. Aki mola y mola mucho.

Este es el mensaje que he recibido hoy, tal cual:

Holaaaaaaa!!!!

Que; tal estas?? Ya estas mejor????

En Japon estaba muy aburrida, porque no salia nada.
Mis amigos estan ocupados por sus trabajos.
Pero ayer hice muchas cosas.
Ir al peloqueria comprar maquillaje, quedar con mis amigos!!!
Ayer fue la primera vez que sali; y bebi; despues de volver a
Japon,
Pero quedamos a las 6 de la tarde, volvimos a las 12 de la noche,
Es horario japo, jajaj. Aqui; no puedo salir por la noche hasta
madrugada como en España.
Te mando las fotos de ayer, son mis amigos del seminario de la universidad.
Que tal mi pelo nuevo??? Me queda bien???
Y tambien mi perra.
Es muy mona, estos dias se ha acordado de mi; y dormimos
siesta juntitas.

Ante ayer cocine la tortilla de patatas para mi familia.
Me salio bueniiiiiisimo!
Les gusto mucho.

Alli sigue haciendo frio???
Aqui hoy fue como primavera. Hace buen tiempo. Es increible
que nevo hace poco.
Espero que no vuelva a hacer frio...

Ya sabes cuando vas a Argentina???
Enseñame antes de que te vayas!!
Porque estare triste si tengo que esperar sin saber que no
estas en Madrid. Vale???
Y mandame muchas fotos! Quiero conocer el mundo que no conozca.

Te quiero mucho, Dwalks!!
Sigo estudiando español para que podamos comunicar y nos riamos en
verano!!!!
Y tambien recibir mensajes tuyos y escribir puedo praciticar mucho!!
Sigamos en contacto como hasta ahora!

Chu Chu Chu Chuuuuuuuuu

Aki


En fin, encantadora, es así siempre con todo el mundo.

Aquí Aki a la izquierda con sus amigos japoneses emborrachándose en Japón



Aquí Aki con otro amigo que tiene dos ojos como dos puñaladas en un tomate



Y aquí la perra de Aki, que también me la ha mandado

miércoles, marzo 02, 2005

Zoo (KO)... Pop (KO)... VERTIGO (OK)

Ha llovido mucho desde 1992. Ese año, el día de mi cumpleaños, un amigo me regaló el Achtung Baby de U2 y me volví un fan del grupo durante unos seis o siete años. En un par de años conseguí hacerme con todo lo que habían publicado hasta la fecha, me hice socio de un fanzine y decoré mi habitación con fotos, posters y fetiches del grupo. También me hice con versiones pirata de conciertos (llegué a pagar 3000 pesetas por una cinta mal grabada) y con todas esas cosas que te parecen importantes cuando eres y te comportas como un auténtico fan.

Actualmente ya no soy fan de nadie y me considero abierto ante cualquier música que me ofrezcan como interesante, sobre todo si viene de gente de la que me fío porque suelan acertar. También, desde que dejé de ser fan, he seguido comprando los discos de U2 que han ido sacando hasta la fecha, y no he podido evitar escucharlos con un cariño especial, con una tendencia inconsciente a sobrevalorar las canciones buenas y a ser indulgente con las malas, pero no he conseguido volver a sentir la emoción de aquellos años en los que el mundo se dividía entre U2 y lo demás, ni de lejos.

La única cuenta pendiente que tengo con este grupo es verlo actuar en directo. En el 93 (Zoo TV) no pude ir porque tenía un examen al día siguiente y, en el 97 (Pop Mart), me lo perdí porque tenía que hacer cola toda la noche en mi escuela para coger turno de mañana durante el curso. Ahora parecen motivos estúpidos, pero en su día tenían sentido.

En fin, que cuando me enteré que venían a Madrid el próximo agosto por su gira Vertigo, decidí no perderme este concierto pese a que no estaba realmente entusiasmado con la idea. Era una cosa como más personal, como más de saldar viejas cuentas. No sé, quitarme otra espinita

Obviamente, con la que se montó el día que sacaron las entradas a la venta, no conseguí las mías para Madrid, fue una locura y me sentí fatal por no poder tenerlas, peor de lo que esperaba. Lógicamente, pensé en ir al siguiente concierto para el que sacaban entradas, el concierto de Barcelona, y claro, me volvió a suceder lo mismo, pero ya me dio más igual. La siguiente opción fue Lisboa pero no supe cómo comprarlas, así que también perdí esa oportunidad, pero ya pasaba de todo y no me importaba.

Pero, cuando ya no esperaba mucho más de este tema, y gracias a la gestión de Agr mediante un contacto en la tienda Tipo de Toledo, al final he conseguido casi sin comerlo ni beberlo, una cita con U2 en Donosti el día 9 de agosto. Allí acudiremos Agr, CF y yo. Es el plan... un concierto, agosto, buenos amigos, una ciudad chulísima que aún no conozco... no me lo esperaba, no. Me ilusiona, la verdad.

La prueba




Agr/Dwalks/CF


A ver qué tal. Gracias Mko

lunes, febrero 28, 2005

WeekEND

El fin de semana comenzó bien. El viernes, aunque tuve que trabajar algo por la tarde, también tuve la compensación de descubrir un restaurante alemán cercano a mi oficina al que no había ido, y eso siempre mola. Comí con Elliot, que también se quedó un poco a trabajar, o a hacer tiempo, dado que su suegra había decidido visitarles tooodo el finde. De entrantes, unas ensaladas alemanas y unos patés ¿alemanes?. Las ensaladas alemanas deberían llamarse enmayonesadas, porque, aparte de estar buenísimas, las proporciones isabelinas de contenido en esta salsa es lo que las define fundamentalmente. Los patés también llevaban mayonesa y yo me lo comí todo. El codillo con chucrut, muy logrado, se separaba fenomenal de la piel y del hueso. De postre, media pinta de sorbete de limón.

Trabajé lo que pude porque a las seis y media me echaron de la oficina. Me compré algo de ropa antes de ir a casa y ya empecé a notar cómo se me soltaba la nariz y la garganta empezaba a tirarme. Me tomé un Frenadol, medicina que adoro y que bebería a todas horas, y me eché un rato a eso de las ocho. Cuando me desperté, me encontraba mejor y pensé que ya no me ponía malo. Luego salí con Agr, que había quedado para tomar unas cañas con unos amigos en Andrés Mellado. Más tarde, apareció CF, con un pelo que no era normal y le preguntamos por qué llevaba ese pelo. El nos contestó que ya lo sabía y que su madre le había dado doce euros esa misma tarde para que fuera el peluquero, y todos lo entendimos. Nos fuimos del sitio de las cañas y durante el resto de la noche estuvimos en varios locales hasta que finalmente acabamos en el Moby Dick y en el Bolshoi, sin nada demasiado especial que recordar.

Al día siguiente yo creía que estaba muerto cuando abrí los ojos. La boca me escupía algodón de lo seca que la tenía, la garganta era un dolor y mis ojos luchaban por abrirse entre unas legañas que parecían alguna clase de molusco. Comprendí que el fin de semana había terminado para mi.

Lo peor de todo es que por lo visto, según Agr y CF, me he perdido un sábado y domingo realmente divertidos, cosa que me afecta bastante, teniendo en cuenta que mi estado de soltería exige vivir momentos inolvidables con los amigos. También había quedado con los del barrio para hacer una salida por la noche y no ha podido ser. No me he podido despedir de Aki, que se ha vuelto para Japón entre lágrimas, no por mi, si no porque le daba pena irse después de un año en España. Lo único que me consuela es que conozco a dos personas a las que les ha ocurrido algo parecido a lo mío y, oye, eso siempre hace un poquito.

Por el contrario, ha sido un buen fin de semana para la descarga ilegal de música, delito en el que he reincidido sin parar durante los días en los que he estado en casa. Ahora tengo tanta música nueva que no sé que hacer con ella. Me bajé viejas cuentas pendientes con mi pasado en cinta, lo mejor votado del Tentaciones (en fin, era lo que tenía a mano) y muchas canciones aleatorias, pertenecientes a mi cultura general musical y de las que no disponía en formato físico, tan sólo estaban en mi cabeza. Para cuando tenga el iPod.

Hoy ando mejor pero no detecto sabor alguno. He gastado paquete y medio de kleenex y tengo la nariz como el culo de un mandril. Además, tengo un aspecto permanente de poco listo porque no puedo respirar por la nariz y debo dejar mi boca entreabierta para sobrevivir.

Es uno de esos días-nada.

viernes, febrero 25, 2005

R.I.P.?



Los profiles de blogger se han rebelado y están dejando nuestros históricos y estadísticas con una información cada vez más caducada. En mi caso, la última actualización data del 25 de octubre de 2004, con un post sobre mi convalecencia por la operación de rodilla. Yo era un joven blogero con 28 post en mi haber (precisamente mi edad, um!)

¿Alguien sabe que pasa? Y no me refiero a lo que diga blogger que pasa (dicen que los profiles no actualizan y eso ya lo sé). Me refiero a lo que realmente pasa...

It walks doesn´t walk!

jueves, febrero 24, 2005

Una espinita clavada

Tendría yo trece o catroce años y era verano, porque recuerdo que ya estaba de vacaciones. Como no hacía demasiado calor, bajé a jugar al fútbol con mi balón al campo que tenemos en la urbanización en la que vivo. Aunque había visto desde mi ventana que aún no había bajado nadie, supuse que tarde o temprano aparecería alguien más para echar un partido, que era lo único que me gustaba hacer por aquella época.

Cuando estaba llegando, me di cuenta que dos chavales algo más pequeños que yo, unos doce años, estaban haciendo el burro dando patadas a la puerta de acceso al campo, mi campo, algo que no era difícil dado que esta puerta daba directamente a la calle y cualquiera hubiera podido ejercer el mismo acto vandálico sin excesivos problemas. El caso es que en un arranque de coraje, y valorando que en caso de pelea saldría yo ganando, me dirigí a ellos sin dudarlo y les grité que si estaban imbéciles o qué. Los chicos se quedaros callados un momento pero, en seguida, el líder de la pareja me miró desafiante y me aseguró que yo no era nadie para decirle lo que tenía que hacer y de paso me llamó subnormal con una sonrisa. Me puse a cien y comencé a empujarle para que se fuera -a su compañero ni le miré porque era un pobre infeliz que sólo se reía por lo bajo cuando su amigo abría la boca. Pese a que yo era bastante más alto y fuerte que mi contrincante, y tras los empujones, aún no sé como lo consiguió pero se puso a mi espalda y, desde atrás, enganchó sus brazos con los míos y me dejó inmovilizado. Al verme reducido, intenté darle una coz con mi tacón, pero calculé mal y me golpeé a mi mismo en la espinilla de mi otra pierna. Me di cuenta que no tenía nada que hacer, me había cogido bien y era incapaz de deshacerme de él. El chaval me preguntó nervioso que si me rendía, ya que era obvio que si me soltaba él tedría las de perder, y yo le dije que sí con los dientes apretados y una sién latiendo a ritmo de tunning.

Me soltó y se fueron, dejándome ridiculizado, aturdido y bastante encendido por la situación que acababa de vivir. Observé cómo se marchaban y, ante mi sorpresa, cuando estaban a una distancia considerable, ambos cuchichearon, se dieron la vuelta y comenzaron a insultarme, por lo que arranqué en dirección hacia ellos con la excusa perfecta para buscar la revancha de mi humillación anterior. Estaba seguro de que, pese al patinazo anterior, le podía cascar sin problemas. Cuando vieron que corría, ellos hicieron lo mismo y así dio comienzo la persecución. Al amigo irrelevante le alcancé enseguida, yo corría bastante rápido y él era un gordinflas, así que esa parte fue fácil, pero como mi única satisfacción era la idea de calentar al otro, le superé sin casi mirarlo y le dejé atrás con un considerable alivio por su parte.

Corrí detrás de mi objetivo durante un buen rato, acercándome cada vez más pero sin lograr reducir suficientemente distancia que nos separaba, además, el muy jodío también tenía buenas piernas, con lo que poco a poco empecé a cansarme y a darme cuenta de que no le daría caza. En un momento dado me agoté y paré de correr frustrado, me di la vuelta y volví al campo de fútbol, donde aún estaba mi balón, y me puse a jugar yo sólo mientras le daba vueltas a la historia. Al rato llegaron mis amigos y se me fue pasando el mosqueo, no les conté nada. Nunca más volví a saber de estos dos chicos que se habían cruzado en mi camino.

Alguna vez le he contado esta historia a mis amigos y la conclusión que sacan cuando la escuchan es que soy una persona de gran nobleza por no haberme cebado con el débil, cuando pude haberlo hecho sin problemas. Yo lo pienso y, aunque me gusta esa versión de los hechos, todavía hoy me pregunto cómo no se me ocurrió la idea de tomar de rehén al gordito y esperar a que el otro volviera. Aún mellevan los demonios cuando lo pienso.

Es que le hubiera puesto hasta arriba.

miércoles, febrero 23, 2005

From-To-To-From

Mañana por la mañana iré a Bilbao por asuntos de trabajo. Mañana por la tarde volveré de Bilbao cuando haya terminado mis asuntos de trabajo. Estos viajes nacional-relámpago son bastante habituales en mi rutina laboral y cada vez me resultan más cansados, cada vez más.

¿Por qué?

Te levantas a las 5:30 para coger un avión

Eso no implica que me acueste la noche antes a una hora prudencial. De hecho, soy experto en desarrollar nuevas habilidades a partir de las once de la noche si debo madrugar al día siguiente. La última: intentar meter de chilena, tumbado en la cama, un calcetín hecho una bola en la papelera de mi habitación. Tiempo total haciendo el moña: 40 minutos. Bravo, Dwalks, eres un genio.

Desmitificas la ciudad a la que vas

Es la segunda vez que viajo a Bilbao en modo curro, y también en mi vida, así que por lo tanto, la primera vez que fui también era la primera vez que visitaba la ciudad, y os aseguro que antes de esta primera ocasión, yo quería ir a Bilbao, yo tenía una imagen guay de Bilbao y yo ansiaba conocer Bilbao... Pues fue ir y se me han pasado las ganas. No mola porque sé que sólo conozco el aeropuerto, dos taxis y mi oficina de allí, pero así son las cosas de momento.

Comes demasiado


La gente que te recibe está empeñada en alimentarte para que vuelvas contando lo bien que te han tratado y, ya de paso, también se tratan ellos un poco bien y eso, que comen como todos. No es normal, echas cuentas y sales como a cinco kilos de comida cada vez que te invitan. No es normal...

Demasiado café

Te levantas con los gallos y, claro, a las 9 de la mañana llevas ya cuatro cafés (desayuno, aeropuerto, avión y bienvenida al otro lado, no es una aproximación, son matemáticas). Si alguna vez os encontráis conmigo a esa hora y en esa situación, no descartéis una carcajada nerviosa sin venir a cuento por mi parte, ya me ha pasado.

Fundes pasta


Vale, luego la recuperas a fin de mes y no pasa nada, pero eso de dejarte un miércoles quince mil pelas en taxis, parking, comidas y demás, es inquietante.

Llegas muerto a casa


Igual llegas a la misma hora de todos los días, pero eres diez años más viejo.

Madrugas igual al día siguiente

Una vez hice un comentario a mi jefe en el que daba a entender que los días en los que se viajara de este modo, podían dejar llegar un poco más tarde al día siguiente. Me dijo que hiciera lo que quisiera y yo cerré la boca.

Madrid + Nieve = Mal

Que nieve en Madrid no es ninguna buena noticia. Salvo momento en el que subes la persiana y haces aaahh, todo lo que implica es negativo. Los coches parecen pesados y la gente anda raro, consiguiendo que el camino al metro parezca una excursión de discapacitados. La nieve se mezcla con la grasa y el polvo de las calles, formando un barro espantoso de profundidad indeterminada, que salpica si lo pisas y te cala. Si, como hoy, la nevada es copiosa, los árboles acumulan el producto caído durante la noche y lo van dejando caer sobre las aceras durante todo el día siguiente en dosis perfectas, en forma y frecuencia, por lo que caminar por la ciudad se convierte en un ejercicio de habilidad suprema, ya que al no resbalar y al no dejar que los pies se te empapen, se le une el evitar ser alcanzado por pesadas gotas de aguanieve desprendidas de un sinfín de ramas. Los transportes públicos se colapsan y en los bares huele mal, a serrín, a lana mojada, a mucha gente. Y al acabar el día viene lo peor, la nieve ya se ha apelmazado con tanta pisada en una especie de semihielo plano y oscuro, dejando lista para su uso y disfrute una pista de patinaje perfectamente transparente y camuflada con el suelo.

Así que no entiendo por qué me siguen entusiasmando estos días.



Fotografía tomada a las 9:45 desde la ventana de mi oficina

martes, febrero 22, 2005

Tirados

Hoy he llegado a la oficina y uno de los temas que se comentaba por aquí era que dos de nuestros compañeros, los cuales tenían que estar en esos momentos impartiendo algo en Bulgaria, se habían quedado tirados en el aeropuerto de Viena sin poder hacer su conexión debido al temporal de nieve que tenemos en Europa (todos unidos, todos tenemos el temporal de nieve).

Quedarse tirado por temas de avión tiene un punto que mola porque es lo más parecido a que de repente se abra un camino alternativo en nuestra vida y algo prohibido quede expuesto ante nuestros ojos. Es lo más parecido a vivir algo que no debería haber sucedido. Te quedas en un lugar que deberías haber abandonado. Ves cosas que no deberías haber visto. Por eso mola, aunque fundamentalmente, bueno, más bien joda.

A mi me ha pasado dos veces. Una en Ljubljana, capital de Eslovenia (Liubliana para los amigos) -aunque eso lo sabemos todos por aquello de la brand-new-constitución- y otra en Nueva York. En Liubliana, la causa fue la huelga general aquella que tuvimos y, teniendo en cuenta que era mi primer viaje de trabajo, sentí algo de terror cuando vi lo que se avecinaba, aunque la suerte de contar allí con un compañero de trabajo español y la impactante media de tías cañon en esa ciudad, hicieron que la experiencia fuera más que positiva. En total, dos días de agujero de gusano en Liubliana.

La ocasión de Nueva York fue menos romántica, en principio. Directamente perdí mi conexión para el vuelo de regreso a España en Newark y tuve que esperar 24 horas al siguiente. Un clásico. Nos dieron hotel y unos cheques canjeables por cena, desayuno y almuerzo. Como la inseguridad que genera el encontrarse solo lejos de casa hace milagros, y más en Navidad, antes de irme a la cama ya me había asociado con un grupo de personas que estaban, todas por separado, en mi misma situación. Eran cuatro, conmigo cinco, y eran éstos:

>


- Uno de Orense que se había ido de camionero a Houston hacía quince años y ahora tenía una empresa con mogollón de camiones. O eso dijo.
- Una chica mexicana de 19 años, pijita, fresita, que iba a España porque su hermano estaba estudiando en Madrid. O eso dijo.
- Una treintañera de Palencia que se fue a cantar jazz a Dallas, conoció a uno y se casó. Ahora volvía unos días a ver a su familia. O eso dijo.
- Una señora mexicana de clase más que alta, se notaba, que iba a ver a su marido a España ya que él estaba de viaje de trabajo, y así aprovechaba para pasar las Navidades en nuestro país, ya que nunca había estado. O eso dijo.
- Y yo, que no salgo porque hice la foto

Comimos juntos, esperamos juntos, cuidamos unos de otros y de nuestras cosas y nos hicimos fotos con mi cámara nueva. Prometí enviárselas a todos esa misma semana pero nunca lo hice, no sé por qué. También ellos apuntaron mi correo y, excepto la chica mexicana, nadie me las reclamó.

Aún tengo sus correos y a veces he pensado, más de un año después, en mandárselas algún día por sorpresa.

lunes, febrero 21, 2005

Puntual

Soy puntual, demasiado puntual. Infrapuntual, entendiendo por este creo que mal usado concepto "por debajo de lo puntual", o sea, que siempre llego antes de la hora. Siempre he sido ese que ya está allí cuando empieza a llegar la gente, el que ves fumando solo y dando paseitos en un metro cuadrado cerca de la boca de metro, el que a veces coge el camino más largo al lugar de la cita para no aparecer demasiado pronto. También soy el que ocasionalmente se queda sentado en la cama un rato con el abrigo puesto, escuchando alguna canción antes de salir de casa, evitando así llegar cinco minutos antes de un cuarto de hora antes. Y el que, ya en el punto de encuentro recibe y acumula los mensajes "en 1 qarto d hr stoy, perdna". El que dice "no pasa nada, acabo de llegar". Soy el que a veces está un poco borde sin venir a cuento, porque esos diez minutos de retraso han sido, en realidad, veinte, treinta, cuarenta de espera. El que desayuna tranquilo en el aeropuerto. El que toma dos cafés. El que silba con la mirada aburrida con un periódico en la mano, ya releído.

Podría hablar de respeto por los demás para justificar esta actitud mía, pero creo que no podría cambiarlo aunque quisiera, está en mi. Sólo tengo que fijarme en que cuando decido ir yo solo, por ejemplo, a dar un vuelta por el centro a las doce en punto, también llego antes de tiempo de la hora self-pactada. Soy un poco agonías, qué se le va a hacer. El caso es que procuro, o trato de procurar, que a la hora del encuentro no se me note demasiado la cara de llevo-veinte-minutos-contando-gamusinos y entender que, más o menos, llegar diez minutos tarde sea normal entre los humanos relajados. Creo que generalmente soy comprensivo, aunque depende algo de mi pie izquierdo.

Por ello, el jueves me entró pánico en el instante en el que, gracias a mi reloj, me di cuenta de que sólo disponía de un cuarto de hora para llegar a Atocha y tomar mi AVE a Zaragoza, cuando mi distancia temporal real era de veinte minutos, según mis cálculos más optimistas a la altura de Rios Rosas. Mis rutinas preparatorias habían sido las habituales y mis holgados tiempos de seguridad en el despertador, los mismos de siempre. No me dormí, estoy seguro. Desayuno, ducha y afeitado, estándares... Aún no sé qué pudo ocurrir y juro que le llevo dando vueltas desde que sucedió.

Al final llegué a mi AVE tres minutos antes de su salida y aún no tengo la menor idea de cuántas multas llegarán este mes a mi casa por exceso de velocidad en la Castellana, pero lo que me pregunto es qué efecto tendrá este suceso en mi conducta relativa a la puntualidad.

¿Terapia de choque positiva o ultrafijación de patrones obsesivos?

Interesante.

viernes, febrero 11, 2005

El misterio del cardenal en el antebrazo

Ayer, cuando me estaba lavando los dientes antes de irme a la cama me di cuenta de que tengo un cardenal gigante en la parte interior del antebrazo. Que yo sepa, no me he golpeado con nada últimamente, así que estoy intrigadísimo porque me lo aprieto y duele bastante, no es lógico que no recuerde cómo ha podido llegar hasta ahí.

¿Debería grabarme mientras duermo?

miércoles, febrero 09, 2005

Boum!

Esta mañana se ha producido un acto terrorista en Madrid. Un coche bomba ha estallado sin causar víctimas mortales. Yo estaba trabajando y un compañero me lo ha comentado "¿Sabes que ETA ha puesto una bomba ahí donde la plaza del Parque de las Naciones?". Leo las escasas noticias que han aparecido en Internet y veo que el lugar más afectado por la explosión es el edificio en el que trabaja mi padre, y, según un dibujito que han incluido, la ventana correspondiente a su puesto de trabajo da directamente al lugar donde ha ocurrido todo -lo sé porque yo estuve de becario en su empresa todo un verano y le veía allí sentado.

Encogimiento súbito de estómago.

Le llamo inmediatamente y me dice muy tranquilo que les han evacuado del edificio, que no ha pasado nada importante y que se está desayunando una tostada. No me cuenta mucho más porque mi padre no es nada sensacionalista, te dice que todo ha pegado un pepinazo, que les han sacado de allí y que algunas personas tienen cortes de cristales, que hay un buen follón montado.

Yo, que soy muy morboso, me quedo con ganas de conocer detalles, pero como siempre me ha criticado esa faceta de mi personalidad, decido no investigar, ya lo contará bien esta noche. Después, llamo a la gente que se puede preocupar y se acabó el asunto, a seguir trabajando.

Luego, durante el resto de la mañana, he pensado varias veces en que ayer, cuando llegué a casa por la noche apenas crucé con él unas frases y, esta mañana, durante el rato en el que hemos coincidido en el desayuno y por los pasillos antes de ir a trabajar, casi ni hemos hablado. No por nada en especial, lo que pasa es que teníamos sueño y nos tenemos ya muy vistos.

Ay!...

martes, febrero 08, 2005

24 hour party Dwalks

Éste ha sido un buen fin de semana. Con este frío que ha estado haciendo y tras la Navidad, no era de extrañar que se sucedieran varios fines de semanas sin demasiadas novedades que contar, porque entre los gastos excesivos, las gripes y la saturación de eventos, lo que quería era recuperar mi rutina y tener la sensación de que las semanas volvían a tener aburridos lunes, insulsos martes, optimistas jueves y cortos y estándar fines de semana. Lo que pasa es que la rutina acaba siendo un coñazo y cuando te quieres dar cuenta estás deseando antes de lo que imaginabas que suceda algo. Así sucedió y fue el sábado:

8:30h. Me despierto hecho una piltrafa porque hacía miles de años que no madrugaba un sábado. Desayuno, me visto y me aseo y en tres cuartos de hora estoy más que listo.

9:30h. Me voy a un lavadero de coches recomendado por mi padre y pago 7 euros por que me laven el coche por dentro y por fuera, que ya estaba bien desde el verano. Por fuera lo dejan bien, por dentro, fatal. Valoro la posibilidad de reclamar, pero la cantidad de coches que tienen acumulados para ser limpiados, el precio de risa que he pagado y los pocos dientes que tiene el empleado en su boca, hacen que desista.

10:30h. Inflo las ruedas del coche en una gasolinera y me compro un Ambipur para el coche. Huele a Brummel y se supone que es antitabaco. Como yo fumo en el coche no tengo elección, pero lo pongo al mínimo.

11:00h. Recojo a Kurt y lo primero que le digo es que los sábados por la mañana da tiempo a hacer un montón de cosas. El responde "te regalo estos vaqueros Helmut Lang que a mi no me valen", arranco y enfilamos a Malpica, porque vamos a un cumpleaños.

12:30h. Llegamos a Malpica tras hora y media de buena música y risas continuas. Nos recibe Rachel con cara de no esperarnos tan pronto y nos enseña su casa, que está bastante chula. A Kurt y a mi nos da miedo una galería oscura que tiene junto al patio y decidimos que no entraremos nunca por la noche. La casa es helada.

13:00h. Llegan los demás invitados y se respira buen ambiente. Todos hablamos con todos desde el principio, como debe ser, y sin más preámbulos, nos disponemos a comer.

14:00h. Migas, cogollos, queso, tortilla, tabaco, vino, paté

15:00h. Tarta, helado, copazos, mojito

16:00h. Tertulia, fotos, Kurt acaparando

17:00h. Nos vamos al garito del pueblo (porque Malpica es-un-pueblo) y lo llenamos. Como tengo que conducir por la noche me tiro tres horas a cocacolas, pero me lo paso bien de verdad y me cuesta marcharme.

21:00h. Volvemos a Madrid con Meri Toria, Kurt y yo oyendo y cantando Chico y Chica y jugando al "¿Te tirarías a...?" la mayor parte del viaje.

22:30h. Llego a casa con esa sensación que otorga el estar todo el día fuera. Me derrumbo en el sofá y me tomo un yogur con fibra para que luche contra el efecto-migas en mi interior. Veo un poco al Madrid y me pego un duchazo. Mis padres vuelven del cine y me preguntan si voy a salir otra vez "que siiiii, mamá".

24:00h. Me pasan a buscar Agr y CF. Nos vamos a Andrés Mellado a tomar cañas. Allí esperan Eth., Aki y más gente. Aki tan Aki como siempre y todos sacándole partido a su peculiar humor. Tras cinco cañas nos vamos Agr, CF y yo a un sitio que se llama Liberata que a mi no me convence. A Agr tampoco. Nos encontramos con conocidos y con algún mipasado, al que no doy tregua. Tras media hora, Agr, uno de la Palma y yo, nos vamos al Moe, que queda enfrente.

3:00h. Copas en el Moe al ritmo de un concierto de unos que tocan los timbales con música de fondo, en plan "Saffari" Duo. También vemos en este bar a una chica que tenía la mirada más descarada que he notado en mi vida. Todos la notamos, quiero decir.

4:00h. Llegan CF y Erque para decir que se van a otro sitio. Nos separamos prometiéndonos mutuamente que nos volveremos a reencontrar.

5:00h. Llevamos al de la Palma a Copérnico, que ha quedado. Llueve por primera vez en siglos y nos calamos. Entramos en Copérnico y estimo que es el sitio más chacho en el que he estado en mi vida. Música, gente y arquitectura combinan perfectamente generando un ambiente muy propicio para el mullet, camisetas entalladas sobre barrigas no tan entalladas, potas garrafoneras y coreografías Coyote Dax. Muy bien. Fascinados, Agr y yo, nos vamos con los ojos como platos.

6:00h. Llegamos a Kapital, ahí, como prometimos a CF, que nos está esperando en la puerta y nos cuela al más puro estilo Corleone, y nos sentamos al lado de Portillo y su pelo. Ahí anda Juan Golosina y una que yo no había visto en mi vida, pero es famosa. Estamos media hora y cierran, por lo que nos vamos por donde habíamos venido. Más que suficiente.

6:45h. Agr y CF me dejan en casa, nos abrazamos estilo hombre y nos despedimos.

6:55h. Me meto en la cama y muero

lunes, enero 31, 2005

Excepciones

Por circunstancias, he vuelto a salir bastante por la noche tras unos años en los que, si bien también salía, el concepto era distinto. De la noche a la mañana todo dio un giro radical y me encontré caminando solo no sé muy bien hacia dónde. Eso hasta hoy, que aunque ya estoy un poco más ubicado, aún me queda.

A mis amigos de toda la vida, casi todos ya emparejados, quizás les veo menos pero creo que no me juzgan por ello. Hasta ahora no ha habido reproches y se lo agradezco infinitamente porque no tendría ni un solo argumento para justificarme, sólo podría decir que las cosas están saliendo así y que no las controlo del todo, que es una etapa. Que pienso en ellos más de lo que imaginan.

Por ahí también anda éste, el que siempre ha estado. ¿Cómo lo hace? No sé cuantos años hará ya que le conozco y siempre ha resultado complicadísimo encajarle así sin más en cualquier etapa de mi vida, pero el caso es que nunca se ha ido y ahora le veo/oigo/leo más que nunca. Imprescindible ahora, antes y luego.

Otro que tiene peso en esta historia, es el que se fue hace ya tiempo. Nuestra amistad, única, se ha convertido en algo un poco intangible, si se me permite la expresión, pero creo que eso no representa un problema. Él va y viene -cada vez hace más tiempo de su primera despedida y me temo que cada vez hará más, incluso no descarto del todo que llegue el día en el que haya pasado más tiempo desde que está fuera de lo que estuvo aquí- y te vas dando cuenta de que cada uno va evolucionando a su manera. No hay problema, siempre nos hemos respetado, pese a nuestras muchas diferencias, y eso hace que hoy no condicione demasiado las cosas el hecho que no nos veamos a menudo, pese a lo mucho que le extraño a veces. Es algo más que eso y los dos lo sabemos, a estas alturas ya nos tenemos muy calados, ¿eh?

También han aparecido dos tipos que estaban en una situación parecida a la mía cuando nos reencontramos y con los que ahora paso la mayoría de mi tiempo libre. Ahí he tenido mucha suerte, gente adecuada en el momento adecuado dispuesta a recibirme con los brazos abiertos desde que llegué. Y yo a ellos. Buenos amigos, cada vez mejores.

Aparte, existe un pequeño grupo de personas, independientes entre sí, que aparecieron poco antes o poco después de aquel día y más o menos tienen su vida ya montada, o la están empezando a montar. Es una pena saber que en algunos casos el único motivo por el cual no tenemos más relación es el habernos encontrado en fases algo incompatibles, si no, otro gallo cantaría. Pero no me quejo por ello, las cosas también son así y prefiero pensar que con lo que pueden darme me doy más que por satisfecho.

Y mi familia

(Hasta aquí las excepciones)
*************************************************************************************

Hace poco llegué a este párrafo de un libro que aún estoy leyendo y me dio la impresión de que eran las palabras exactas que explicaban la sensación que llevo teniendo desde hace un tiempo, ahora que conozco de forma rutinaria a mucha gente con la que antes no me hubiera relacionado.

Dice así:

"-Me he fijado en que hoy en día parece como si todo el mundo acusara a los demás de actuar. ¿Sabéis a qué me refiero? Es como si la gente no fuese auténtica (...) Nadie se cree las identidades que nos forjamos. Me da la impresión de que ahora todo el mundo es falso, como si la gente tuviera un fondo auténtico pero lo hubiese ocultado y sustituido por algo más atractivo pero vacío al mismo tiempo... Echa tu carta, Wendy"

Ya sé que es un poco obvio y que más o menos todos podríamos tener una opinión parecida, que no he hecho nigún descubrimiento filosófico, pero es que yo ahora percibo ésto muy intensamente.

jueves, enero 27, 2005

¿Qué pasa un día que no pasa nada? (up to 15:19)

Me veo pálido
He desayunado Special K, una tostada con atún y una naranja
No me han salido puntitos rojos al afeitarme
No me he visto raro por primera vez desde que me corté el pelo el viernes
No estaba borde por la mañana
He pasado mucho frío de mi casa al metro
He escuchado "Hits" de Pulp en el metro
He salido de el metro en la parada errónea y he vuelto a entrar al mismo vagón
Siento que no he combinado del todo bien mi ropa
Noto que proyecto cara de cansado al exterior
He dormido cinco horas
He apagado dos veces el despertador antes de levantarme
No me he despedido de mi madre al salir de casa
Me he gastado 6'80 euros
He decidido no volver a gastar en música y fusilar del e-mule de una vez
No he pensado en Antz, cosa rara últimamente
He dejado tres frases sin acabar durante una reunión
No me he reido con verdaderas ganas ni una sola vez
He fumado 6 cigarros
Soy positivo respecto a mi rodilla
Me siento algo desbordado en el trabajo
He cogido una vez el metro y otra, un taxi
He visto las tetas de Paz Vega en Fotogramas
Me ha gustado la comida que me he hecho
Estoy torpe con el teclado
He cambiado a boli azul
He bebido más agua de la que estoy acostumbrado
He recuperado mi bufanda
Me he conectado a internet tres veces, una de ellas, repentinamente y sin motivo
He hecho el 50% de las cosas que tenía pensado hacer al levantarme
Estoy bien
He tomado cuatro cafés
He fumado siete cigarros
He ido al servicio en el trabajo, nunca me acostumbraré
He subido hasta la planta de mi oficina por las escaleras, seis pisos
He tomado una cerveza
He visto un coche fúnebre
He estrechado la mano a veinticinco personas
No he estado completamente sólo ni un instante
Me he acordado de Connie Selleca sin venir a cuento
Hoy no me gusta mi letra
He ignorado a dos personas y me he tragado mi orgullo una vez
No estoy especialmente sensible
Me ha llamado mi madre por teléfono
Tengo un tono de voz algo bajo y grave
He resuelto un viejo problema laboral
Le he hecho una cazada a una y a mi me han hecho como cinco (en el metro)
He olvidado sacar dinero
He olvidado una vez más mi tarjeta de la máquina del café
He olvidado algo que no recuerdo
Me ha dado un pinchazo en la cabeza y se me ha pasado al instante
Me ha costado hacer una resta a mano
He tomado cinco cafés
He recordado algo que había olvidado
He recibido veintidos correos y he enviado cinco

...







martes, enero 18, 2005

Algunas fotos de Barcelona

La semana de Barcelona dio para mucho y yo estuve con mi cámara todo el tiempo, así que hice fotos.

Would y Dwalks. El de la cabeza desproporcionada respecto a las medidas estándar del cuerpo humano no soy yo.




Esta criatura dedicó una mañana completa a asustar palomas y a arrancar florecitas mientras la gente se relajaba entre diseños de Gaudí. Uma, mira lo que te espera...



Un grupo de música en el Parque Güell. La música de sus instrumentos estaba bastante mejor conjuntada que sus atuendos



Una muestra de la buena salud de la que gozan las hormigas en Barcelona



Y Dwalks con el plano del Corte Inglés buscando la Sagrada Familia

lunes, enero 10, 2005

5 noches en Barcelona

Estoy a punto de consumir mi cuarta noche en Barcelona y el balance ya ha sido bueno. Would se ha ido y la habitación se ha quedado algo vacía, aunque ahora puedo fumar en la habitación, supongo que roncar y disponer de todos los consumibles del hotel para mi uso y disfrute. No compensa, anyway. Hemos hecho de todo: nos hemos pateado un buen porcentaje de lo más interesante de la ciudad, hemos comido bastante bien (McDonald´s included) y nos han quedado arrestos cada noche para salir a tomar algunas copas, sin pagarlo en exceso al día siguiente. Hemos quedado con Becaria y hemos hecho millones de fotos. Muy bien.

Aún me quedan dos noches aquí pero tengo la sensación de que no me espera nada especial. Mis jornadas de trabajo son bastante aburridas y salvo la fascinación innata que tengo por los extranjeros y su comportamiento, la reunión internacional a la que estoy asistiendo se me hace bastante lenta.

No me explico varias de mi vida y a partir de ahora tengo una más que añadir a mi colección: no me oriento en Barcelona. Y mira que es fácil. Ni siguiendo las explicaciones de Kurt lo consigo "abajo-mar, arriba-montaña, derecha-Tarragona, izquierda-Gerona". No hay forma, salgo del hotel con la sana intención de ver el barrio gótico y me encuentro con el Tibidabo ante mi. He llegado a la conclusión de que el ensanche me enloquece y desequilibra mi líquido del oido hasta trastornarme. Esto es un problema porque mañana debo llevar a veinte guiris a un restaurante y puede que no lo consiga. Prometo postear instantaneamente si nos perdemos.

Por último, estos días he constatado algo que ya sabía: me trono por las noches y me sonambulizo murmurando estupideces. La noche pasada no,la otra, agité el hombro de Would para comentarle que me estaba cayendo. Esto a las cuatro o cinco de la mañana y en pleno ciclo REM de sueño. Would se acojonó un poco y no me quiso despertar para no volverme loco o matarme, tal y como aconsejan los manuales boca-a-boca de protocolos para sonámbulos. Al final me dijo "tranquilo, Dwalks" y yo recapacité y me dormí. Al día siguiente tenía una leve noción del suceso pero tuve que preguntarle si había sido real o no. Me dijo que sí y me lo contó otra vez.

Adeu.

miércoles, diciembre 22, 2004

Lapso


Por motivos que ni yo mismo alcanzo a comprender, mi hasta diciembre saneado blog ha entrado en crisis de actualizaciones, pero yo sé que este lapso no durará mucho más.



jueves, diciembre 02, 2004

La noche que conocí a Namosh



Kurt y yo bailando en el 8ymedio el pasado viernes en plena actuación de Namosh, una auténtica estrella de la que oiremos hablar muy pronto.

Ibamos vestidos así.


miércoles, diciembre 01, 2004

Azzurro

El domingo me llamó mi tío para preguntarme si me apetecía ir a la inauguración de una tienda de ropa de nombre "Azzurro" y yo le respondí que a qué se debía su invitación. El me contestó que unos amigos del hermano de su mujer, mi tía, eran los dueños y querían gente para hacer bulto en la fiesta que iba a dar. Acepté y después valoré lo tremendamente loca que era el hermano de mi tía y lo que me podía esperar de allí. Y también que eso de que sólo te quieran en un sitio porque haces un buen bulto es un poco malo para la autoestima, pero bueno. Como la cita era ayer a las nueve de la noche, a las ocho quedé para tomar unas cañas con mi tío antes de ir al evento, porque nos apetecía charlar un rato de nuestras cosas antes de aparecer por allí. Yo creo que él también sabía que iba a hacer bulto.



Cuando entramos en el local, ya había bastante gente dentro. Todos estaban en la parte del final y formaban unos corros que hacían más fácil robar alguna prenda sin ser visto que integrarse en alguno de ellos. Entre los invitados figuraba el del Tomate, que se llama Jorge Javier, y mi tía afirmó que también tenía pinta de bicho en persona, basando su teoría en cómo se reía y movía las manos, fundamentalmente. A mi me daba igual y me puse a mirar la ropa que vendían a ver qué tal estaba. A la tercera prenda ya tenía una sólida opinión formada acerca del rotundo “no” con el que respondería a la pregunta “¿te gusta algo?”, si es que se daba en algún momento. Mi tío, en su rol de pseudoanfitrión, se esforzaba sin demasiada convicción por sacarle el lado positivo al asunto “esos vaqueros con piedras brillantes no deben quedar mal ¿no?” o “mmm… parece que este año se llevan mucho las cremalleras en las camisetas”. Y yo, en mi rol de invitado, procuraba no hacer comentarios al respecto y ser diplomático, sobre todo porque toda la ropa era (en principio) para hombre.

Luego llegó mi hermano con su novia y en cuanto me percaté de su cara al entrar en la tienda, entendí que la situación no era sostenible, ya no por el momento en sí, si no porque nos conocemos demasiado y un cruce de ojos podía haber sido letal en una situación como esa, y no era plan de montar el número con un ataque de risa madeinhermanosWalks, así que nos limitamos a ignorarnos, a comer sándwiches y a beber Lambrusco, que era lo que daban.

Al final acabamos hablando con alguna gente de la que había por allí, que resultó ser bastante maja, y más tras unos vinos. Los dueños eran unos tipos estupendos y el hermano de mi tía, y sus amigos, se esforzaron por conseguir que el rato fuese divertido, sobre todo cuando surgió una encuesta espontánea propuesta por dos de ellos para ver quién era el que tenía los ojos más aristocráticos, recuento de votos incluido.

A última hora se coló un mendigo para ver si le dábamos vino y el hermano de mi tía y sus amigos le cerraron el paso pegándose, de punta a punta del local, la carrerita colectiva más marica que he visto en mi vida, esto es, rozando la coreografía. El mendigo protestó un poco, pero no opuso resistencia, y se se marchó tranquilamente por donde había entrado, mientras intentaba llevarse un maniquí a su carrito asegurando que estaba autorizado a hacerlo porque era policía. Al final recuperamos el maniquí con algo de dificultad, pero se quedó algo tullido tras los zarandeos y ya no lograba permanecer de pie, así que tuvieron que apoyarlo contra la pared hasta que se les ocurriera alguna solución mejor. Alguien dijo "bueno, así parece que está esperando a su cita", pero la verdad es que no daba el pego porque el maníquí, originalmente, estaba diseñado para dar la sensación de que caminaba y, al apoyarlo contra la pared el efecto era algo antinatural y parecía más un montañero congelado que un ejemplo de hombre sofisticado y cosmopolita.

Nos marchamos de allí con un montón de cosas que contar y sobre las que hacer comentarios, o sea, que muy bien y muy satisfecho de haber ido.

martes, noviembre 30, 2004

El misterio del cable enredado



Acabo de desenroscar el cable del teléfono que tengo en la la oficina porque, en un momento de lucidez, he sido consciente de que llevaba cerca de un mes hablando con mi cabeza a dos milímetros del teclado. Y no es la primera vez que me sucede.

¿Cómo se enredará de ese modo? Que yo sepa, lo único que hago es cogerlo, hablar y colgarlo sin hacer ningún tipo de maniobra adicional, pero aquí por lo visto la lógica no se da por aludida, así que llevo toda la mañana elaborando hipótesis que expliquen por qué periódicamente me encuentro una pelota de cable uniendo el auricular a su teclado.

De momento, la señora de la limpieza encabeza mi ranking de sospechosos, ya que tiene sentido que le dé por lo menos una vuelta al cable cada vez que descuelga el teléfono para quitarle el polvo. En un mes conseguiría dar más o menos veinte vueltas y ahí tendríamos nuestra pelota. En segundo lugar estoy yo porque en el fondo, y conociéndome, no sería raro que hiciera cosas extrañas cuando hablo por teléfono. Podría ser, teniendo en cuenta los dibujos a boli que mi subconsciente hace por mi durante una conversación telefónica cualquiera. Y el tercero, es uno del mantenimiento informático de mi empresa, que habla desde el primer teléfono que tiene a mano cuando anda arreglando algo por aquí, aunque es poco probable.

Es frustrante.

Soy un voyeur

Enfrente de mi oficina hay un edificio de casas normales. Hay unos quince metros de distancia entre los dos bloques y eso significa que puedo ver perfectamente las viviendas que quedan más o menos a mi altura. El hecho que yo tenga mi mesa de trabajo junto a una ventana sumado al innato sentido voyeur de casi cualquier ser humano -que creo que está especialmente acusado en mi- propicia que la situación que se me ofrece cada día sea bastante difícil de ignorar. La verdad es que no hay mucho que ver, sólo gente normal que vive en pisos normales y que hace cosas normales a horas normales. Mis vecinos cocinan, ven la tele, limpian y van de un sitio a otro por sus casas encendiendo y apagando luces, y así todo el día. Realmente no me interesa ninguna de sus actividades pero también es cierto que cuando mi rabillo del ojo detecta movimiento, mi cabeza se gira instintivamente hacia él, aunque sólo sea por un segundo y sin prestar demasiada atención. Tenerlos ahí y fisgarles es casi como una parte más de mi jornada laboral. Por otro lado, aún no he llegado al punto de tener un vecino preferido o de ponerle un nombre a cada individuo para luego ir su buzón y comprobar ansioso si he acertado, como tampoco me trato de imaginar sus vidas, sólo están ahí como yo lo estoy al otro lado.

Pues bien, esta mañana he llegado muy temprano a la oficina. Como me encontraba prácticamente sólo y no me apetecía nada ponerme a trabajar según caía, me he sacado un café de la máquina y he ido a mi ventana a tomármelo mientras veía cómo amanecía el lunes. Casi todas las luces del edificio de enfrente estaban apagadas y en las que se veía luz no podía distinguir nada, así que me he limitado a ver pasar coches y a tomarme el café lo más despacio posible. Y a pensar en las bisílabas y demás cosas del fin de semana.

Y se ha encendido una luz a la altura de un par de plantas por debajo de la mía.

Era una señora mayor que veo casi todos los días porque se levanta bastante temprano y ya con eso destaca. Suele abrir la ventana para ventilar la habitación, mira un poco hacia la calle y luego hacia el cielo para ver que tal tiempo hace y, tras hacer eso, le debe entrar hambre y se pira a desayunar. Siempre lo hace como algo mecánico y por eso me he quedado mirándola descaradamente por pura inercia, además, tenía sueño y me costaba apartar la mirada sin tener un motivo concreto. Entonces, como si nada, ha girado su cabeza y me ha clavado sus ojos como si de repente se hubiera dado cuenta de que estaba siendo observada. Y yo, presa de mi propia adrenalina, en vez de mirar hacia otro lado hasta que esta señora entendiera que la cosa no iba con ella, me he retirado de la ventana en un movimiento bastante sospechoso y más propio de un perturbado que de un tipo como yo. Me he quedado un rato fuera de su alcance hasta que la curiosidad ha podido conmigo y he vuelto a asomar la cabeza disimuladamente para ver yo qué sé qué... si seguía ahí la vieja, supongo. Y sí, ahí seguía, ahí seguía mirando hacia mi ventana como una vaca en el campo. Y yo, con el norte totalmente perdido en esos momentos, me he vuelto a separar de la ventana en un lamentable y ya depurado estilo madre-de-Psicosis.

Así que así estamos. Yo, con una especie de sentimiento de vergüenza que aún no acabo de digerir (no olvidemos que se me ve trabajar perfectamente desde el otro bloque, y la señora podría rajar con los vecinos) y supongo que ella estará emocionada ante la idea de que en el edificio de enfrente sea muy posible que trabaje un depravado, lo más interesante que le ha debido pasar en los últimos veinte años. Y con todo el derecho del mundo.

Qué ridículo. Qué mal.

viernes, noviembre 19, 2004

The Mullet

Partiendo de un simple comentario relativo a este corte de pelo, surgió mi necesidad de conseguir más información. Estas inquietudes me llevaron a Google, y el Todopoderoso encontró en 0,16 segundos este potente link que entiendo básico para la cultura general de cualquier individuo a partir de ya. Estoy fascinado con el apartado Classifications de este sitio porque me parecen soberbios los parámetros bajo los cuáles un tipo con mullet queda completamente definido.

Un ejemplo de muestra

01. classic mullet: this specimen is a clear demonstration of a classic mullet. Note how this mullet proudly displays his exotic plumage while in a menacing stance. Classic indeed. The mesh tank-top, digital watch, silver chain, and molester mustache all add points to this fine specimen's overall look and mulletude.

Mulletude: 10
Aggressiveness: 10
Hobbies: football games, wife beating, picking fights.
Sightings: everywhere, there's no escape (see: eyes).
Favorite Band: Steve Miller Band






Me pregunto qué demonios estaba haciendo yo el día que este peinado se transformó en un icono fashion, creo que me perdí algo.

miércoles, noviembre 17, 2004

Mi propio loco

"¿Sabe una cosa? Ayer no pude comer y tuve que quedarme sentado en el suelo aquí en la calle... es que vinieron Gil y Gil y el Papa a verme"


Estas palabras han sido dirigidas hacia mi persona hace diez minutos, mientras esperaba mi turno en un semáforo, por el loco oficial de la calle Génova. Ya había oido hablar de él, pero nunca había tenido el privilegio de disfrutar de sus delirios en mis carnes. Fascinante. No describiré su aspecto físico para que la situación os pille tan desprevenidos como a mi... cuando os toque.

Más sorpresas agradables: Uma B. está e-embarazada. Tras hacer mis cálculos, considero que mi amiga y su marido han vivido en un sólo año (y ojo, que aún queda mes y medio) lo que de media se vive en diez. Os felicito por vuestro año avecrem, pareja + 1.

Tres cosas que me desquician actualmente:

- Los paseítos que da mi compañero de trabajo Rud cuando habla por teléfono, es como uno de esos robots japoneses que encierran en un cuadrado y rebotan sin parar.

- La lista de e-mails no contestados que tengo en mi bandeja de entrada desde que volví al trabajo. No puedo.

- El doceavo día de vida de mi grano Quato*. Ya no me acuerdo de cuál era el aspecto de mi cara sin él.

* (escenas 1:18:59 y 1:19:18)









lunes, noviembre 15, 2004

Dlearns

Si vas a hacer algo, hazlo, si no, ni lo comiences. Medias tintas, nooooup. (bis x 10.000)
Tan obvio como básico para la salud del ego. Lección aprendida este fin de semana (espero).

Por otro lado, creo que cada día cocino mejor, aunque aún corto las verduras y hortalizas demasiado despacio. Me da cosa cortarme los dedos y eso influye muy negativamente en la forma y dignidad de los ingredientes finales. Resumiendo, lo que daría por conseguir dos rodajas de cebolla del mismo tamaño en una fracción de segundo... Por lo demás, ni un pero.

Kurt está insoportable desde que las circunstancias le han empujado a comprarse un nuevo reproductor para escuchar formatos MP3. Su iPod le fue birlado en el metro hará tres semanas y me consta que su reacción lógica inmediata "ya no tengo mi iPod", fue convertida por sus inquietantes reflejos en la actual "ya puedo tener mi Zen Micro". No le digo nada porque tras ser testigos el sábado pasado el desnudo integral de José María Pou, cada uno lo supera como puede. Yo aún no he probado bocado. Ambos decidimos que JMP estuvo un poco divo, pero la obra (las-tres-horas-de-obra) nos gustó.

El domingo conocí por fin a mi primito Hulk. Es un niño que nació a los cinco meses y pico de gestación y las está pasando canutas para aguantar entre nosotros, pero ahí sigue, luchando como un león. Le regalamos un móvil, que es una especie de aspa de la que cuelgan muñecos ahorcados (idea de mi madre, of course) para la cuna, el cuál no fuimos capaces de instalar entre cuatro hombres adultos (mi padre, su padre, mi hermano y yo). A Hulk le daba igual y se limitó a vomitar su papilla.

Hoy, Would está malo, habla con voz de enfermo y se mueve con ademanes enfermo y en vez de dos ojos, tiene dos rayitas. Me lo tendré que llevar a casa en coche porque antes me ha dicho con cara de circunstancias que me veía borroso. ¿Mañana estaré yo k.o.?. Se admiten apuestas. Yo digo que sí.



viernes, noviembre 12, 2004

Empatías

Mientras hoy me culturizaba vía Internet, me topé con este titular tan educativo:

Belén Esteban desfila para una conocida marca de peletería

Sí, lo cliqué. Y se me apareció esta foto:



Exactamente la misma cara que había puesto yo un segundo antes.

Luego me he encontrado con este otro titular:

Jeff Bridges

Por supuesto, también lo he clicado (Jeff Bridges siempre). Se me apareció esta foto:



Y he pensado que yo no sé llevar esa cara por la vida, pero mataría por ello. Y que yo tengo muy claro que nuestra sociedad empatiza con la actitud equivocada.




lunes, noviembre 08, 2004

Do the evolution

Hoy es el primer día de mi ya-no-estoy-de-baja, así que se supone que estoy lo suficientemente recuperado como para desempeñar todas mis tareas en el mundo adulto, aunque la realidad es que también estoy lo suficientemente inválido como para que me siga dando la sensación de que Marichalar camina mejor que yo. Adoro mi situación porque soy el hombre-compás cuando tengo que doblar una esquina, en una suerte de Mrs. Pierna Rígida vs. Mr. Rest of Dwalks (wrestling version)

Nada nuevo en la oficina y tras las obligadas rondas de besos (ellas) y de palmadotas en la espalda (ellos) me he sentado en mi sitio y aquí paz y después gloria, como si no me hubiera ido. En un pricipio, ha sido muy agradable la no existencia de una montaña de papeles esperándome encima de mi mesa -gracias al trabajo extra de mi jefe durante mi ausencia- pero esta sensación se ha ido tornando agria a lo largo de la jornada según me he ido concienciando de que ésto implica que estaré en deuda con él de por vida. He encontrado muchos e-mails en mi bandeja de entrada, 50 % spam, y me he dado cuenta de que borrar spam acumulado es muy adictivo porque cuando acabas con todo sientes como que has trabajado sin parar. El café de la máquina, tan malo como siempre, o más, mi paladar me ha recordado que me he pasado tres semanas comiendo en casa y que aún no ha asimilado el cambio. Ni yo, en general. Menos mal que mañana es fiesta.

Necesito comprarme algo.

Una foto de mi amigo Moz, que ha estado en Lisboa y no tenía otra cosa que hacer que sacar fotos desde la ventana de su hotel.



miércoles, noviembre 03, 2004

Obsequios

Mi convalecencia va llegando a su fin, lo que no quiere decir que ya esté completamente recuperado. Aún estoy peor que antes de operarme, pero lo suficientemente recuperado como para poder prescindir de mi baja laboral. Tras algo más de dos semanas disfrutando de la misma, lo más seguro es que el lunes que viene vuelva a la oficina, todo depende que que me faciliten un mando para poder entrar en el garaje porque pienso ir en coche durante un tiempo. Demasiadas escaleras desde mi casa al trabajo, el terror de mi rodilla. Ya me han quitado los puntos de la artroscopia, y con ellos cualquier tipo de protección o apósito, y el médico ya me deja caminar sin muletas, así que me rodilla está bastante contenta



Por supuesto, y como suele ser habitual en mi, durante todo este tiempo que he pasado en casa, no he hecho casi nada de lo que tenía en mente antes de operarme, es decir, ni he pensado demasiado en mis proyectos de futuro, ni he ordenado/ me he deshecho de mis montañas de papeles (almacenados desde C.O.U., toma ya), ni he adelantado trabajo... He llegado a la conclusión de que cuanto menos tengo que hacer, menos hago, es la verdad. Yo, de mente indisciplinada por naturaleza, necesito de un punto de presión para poder optimizar mi tiempo, y si no lo tengo éste pasa por delante de mis narices tranquilamente. Supongo que tendrá algo que ver con mi nivel de madurez, pero ahora no pienso escribir sobre eso. Han sido días de tranquilidad, de descanso físico (con toda la higiene mental que eso implica) y de historias, unas que se han cerrado del mejor modo posible y otras que, en un plano totalmente distinto, empiezan a tomar forma y se van convirtiendo en razones para estar ocupado a corto plazo. Por eso yo tengo la sensación de que todo esto ha sido muy positivo.

De lo que si quiero hablar es de las cosas de las que estoy disfrutando por haberme operado de la rodilla, obsequios de diversos amigos, ésto sí que es un chollo:

- WOULD: La play, ocho juegos de la play, dos libros.
- KURT: Caja de zapatillas New Balance repleta de libros interesantes (10), las dos primeras temporadas de "A dos metros bajo tierra", los Sims, el pack de expansión de los Sims y un juego para PC que se llama "Beach Life", que va de montar fiestas en la playa en plan Sims.
- R&B: CD de RH Factor, DVD de Björk, Cabaret, "Lost in Translation", un documental de cómo vivir en el cosmos y un libro.
- Mi hermano: Un "El jueves"

Como muestra, la caja de Kurt en su formato original y en un explosionado. El fondo es la funda nórdica de mi cama, que ya hace frío.



ANEXO

Ayer asistí a un evento sin precedentes: mi hermano y yo convencimos a mi madre para que se echara una Play con nosotros (para mi madre, la prueba de ordenador del psicotécnico para el carné de conducir le parece tan complicado como a mi adivinar si un melón está en su punto antes de abrirlo). Jugó a un juego de snowboard muy adictivo al que mi hermano y yo estamos enganchados. Eligió a un snowboarder llamado Eddie que va peinado a lo afro porque era el primero que salía en las opciones y mi madre se limitaba a darle todo el rato al "Ok" cada vez que tenía que elegir algo. Quedó en sexto puesto (de seis participantes) y consiguió 1470 puntos a base de piruetas. También casi consigue realizar el circuito completo en sentido inverso. Qué bueno.